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Biodinámica craneosacral

 

 

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La terapia craneosacral biodinámica procede de los descubrimientos que el osteópata americano W.G.Sutherland realizó ahora hace más de cien años en relación a una pulsación rítmica sutil que emerge en los tejidos y fluidos del núcleo del cuerpo.
A la existencia de esos movimientos profundos y a las novedosas técnicas diagnósticas y de tratamiento que posteriormente desarrolló se le denominó “concepto craneal”.
Se dio cuenta de que en las zonas del cuerpo que estaban bajo tensión o congestión se daban cambios en esos movimientos, así que desarrolló técnicas sutiles para ayudar a liberarlas. Estos fueron los inicios y el trabajo se desarrolló en el entorno del Impulso Rítmico Craneal (IRC), la primera pulsación rítmica descubierta que tenía que ver con los procesos de organización y autorregulación del cuerpo.
Esta pulsación puede ser palpada por el terapeuta y se siente como un movimiento respiratorio, como una onda, o como finalmente lo acabaron llamando: un movimiento “en forma de marea”.
Seis años antes de su muerte, Sutherland hizo un segundo descubrimiento: notó una clase de energía que generaba correcciones dentro del cuerpo del cliente sin influencia externa del terapeuta, la llamó “respiración de la vida espiritual” o “Aliento de Vida”, y a partir de aquí cambió su modo de tratamiento.
La marea es la expresión de cómo el Aliento de Vida se despliega en el cuerpo, es la Vida “tomando cuerpo”, una fuerza dinámica que esencialmente es el principio que ordena y regula todos los procesos corporales.
De esta apreciación surge la modalidad biodinámica de la terapia craneosacral, en la que el énfasis del trabajo está en la escucha neutral y el acompañamiento de los procesos que surjan sin imponer criterios, juicios o expectativas personales.
La potencia y la cualidad con la que emerge y se transmite este impulso a todo el organismo determina su estado de salud.
La “cantidad” de salud de un organismo siempre es la misma, la salud no se pierde solo se contiene y siempre está disponible.
"La salud de la hablamos en osteopatía está en el núcleo de nuestro ser
y no puede ser aumentada o disminuida en mayor o menor grado.
En otras palabras: la salud de nuestro cuerpo no puede enfermar.
En realidad, la salud del cuerpo trasciende a la muerte.
La salud de nuestro cuerpo está disponible al cien por cien,
veinticuatro horas al día desde el momento de la concepción hasta la muerte,
y después transpira y no expira".

James Jealous
Este texto de James Jealous pone de manifiesto que el termino salud al que se han referido los pioneros en el concepto craneal trasciende la lectura que se le puede atribuir desde una óptica medica.
Curar la enfermedad es diferente de sanar. El alcance de la terapia craneosacral biodinámica va mas allá de pretender conseguir un estado de optima salud física, esto en todo caso es una de las consecuencias de la terapia.
Se sana la vida. Aún en el proceso de morir, podemos sanar la vida aunque no podamos curar el cuerpo. O, como se ha llegado a definir: “la salud es el estado de gracia espiritual”.

La marea media

En el curso de la práctica clínica muchos tera­peutas han tomado conciencia de mareas que operan detrás del impulso rítmico craneal 10, "•''. Estas mareas más profundas también tienen un movimiento rítmico y muchos las consideran el poder impulsor que produce el IRC. Aunque es­tos ritmos son algo más sutiles, también pueden detectarse mediante palpación. El ritmo concreto que subyace inmediatamente al IRC. se expresa de una forma más lenta, de aproximadamente 2,5 ciclos por minuto. Se le suele llamar marea
media ".
Se considera que la marca media transporta la bioenergía disponible, o potencia biodinámica, que vitaliza el cuerpo. También expresa fases de inhalación y exhalación. En inhalación, la marea media asciende por el cuerpo y se ensancha late­ralmente. En exhalación desciende al tiempo que se estrecha lateralmente. Este movimiento se orienta de manera natural en torno a la línea me­dia del cuerpo.
A la marca media le afecta mucho menos nuestras circunstancias inmediatas que al IRC, y consecuentemente su ritmo es muy estable.

 

Lo abajo escrito esta sacado del libro de terapia craneosacral. Autor: Michael Kern


Es la propia Esencia de la vida que se organiza en un cuerpo la que busca reorganizarse y emerger, es por ello que en el proceso de la terapia no tenemos que intervenir, no podemos decidir nada porque la Vida misma decide, sabe mejor que nosotros cual es la disponibilidad y que es posible para ese cuerpo en ese momento. La propia inteligencia profunda de la Vida con su capacidad inherente de organización y autorregulación será la que guíe el proceso.
El terapeuta, con su contacto y presencia puede generar un espacio que favorezca la expresión del Aliento de Vida en el cuerpo.
La terapia craneosacral es una terapia manual cuyo objetivo es “actualizar”, favorecer la aparición del potencial de salud contenido en el cuerpo.
Si la expresión del Aliento de Vida es la expresión de salud; la salud estará en función de lo que soy capaz de expresarme a mí mismo, de lo encarnado que está el Yo, de lo encarnado que estoy en este cuerpo. Esto significa vivo, vital.
La terapia craneosacral biodinámica abarca toda la gama de la experiencia humana, desde los aspectos más fisiológicos a la dimensión más transpersonal

denante esencial del Aliento de Vida. Por tanto tiene una profunda capacidad para mantener la integración y el equilibrio fisiológico a nivel in­terno. La potencia de la marea media promueve la salud y la sanación en todos los tejidos donde es capaz de manifestarse.
Cuando uno se sintoniza con la marea media siente una sensación de unidad y bienestar que interpenetra el cuerpo produciendo un sentimien­to de totalidad. La marea media puede sentirse entrando en un estado de quietud y «ampliando la visión» que tenemos de nosotros mismos (para más detalles, véase capítulo 6). Un paciente des­cribió una experiencia de la marea media dentro de su propio cuerpo «como ir deslizándose por una rampa hasta entrar en el agua» 14. De hecho, acceder a la marea media es como hundirse deba­jo de la superficie del mar. Es más parecido a es­tar en un submarino que en un barco.

 

Respiración interna

A medida que la marea media se expresa en los tejidos y fluidos hace que éstos «respiren» simultá­neamente a este ritmo más lento. Esta respiración interna de los tejidos se llama motilidad. Todas las estructuras vivas expresan motilidad, incluyendo las aparentemente duras y rígidas, como los huesos. Nuestra percepción habitual de los huesos como una sustancia dura y sin vida se deriva del hecho de que lo que generalmente examinamos son ejempla­res muertos y secos. Sin embargo, el hueso vivo re­bosa vida. Recibe riego sanguíneo y nervioso, tiene un alto porcentaje de fluidos, y posee un notable grado de flexibilidad que le permite moverse.
Cuando enseñaba este trabajo, el doctor Sutherland solía pedir a los estudiantes que se centraran en lo que les ocurre a los tejidos vivos 11.
La motilidad producida por la marea media estimula a las estructuras individuales del cuerpo a expresar su movimiento craneosacral. Como observa el doctor Becker: «Los tejidos, múscu­los, ligamentos, estructuras óseas, los sistemas de órganos dentro de sus envolturas de tejido con­juntivo, y los fluidos que contienen, acompañan automáticamente el movimiento de las pautas bioenergéticas»16.

 

El papel de los fluidos

Los sistemas de fluidos del cuerpo desempe­ñan una función importante en la distribución de nuestra potencia biodinámica. El fluido es el me­dio en el que la potencia se expresa rítmicamente a una velocidad de 2,5 ciclos por minuto. La po­tencia interpenetra los fluidos, que irrigan la tota­lidad del cuerpo y transportan esta fuerza vital a todas sus regiones. Por tanto, el libre movimiento de los fluidos dentro del cuerpo es fundamental para diseminar la potencia biodinámica y conser­var la salud.
La potencia biodinámica del Aliento de Vida ha sido descrita como «la energía que puede actuar li­bremente dentro de los fluidos» ". Esta potencia puede ser experimentada como una especie de «fluido dentro del fluido» 11. Encontramos un con­cepto similar en la medicina china, en la que se considera que los fluidos corporales transportan las fuerzas vitales y un principio ordenante básico. De hecho, cada célula del cuerpo puede ser comparada con un saco de fluido en el que "flotan" sus microscópicas estructuras internas.

La chispa del motor
Desde los primeros días de este trabajo, los te­rapeutas craneosacrales han reconocido de una manera especial el significativo papel que tiene el fluido cerebroespinal (FCE) en el transporte de la potencia del Aliento de Vida. El fluido cerebroes­pinal es el «jugo» que baña el sistema nervioso central. También es el vehículo en el que la poten­cia biodinámica se expresa inicialmente en el cuerpo. Así, el fluido cerebroespinal puede consi­derarse el principal eslabón entre la potencia del Aliento de Vida y su expresión en el cuerpo.
La potencia expresada dentro del fluido cere­broespinal actúa como la «chispa en el motor» 19, produciendo la fluctuación longitudinal de flui­dos que forma parte del impulso rítmico craneal, que como sabemos tiene un ritmo un poco más rápido. El doctor Sutherland apreciaba profunda­mente la fuerza vital transportada por el FCE y la consideraba fundamental dentro de la actuación del movimiento respiratorio primario z°. Descri­bió la potencia del Aliento de Vida como un «ele­mento invisible» dentro del FCE y la fuerza que lo hace moverse". Las notables propiedades del FCE se considerarán más detalladamente en el próximo capítulo.
LA MAREA LARGA

Emergiendo desde el fondo de nuestro ser, el primer movimiento del Aliento de Vida establece un impulso rítmico muy lento y profundo. Este impulso rítmico, con sus fases de surgimiento/ex­pansión y recesión/estrechamiento, puede ser pal­pado en el cuerpo a lo largo de la línea media. Este ritmo más lento se denomina marea larga, y es una irradiación sutil de las cualidades más esenciales del Aliento de Vida. La marea larga es, de hecho, la manifestación más sutil de nuestra fuerza de vida. Es la base que sustenta todas las demás actividades corporales".
Percibir la marea larga es como dejarse caer hasta el fondo del mar. La marea larga subyace directamente en la marea media, siendo la fuerza que la origina. Los otros ritmos, que son más rá­pidos, se generan a partir de la marea larga a me­dida que el Aliento de Vida se despliega en sus manifestaciones externas. Los ciclos de la marea larga se expresan aproximadamente cada 100 se­gundos. Tiene una cualidad muy ligera y aérea; es el aliento de vida más esencial que interpene­tra nuestro cuerpo. La marea larga a veces se ex­perimenta como un ligero resplandor o un sutil viento eléctrico.

 

El recurso más profundo

A diferencia de las mareas más rápidas, a la marea larga no le afectan los altibajos de nuestras experiencias y condicionamientos cotidianos. Es la expresión de una capa de funcionamiento más profunda y sutil. Esta marea es de naturaleza y ritmo muy estables; resuena delicadamente e in­terpenetra rítmicamente el cuerpo desde el nú­cleo de nuestro ser. A nivel profundo, contiene el conocimiento necesario para producir la curación. Es la base de todas las funciones regulado­ras del cuerpo y cuando se presenta durante la práctica clínica indica una reconexión con nues­tro recurso de salud más profundo.
MAR DE FONDO DEL ALIENTO DE VIDA
Y el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y le inspiró en el rostro el Aliento de Vida, y así el hombre se convirtió en un
alma viviente 23.
GÉNESIS 2:7

 

Quietud intrínseca

El Aliento de Vida se transmite desde el fondo de nosotros en la serie de despliegues descritos anteriormente como las «tres mareas». El núcleo de nuestro ser es un estado de quietud pura y no creada. Éste es el lugar de nuestra naturaleza pro­funda. Este estado básico y esencial subyace a to­dos nuestros rasgos individuales, a nuestra perso­nalidad y a todos nuestros actos. Es como el fondo del mar.
Si nos relajamos profundamente, dejando lle­var nuestra atención a la fuente de la que emer­gen todas nuestras actividades, podemos vislum­brar este estado de quietud intrínseca. A este nivel no existe la dualidad, no hay sujeto ni obje­to. Muchas tradiciones espirituales han descrito este reino como nuestro estado primordial y fun­damental. En los textos budistas se le asignan las cualidades de vaciedad y luminosidad. Este esta­
do de quietud es la base de todas las formas, y en él se encuentra el pleno potencial de todas las formas. Ésta es la realidad que Buda describía cuando enseñó: «La forma es vacío, el vacío es forma, la forma no es diferente del vacío, el vacío no es diferente de la forma» Za.

 

La vida emerge

Todas las expresiones de la vida emergen de la quietud. A medida que nuestro ser se va mani­festando en un devenir, el Aliento de Vida em­pieza a expresarse como una sucesión de movi­mientos. Este proceso establece los distintos ritmos de las mareas del sistema respiratorio pri­mario, y puede compararse con el girar de una rueda. El centro de la rueda permanece inmóvil, sin embargo, a medida que te mueves hacia la periferia, el movimiento es cada vez más rápido (véase Figura 2.4).
En esencia, lo que estoy describiendo aquí es el surgimiento de nuestra individualidad, el emerger de la forma. Este proceso de creación se da en cada momento de nuestras vidas y se orga­niza en torno a la intención creativa del Aliento de Vida. El doctor Sutherland lo describió como el mar de fondo 25. El mar de fondo del Aliento de Vida es el temblor de la vida tal como se mani­fiesta desde el fondo de nuestro ser.

El movimiento de este mar de fondo surge como una fuerza centrífuga (un movimiento ha­cia fuera), seguido de una vuelta centrípeta hacia la fuente (un movimiento hacia dentro). Estas fuerzas centrífugas y centrípetas surgen rítmica­mente de la

la fuente y vuelven a ella, siendo la expresión más básica de vida . Estas fuerzas pueden ser percibidas como movi­mientos espirales de energía, como cuando un muelle se enrosca y se desenrosca en constante
movimiento 26.

 

Génesis

El cuerpo está en un estado de constante repa­ración, regulación y regeneración. A cada mo­mento, la fuerzas vitalizadoras del Aliento de Vida sustentan y unifican el proceso aportando orden e integración. Como dice el doctor James Jealous:

El Aliento de Vida entra en el cuerpo. Podemos sentir diversos ritmos que se crean a partir de él, y podemos percibir el proceso que tiene lugar... Realmente podemos percibir que el Aliento de Vida entra en el cuerpo, viene a la línea media, y desde la línea media genera distintos tipos de ritmos en el campo bioeléctrico, en los tejidos y en los fluidos. En esencia, está ocurriendo una génesis. Nunca se detiene. Momento a momento construimos nueva forma y
función 27.

El doctor Jealous está describiendo algo ex­traordinario: una percepción directa del Aliento de Vida entrando en el cuerpo. Éste es un mo­mento de creación en el que nuestra forma y to­das nuestras actividades fisiológicas están sien­do generadas por la expresión del Aliento de Vida.
Transmutación

Muchos terapeutas craneosacrales consideran el sistema respiratorio primario como una espe­cie de transformador que rebaja las poderosas energías del aliento de vida básico para que pue­dan operar en el cuerpo. El surgimiento de cada ritmo a partir de la fuente de quietud implica una mayor condensación en la forma. Este proceso puede compararse con el transporte de la energía eléctrica a una ciudad mediante líneas de 44.000 voltios y su posterior transformación y distribu­ción para uso doméstico en líneas de 220 vol­tios 28. El doctor Sutherland lo llamó proceso de transmutación 29.

 

Cambio de estado

La transmutación hace referencia a un cambio de estado. Como el hielo que puede convertirse en agua y después en vapor, una transmutación es la aparición de algo nuevo, una especie de «cam­
bio de forma» 111.
Cada despliegue emergente del Aliento de Vida supone un cambio de estado. En este proce­so, cada nuevo estado se forma a partir del inme­diatamente subyacente. Desde el fondo de la quietud dinámica surge el movimiento. Ésta es una transmutación expresada como marea larga. Después se genera la marea media, un movi­miento rítmico que se expresa dentro de los flui­dos corporales. La marea media, a su vez, se des­pliega en la fluctuación longitudinal del fluido cerebroespinal y en el movimiento craneosacral de los tejidos, que son más rápidos.

EL PRINCIPIO HOLOGRÁFICO
La relatividad y la mecánica cuántica sugieren claramente (aunque todavía no lo han probado) que el mundo no puede ser analizado como una serie de partes separadas con una existencia independiente. Es más, de algún modo, cada parte implica a todas las demás: las contiene o envuelve".
DOCTOR DAVID BOHM

El organismo humano puede considerarse un sistema unificado en el que la totalidad está conte­nida en cada parte. Encontramos esta misma idea en diversos sistemas de salud como la acupuntura, la medicina ayurvédica, la terapia de polaridad, la reflexología y la iridiología. En estas terapias se usan partes concretas del cuerpo, como el pulso de la muñeca, la textura de la lengua, zonas de los pies o regiones del ojo para revelar información sobre el funcionamiento de la totalidad del sistema.
Los «ladrillos» genéticos contenidos en cada célula que conocemos con el nombre de ADN tam­bién son un buen ejemplo de este principio. Cada célula contiene tiras enroscadas de ADN que alma­cenan información heredada de la totalidad del cuerpo. Cada célula contiene información de la to­talidad, permitiendo la creación de nuevas células compatibles con la misma impronta genética.

 

El modelo holográfico

Los distintos ritmos de marea producidos por el Aliento de Vida constituyen todo un sistema de
movimientos interrelacionados, el sistema respi­ratorio primario. Cada capa del sistema respirato­rio primario está contenida dentro de otra, crean­do un campo unificado de actividad. Por tanto, cada parte de este sistema está interconectada con las demás y tiene acceso a la totalidad.
En la visión holográfica del universo se consi­dera que todas y cada una de las formas físicas están interconectadas de este modo. Los pioneros de este concepto fueron el neurocirujano de Stan­ford Karl Pribram y el célebre físico cuántico doctor David Bohm.

 

¿Qué es un holograma?

El comportamiento de la luz nos muestra cómo funciona el principio holográfico. Un holograma es una imagen tridimensional producida por un rayo de luz láser. Se hace pasar un rayo láser a través de un prisma que lo separa en dos ramas distintas (véa­se Figura 2.6 [i]). Una rama del rayo láser se orienta hacia el objeto que está siendo fotografiado, de modo que el objeto es reflejado en una placa o pelí­cula fotográfica. La otra rama del rayo láser dividi­do se dirige directamente a la película fotográfica.
Digamos que el objeto fotografiado es una flor. El rayo de luz proyectado sobre la flor se de­nomina rayo de trabajo. Cuando el rayo de traba­jo se encuentra con la flor se divide en ondas de variadas formas, como las ondas que se crean en el agua cuando arrojamos una piedra sobre ella. De modo que el rayo de trabajo queda desviado o «condicionado» por su encuentro con la flor. Al­gunas de las ondas de luz que rebotan de la flor se recogen en la película fotográfica.

EL PRINCIPIO HOLOGRÁFICO
La relatividad y la mecánica cuántica sugieren claramente (aunque todavía no lo han probado) que el mundo no puede ser analizado como una serie de partes separadas con una existencia independiente. Es más, de algún modo, cada parte implica a todas las demás: las contiene o envuelve".
DOCTOR DAVID BOHM

El organismo humano puede considerarse un sistema unificado en el que la totalidad está conte­nida en cada parte. Encontramos esta misma idea en diversos sistemas de salud como la acupuntura, la medicina ayurvédica, la terapia de polaridad, la reflexología y la iridiología. En estas terapias se usan partes concretas del cuerpo, como el pulso de la muñeca, la textura de la lengua, zonas de los pies o regiones del ojo para revelar información sobre el funcionamiento de la totalidad del sistema.
Los «ladrillos» genéticos contenidos en cada célula que conocemos con el nombre de ADN tam­bién son un buen ejemplo de este principio. Cada célula contiene tiras enroscadas de ADN que alma­cenan información heredada de la totalidad del cuerpo. Cada célula contiene información de la to­talidad, permitiendo la creación de nuevas células compatibles con la misma impronta genética.

 

El modelo holográfico

Los distintos ritmos de marea producidos por el Aliento de Vida constituyen todo un sistema de
movimientos interrelacionados, el sistema respi­ratorio primario. Cada capa del sistema respirato­rio primario está contenida dentro de otra, crean­do un campo unificado de actividad. Por tanto, cada parte de este sistema está interconectada con las demás y tiene acceso a la totalidad.
En la visión holográfica del universo se consi­dera que todas y cada una de las formas físicas están interconectadas de este modo. Los pioneros de este concepto fueron el neurocirujano de Stan­ford Karl Pribram y el célebre físico cuántico doctor David Bohm.

 

¿Qué es un holograma?

El comportamiento de la luz nos muestra cómo funciona el principio holográfico. Un holograma es una imagen tridimensional producida por un rayo de luz láser. Se hace pasar un rayo láser a través de un prisma que lo separa en dos ramas distintas (véa­se Figura 2.6 [i]). Una rama del rayo láser se orienta hacia el objeto que está siendo fotografiado, de modo que el objeto es reflejado en una placa o pelí­cula fotográfica. La otra rama del rayo láser dividi­do se dirige directamente a la película fotográfica.
Digamos que el objeto fotografiado es una flor. El rayo de luz proyectado sobre la flor se de­nomina rayo de trabajo. Cuando el rayo de traba­jo se encuentra con la flor se divide en ondas de variadas formas, como las ondas que se crean en el agua cuando arrojamos una piedra sobre ella. De modo que el rayo de trabajo queda desviado o «condicionado» por su encuentro con la flor. Al­gunas de las ondas de luz que rebotan de la flor se recogen en la película fotográfica.

Por su parte, la otra rama de luz láser proce­dente del prisma mantiene su coherencia. Sigue siendo pura luz láser sin adulteración ni condi­cionamiento causados por el encuentro con un objeto". Este rayo se denomina rayo de refe­rencia, y también se refleja en la película foto­gráfica.
Cuando las ondas de luz procedentes de am­bos rayos, el de trabajo y el de referencia, se en­
cuentran se producen pautas de interferencia, y cuando dichas pautas de interferencia llegan a la placa fotográfica, se registran en una película que almacena una imagen tridimensional del hologra­ma. Si a continuación diriges otro rayo de pura luz láser sobre la película fotográfica se reprodu­ce una imagen tridimensional completa de la flor en el espacio que queda detrás de la placa .
Cli67_Pic1 

 

Totalidad en la parte

Imaginemos que, después de registrar la ima­gen de la flor, la placa fotográfica se cae y se rompe en mil pedazos. Uno pensaría que al me­nos parte de la imagen se perdería. Sin embargo, cada pedazo sigue siendo capaz de reproducir una imagen de toda la flor (véase figura 2.6 [üi]). Esto se debe a que cada parte individual de la pe­lícula contiene de forma codificada la totalidad de la imagen. Uno de los rasgos clave del holo­grama es que la información de la totalidad está contenida en cada parte. En otras palabras, cada parte tiene acceso a la totalidad 14.

 

Rayo de referencia

Imaginemos que el rayo de referencia se blo­quea mientras se está creando la imagen, y que sólo alcanzan la película fotográfica las «ondas» creadas cuando el rayo de trabajo se encuentra con la flor. Si a continuación tratamos de reprodu­cir una imagen holográfica no se generará una imagen clara o coherente, sólo pautas caóticas 3s Sin embargo, aunque algunas de las «ondas» del rayo de trabajo se queden bloqueadas seguirá pro­duciéndose una imagen. De modo que el rayo de referencia es imprescindible para mantener el or­den y la integridad de la imagen codificada. Sin la coherencia que proporciona el rayo de referencia sólo se producen imágenes caóticas.
Un organismo puede considerarse como una especie de sistema holográfico en el que todo está intrínsecamente interconectado. Además, el rayo de referencia de un holograma es parecido
1 al principio ordenante esencial del Aliento de I, Vida, que mantiene la integridad y coherencia del 1 cuerpo. Si el Aliento de Vida se queda bloqueado i o restringido se produce el desorden o caos, y se ~ pierde la coherencia. Uno de los principales obje­
tivos tivos del trabajo craneosacral es reconectar las ~ partes que están en estado caótico con el «rayo de ~ referencia» del Aliento de Vida 16.

 

Memoria holográfica

Uno de los grandes misterios que confunde a los neurólogos investigadores es: ¿cómo se alma­cena la memoria en el cerebro? Aunque estén da­ñadas diversas partes del cerebro, e incluso aun­que se extirpen quirúrgicamente, la memoria puede mantenerse intacta. Esto demuestra que la función memoria no se localiza en un lugar con­creto del cerebro. Parece que la memoria está plegada en la totalidad del cerebro.
El doctor Karl Pribram defiende que, en mu­
i chos sentidos, el cerebro actúa como un hologra­
~~ ma 37, y sugiere que la memoria se almacena de
,' manera similar a las imágenes holográficas en la
t película fotográfica. Si es así, esto explicaría que cada recuerdo no tenga una localización concreta sino que está distribuido por la totalidad del cere­bro 38. En el modelo holográfico, cada parte del cerebro contiene información relacionada con la totalidad, y por tanto tiene acceso a todas las de­más partes.
Los hologramas requieren una fuente de luz coherente. Investigaciones recientes indican que, de hecho, el cerebro es capaz de comunicar y pro­cesar información mediante haces de luz. Esto se añade a la comunicación lineal que tiene lugar a través de las rutas nerviosas. Se ha comprobado que las células cerebrales pueden emitir luz cohe­rente en ondas organizadas 39. Estas ondas de luz son el medio ideal en el que la memoria podría distribuirse holográficamente. Algunos investiga­dores sugieren que el fluido cerebroespinal es el vehículo que transporta esta luz 40. De hecho, se han encontrado biofotones, pequeñas partículas de energía capaces de emitir luz, en los fluidos vi­tales de todos los organismos vivos 41.
Orden implicado y explicado

El doctor David Bohm propuso la existencia de un principio unificador que vincula holográfi­camente la totalidad de la creación. Aventuró que aunque todas las formas de la creación parecen estar separadas externamente, están, de hecho, co­nectadas por un orden implícito subyacente. El doctor Bohm habló de un «universo holográfico» que tiene dos aspectos: un reino implicado interno y un reino explicado externo (véase Figura 2.7).
(i)      Universo holográfico
Información plegada
Información desplegada 
Reino explicado
Reino implicado que subyace al explicado
(ü)      Reino explicado
 

(iii) Sucesos aleatorios a    Se puede observar que estos mismos sucesos
nivel explicado     están conectados a nivel implicado
El reino implicado es un dominio de totalidad indivisa que es la base de todas las formas. El reino explicado es el dominio donde las cosas parecen (al menos superficialmente) estar separadas; es lo que vemos con nuestros ojos. Sin embargo, el reino de la totalidad implicada siempre está contenido dentro de cada parte explicada. Franklyn Sills se­ñala: «Lo que en principio parecen sucesos aleato­rios sin relación pueden, en realidad, estar comple­tamente interrelacionados a nivel implicado» 11.
Estas propuestas encajan muy bien con la vi­sión que tenía el doctor Sutherland del sistema res­piratorio primario. En el concepto craneosacral, los ritmos de las mareas del Aliento de Vida emer­gen de un reino implicado de quietud dinámica. Dentro de cada reino emergente están plegados to­dos los demás; es algo parecido a una serie de mu­ñecas ñecas rusas. En el sistema respiratorio primario
I existen ritmos interpenetrantes dentro de otros rit­mos, mos, todos ellos derivados de un campo unificado. ' Cada despliegue rítmico es una expresión particu­lar de un principio plegado universal.

 

El reino de la unidad

Según la visión holográfica, cada cosa en la vida está conectada con todas las demás, y todo está con­tenido en todo lo demás. Incluso se piensa que la to­talidad del universo está contenida holográficamen­te en cada átomo 44. Cada átomo puede considerarse como un pequeño universo individual en el cine unas partículas giran en tomo a otras como el sol y los planetas del universo externo 41.
La existencia de un reino intrínseco de unidad es reconocida por muchas tradiciones espirituales,
, además de por la moderna física cuántica. Por
' ejemplo, tanto la cristiandad como el judaísmo se refieren a Dios, o «lo divino», como un principio universal e indivisible. Todas las filosofías orien­tales se basan en el principio de una unificación fundamental de materia y experiencia. Los budis­tas llaman a este estado subyacente shunyata: nuestra verdadera naturaleza no manifestada, ple­gada. La depurada experiencia religiosa de unidad descrita por los místicos puede referirse a este trasfondo implicado y universal".
visión sugiere que la totalidad esencial existente en el fondo de nuestro ser se encuentra intrínsecamente en cada parte separada. Reconec­tando tando con este reino implicado es como podemos , acceder a nuestro mayor potencial y podemos lle­~ gar a la curación fundamental. Regresando a esta fuente de totalidad puede ser posible borrar todo lo ; anterior y volver a empezar de nuevo.
MATRIZ ORIGINAL
La salud puede definirse como el emerger de la Originalidad. La Originalidad expresa un completo equilibrio de estructura y función, tal como se manifiesta en la creación de un ser humano a'.
DOCTOR JAMES JEALOUS

 

Imperativo embriológico

Desde el momento mismo de la concepción, el cuerpo se forma en torno a un diseño primario que es muy preciso. Cuando las primeras células empiezan a dividirse, de algún modo saben crear un ser humano... ¡en lugar de crear cualquier otra cosa! En este proceso se manifiesta un grado extraordinario de orden e inteligencia. Sin embargo, se ha descubierto que en este primer estadio no existen mecanismos genéticos capaces de promover un desarrollo tan organizado. Según los eminentes embriólogos Blechschmidt y Gasser, el ordenamiento y la organización que se expresan al principio de nuestro desarrollo no tienen su origen en la genética que actúa en nuestro ADN. Tal como ellos dicen: «Los factores hereditarios son una condición importante, pero no única, para el proceso de diferenciación... Los genes mismos no realizan el proceso de diferen
ciación» 48.
Aparentemente, las influencias genéticas no empiezan a actuar plenamente hasta unas seis semanas después de la concepción 49. Por tanto, aquí surge una pregunta importante: ¿qué produce coherencia durante las primeras etapas de nuestro desarrollo? Los doctores Blechschmidt y Gasser proponen que en los fluidos corporales hay un principio ordenante que produce esa organización. Y es significativo que el doctor Sutherland llegara a esta misma conclusión al considerar la función que desempeñan los fluidos en el transporte del principio ordenante intrínseco al Aliento de Vida.

Impronta esencial

El Aliento de Vida transporta una impronta esencial de salud, llamada Matriz Original por el
doctor James Jealous. Esta impronta es un principio ordenante profundo e inalterado que los ritmos de las mareas del movimiento respiratorio primario distribuyen por el cuerpo de manera intrínseca. La matriz original también recibe el nombre de intención original porque está presente en el principio mismo de la vida, cuando las células del embrión empiezan a formarse y diferenciarse 50. No obstante, este mismo imperativo embriológico continúa estando presente a lo largo de toda la vida, en cada momento de creación. Los ritmos del Aliento de Vida distribuyen continuamente un orden intrínseco a los fluidos y, a través de ellos, a cada célula del cuerpo. Los diversos sistemas de tejidos y fluidos corporales se forman en torno a esta impronta esencial y son mantenidos por ella hasta el momento de la muerte. Mientras hay vida, este principio ordenante no se pierde nunca". Franklyn Sills concluye:
En el trabajo de curación éste es un punto crítico que debemos entender Por muy desesperada que sea la situación, la información de la totalidad, su principio ordenante inherente, o impronta, sigue estando disponible en cada parte. De modo que la impronta de salud está presente en cada parte, y sigue estando disponible si podemos acceder a él l2.


Facilitar el orden y la salud

Como la matriz original es distribuida por los ciclos del movimiento respiratorio primario, la capacidad que tengan las células de expresar elAliento de Vida tiene importantes consecuencias para su salud. A nivel fundamental, el movimien­to respiratorio primario mantiene el orden y la in­tegridad de cada célula. El objetivo del trata­miento craneosacral es facilitar la expresión de la matriz original en los tejidos que se han desorde­nado al ser afectados por una patología. Favore­ciendo la manifestación del Aliento de Vida a ni­vel celular, el terapeuta craneosacral actúa como facilitador de esta impronta esencial de salud. Como dice el doctor Jealous:
La penetración del Aliento de Vida en los tejidos desorientados restablece la matriz original. La matriz original es una forma transportada por la potencia del Aliento de Vida alrededor de la cual se organizará el mundo molecular y celular siguiendo la pauta Original establecida por el Maestro Mecánico II.
La historia de Sarah

El caso de Sarah es un buen ejemplo de cómo se puede experimentar el resurgir de la matriz ori­ginal. Sarah había venido a tratamiento craneosa­cral a causa de un problema serio y persistente en la parte baja de la espalda. Su médico le había re­comendado una operación quirúrgica para extir­par uno de los discos de la columna, pero Sarah se resistía a esa solución y buscaba una alternativa. Al sintonizar con su sistema respiratorio primario desde los pies, la sabiduría intrínseca de su cuerpo empezó a hacerse cargo de la situación. Lo que si­gue es su descripción personal.
Sarah empezó a sentir una lenta ola que se movía por su cuerpo. La ola partió de sus pies, subió por las piernas, llegó hasta la parte baja de la espalda y después al disco que estaba dándole problemas. A medida que esta ola interpenetraba la parte baja de la espalda, ella pudo sentir con precisión que los tejidos en torno al disco se reor­denaban. La ola continuó ascendiendo por su co­lumna y se quedó atascada en el hueso occipital, en la base del cráneo. Empezó a sentir un intenso dolor en esa zona. Entonces, una imagen muy in­tensa invadió su mente: «¡Oh, Señor! ¡Me re­cuerdo saliendo despedida de la motocicleta y chocando con la parte trasera de un autobús!» Sa­rah había tenido un accidente unos años antes, cuando aterrizó de cara sobre la parte trasera de un autobús arrancándose varios dientes. A conti­nuación recordó que después del accidente tuvo que hacer muchas visitas al dentista; le venían imágenes esporádicas de aquella temporada de su vida. Seguidamente sintió que la ola pasaba de la parte posterior de su cabeza hacia su cara, y des­pués volvía a descender por su cuerpo. En este punto el dolor y las imágenes asociadas con el accidente desaparecieron completamente. Enton­ces Sarah exclamó: «¡Ahora mi cuerpo se siente como está destinado a sentirse!» 54.

 

Sabiduría inviolable

Se considera que los ritmos sutiles producidos por el Aliento de Vida son las principales fuerzas autorreguladoras y autocurativas del cuerpo. El doctor Sutherland describió que la potencia del Aliento de Vida acarrea una sabiduría pura e inviolable que está más allá de la inteligencia relativamente escasa de nuestros propios conceptos e ideas humanos 55. Esta potencia transporta nuestra matriz original de salud. Por tanto, la expresión equilibrada del movimiento respiratorio primario asegura una distribución constante de la salud inherente a todas las células del cuerpo. En palabras del doctor Rollin Becker:
Nos proporciona pruebas fisiológicas de la existencia de salud en toda la fisiología corporal, y también pruebas de falta de salud en cualquier área de disfunción. Puede usarse como herramienta de diagnóstico y tratamiento, y es una manifestación de la vida dentro del paciente que el médico puede usar para devolver la salud a dicho paciente II.

Autor: Michael Kern

 

Yo personalmente uso el impulso rítmico craneal, o movimiento respiratorio primario para seguir esa fluctuación energética por el aura de la persona y, asi percibo cinestésicamente los nudos de energía o quistes energéticos. Una vez localizado ese torbellino de energía retorcida y, que puede adoptar diferentes formas y tamaños, se procede a su disolución y limpieza. Después de tiene que recargar la zona del aura afectada y, volver a realizar esta sanación en los próximos días, para asegurar que esa zona del aura quede reflejando correctamente las mareas internas del ser humano.

Si fortalecemos el campo de energía humano, la salud integral e innata del ser humano se realiza de forma automática.

Estoy totalmente convencido que con estas cuatro técnicas a aplicar se obtienen resultados verdaderamente asombrosos y, que con cualquier otra terapia manual directamente en el cuerpo, parece una labor ardua, sino imposible. El dolor, la enfermedad hay que tratarlos directamente desde el aura o campo de energía humano. Este es el caldo de cultivo para la medicina del siglo XXI. Claro esta que, desde jóvenes tenemos que aprender a manejar y conocer nuestro campo de energía humano y saberlo subir de niveles de vibración.

Como se observa en estas ilustraciones los nervios espinales irradian a todos nuestros órganos, a través de los agujeros ínter espinales. Pues cuanto mejor sea la energía de nuestra aura, mejor tendremos las mareas energéticas de nuestro cuerpo y mejor sera la comunicación neuronal y nerviosa de nuestro cuerpo. Los nervios espinales son la base de nuestra salud. Si en nuestra aura tenemos muchos nudos de energía, éstos tiran del tejido fascial y a la vez afectarán a los nervios espinales, mediante las tensiones reciprocas que tenemos en todo nuestro organismo.

Toda tensión muscular, enfermedad o cualquier cosa, tiene su contrapartida en el campo energético humano. Casi todas las personas tienen muchos nudos o quistes de energía que sin darse cuenta, los llevan por muchos años o por siempre, debilitando su campo de energía. Estas tensiones afectan sin lugar a dudas de forma sutil a la salud integral de la persona. Simplemente cada uno de nosotros debería de tener abierto su canal de sanación y transmisión de energía y realizar descansos en la vida diaria para interiorizar en distintas partes de nuestro cuerpo para sanar, energetizar y equilibrar, cada parte de nuestro cuerpo.

Así que yo, Juan Carlos , diría que la medicina del mañana se fundamentara en sanar y limpiar el campo de energía humana y dejar que el cuerpo-alma-espíritu realice los ajustes necesarios en el cuerpo físico.

 

 

Las terapias es una herramienta tan valiosa que es una pena dejarla solo para los enfermos 

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