ALQUIMISTAS, CONSPIRADORES DE TIEMPOS ANTIGUOS. Noé fue el primero de la tradición judeo-
cristiana. Dicen las tradiciones que, con la madera de su embarcación construyó las primeras viviendas para él
y su familia. La madera de acacia, fuerte y noble, asimilada a las ciencias sagradas, sirvió de estructura y
amparo para iniciar una nueva etapa. Nada, salvo estas maderas, quedaba de la anterior civilización cubierta
por las aguas del diluvio universal.
AMANECER DEL TERCER MILENIO. Umbral de cambios irreversibles, tiempo de revelaciones. La vibración
de los tres ceros trae en forma inevitable un mundo diferente, más amplio, más expandido; y también, desde la
visión espiritual, más exigente.
AMOR. Fuerza motora indescriptible, inexplicable e infaltable que eleva a la enésima potencia todo lo que entra
en contacto con ella. Puede usarse y debería usarse en cualquier situación. Unido a la pasión produce cambios
definitivos.
Principio de creación. En términos alquímicos: fuego. Es el arma más poderosa para pasar por la NIGREDO, la
más luminosa para pasar por la ALBEDO y la mas definitiva para obtener la realización completa de los sueños
en la RUBEDO.
ÁNGELES. Son seres de puro espíritu. Pertenecen al mundo sutil, pero descienden plano por plano al reino
energético. Estas criaturas celestiales atraviesan volando el plano mental, descienden suavemente por el
enmarañado mundo emocional y llegan, a veces con dificultad, hasta el borde mismo de la materia. Así es el
encuentro entre el ser humano y los ángeles: ellos descienden y el hombre asciende, elevando a toda la
creación tras de sí.
ANIMAL COLABORADOR. Es conocida su intervención en todos los cuentos de hadas, verdaderos relatos
alquímicos. Se hacen presentes en situaciones donde los humanos necesitamos ayuda porque ellos tienen la
respuesta rápida, efectiva, instantánea del instinto. Cuando es necesario reaccionar y encontrar un camino
nuevo, aparece el animal colaborador, quien orienta al humano y lo lleva al lugar correcto por medio de su
poder mágico. Esta comunicación era fluida y natural en los tiempos del Paraíso, donde dioses, hombres y
animales vivían en cooperación constante. Se hablaba en el misterioso lenguaje de los pájaros. Este es, según
la tradición alquímica, aquel que compartían todos los reinos de la naturaleza y es el idioma con el que Adán
nombró a los animales en el Edén.
Los egipcios representaban siempre el pasaje de un plano a otro en forma de animales, en general de grandes
pájaros. Los Dioses mismos se transformaban en animales cuando querían que su presencia pasara
desapercibida. Es conocida la capacidad de los magos de transformarse en animales a su voluntad. Esta
facilidad para cambiar de apariencia también es un don que tienen las hadas, como lo describen las tradiciones
celtas.
ATANOR. Recipiente de hierro donde el alquimista coloca el crisol y, dentro de él, la materia prima para su
transformación por el calor del fuego. Debe permanecer cerrado, aislado del exterior.
ATARDECER. Es siempre una zona de misterio. Trae la noche de la transformación... Los amaneceres y los
atardeceres son puertas de acceso de las energías del Cielo. Son el lapso en el cual desembarcan los dioses
desde otros mundos. En el crepúsculo también comienzan a trabajar los alquimistas, preparándose para la
noche, momento de todas las concepciones.
ATRIBUTOS DEL ALQUIMISTA. Todo alquimista dispone de un oratorio y de un laboratorio; un atanor; un
crisol; utensilios diversos; fuego; la materia prima para empezar la obra; tiempo a veces robado al sueño; pa-
ciencia; perseverancia; vigilancia constante. Lo enciende la pasión; lo sostiene la decisión; la fe brilla en sus
ojos y la discreción en cada movimiento. Sus labios están sellados por la humildad. Pero, sobre todas las
cosas, el alquimista tiene amor por la vida y una corona inapreciable: la corona de la impasibilidad. Cuenta con
la ayuda del mundo invisible: en primer lugar, con la guía de la Madre Cósmica, la protectora de los
alquimistas. También los nueve coros de ángeles, colaboradores directos de la Alquimia, están firmes a su
lado, ya que son el nexo entre el espíritu y la materia.
BAÑO RITUAL. Se practicaba en las religiones mistéricas. Antes de hacer las ofrendas, antes de la iniciación
en el templo, los fieles de Afrodita renovaban su poder vital. Al sumergirse retornaban a la fuente, tomaban
fuerza de la madre y eliminaban cansancio, desgaste, desamparo y angustias. Toda impureza mental, física o
emocional se borra con el agua y con más potencia si el baño es precisamente ritual, o sea conciente. El agua
de un lugar sagrado otorga pureza.
BATALLA DE LA EVOLUCION. Los conspiradores deben saber que se juega en el campo psíquico, no en el
mundo concreto. Los antiguos poderes tratan de entrar en las emociones, en la intuición, en la creatividad de
las personas para acaparar también ese aspecto del individuo y someterlo, contaminándolo con el miedo. La
única liberación posible es fortalecerse en el terreno donde se libra la batalla decisiva: en el aspecto psíquico.
No es necesario retirarse del juego si así uno lo elige, pero si uno continúa en contacto con el mundo concreto,
hay que saber estar allí. Hay que saber estar en la vida de una manera concreta, bien determinada, cuidando
de nuestra propia parte fundamental: el Alma.
CAMBIO. En la Alquimia el cambio es simple-' mente una trasposición de polos. Lo que produce el efecto de
ese cambio es la dirección y la intención que se hayan utilizado. Así se produce la trasmutación de la cosa que
se quiere cambiar por otra que la reemplaza llevándola a un estado superior de conciencia. El peligro en el
mundo concreto es hacer el cambio para pasar de una cosa no deseada a otra cosa similar, tampoco deseada.
CAPADOCIA. Región altamente magnética. Según las tradiciones, primera en emerger después del Diluvio
Universal. Situada al norte de las montañas de Tauro (y no por casualidad, al este del gran desierto de sal de
Axylon), es cuna de grandes conocimientos. La ciudad de Kayseri, situada a pocos kilómetros de Göreme, fue
la sede del rey de los hititas, un gran Conspirador. Ellos rendían culto a la diosa Kubaba, la gran madre negra
primordial del Asia Menor. Cibeles fue su continuadora. Esta tierra también fue recorrida por otros grandes
alquimistas, los arameos. También aquí se encuentra Sepharad, actual Sardis, cuna de adeptos hebreos en
épocas tan antiguas como el año 800 a.C. Es un puente natural, siempre fue pasaje para las olas de sucesivas
conquistas. Esta tierra de amarillos, ocres, grises y pardos, castigada por el sol, la lluvia y los vientos
implacables, fue escenario de grandes transformaciones y guardiana de insondables secretos. El Diluvio tapó
la tierra con su manto de agua, seis mil años atrás. Esta increíble ciudadela natural es, según las leyendas, uno
de los primeros lugares en emerger para formar la nueva humanidad. Aquí vivieron los hijos de Noé: Cam, Sem
y Jafet; también, los babilonios, los hititas y los sumerios. Capadocia fue, asimismo, escenario de importantes
acontecimientos del Antiguo Testamento, como la primera peregrinación de los semitas. Aquí también se
asentaron, apenas unos años después de la resurrección, los primeros cristianos. Se construyeron increíbles
ciudades a más de ciento veinte metros dentro de la tierra, con quince niveles hacia abajo, habilitados como
viviendas, graneros y hasta iglesias, como las de Derinkuyu, cuyo nombre significa “pozo profundo". Entre los
primeros cristianos hubo muchos eremitas del desierto que siguieron la tradición egipcia; vivían solitarios en
estas cuevas horadadas en las montañas.
CAZADOR. Simboliza los espíritus puros y libres que desean seguir evolucionando, los que no quieren pactar
más con el viejo miedo, los que se aventuran a trasponer los umbrales hacia lo desconocido. El premio será la
libertad, el poder sobre sí mismos. Sólo se puede cazar la vida. La caza de muerte es injusta. Y se hace para
alimentar el ego. Y perpetúa esa injusticia.
CICLOS DE CAMBIO DE ENERGIA. Son ciclos bien diferenciados de 7 años cada uno. Si observamos bien
nuestra historia veremos que nuestra vida se divide en etapas de siete años: 7, 14, 21, 28... Hasta los 35 años
nuestras energías están dirigidas hacia el mundo físico, nos esforzamos en fijar un lugar en la sociedad,
nuestra acción se orienta mayormente al exterior, Desde los 35 hasta los 42 años hay un tiempo de gracia,
preparatorio antes de la pregunta irrevocable. Tarde o temprano el Alma preguntará: "¿Qué vas a hacer con tu
vida? ¿Sabes quién eres en realidad?". Los 40, 41, 42 años van perfilando la parte más importante de estas
preguntas. Entonces damos un giro interno que no necesariamente producirá cambios externos pero sí nuevas
alianzas. Es un replanteo.
El Alma dirige los pasos. El ser se separa de la masa y encuentra su propio camino. Para esto es necesario
atravesar una puerta, lo que puede suceder a través del encuentro con un maestro... o de alguna manera
imprevista: la vida sabe cuándo ha llegado el momento, El hecho es que necesitamos ser iniciados. Puede
suceder al recitar con fuerza una oración. Un suceso inesperado puede también despertarnos, la vida es la
gran maestra, la iniciadora por excelencia.
CIERRE DEL RITUAL. Si el Conspirador es de religión judía cierra el círculo inclinando la cabeza en dirección
al Este, o bien postrándose en señal de adoración, sí fuera musulmán. Sí es cristiano con la señal de la cruz o
la fijación de su Alma en Cristo. Cualquier rito de cualquier lugar del mundo: oriental, indígena, chamánico,
tribal etc. utiliza un mudra para cerrar las ceremonias.
CLAVE RÁPIDA PARA ALINEAR CONSPIRADORES. Si uno está descentrado, estos pasos correlativos lo
harán regresar al equilibrio en forma inmediata.
1 - Contactarse con uno mismo. 2 - Sentir y pensar.
3 - Y recién después hacer.
CUSTODIOS DE LA ESTRELLA. Los Conspiradores de tradición judía son los custodios de la estrella de
Salomón, o estrella de seis puntas. Los conspiradores de tradición cristiana son custodios de la estrella que
brilló en los Cielos de Belén. Tal estrella es el símbolo de una gran transmutación. Algo estremecedor ocurrió
en esos tiempos. Dios se acercó otra vez a lo humano. El esplendor de la estrella deslumbró a los tres magos
más grandes de aquellos tiempos. En realidad se trataba de tres iniciados que, reconociendo la señal,
atravesaron desiertos, vencieron dudas y cuestionamientos y se postraron al fin ante la gran Madre: La Virgen.
Y se rindieron ante la evidencia. El Niño divino había nacido de parto natural y terrestre y descansaba pláci-
damente en los brazos de la Madre. Entonces, el poder terrenal: el oro, poder de los reyes; el poder mágico: la
mirra, poder de los iniciados, y el poder ritual, el incienso, poder de los sacerdotes, fueron puestos a disposi-
ción de María.
CHIPRE. Tierra de monasterios y de templos paganos. En esta hermosa isla es posible encontrar todavía los
muy primitivos templos de Afrodita y Apolo. En el siglo iv d.C., dejaron de tener actividad oficial, la cristiandad
ya estaba totalmente instalada en Chipre y se habían construido varios monasterios primitivos que funcionaban
como comunidades de iniciados. La cultura judía convivía también en todas estas épocas con las cambiantes
invasión es... En este mismo siglo se cierra definitivamente el templo de Afrodita.
Y comienza a brillar muy fuerte una nueva estrella, que heredará toda la fuerza de sus antecesoras y producirá
un nuevo salto evolutivo.
DERVICHES. Son Sufís místicos, poetas y filósofos. Viven apasionadamente, a la manera de los artistas. Los
sufís pueden seguir la vía de un crudo ascetismo, la de un absoluto quietismo o la de una apasionada danza.
Ésta es la vía derviche.
No excluyen el deseo, como podría suponerse por integrar en su credo conceptos budistas del Nirvana y de
rendición total al Dios del Islam. Todo lo contrario, un deseo ardiente los consume, fundirse con Dios. Los dervi-
ches conocen rituales poderosos. Danzan girando en el sentido de las agujas del reloj para atraer bendiciones
y en sentido inverso para salir de la realidad ordinaria. Los acompaña un grupo ceremonial de músicos y un
cantante, quien realiza una recitación repetitiva, hipnótica.
DILUVIO. La escena del diluvio simboliza el caos que necesariamente precede a toda creación. Caos no visto
como desorden, sino como transición. Noé entrando en el arca es la imagen exacta del alquimista entrando en
su propia arca, en su espacio sagrado, en su laboratorio. Noé flotando sobre las aguas, en total soledad con
respecto al mundo, sin referencias a lo habitual, representa al alquimista separándose de la vida profana.
Elohim ordenó a Noé construir un arca de madera resinosa, se supone que de acacia. La Conspiración
construye el camino de evolución con un material probado, confiable; lo hace con las ciencias sagradas de la
tradición. Evidentemente lo puede lograr porque el material es sólido, una fuerte base de apoyo, un buen
fundamento. Así, el arca conservó la verdad, las claves que luego tomaron las tradiciones, el conocimiento
sagrado e iniciático de todas las civilizaciones anteriores al Diluvio. Tanto el arca de Noé como el arca de la
alianza del pueblo hebreo son depósitos del conocimiento único. Hay una sola verdad, un solo conocimiento
inmutable que va siendo resguardado a través de los tiempos. En la tradición occidental está resguardado en
las ciencias sagradas. En otras culturas, esta misma verdad está protegida por los saberes antiguos. El Diluvio
es universal, los indígenas americanos lo describen también, los relatos babilonios hablan de lo mismo.
Explicando a Noé que se dejara conducir hacia un nuevo nivel de conciencia, Elohim entonces le pidió que
construyera su arca y que allí dentro hiciera entrar a todas sus energías no desarrolladas. Al mismo tiempo le
dio las claves que debían ser transmitidas a la nueva humanidad de la cual Noé sería el primer exponente.
Elohim invitó a Noé a que tomara conciencia de todas sus partes fragmentadas, de sus partes felices, de sus
partes heredadas, de su parte ancestral. Esto es lo que simbolizan los "animales" que hace entrar al arca con
él, para hacer la travesía a un nuevo nivel de conciencia. Con "ellos", con los animales, con lo que es Noé a
nivel denso, se hace la Alquimia del renacimiento... ellos son su campo de energía no transmutado, ellos
simbolizan sus instintos latentes. Después de cuarenta días, lapso de transmutación absoluta e irreversible,
cesa la lluvia y bajan las aguas. Noé entonces sale del arca; según los relatos bíblicos, esto acontece a la edad
de 600 años. El seis es un número clave, indica el último paso de la transmutación. El ser humano estuvo
completo en el sexto día de la creación. En el día séptimo, Dios "descansó"; esto significa que dejó en libertad
a la criatura para que eligiera su camino. ¿Qué ocurrió en el arca durante los cuarenta días y cuarenta noches?
Las tradiciones nada dicen al respecto. Sin embargó, todo aquel que haya recorrido el Camino de los Misterios,
comprenderá que allí hubo una NIGREDO, una ALBEDO y una RUBEDO... Cuando la primera etapa, similar a
la de la caverna del dragón, la de los tres Padre Nuestro, tres salmos o tres oraciones poéticas, estuvo
terminada, Noé envió entonces un cuervo para explorar el nivel de las aguas y también para dar la señal a los
Cielos, el aviso de que el primer paso se había cumplido dentro del arca. Luego sobrevino la ALBEDO, obra en
blanco. Noé mandó entonces una paloma para informar el acontecimiento. Finalmente llegó para él la
RUBEDO, la obra en rojo. Entonces llegó el momento del desembarco... o sea la culminación de la obra
alquímica. Esta vez, la paloma regresó, Noé supo que la nueva tierra, la nueva realidad, estaba emergiendo de
las aguas del diluvio. Mientras tanto, en el exterior, bajo el sol de esos tiempos bíblicos, todo se secaba poco a
poco y emergía la primera tierra. Pasaron ciento cincuenta días hasta que por fin Noé recibió la señal que
estaba esperando: las palomas que venía enviando ya no regresaban. De pronto apareció una de ellas con un
ramo de olivo en el pico. ¿Qué significaría esto? Según la interpretación más corriente, las palomas no
regresaron porque habían llegado ya a destino a la nueva tierra. El verdadero significado es que la paloma que
entregó a Noé la rama de olivo trajo la siguiente señal: "es posible el desembarco, la transmutación se ha
completado". La transmutación sucedió en el interior del arca... o sea, dentro de Noé mismo. También, como
consecuencia, aconteció el cambio en el mundo exterior. Todos los acontecimientos están relacionados. Y
sucedió algo más... un deseo se había cumplido: el deseo de Noé de llegar a una nueva tierra y empezar una
nueva vida. Él estaba cumpliendo un mandato pero participaba en el suceso con plena conciencia, había
pedido al Cielo que se cumpliera su sueño. El olivo es símbolo de paz, purificación, victoria y recompensa. Noé
iba a contar con todos los recursos para dar comienzo a una nueva civilización.
DIRECCION. Recordar que la Conspiración no tiene causas sino dirección. El pensar, desear o asentir con una
cosa no lleva a la reacción química que se necesita en el atanor para producir el cambio. La dirección, o sea el
enviar toda la energía hacia un solo lugar, es la fuerza que va a producir el cambio deseado en los elementos,
perforando los niveles ordinarios de la realidad. Por lo tanto se recomienda ponerse en contacto en nuestro
interior con el Dios que amemos de manera que esa fuerza lleve en sí el poder de la luz. De esta forma se
producirá un cambio positivo y no un producto del resentimiento o la carencia.
La dirección hacia un solo lugar es un atributo del polo masculino, por ejemplo el rayo. La dirección en todos
los sentidos es el polo femenino, por ejemplo el volcán.
DRAGON DEL MIEDO. Representa todas las represiones y limitaciones a las que nos atamos por temor.
Cada "no puedo" agrega una nueva escama en el cuerpo del Dragón del Miedo, agranda sus garras, aumenta
su fuego abrasador. Todos los sueños a los que renunciamos por creerlos imposibles, todos los
condicionamientos injustos y las frustraciones lo alimentan y hacen crecer su espantoso cuerpo. El dragón es el
heraldo de los pactos, de las negociaciones, de las conveniencias. Infundiéndonos terror, cuida que
respetemos nuestras propias barreras, nuestros propios límites autoimpuestos. Es la autoridad establecida, el
molde rígido e invariable, el guardián de las "buenas costumbres", el que sostiene todos los "deberías", los
"corresponde", los "no hay otra alternativa". El dragón también encarna al falso poder externo, no al verdadero
que todos llevamos dentro. Nos reprime y ahoga diciendo: "no eres lo suficientemente bueno" y trata de
convencernos de su fuerza absoluta. Al mismo tiempo, ese tipo de dragón, por ser ese horrible engendro que
es, nos empuja a los cambios una vez que lo vemos. Enfrentarlo es una tarea difícil, pero no imposible y muy
recomendada en estos tiempos... Luchar contra el dragón nos devuelve nuestra Alma y nuestra vida cambia
por completo.
Todo dragón también custodia en su cueva un gran tesoro. El Dragón tiene sus aliados, que colaboran
consciente o inconscientemente con él -para sus fines da lo mismo. Lo importante es que siempre utiliza el
miedo como camino. El sólo ansía crecer y crecer, progresar. Su voracidad no tiene limites, es insaciable, no
se detiene ante nada. Cuando cundió la desesperanza, el miedo y la certeza de que estaban sujetos al Dragón,
los habitantes de la aldea y también los de la corte corrieron a refugiarse detrás de los muros; y, sin embargo,
bajo sus mismos pies, en los subsuelos, alimentaban con las mejores ofrendas al mismísimo Dragón al que
tanto temían. La repetición y el murmullo constante: "estamos perdidos, estamos perdidos", daba más y más
fuerza al Dragón por el misterioso poder que tienen las palabras. jamás hay que lamentarse ni quejarse ante
una situación que aprisiona: la horrorosa bestia engorda y cría más y más escamas. Respecto de la profecía
del forastero, que también se narra en la leyenda, habla de los cambios que necesariamente sobrevienen a la
operación alquímica que aniquila al Dragón. El forastero se refiere a los cambios de conciencia, cuya primera
etapa, la NIGREDO, separa lo burdo de lo sutil, las partes sanas de las que están contaminadas por el miedo.
Lo que impide el crecimiento debe ser quemado en el fuego sacro del atanor del alquimista. El enfrentarse con
el Dragón, recuperando el poder sobre uno mismo, es el paso primero en cualquier camino de crecimiento. Es
necesario mirarlo cara a cara, desenmascarar su mensaje, denunciar su silencioso trabajo que socava nuestros
propios cimientos. Doblegarlo, obligarlo a que arroje a nuestros pies los tesoros que nos pertenecen. Cuando
cambiamos nuestro nivel de conciencia, por un tiempo nos sentimos solos pues en la aldea -o sea en el antiguo
nivel- ya no pueden comprendernos. El rey de la leyenda, tan protector y bondadoso que nos da el infalible
respaldo de su autoridad, puede ser bueno para una etapa de la vida; pero en algún momento es necesario
partir tras el alquimista para seguir aprendiendo, dejando el viejo, amado y conocido palacio cotidiano. Cuando
el Dragón apareció en la aldea materializando los miedos acumulados durante largo tiempo, la naturaleza
entera se vio alterada con su presencia. El Dragón separa al ser humano de las fuerzas primarias de la Tierra,
lo acorrala tras una muralla de pensamientos aislándolo de la naturaleza. El Dragón es desarmonía,
desasosiego, soledad. ¡Quiere para sí lo que pertenece al Cielo! Quiere nuestra Alma, para apropiarse de ella.
Además de desconectarnos de la Tierra, nos desconecta del Cielo. Al convencernos de que estamos solos sin
remedio, nos va haciendo olvidar quiénes somos en realidad y cuál es nuestra verdadera relación con el Padre
Cielo.
Todo aquel que se considera ser autónomo, independiente de las leyes espirituales, desconectado del orden
perfecto del universo, sigue el juego del Dragón y sucumbe a su falso poder. En esto consiste lo que los
cristianos llaman salvación: reconectar todo el universo con Dios. Volver a unir a la creación con su creador. Lo
que llamamos Mal es desconexión de Dios. Acapara e interfiere las energías del Universo para su exclusivo
provecho. Lo que llamamos bien está dentro de la inocencia primaria de todas las criaturas del universo. Saben
que están sostenidas por Dios. Colaboran con el plan de la evolución. Sólo el humano es conciente y puede
elegir. A veces, en determinadas situaciones de la vida está tan manipulado y agotado que necesita una
conexión rápida e inmediata para recuperarse. Esto se consigue mediante las oraciones que son las armas
mágicas de los alquimistas. La lucha con el Dragón también tiene carácter iniciático: el monstruo es el guardián
del conocimiento. Sin embargo, en necesario recordar lo que dijo el Maestro: "Sed astutos como serpientes".
Se trata de reconocer a quién entregamos nuestra Alma. Y luego, a la manera de los magos, hacer brillar la luz
y liberarla. El arcángel Miguel, dominando al Dragón con su lanza de guerrero espiritual, señala el camino del
mago. La lanza es la oración que libera.
DRAGONES ORIENTALES. Se ven tan feroces como el del miedo pero llevan en sí la sabiduría del fuego y la
espiritualidad. Los alquimistas sabemos que el hombre puede tomar cualquier elemento, cualquier fuerza
primordial y divina y transformarla en algo bello o monstruoso.
ELEMENTOS DE LA OBRA ALQUIMICA. El mercurio, la Madre Divina, es simiente femenina, energía de amor.
El azufre, el Padre Celestial, es simiente masculina, energía de creación. La unión del azufre y el mercurio en
el atanor gestará el oro, el hijo. La Alquimia muestra la evolución del ser humano desde el estado inicial o
plomo en el que se encuentra cuando está atrapado por el materialismo, al estado espiritual liberado y de
dominio sobre sí mismo simbolizado por el oro.
ENCARNACION. Misterioso proceso por medio del cual energías del Cielo se fijan en la tierra. La humanidad
tuvo que aprender a encarnarse y a hacer suya la materia. La encarnación no fue cosa fácil para los humanos.
ESPIRITUS DE LA NATURALEZA. Por debajo del nivel material están los duendes, seres elementales de la
tierra; las hadas, del aire; las sirenas, del agua y las salamandras, del fuego.
Son los poseedores y guardianes de la fantasía que hace de "La Obra" una aventura constante, cambiante.
ESTE Y OESTE. El Este es un punto energético muy fuerte, hacia allí ora el sufí, del Este viene la iluminación y
la vida espiritual. Dicen las tradiciones que en el Este estuvo el paraíso terrenal. Del Oeste viene, en cambio, la
manifestación y la vida material. Por eso el atardecer pertenece a las diosas y el amanecer a los dioses.
ETAPAS DE LA OBRA ALQUIMICA. Nigredo, Albedo y Rubedo. Nigredo es la etapa llamada "de
descomposición", somete la materia al fuego alquímico y la calcina hasta rescatar su esencia. Albedo: etapa en
la que va apareciendo una nueva forma. La materia ya no es más lo que era al comenzar la obra. Rubedo: obra
en rojo, momento de culminación. Aparece la estrella en el fondo del atanor.
FUEGO. Se enciende debajo del atanor, en el horno alquímico, marca el preciso instante en que se inicia la
obra.
FUTURO. Esa ilusión imposible que generalmente nos arruina el presente.
HISTORIA DE LA CONSPIRACION DE LOS ALQUIMISTAS. Su origen se pierde en la noche de los tiempos,
aunque se sabe con certeza que el primer centro alquímico estuvo en Egipto: Alejandría. También tenemos
datos exactos que nos confirman que la ciudad fue organizada por adeptos del mundo entero y de todas las
tradiciones. Con su famosa biblioteca, fue centro de formación artística, intelectual y espiritual la custodia del
saber de toda la civilización pre y posdiluviana. Fundada por Alejandro Magno, hacia ella convergían los mejo-
res alquimistas árabes, chinos, hebreos y, por supuesto, egipcios. También llegaban para pedir asilo los
grandes adeptos de los cultos mistéricos, cuando éstos comenzaron a ser perseguidos. El contenido de estas
religiones, mal Ramadas paganas, fue asimilado por el cristianismo en símbolos que están ocultos desde
entonces en esa tradición. Basta recordar que la Navidad coincide con la festividad llamada Sol invictus, fecha
que recuerda el momento en que el sol comienza a despertar en su ciclo anual.
Alejandría era un paraíso para la Alquimia y para gestar la Conspiración que se daría a conocer veinte siglos
después. En su silenciosa biblioteca, consultando los volúmenes más antiguos de los conocimientos sagrados,
los maestros se inspiraron para sentar las bases de este movimiento. Los cabalistas hebreos tuvieron una gran
participación, llegaban a Alejandría en largas caravanas y también en todo tipo de embarcaciones. Los
misteriosos hititas arribaron también con sus espléndidos barcos ricamente ornamentados. Vinieron por
supuesto los cristianos primitivos, quienes eran todos grandes iniciados. Ya se sabía que la biblioteca de
Alejandría iba a ser cerrada en el siglo IV. d. C. Y no sólo eso: los videntes habían anticipado el lamentable
suceso donde fueron quemados todos los libros. Por ese motivo, los más importantes fueron rescatados y
guardados en las secretas cavernas de este paraje lunar que es la Capadocia. Después de esta primera época
de florecimiento, los alquimistas, que luego también serían llamados "los Conspiradores", permanecieron
aparentemente en silencio. En efecto, fue clausurada la biblioteca de Alejandría; los adeptos se dispersaron y
se refugiaron entre los cabalistas y en los movimientos monásticos. Todos ellos tenían su copia del Corpus
Hermeticum, tratado clásico que resume el saber del arte de la transmutación. La Alquimia se hace secreta en
occidente y florece entonces en el mundo musulmán. Los sufíes siguen desarrollando todos los conocimientos
heredados de la escuela de Alejandría y conservan intacto el carácter sagrado de la ciencia oculta. Konya, en
Anatolia, se establece como segunda ciudad mágica después de Alejandría y las bibliotecas del mundo
islámico se transforman en guardianas del conocimiento alquímico. Los árabes conquistan Europa. Toledo, en
España, resulta ser nuevamente lugar de reunión de adeptos de todas las tradiciones. Los Conspiradores se
concentran en la ciudad mágica de Toledo, habitada mayormente por cabalistas hebreos, cristianos y sufíes.
Toledo hereda la tradición de Konya y de Alejandría. Hay un nuevo resurgimiento... Es conquistada por los
cristianos en las postrimerías del siglo XI, entonces es cuando nace la gran Alquimia medieval que se afianzó
en toda Europa. Los monasterios cristianos, sobre todo los benedictinos, consolidan la red que funciona hasta
nuestros días en el mundo entero. Al llegar el siglo XVII, comienzan las primeras etapas del racionalismo y la
Alquimia aparentemente desaparece. En realidad vuelve a ocultarse y a hacerse anónima.
La Segunda Guerra Mundial señala el apogeo y al mismo tiempo la lenta decadencia de una época signada por
el pensamiento científico. Desde ese momento comienza nuevamente a gestarse un callado retorno de la
espiritualidad.
Hay alquimistas que trabajan en completo aislamiento. Saben de la existencia de la Conspiración pero no
realizan tareas como la de cuidar o informar, son colaboradores ocultos y anónimos. A ellos llamamos
simplemente "alquimistas". Por eso esta guía es para Conspiradores, Iniciados y Alquimistas.
INICIADOS. Tienen la certeza absoluta del viajero. En su mirada vemos el color de su Alma. En contrapartida,
ellos ven las dudas, vacilaciones y los posibles futuros de los aspirantes. Se limitan a decir lo necesario, pero
intervienen cuando hace falta.
Son impecables, precisos, certeros. Compenetrados con su Alma, han conquistado varias fortalezas internas,
han vencido en muchas batallas y han perdido en otras, comenzando una y otra vez. Si miramos sus ojos
profundamente, veremos historias de todos los tiempos y la fuerza invencible de su persistencia.
Y una vez que estamos con ellos no dejan de cuidarnos. Nunca estamos solos dentro de la Conspiración.
Aspirantes, Conspiradores e Iniciados nos reconocemos enseguida.
INTENCION. Es lo que materializa el deseo del alquimista. Para el Iniciado es una gran prueba. La intención
cambiará muchas veces los resultados que pueden obtenerse a través del amor, la pasión y la dirección.
La dirección es la flecha.
La intención es la fuerza que la mueve. La pasión es el fuego.
La intención es la temperatura. El amor es la fuerza impulsora. La intención es la brújula.
INSATISFACCION. Sensación insidiosa. Imposible de eliminar con gratificaciones externas. Proviene del Alma.
La causa primera de toda insatisfacción es la desconexión con la fuente que colma todos los deseos, los
pedidos y las necesidades: Dios.
JARDINES DE YEROSKIPOS. Estos jardines, pegados al puerto de Paphos, tenían en la antigüedad la fama
de haber sido los más extraordinarios y embriagadores de todos los tiempos. Dicen los relatos que en su
interior había estatuas imponentes de todos los dioses del panteón griego. Su diseño exquisito contaba con
fuentes, manantiales, grutas sagradas, árboles y flores de las especies más extrañas. Durante el reinado de los
persas la belleza de los jardines de Yeroskípos brilló con un esplendor indescriptible. Esto se comprende: el
tema central de la visión del mundo perfecto, según los iranios, es la de un inmenso jardín, muy parecido al
Paraíso; allí todo tiene su sentido. En el centro brilla un espejo de agua que simboliza el lugar del Alma: al estar
en la tierra, es capaz de reflejar el esplendor celeste. Estos jardines invitan, a quien penetra en ellos, a
restaurar su Alma y su cuerpo al estado original, al dulce estado paradisíaco. El amor a la naturaleza que
sentían los antiguos los hacía comparar las plantas, las flores y los frutos con estados elevados de conciencia.
Las influencias egipcias llegaron también hasta Chipre a través del muy recordado Kinras, el más alto
sacerdote del culto de Afrodita de aquellos tiempos. Él introdujo los rituales y los misterios egipcios en las
festividades religiosas. Los egipcios también amaban los vergeles, por eso entre las especies que poblaban los
jardines encantados de Yeroskipos flotaban en las fuentes los lotos de mil pétalos. Kinras, el gran sacerdote, se
sentaba a sus deliciosas orillas contemplando los lotos abiertos, que simbolizan el disco solar. Para los griegos,
en cambio, los jardines eran símbolos del lujo y del refinamiento descubiertos en Oriente a través de las
conquistas de Alejandro Magno. En tiempos remotos, los árboles frutales rebosaban de dulces ofrendas para
ser depositadas a los pies de Afrodita. Allí había manzanas, peras, jugosas naranjas... Los pinos ofrecían
sombra, frescura y renovación a los peregrinos desde el primer día de su arribo a la Isla del Amor. Fabulosos
pájaros de plumajes exóticos se paseaban entre macizos de flores de los colores más deslumbrantes. Hasta
cuentan algunas versiones que había fuentes de aguas rejuvenecedoras. Arroyos de leche, de miel, de vino.
Perfumes embriagadores flotando entre las hileras de columnas griegas señalaban el camino al templo de
Afrodita. Fuentes con aromas de menta y alcanfor invitaban a los peregrinos a descansar y prepararse para el
inicio de los rituales. Al segundo día se haría la inmersión en las aguas en el lugar donde había nacido la diosa.
En los monasterios actuales, en el lugar más oculto a la vista profana, dentro del claustro, los monjes tienen un
jardín muy parecido a los de Yeroskipos. Las casas musulmanas también encierran en su interior un jardín de
las delicias bañado con aguas de una ufente o un extenso estanque. El jardín es, también, símbolo de lo
femenino. Representa la fertilidad, la belleza, el crecimiento. Las fiestas de los dioses griegos se realizaban en
míticos jardines -como el de las Hespérides, por ejemplo-, que simbolizaban el continuo renacer de la vida.
Zeus y Hera festejaron allí su unión. En el lenguaje de los sueños, si el jardín es soñado por un personaje
masculino, representa los genitales femeninos. Es que el jardín de la embriaguez y la fertilidad tiene una puerta
que, al abrirse, revela un Cielo escondido. En ese mítico primer día, además de disfrutar de los jardines de
Afrodita, había juegos de todo tipo en los que alegremente participaban los peregrinos.
KAIROS. Dimensión de tiempo que contiene el pasado, presente y futuro en forma simultánea y completa. En
esta modalidad de tiempo se disfruta de un eterno presente. No existen los días, ni las horas ni los minutos. Es
posible pasar del Khronos al Kairós, o sea detener el tiempo secuencial de los relojes a través de la oración, de
la meditación o de un repentino estado de felicidad.
KHRONOS. Dimensión de tiempo secuencial que se desplaza en forma irreversible del pasado al futuro. En
esta modalidad del tiempo es muy difícil captar el momento presente, que es el único real.
MOMENTO DE CAMBIO. Pasaje de transición entre la acción puramente externa, irreflexiva, automática y la
conciencia de sí. Etapa donde las actividades habituales ya no brindan más seguridad y se anhela algo
inefable. Son instancias que provocan mucha angustia. No hay puntos de referencia, sólo es posible confiar en
la intuición.
El Camino de los Misterios es un viaje hacia adentro. Los peregrinos aprenden a decidir de acuerdo con los
dictados de su corazón. Entonces invierten el movimiento hacia afuera, hacen un giro en su vida, se atreven a
decir no a las exigencias. Bucean en su interior, buscan el silencio, recuerdan quiénes son, hacen un
paréntesis en su vida cotidiana, La Conspiración los ayuda a salir de sus paisajes conocidos y a liberar sus
esencias. La Conspiración es poderosa, arrasadora: ayuda a los peregrinos a salir de sus zonas viejas y de sus
falsas identidades.
NIGREDO. Es la primera etapa de la obra alquímica. Llamada también "obra de color negro", cuyo símbolo es
el cuervo. El primer paso es encontrar la Materia Prima de la obra, encontrarse a uno mismo. Porque es con
uno mismo con quien se trabaja a lo largo del Camino de los Misterios. La Nigredo desarma el viejo orden,
disgrega, rompe estructuras.
Los convocados a la Nigredo del Camino de los Misterios son la avanzada, los pioneros, los exploradores, los
enviados a vencer las resistencias y a abrir caminos nuevos; luego se irá sumando y sumando el resto, hasta
alcanzar la masa crítica, que en un solo salto cambiará el nivel de conciencia del mundo entero. Dicha masa es
alcanzada cuando una suficiente cantidad de individuos logran liberarse de viejos condicionamientos y
arrastran con su sola vibración y presencia a los temerosos, a los inertes, a los que se resisten al cambio, a los
que representan el viejo orden.
NIVELES DE CONCIENCIA. Cada generación trae la posibilidad de un salto de conciencia; sin embargo, esto
no siempre se cumple. La evolución es un proceso lento a menos que intervenga un conocimiento espiritual,
una práctica concreta, una oración alquímica que acelere los tiempos. En ese caso, la conciencia ordinaria
avanza rápidamente a la supraconciencia. Éste es un nivel diferente del habitual, sin embargo se manifiesta en
una realidad totalmente concreta. Los alquimistas conocemos éste y muchos otros secretos, el de la eterna
juventud, el de la abundancia absoluta, el de la libertad. Tenemos también la información secreta de cómo
trascender las leyes del tiempo. Sin embargo nuestra principal búsqueda es el oro, el oro espiritual, la nueva
conciencia.
NOVENA. Este ritual se lleva a cabo durante nueve días. Encendiendo una vela blanca y un poco de incienso,
se anota en un papel el pedido al Cielo. Es importante tener cerca una imagen sagrada o un símbolo de la
tradición a la que pertenece el peticionante o a la que se sienta más afín en ese momento. La primera vez es
conveniente solicitar al Cielo la propia transmutación. Luego se puede seguir haciendo para pedir todo lo que
un alquimista necesite en la tierra. Siempre teniendo sumo cuidado en no interferir en el destino de otros seres
humanos. Es decir, el alquimista se dirige al Cielo con el corazón puro. Jamás solicita algo que no necesita
verdaderamente. No especula, nunca pide nada superfluo. También puede invocar la gracia del Cielo para
ayudar a los demás, siempre y cuando ellos se lo encomienden. Dios mismo creó el universo por medio de la
palabra creadora. Nosotros heredamos el poder del verbo. Pero no somos Dios, somos sus hijos, hemos de
crear en colaboración con el Cielo. Nos fue entregada un arma mágica para poder subsistir en este viaje que
atraviesa sucesivos niveles de conciencia. La novena utiliza palabras purísimas elegidas ritualmente y que sólo
responden a la luz, a Dios. No funciona de otro modo. Deben entonces elevarse las oraciones alquímicas
rezando el rosario completo durante nueve días consecutivos. En el día décimo se realiza un agradecimiento.
Siguiendo los mismos pasos, se enciende la vela, se prende el incienso, se inician las oraciones. Y, en el lugar
del pedido, se agradece al Cielo por haber obtenido su respuesta en el nivel sutil. A partir de ese momento el
Conspirador se prepara para recibir lo que ha pedido, pues tarde o temprano se hará realidad. Ir al laboratorio
el primer día, encender una vela, preparar el incienso y trabajar para el propio crecimiento o la ayuda a los
demás será un acto de férrea voluntad. El segundo día, quizá, también... Pero ya al tercero... estará esperando
que se haga la hora señalada para ir a conversar con Dios en la intimidad de su espacio sagrado. El trabajo
alquímico consiste en hacer una profunda transmutación espiritual y cada uno tiene su propio tiempo y ritmo.
OFRENDAS. Las ofrendas tienen un sentido energético profundo. Al ofrecerle a la divinidad algo que se
aprecia mucho, que es realmente un tesoro, se obliga a que del otro lado se genere una respuesta.
ORAR CON EL CUERPO Y LA MIRADA. Existen potentes maneras de orar con el cuerpo: estar de pie,
postrarse, arrodillarse o danzar. Los hebreos conocen muy bien el arte del balanceo sagrado... De pie como un
árbol enraizado en la tierra, adherido profundamente a la experiencia en la materia, el hermano de la tradición
hebrea se lanza al infinito balanceando la mitad superior de su cuerpo. Se mece inclinando la cabeza ante el
creador en señal de arrobamiento y admiración. En ese movimiento de ¡da y vuelta une dos mundos a través
de la oración: el sagrado y el profano. Respecto de las manos, cuando el Conspirador utiliza un rosario, sus
dedos lo recorren cuenta por cuenta y de esta manera se aquieta el pensamiento. El tacto conduce al ser que
ora a través de los seis pasos de preparación, el séptimo del pedido y las nueve alabanzas que cierran el
círculo. Si no tuviera el rosario en sus manos, y estuviera de pie, arrodillado, sentado o danzando, hará como
hacen los hesicastas: abrirá sus brazos en cruz. En cuanto a la mirada, es usual cerrar los ojos físicos para
abrir los del Alma. También es posible fijar la mirada en la llama de la vela o en un icono sagrado, éste es un
gesto de poder y apasionamiento. La postración no es una postura habitual en Occidente. Los sufíes, en pleno
desierto, se postran vueltos hacía la Meca y entran en contacto con la tierra a través de la punta de los pies, las
rodillas, las palmas de las manos y la frente... Este gesto se remonta a tiempos muy antiguos, así oraban los
beduinos, así debió orar Abraham y seguramente Moisés. Así se postraron los magos de Oriente ante el Cristo.
PASION. Fuerza indescriptible y muchas veces imparable que alimenta el fuego. Elemento absolutamente
necesario para poder unir los mundos del Cielo y de la Tierra, sueño y realidad, lo imposible y lo posible.
Esencial en la relación masculino-femenina. Sentimiento tan misterioso como la vida misma. Por lo tanto
resulta difícil y casi imposible de describir con palabras. Sólo es posible sentirlo y actuarlo. Fuego de Cielo
llevado a la Tierra y viceversa. No admite dudas ni fisuras. Es monolítico.
PODER. Elemento puro en Dios que ha sido malentendido por los hombres. Creado para dar libertad, se usa
generalmente para quitarla. Por eso el alquimista lo usa en una forma transparente, recordando en todo
momento de dónde viene y no poseyéndolo sino sirviendo de conductor. Al alquimista no le hace falta
guardarlo, ya que tiene la habilidad de ponerse en contacto con la fuente divina que lo produce. Sabe
perfectamente que mantenerlo consigo más allá del uso es sólo un peso, y le hace reducir la agilidad necesaria
para moverse tanto en los mundos sutiles como en los concretos.
PRESENTE. Propiedad completa y absoluta que interviene en todas nuestras cosas y a la cual nos es
imposible renunciar. Una vez que se es Conspirador, el presente es el centro de nuestra vida. El pasado y el
futuro son una descripción del presente en el que los sentimos, los recordamos o los deseamos. Es el presente
desde donde vamos construyendo lo que pasó o lo que pasará. El futuro es sólo una expresión del deseo que
sentimos en el ahora. El futuro no existe hasta el momento en que se convierte en Presente.
PRIMA MATER. Material con el que se empieza la obra. Debe ser puesto dentro del atanor y sellado
herméticamente. Irá mutando luego de ser sometido a diversas operaciones de destilación, calcinación,
solución y coagulación, entre otras. El alquimista extraerá de esta materia, llegado el final de la obra, una
piedra brillante como una estrella. Es la llamada piedra filosofal. Con ella en sus manos podrá fabricar oro,
simplemente poniendo en contacto la piedra con cualquier metal. La Prima Mater es el mismísimo aspirante a
alquimista, también llamado aspirante a Conspirador, Buscador de la Gracia o peregrino del Camino de los
Misterios.
REALIDAD. Para los Conspiradores no existe la realidad objetiva.
La "realidad" es una percepción personal y tiene que ver con la visión del Alma y con los ciclos naturales. En
los días en que el mundo dejó de ser sagrado y se despreciaron los conceptos de las tradiciones por
considerarlos oscuros e ingenuos, la realidad pasó a ser una extraña presencia abstracta, desconectada de la
vida, regida por relojes, teorías y objetivos, separada del ritmo vital.
RECURSOS PARA ENFRENTAR LA REALIDAD. La rebeldía es hasta cierto punto necesaria, en las dosis
adecuadas. No sirve cuando es un estado permanente de indignación porque genera violencia y resentimiento.
Sirve para tomar conciencia de la diferencia entre lo que es y lo que puede llegar a ser. La resignación puede
aniquilar la esperanza y transformarse en culpa o escepticismo. Sin embargo, una dosis de aceptación es
necesaria porque es útil para liberarse del pasado e ir hacia adelante... La esperanza es, en cambio, un triunfo
sobre las limitaciones. Quien la posee es libre, por lo tanto es invencible.
La continuidad es un recurso poderoso. Todo debe hacerse con continuidad. El amor, la fe, la pasión, pueden
disminuir o aumentar de intensidad pero no pueden pararse. La continuidad es como la respiración. El
abstenerse de ella nos priva de lo vital, como el dejar de respirar nos acerca a la muerte.
RELOJ DE ARENA. El reloj de arena simboliza la posibilidad mágica de invertir condiciones desfavorables.
Siempre es posible empezar algo totalmente nuevo. Por eso es bueno tener cerca un reloj de esta clase
cuando el Conspirador esté por iniciar una novena. En el último día, para cerrar con fuerza el pedido, después
de la última oración y de hacer el signo de la tradición, se deberá dar vuelta el reloj de arena en un decidido
gesto y esperar…
SIGNO DE LA CONSPIRACION DE LOS ALQUIMISTAS. Consiste en un medallón, o sello, que lleva grabadas
tres llamas, los tres fuegos que posee todo alquimista. El fuego físico, el que se enciende en el laboratorio, el
fuego de la pasión, que se enciende en su vida cuando inicia este camino, y el fuego del espíritu, que lo
sostiene. Es también la poderosa letra Sin del alfabeto hebreo.
SIMBOLOS, IMÁGENES. Las imágenes y los símbolos dicen más que las palabras. El símbolo pertenece al
arte del silencio... anterior al Verbo. Y, según las tradiciones, hubo un silencio profundo antes de la Creación. El
camino alquímico enseña ambos lenguajes a los Conspiradores: el de los símbolos y el de la oración; los dos
son sagrados. Es conocido en las altas escuelas de iniciación el sistema de entregar al discípulo un símbolo
para que lo incube en su Alma. Al contemplarlo, aun sin conocer su significado, el aspirante va adquiriendo, en
forma inconsciente, las cualidades del símbolo. La imagen de la Virgen negra, por ejemplo, es un icono oriental
poderosísimo. Sus facciones tienen rasgos muy particulares. Reflejan el verdadero rostro de María, la judía.
También el arte musulmán de los sufíes, aun cuando no representa imágenes humanas, es sabio en la
utilización de los signos. En las ornamentaciones e inscripciones caligráficas de sus espacios sagrados, los
sufíes transmiten símbolos poderosos que actúan directamente sobre el Alma. Y los mizrah de los hebreos son
maravillas que llaman a la oración con sus hermosísimos grabados de estrellas, de árboles, de misteriosas
manos, de letras cabalísticas.
SOMBRA. Dicen las historias antiguas que el que ha vendido su Alma al diablo no tiene sombra. Que a cambio
obtiene recursos materiales y placeres varios.
TANTRA. Es una visión del universo, no una religión. De origen hindú, considera que la Diosa, Shakti, y el
Dios, Shiva, se manifiestan como fuerzas puras del universo a través de los amantes, conduciéndolos a la más
alta manifestación espiritual. Considera el amor como una puerta de acceso a elevadísimos niveles de
conciencia. A través del sexo, absolutamente sagrado, los amantes entran en armonía con la corriente vital que
mueve el universo.
La unión es sacralizada, ritualizada, consagrada a la divinidad. Los amantes se trascienden a sí mismos.
Buscan un estado de éxtasis, de felicidad. Para los tántricos el goce y la espiritualidad no son incompatibles tal
como lo considera el mundo occidental. Esta forma de amar supone una visión no ordinaria de la realidad. La
potencia creadora reside en el sexo. Al sacralizarlo, los amantes acceden a una fuente de energía de tremendo
poder que multiplica su propia creatividad. Shiva, el polo masculino, es el dios danzante, el adorador de Shaktí,
el polo femenino.
En el Tantra la mujer es considerada fuente de vida y poseedora del secreto de los secretos, el de la
generación. Las mujeres deberían tomar conciencia de su verdadero poder y hacer emerger a LA MUJER que
yace dormida en sus profundidades con toda su fuerza vital. La mujer es en el Tantra tan respetada como en la
Alquimia. El concepto que el alquimista tiene de la escencia femenina es absolutamente tántrico. Y no tiene
relación alguna con el enfoque patriarcal de dominación y sometimiento, donde la mujer es una presa que hay
que cazar, o comprar. Los alquimistas jamás entramos en relaciones de seducción y de fuerza. Quien conozca
el amor Tántrico, jamás volverá a ser el mismo. Es la vivencia más fuerte y transmutadora que existe. El atanor
del amor, no tiene igual.
Uno de los rituales secretos que está permitido develar a los conspiradores en esta primera etapa es el del
triángulo ceremonial o estrella de seis puntas.
El adepto traza en el lugar donde tendrá lugar la unión, un triángulo rojo invertido, y en su centro un punto
simiente, el "bindu". Medita sobre este símbolo, recita los mantrams sagrados y proyecta allí la imagen de su
amada como la Shakti universal, En ella está la puerta que lo llevará a un nivel de conciencia superior. Luego
ella superpone a ese trazado un triángulo blanco, con el vértice apuntando al Cielo, símbolo de Shiva, lo
masculino sagrado, y medita sobre el "bindu" o punto central de unión de las dos fuerzas. Sólo después de
haber sentido el profundo misterio de esa estrella de seis puntas trazada ritualmente darán comienzo al amor.
El triángulo sagrado les hará recordar en cada caricia, en cada beso, en cada palabra, el verdadero significado
del amor.
TIFON. Representa la bajeza, la trivialización que nos acecha si permitimos que nos dominen la mezquindad,
los celos y la envidia. Al igual que el dragón, Tifón es un monstruo creado por el deseo pervertido. En cambio,
el espíritu enciende en nosotros deseos luminosos. Zeus, dios del rayo, decide engendrar una hija, haciéndola
nacer directamente de su cabeza sin participación de su esposa. En venganza, loca de celos, de
resentimientos, envenenada por la envidia, Hera, su esposa, decide por su lado engendrar un hijo sola. Éste
será el rival de la hija de Zeus, quien tenía por nombre Atenea. Como Sólo los dioses saben hacerlo, Hera
golpeó la tierra. Estremecida, concibió en un instante al hijo de su resentimiento, que comenzó a crecer en su
vientre alimentado con todo tipo de maquinaciones malignas. Cuál no sería su horror cuando, en el día de su
nacimiento, vio que había parido un horrible monstruo llamado Tifón. Apenas nacido, éste fue confiado a la
serpiente Pitón para su crianza. Entonces, Zeus, en un combate de proporciones gigantescas, lo venció
descargando sobre él su rayo de Cielo. El monstruo se refugió en un volcán y, según lo aseguran los relatos
mitológicos, desde allí desciende de vez en cuando hacia las profundidades del mar. Su aparición sirve para
recordarnos qué clase de horribles monstruos son capaces de generar las mentes presas de pasiones
nefastas, odios y resentimientos.
TORO. Materia, fuerza primaria. Desatado y sin conductor, el toro representa la posesión y el hechizo al que es
capaz de someternos la materia. Algunas enseñanzas espirituales de Oriente consideran a la materia como un
obstáculo en el camino espiritual. En la concepción alquímica, en cambio, pensamos que la materia debe ser
dominada y redimida. Tal es nuestro gran desafío. El espíritu necesita encarnar en la Tierra... El mundo
concreto nos da esta oportunidad: somos los constructores de una nueva Tierra donde la materia colabora con
nosotros, por eso lo nuestro es una Conspiración. Estamos cambiando las viejas reglas de juego: el toro de la
materia debe seguirnos obedientemente y ocupar su lugar en la creación, no a la inversa.
TRADICIONES. No se trata de ser rígidamente obedientes a ellas, esto sería una involución: repetir en forma
mecánica viejos esquemas no es un camino de crecimiento. La vida es cambio, movimiento, apertura a nuevas
soluciones, creatividad, adquirir conocimientos. Lo rescatable de cualquier viaje al pasado, buceando en las
tradiciones, es buscar lo que buscaban los maestros: el conocimiento. Rastrear la médula, los significados, las
Naves ocultas a los profanos, como ha sucedido y sucede en todos los tiempos.
Las tradiciones son importantes porque han persistido. Conocen bien la fuerza que otorga la continuidad, clave
para la obra alquímica.
TRANSMUTAR. Proceso donde se observa que la materia va cambiando de color y de consistencia. De un
color negro calcinado por el fuego pasa a ser de un blanco purísimo. Y luego, de un rojo intenso. Cuando
finalmente se transmuta en piedra filosofal, transforma en oro todo lo que toca.
UMBRAL. CAMINO ALQUIMICO. Pasar un umbral en el camino alquímico significa entrar en un nuevo estado
de conciencia. El primer umbral del Camino de los Misterios es enfrentarse con la propia verdad. En los ritos de
iniciación, se colocaba simbólicamente sal en los umbrales, como una línea divisoria en el piso, para evitar que
las viejas energías retuvieran al aspirante en un estado inferior de conciencia. La sal es el símbolo de la gran
obra alquímica y los dragones no la atraviesan. Es el tercer elemento, que trasciende los opuestos (azufre y
mercurio, masculino y femenino, espíritu y materia).
VID, VINO. En el antiguo Israel, la vid es un árbol divino y el vino es el néctar que contiene el conocimiento.
Dicen las tradiciones que Noé, aquel primer alquimista, el que tuvo el mandato de comenzar un nuevo- ciclo,
fue quien plantó la primera vid de la nueva alianza. También la Diosa Madre originaría era Ramada la Diosa de
la vid.
El vino es elixir de vida, símbolo de conocimiento y de iniciación, así como el pan lo es del alimento del Alma.
Para los sufíes, el vino es la bebida del amor divino. Lo llaman nabulusi, designa la embriaguez mística, el elixir
de la nueva vida. Cristo es también asimilado a la vid en las tradiciones cristianas.
FIN
* * *
Este libro fue digitalizado para distribución libre y gratuita a través de la red
Digitalización: Salvador L (Ushuaia, Arg.) - Revisión y Edición Electrónica de Hernán.
Rosario - Argentina
8 de Julio 2003 – 00:57
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