Bloqueos de energía

 

 
 
 
Nuestro arco iris.. el Aura
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sexto sentido 1 Sexto sentido 2 Sexto sentido 3 Sexto sentido 4 Sexto sentido 5 Sexto sentido 6

                 

Cosquillas y risas

Cuando trabajamos en la zona del pecho, a menudo surge una curiosa reacción. Para algunas personas esta zona es extremadamente sensible y cuando les tocamos pueden estallar a reír o retroceder al tacto. Lo mismo puede suceder cuando trabajamos la espalda, los muslos, la cintura, la gar­ganta, el vientre, y a ve­ces todo el cuerpo. Es­tos músculos en los que se producen las cosqui­llas están tensos, y son enormemente sensibles tanto al dolor como al placer. Con estas zonas es preciso tener mucho cuidado y paciencia.
Sensible y avanzar con toque firme al área más delicada. Al llegar a ese punto, dejar que la persona exprese su emoción riéndose, y aunque ésta no vaya acompañada de recuerdos e imágenes, descargará mucha de la energía bloqueada. Anima a la persona tratada a que ría con ganas, exagerándolo, o reemplazándolo por la respiración expresiva. Mantente en ese punto hasta que cese la risa y después masajéalo de nuevo. Si vuelve la risa, continúa el masaje, y cuando ésta se calme, sigue hasta que la persona sienta el toque como algo placentero. Pídele que exprese esos sentimientos agradables mediante sonidos y movimiento, respirando abiertamente. Cuanto más tiempo estemos en contacto con ese punto más seguro y relajado sentirá la persona su cuerpo e incluso puede que sienta agradables sensaciones sen­suales y sexuales.

Continuando el masaje por un punto cercano al anterior, puede que tengamos que repetir todo el proceso. Relajar un punto en el que hay cosquillas puede relajar toda la zona, pero no necesariamente.

Actuar lenta y pacientemente con estas zonas es un proceso largo, pero merece la pena. Lo más importante es regular la presión, de forma que la persona se "muera de risa" o utilice la respiración expresiva, sin contraerse y sin perder el contacto al retroceder.

Cuando se producen cosquillas parece que el cuerpo quiere decir "¡No me toques! ¡Esto es demasiado bueno para mí! ¡No puedo resistir una sensación tan placentera!"

Cuando la energía bloqueada en esos puntos se descarga, el cuerpo se relaja y se goza el masaje con una sensación placentera. La zona que estaba tensa e irritable al tacto, estará luego relajada y será enormemente sensible al tacto y al placer. El cambio puede ser permanente o meramente tempo­ral. No obstante, será más fácil tocar y relajar ese punto cuando se repita el masaje.

 

e) Masaje erótico

Este masaje se hace con un toque muy ligero. Los dedos acarician la piel como tocando y no tocando, con movimientos largos, lentos y continuos. Se comienza por el vientre, si no está hipersensibilizado, y se continúa por todo el cuerpo. Este masaje es muy provocativo. Causa unas muy fuertes -
Si, por ejemplo, tra­bajamos en la zona de las costillas inferiores, debemos aproximarnos al lugar donde se pro­ducen las cosquillas con un movimiento len­to y firme. Es mejor, ge­neralmente, comenzar desde una zona menos
 

Incluso "demasiado"- sensaciones de placer. Así, el problema con el que tendrás que contar, será mantener el cuerpo relajado y receptivo, incluso cuando el placer llegue a ser "demasiado".

Si la persona tratada parece tensarse cuando el placer es intenso, resis­tiéndose a sentirlo, pídele que exhale profundamente; en lugar de contraer los músculos e inhalar, úrgele a que se abra más aún, que saque el aire con un suspiro profundo, que se "meta" en el placer, en lugar de bloquearlo. Repítele a menudo que se relaje y que exhale profundamente. El masaje debe hacerse lento y en las zonas más sensibles, y nunca harás más de lo que el otro pueda tolerar sin contraerse.

Si haces el masaje con paciencia, tu compañero/a aprenderá a disfrutar cada vez más de los placeres fuertes. Ayuda a profundizar la respiración y proporciona al cuerpo una sensación sensual viva e intensa. Puede que sur­ja una fuerte excitación sexual en la pelvis, o hacer que el cuerpo entero se sienta sensualmente excitado, con o sin un instinto sexual especial. A veces lleva a una liberación orgásmica sin siquiera tocar los órganos sexuales.

Este suave masaje es bueno después de los masajes liberadores de blo­queos de Reich o Boyesen. Es especialmente efectivo si éstos no dan resul­tado, es decir, con depresivos, personas muy apagadas, muy pasivas o con un nivel tan bajo de energía que se resistan a moverse o incluso a respirar.

Es normal que algunas personas reaccionen a este masaje, especialmente en algunas zonas, con nerviosismo o miedo. Anímales a expresar su ansie­dad con la respiración, acompañándola de sonidos o movimientos, sin contraer los músculos. Sólo cuando el miedo ha sido expresado pueden ocupar su lugar las sensaciones placenteras.

 

f) El drenaje

Este tipo de masaje se deriva del masaje de toque suave de Gerda Boye­sen. Pídele a tu compañero que se tumbe de espaldas, siéntate detrás de su cabeza, coloca las palmas de las manos bajo su cuello y los dedos ligera­mente abiertos y doblados. Desliza, suave y lentamente, las puntas de los dedos hasta el centro de la cabeza, luego por el pelo de la raíz a las puntas, e incluso más allá, como si el pelo fuera más largo de lo que es; después sa­cude las manos para deshacerte de la energía acumulada, y comienza otra
 
Utiliza la técnica de vibración ocular y hazlo más lento, o incluso deten­te donde encuentres más vibraciones y luego continúa. Este masaje tiene un efecto muy relajante y puede darse solo o después de cualquier otro.

 

g) Orden a seguir

Nuestro propósito es abrir cada bloqueo crónico existente en el organis­mo y restablecer el libre y continuo flujo de energía por él, continuamente, incluso en casos de extrema excitación. Para ello utilizaremos la descarga de energía, los toques, los masajes, el drenaje, el movimiento y la respira­ción expresivos, junto con otras técnicas.

Yo trabajo normalmente en el orden establecido por Reich para abrir los segmentos de la armadura muscular, comenzando con el segmento ocular y bajando gradualmente hasta la pelvis. Pero si aparece cualquier tensión en el segmento ocular, en forma de dolor de cabeza o de presión alrededor de los ojos, dejo de hacer lo que esté haciendo y vuelvo allí para relajar esa tensión. Las ondas energético-emocionales se originan en la pelvis y suben a la cabeza para ser expresadas, por lo que es importante que esté libre el acceso para el libre flujo y expresión de la energía; si no es así, la presión en los ojos puede ser demasiado fuerte y en algunos casos puede causar problemas visuales temporales.
 
9. f.1. Drenaje
Vez. De la misma forma, con los mismos movi­mientos, vete haciéndo­selo en la cara, desde los hombros hasta más allá de los dedos de las manos, el tórax, las piernas, y luego, tumbado boca aba­jo, por la parte de atrás. Recuerda que el movi­miento tiene que ser sua­ve y lento, como intentan­do quitarle un barro que tu­viera por todo el cuerpo.
                       


Formación y estructura del carácter

a) Bloqueos temporales y bloqueos crónicos

Retomemos el ejemplo mencionado al principio del libro: cuando estoy triste y reprimo el llanto, en ese momento contraigo la garganta y creo un bloqueo fisiológico-emocional-energético, que siento como un nudo en la garganta. Si estoy o puedo ir a un lugar privado, cerrar la puerta y romper a llorar, el nudo desaparecerá. Este es un bloqueo temporal y son de una importancia vital para cualquier organismo, para conservar la vida y librar­se de muchos problemas. Un gato nunca atacará a un perro a no ser que no tenga otra salida. Un empleado tiene que reprimir y tragar su rabia y su dolor frente a su jefe, si quiere conservar su empleo. Los niños reprimen su rabia cuando saben que sus padres no les van a tolerar que la exprese. El bloqueo temporal de la expresión de cualquier emoción, además de impor­tante para la vida, es una función natural de la energía orgónica que em­pleamos cuando el organismo está en apuros.

El bloqueo comienza a ser negativo para la vida cuando se convierte en crónico. Cuando ya nunca voy a mi habitación a llorar, el nudo en la garganta se convierte en una tensión crónica que aumenta cada vez que vuelvo a reprimir las ganas de llorar y que sigue agravándose con los años.

Reich llama armadura a la suma de bloqueos crónicos de un organismo. Esta armadura nos impide experimentar la vida en toda su intensidad.

Según la gravedad de la armadura, pasamos por la vida sin vivirla o experimentándola sólo parcialmente. Creo que la vida es principalmente una experiencia, una aventura donde triunfar o fracasar no depende de los logros alcanzados, sino de la intensidad con que la experimentamos. La armadura muscular nos impide hacerlo y además perjudica nuestra salud; los músculos contraídos presionan los vasos sanguíneos y el flujo de los humores linfáticos y, como consecuencia, los tejidos sufren de falta de
Oxígeno y de energía, y se deterioran y desarrollan distintas clases de enfermedades. Por esta razón es importante que nos liberemos de las ten­siones crónicas que existan en nuestro cuerpo.
b) Orden segmentar de los bloqueos

En cierta ocasión, daba un masaje a una mujer a la que le dolía el abdo­men, y mientras lograba que su vientre se relajara, de repente, le dio un dolor en el diafragma. Masajeé también esta zona hasta que el malestar desapareció, pero entonces le reapareció en el pecho, de donde logré qui­társelo, hasta que se notó una especie de un nudo en la garganta, que luego dio paso a un dolor de cabeza, que más tarde se convirtió en mareo mezcla­do con miedo y placer. Este ejemplo sirve para demostrar lo que Reich llamó "orden segmental de los bloqueos". Comparó el cuerpo humano a un gusano; el flujo energético natural de este gusano iría desde la cola a la cabeza. Sin embargo, cada segmento puede contraerse independientemente de los otros, e impedir el flujo de la corriente a través de él. El segmento que forma el bloqueo se contrae física y energéticamente, e impide el paso de la energía hacia la cabeza, así como su expresión en forma de descarga emocional-energética.
Reich definió siete segmentos a lo largo del cuerpo: el segmento ocular, el oral, el cervical, el torácico, el diafragmático, el abdominal y el pélvico. En cada uno de estos segmentos podemos encontrar zonas secundarias de bloqueos crónicos, como por ejemplo, los oídos que forman parte del seg­mento ocular, o los hombros que se incluyen en el segmento torácico. Se puede trabajar en todo el segmento o en los bloqueos secundarios, según se necesite.

 

c) Maneras de abrir los bloqueos

Cualquier intento por abrir los bloqueos crónicos es positivo para la vida. Los tres niveles de funcionamiento del bloqueo (muscular-emocional­-energético) son interdependientes. Existen diversas formas de trabajar el nivel emocional, como el psicodrama, el psicoanálisis, la psicoterapia, etc. Los deportes, el hatha yoga, los masajes, la danzaterapia, la expresión corporal, etc., trabajan a nivel muscular y emocional. La meditación, el yoga, el curanderismo, el espiritualismo, etc., trabajan a nivel energético.

Cuanto mayor en edad es una persona más bloqueos tiene y más difícil le será liberarlos, ya que la armadura se vuelve rígida e inteligente y se resiste a la apertura de muchas formas. Somos muy diferentes y reacciona­mos de maneras diversas, por eso es muy importante conocer tantas técni­cas como nos sea posible para usarlas de acuerdo a la persona y a sus circunstancias. Una persona que no había llorado en cuarenta años, no reaccionaba emocionalmente a masajes fuertes y dolorosos, pero rompió a llorar cuando una mujer le acarició suavemente el pelo.

 

d) Prevención de los bloqueos

Es importante abrir la armadura a cualquier edad e independientemente de su estado. Aunque sea un proceso largo y difícil vale la pena intentarlo. Aún es más importante, más efectivo e incluso más difícil, la prevención de la formación de armaduras en recién nacidos, niños y adolescentes, para lo cual tenemos que ver de dónde vienen y dónde se forman.
 
Segmento ocular
Segmento oral segmento cervical segmento torácico
Segmento diafragmático segmento abdominal
Segmento pélvico
IO. Orden segmental de la armadura muscular

e) Origen de los bloqueos

El momento en que un niño interrumpe el llanto en medio de una explo­sión de dolor o de rabia, puede servirnos de ejemplo para mostrar clara­mente el proceso. Primero expandirá el pecho, contendrá la respiración, luego tragará saliva, apretará las mandíbulas y bajará los labios. Utiliza tres segmentos musculares, los contrae y mantiene la contracción. De esta for­ma consigue detener el flujo de las emociones y no expresarlas. Crea un bloqueo fisiológico-emocional-energético en su organismo, que puede ser­virle para salvar su vida, o para adaptarse a las demandas de sus padres o de quienes dependa para sobrevivir. Si puede ir a su cuarto y llorar allí, su cuerpo se ablandará y probablemente se relajará y se dormirá. Este bloqueo es temporal y lo ha utilizado para su propio bien. Si este mismo niño ha sido adoctrinado ("sé un hombre") o castigado para que se acostumbre a reprimir su llanto, desarrollará un bloqueo crónico y reaccionará contra­yéndose aún más ante cualquier indicio de necesidad de llorar, y así forma­rá su "armadura".

 

J) Sucesos traumáticos

Existen dos formas de causar un bloqueo crónico: por reacción del orga­nismo ante un hecho traumático y por una presión permanente y cotidiana, que llamamos normalmente "educación". Sabemos, por trabajos de Reich y por regresiones efectuadas con y sin hipnosis, de la influencia del estado de la madre y de su útero en el embrión, por lo que los sucesos traumáticos para ella influirán en el organismo de éste, que podrá contraerse y formar bloqueos crónicos desde la matriz, aunque, comparándolo con lo que ven­drá después del nacimiento, esté protegido y nazca con la musculatura relativamente blanda y libre de bloqueos. Leboyer describe el nacimiento normal como "un paseo por el infierno". Cuando el bebé llega al mundo le deslumbran las luces, contrae los ojos y se resiste a ver. El ruido le hace mermar sus facultades auditivas. Le cortan el cordón umbilical antes de que sus reflejos cardiovasculares funcionen completamente, lo que le hace hinchar el pecho y contener la respiración. Le suspenden en el aire aga­rrado por los pies, cambiándole, de repente, de su posición fetal a otra completamente extendida y sin soporte. Recordé a uno de mis grupos el miedo que se experimenta en las pesadillas en que se cae al vacío, con el fin de hacerles entender el miedo que puede sentir el recién nacido en ese momento.
Cuando mencioné este, al parecer, sueño universal, una mujer del grupo dijo que ella nunca lo había tenido. Resultó ser la única que había nacido en casa, con parto natural, y no en clínica como el resto. Desde entonces he pre­guntado a todos mis grupos y he comprobado que los que habían nacido "a la antigua" no conocían tales pesadillas. Sé que hay otras teorías sobre el ori­gen de esos sueños. Sólo puedo sugerirte que preguntes a los que te rodean.

Un bebé puede sufrir unas experiencias muy traumáticas que para los demás carece de importancia. Estos traumas se graban en la estructura de su carácter y en su armadura muscular.

Volvamos a los momentos que rodean el nacimiento de un niño. Le visten y a partir de ese momento ya está vestido para siempre, igual que sus padres, hermanos, y la gente que le rodea. Pueden tocar tejidos pero no pueden tocar nuestra piel o la suya propia, y especialmente los órganos sexuales, que le proporcionan un gran placer. Pierde su sentido del tacto original. Cuando sea un adulto tendrá miedo de que le toquen y no sabrá cómo tocar. Leboyer pidió a un grupo de madres que dieran un masaje a sus hijos recién nacidos y confesaron sentir miedo de tocarles y de no saber cómo hacerlo. El tuvo que enseñarles.

En las clínicas tradicionales, se llevan a los recién nacidos al "nido", donde están totalmente separados del campo energético de sus madres. (Si ya has aprendido a sentir la energía orgónica y lo has practicado con niños y bebés, ya sabrás lo sensibles que son a los efectos del campo energético). El bebé se encuentra entre una docena de pobres y perdidas criaturas, con su mismo problema y su misma contracción del campo energético. Se retrae del mundo exterior y a menudo pierde el impulso original de mamar del pecho de su madre. Después de 3 6 4 días de estancia en el hospital muchos bebes salen tensos y nerviosos, pero ése no es e= final de sus problemas. Gran parte de la población mundial aún comete mutilaciones sexuales de diferentes formas, luego viene el precoz y urgente aprendizaje de controlar sus esfínteres, después una educación de "buena conducta"; el "sé un hombre", "compórtate como una señorita", la represión de la curio­sidad sexual y los placeres, el entrenamiento para un comportamiento co­rrecto, es decir, no saltar o gritar de alegría, no reír "como un loco", no mostrar placer sexual, no tocar, no llorar, no expresar rabia.

Todo esto va creando contracciones crónicas en los distintos segmentos de la armadura, por lo que la energía virtualmente libre queda bloqueada antes de ser expresada emocionalmente, o incluso antes de ponerse en movimiento.

 

g) Guarderías y escuelas

Según Reich, se considera que la armadura está firmemente formada a los 4-5 años. La escuela sólo sirve para reforzarla. El educador suizo Fe­rier, creador una escuela libre en 1912, describió el sistema escolar de la siguiente forma (cito de memoria): "Un día el diablo salió al mundo. Vio que los niños eran felices; gritaban y reían, jugaban, correteaban, cantaban y se subían a los árboles. Pensó que había que crear la escuela. Para los niños que gustaban de saltar y trepar, creó las sillas. Para los que disfruta­ban cantando y gritando, inventó el silencio obligatorio. Para los pensado­res y creativos, creó al profesor". Recordando mis tiempos de escuela, y aún los actuales, casi no puedo creer que sea posible: niños sentados ergui­dos y quietos durante 6-8 horas al día durante 12 años de media, escuchan­do unas clases que la mayoría de las veces no interesan a nadie. No apren­den nada, aprender a crear corazas y a sentarse derechos y quietos y a escuchar cualquier cosa. De la escuela pasan a formar parte de una socie­dad determinada, en la que siguen añadiendo capas a la armadura.
h) Educación

Reich sugirió la "autoregulación" como método para educar niños con el fin de prevenir la armadura crónica. Esto significa dejar al niño que decida en todos los asuntos de su vida desde el principio, con el único límite de no poner en peligro su vida o su salud. Que elijan y decidan sobre su comida, su sueño, sus ropas, sus juguetes y juegos, sus relaciones y sus estudios. Esto no significa que no podamos decir "no" cuando nuestros derechos estén en juego.

Si alguna vez queremos tener una democracia plena, ésta debe comenzar en el nacimiento. Desde ese momento deberíamos aprender a respetar los derechos de los otros y a hacer que respenten los nuestros.

No quieres que tu hijo rompa el aparato de televisión cuando le viene en gana, y le dices "no". Lo siguiente que puedes hacer es ayudarle a expresar su rabia con palabras, emociones y acciones, llorando, golpeando un col­chón o un muñeco de trapo grande, o inventando un juego de lucha entre tú y él. También puedes usar un masaje provocativo. Pero explícale siempre lo que le haces y el porqué. Probablemente cooperará y disfrutará.

Lo que normalmente haríamos es totalmente distinto. Impediríamos que el niño rompiera el televisor y él expresaría su rabia diciendo, por ejemplo, "¿Eres tonto! La reacción "normal" sería o prohibirle que vuelva a decirlo, o echarle en cara su "falta de raciocinio". De cualquier forma, como se sentiría enfadado y desesperado, comenzaría a llorar. "¡A callar! -le diría­mos- Estoy harto de oírte llorar", o"¡Te pones muy feo cuando lloras!". En este punto puede que se sobrepusiera a su llanto y sintiera una gran humi­llación que se reflejaría en su cara, a lo que replicaríamos: "¿Qué cara es ésa? ¡Venga, eres un hombre!". El, probablemente, forzaría una sonrisa con los labios tensos. De esta forma, capa sobre capa, le habríamos ayuda­do a bloquear cualquier manera de expresar sus emociones.

Cuando los niños están tensos, nerviosos o cansados, lo que muchas veces nos están pidiendo es que les ayudemos a descargar sus emociones bloqueadas. Si desde su primera infancia nos hemos relacionado con ellos considerándolos individuos serios, y merecedores de respeto, nos lo pedi­rán abiertamente. Nos pedirán un masaje, una caricia o que juguemos a luchar. Si, por el contrario, en nuestra relación demostramos que les consi­deramos criaturas incapaces, su forma de pedirlo será manipulando. Te pedirán algo, si se lo das, pedirán otra cosa, nos pondrán cada vez más nerviosos, y quizás les diremos que "se están buscando una bofetada". De hecho nos están pidiendo que le ayudemos a explotar con rabia o con dolor para poder así gritar sus sentimientos. Al final, por lo general, consiguen un castigo, lloran y gimen durante unos minutos y se quedan dormidos.

En el sistema educativo "normal", los adultos pretendemos ser siempre los "buenos", los omnipotentes. Es la conducta del niño la que va de mal en peor. Le damos lo que pide, y sigue pidiendo cosas que realmente no quiere o que son, claramente, imposibles de obtener. Si de verdad escucha­mos lo que quieren decirnos, es: "No me lo dés, sé malo conmigo y así podré enfadarme y expresar mi rabia".

Cuando veamos que nuestro hijo comienza a comportarse de ese modo, podemos ayudarle diciéndole "no", o con un juego de lucha o un masaje. "Ser malo" con un niño que estalla de tensión le ayuda a liberarla sin sentirse culpable.
Cuando trabajo con niños, adultos, o incluso con bebés, les explico siempre lo que les voy a hacer. Pienso que en una relación verdaderamente democrática no hay lugar para el conocimiento "sagrado" o secreto. Ade­más, cuanto más explico lo que hago, mejor lo entiendo yo mismo.

 

i) La autoimagen desfavorable

Algo en la forma en que nos educan en esta sociedad hace que nos construyamos una imagen de nosotros mismos muy desfavorable.

En una educación en la que se me ocultan los problemas, los miedos y los fracasos, yo soy el único que no es perfecto. Todos los que me rodea son maravillosos; mis padres, mis maestros; de hecho todos los adultos son "supermanes". No tienen problemas, no tienen miedos, nunca se sienten avergonzados. Ponen continuamente cara de "todo está bien". Soy yo, y sólo yo, el que tiene todos esos problemas embarazosos que me hacen sufrir tanto. Tengo que esconder constantemente mi pena, mis fracasos, mi indecisión y mi egoísmo. Yo soy la única criatura miserable, asustada y egoísta en un mundo de superhombres. Esa es la imagen que arrastro con­migo desde mi primera infancia. Cuando no tengo más remedio que crecer y unirme a esa raza de superhombres, la escondo, incluso intento olvidarla, pero continúa existiendo dentro de mí.

Si continúo haciéndome el superhombre o la supermujer, mis hijos ten­drán el mismo problema, y así de generación en generación. La mayoría de los problemas que censuramos en nuestras conversaciones con los niños (problemas políticos, emocionales o sexuales), son los que deberíamos dis­cutir con ellos o al menos en su presencia. De esta forma podrían ver y entender el mundo real, a las personas reales y podrían aceptarse a sí mismos con sus problemas. Cuanta más libertad tengamos para hacerlo, mayor será su autoaceptación y maduración.

               

Los segmentos de la armadura muscular
Examinemos ahora el acorazamiento que caracteriza a cada segmento, su forma, origen, y maneras de relajarlo y de prevenirlo.

 

a) Bloqueos por represión y bloqueos por insatisfacción

Esta diferenciación entre tipos de bloqueos y entre segmentos bloquea­dos y libres de bloqueos, es característica de todos los segmentos de nues­tro cuerpo. Sin embargo, en ninguno se manifiesta tan claramente en apa­riencia y funcionamiento como en boca y labios.

La situación más saludable es aquélla en la que todos los segmentos ex­presan libremente las distintas emociones que experimentamos. Siempre que la expresión quede "congelada" y no cambie con el estado emocional general, se habrá creado una armadura emocional y un espasmo muscular crónico. La índole particular de la armadura dependerá del estado energéti­co de la zona.
Los dos tipos de armadura clasificados por Reich se entienden mejor si analizamos la expresión de los labios. El bloqueo por represión se caracte­riza por la falta de energía en la zona bloqueada, es decir, la persona habrá reprimido su necesidad de satisfacción en boca y labios y la energía habrá desapa­recido de ellos: son finos, contraídos y pálidos, o con las comisuras hacia abajo. La persona perteneciente a este grupo no buscará, ni encontrará, placer en hablar, comer o besar.
El bloqueo por insatisfacción, puede estar causado por una interrupción repentina­
 
I1.a.1. Músculos tensos e hinchados causantes de la migraña
y forzosa del satisfactorio y placentero acto de mamar. Las persona con este tipo de bloqueo buscará, durante toda su vida, la satisfacción oral comiendo, hablando, besando, etc. Sus labios tienen una expresión de constante búsqueda de placer, son sensuales y sonrosados. Sin embargo, nunca estarán satisfechos porque hay una presión constante de exceso ener­gético en los labios que éstos no pueden descargar.
b) El segmento ocular
Según Reich y Leboyer, el segmento ocular es el primero en sufrir una experiencia traumática y es el primero a tratar. Reich incluye dentro de este segmento toda la zona del cráneo, los ojos, la nariz y el cerebro. Todo el segmento puede contraerse en conjunto separadamente.
En un parto regular normal, el recién nacido emerge de la oscuridad a los focos del quirófano y queda cegado durante unas horas, e incluso días. Sabemos que los bebés pueden ver en el útero, ya que responden a un rayo de luz proyectado sobre el vientre materno. El shock traumático que sufren al nacer entre focos parece provocarles alguna clase de contracción cróni­ca, que más tarde se expresa en el "no querer ver", en una pérdida de visión binocular, miopía grave, estrabismo o pérdida de la expresividad natural de los ojos.
No entendí la descripción reichiana de los ojos no bloqueados hasta que vi bebés nacidos por el "método de nacimiento no violento" de Leboyer. Estos niños miraban con ojos abiertos, serios, curiosos y comprensivos, que me hicieron sentirme realmente desconcertado. Me sentí emocional­mente desnudo y profundamente impresionado.
El segmento oral comprende los sentidos de la vista, el olfato, el oído, y el cerebro. Cuantas más placer experimenten estos sentidos, más abierto quedará el cerebro a futuras experiencias. Por eso es importante no aislar al bebé en un cuarto tranquilo y estéril, donde no ve más que el techo, o una sábana, si está acostado boca abajo. En lugar de eso lo tomaremos en brazos lo más posible, lo llevaremos a todos sitios, para que oiga voces distintas, escuche música, y huela los diferentes olores del mundo y de nuestros cuerpos.

Reich insistía en que el segmento ocular debe desbloquearse antes si se quiere relajar con éxito cualquiera de los otros. Sólo cuando fluye libre­mente a través de los ojos, puede la energía liberarse de su armadura y repartirse por los demás segmentos.

Los ojos contactan con el mundo que nos rodea de for­ma rápida y profunda. Pue­den ahondar en el contacto, o evitarlo con el simple ges­to de cerrar los párpados. La forma de mirar puede variar el tipo de contacto. Pueden "mirar hacia afuera" y tomar contacto con objetos defini­dos o dejar que el mundo "entre en ellos" y les impre­sione.

Reich afirma que los es­quizofrénicos y los epilépti­cos pueden sufrir un ataque con sólo alzar la vista. Yo he visto a un epiléptico, sentado en el suelo en la calle, alzar la vista para mirar a una persona que lo llamaba desde un segundo piso, y entrar en un trance epiléptico. Podemos "irnos" con los ojos, como Reich afirma, hasta el punto de perder el conocimiento. Podría comprobarse en el sillón de un dentista. Mientras estamos allí sentimos mucho dolor y mucho miedo. Frente al sillón hay a veces una ventana a través de la cual nuestros ojos pueden vagar en el espacio. Si lo hiciéramos podríamos desmayarnos fácilmente (y escapar al dolor). Como aparentemente la energía fluye del cuerpo hacia fuera a través de los ojos, el cuerpo pierde toda sensación. Si alguna vez sentimos que nos vamos a desmayar, podemos fomentarlo "fi­jando la mirada en el aire", o evitarlo moviéndo los ojos de un objeto a otro, enfocando y "viéndolos", sin que queden fijos en un punto. Este movimiento nos ayudará a detener el mareo o "atontamiento" de cabeza. Cuando movemos los ojos, y enfocamos con ellos, mantenemos contacto con la realidad externa. Mareo, "atontamiento de cabeza" y pérdida de control son sensaciones intensamente placenteras. No podemos sentir un
 

ojos: corriente hacia dentro
Il.  Bloqueo por represión en segmentos oral y ocular

Placer intenso sin cierta pérdida de control; algo que, a muchos, les causa un gran miedo. En las fobias, la sensación de pánico está provocada por esa pérdida de control: el flujo de energía corporal "toma el poder" y fluye salvajemente. Contempla, si no, a los niños gritando de miedo y placer en los toboganes de los parques de atracciones. Si contuvieran la excitación quedarían paralizados por el pánico.

Es muy importante para estas personas ejercitarse en la pérdida de con­trol, mientras, al mismo tiempo, aprender a distinguir entre reacciones de placer y de miedo, intensificando ambas en su imaginación. Pueden decirse a sí mismos "quiero sentir más miedo y más placer", como los niños en el columpio.

Para ejercitar la pérdida de control: Pídele a tu compañero que se acues­te de espaldas. Toma su cabeza entre tus manos y sujétasela mientras se relaja. Primero bájasela lentamente y luego hazla girar a un lado y otro, mientras cuidas de que su respiración sea fluida. Por lo general es una sensación placentera y puedes acelerar el movimiento. Sin embargo, para las personas que no están preparadas para perder el control, puede conver­tirse en un espanto. Si es así, gírala sólo una o dos veces. Esto le dará la oportunidad de acostumbrarse a las sensaciones de mareo y de miedo, y al placer de perder el control. Si procedes lenta y suavemente, cada vez será capaz de tolerar más sensaciones y más movimientos mientras expresa miedo y placer.

1. COMO DESBLOQUEARLO

Podemos utilizar diferentes técnicas para desbloquear cada segmento. Utilizaremos el movimiento expresivo, la expresión de emociones, ejerci­cios y gestos, la emisión de ruidos y sonidos, diferentes tipos de trabajos con el campo energético y diversos tipos de masajes y toques. Es importan­te recordar que una sola técnica no nos servirá para todos los bloqueos ni para todas las personas, y que debemos experimentar siempre, cambiar e inventar nuevos métodos para romper la armadura. Mientras una forma de masaje obra maravillas en una persona, en otra puede hacerle esconderse más tras sus defensas.

Una técnica que Reich utilizaba para desbloquear este segmento es el movimiento intensivo de los globos oculares. Puede hacerse tumbado en una colchoneta, siguiendo con los ojos el movimiento oscilante de una lámpara colgada del techo, sin mover la cabeza y sin dejar de respirar. (También puede hacerse mientras alguien sostiene y mueve una pequeña linterna; esta técnica fue ideada por Barbara Goldenberg partiendo del trabajo de Reich). Se ha de expresar cualquier emoción que pueda surgir mientras se sigue el rastro de la luz.

Reich también utilizaba la expresión de emociones con los ojos, que libres de bloqueos abarcan una entera gama de emociones. Precisamente una característica del bloqueo ocular es una expresión fija y permanente, independientemente de la situación general o el estado de ánimo. Trata de comprobarlo en los ojos de la gente que te rodea y prueba a expresar diferentes emociones con los tuyos.

Siéntate frente a tu compañero/a. Tápale la boca con una mano, para verle sólo los ojos (la boca tiene, con frecuencia, una expresión totalmente distinta). A continuación pídele que exprese rabia. Estate atento a su expre­sión porque a veces se mezcla con tristeza o miedo. Si, por ejemplo, obser­vas tristeza, pídele que la exprese y sólo después, que exprese rabia de nuevo. Sigue cambiando de una a otra, hasta que estén claramente diferen­ciadas. Repetidlo con las emociones básicas: rabia, miedo, tristeza y amor. Ejercita tú mismo las diferentes emociones hasta que puedas expresarlas bien y repítelas siempre que tengas oportunidad.

También podemos utilizar un masaje relajante y muy placentero. Es un masaje de toque suave, derivado del drenaje profundo de Gerda Boyesen. Desliza tus dedos alrededor de los ojos con un movimiento lento y suave, no sólo sobre la piel, sino también sintiendo los músculos, tejidos y huesos.

Haz que tu compañero se tumbe sobre la espalda y siéntate detrás de su cabeza. Pon los dedos ligeramente doblados y separados bajo su cuello y con toque suave haz unos cuantos movimientos rotatorios muy, muy lenta­mente, tan amplios como la piel te permita, sin deslizarlos sobre ella. Comienza de nuevo medio centímetro más arriba, en dirección a la cabeza. Avanza lentamente de la base del cráneo hasta cubrir completamente el segmento: cabeza, frente, ojos, nariz y oídos. Quédate más tiempo donde él/ella sienta placer o dolor, puntos en los que sentirás que la corriente energética es más fuerte.

Terminaremos cada masaje, ya sea de toque suave o profundo, "quita­ndo" el exceso de energía de la superficie de la piel, con un drenaje. En este caso, al terminar apoyaremos suavemente las palmas de las manos sobre los ojos durante unos minutos, para relajarlos profundamente.

Los oídos pueden estar también tensos y contraídos. Leboyer opina que esta contracción es debida al alto nivel de ruidos que hay en la típica sala de partos, por lo que el bebé trata de cerrar sus oídos. Las personas con problemas de audición, o muy sensibles a los ruidos, (normalmente ambos casos), tienen normalmente un anillo de músculos contraídos alrededor de los oídos. Un masaje de toque suave en esta zona les liberará fuertes co­rrientes energéticas en el cuerpo, proporcionándoles gran placer y relax. Para desbloquear los músculos interiores del oído, tirar de la oreja suave­mente y hacer movimientos rotatorios muy despacio, parando el movimien­to en los puntos que sientas corrientes energéticas fuertes. Luego haz un drenaje en esa zona, con movimientos lentos.

La nariz también puede masajearse con toque suave y manipularse con cuidado para liberar la energía bloqueada.

Finaliza siempre el masaje absorbiendo la energía de los puntos blo­queados con la mano no dominante, e intenta seguir las líneas energéticas. Al terminar quédate al lado de tu compañero/a formando un circuito de relajación. Si está en una relajación muy profunda puede sentirse abando­nado si te alejas enseguida.
c) El segmento oral

Incluye los labios, las mandíbulas y la lengua. El bloqueo por represión, en este segmento, está causado por el retraso sufrido por el recién nacido en mamar del pecho materno durante 12 o incluso 24 horas después del nacimiento, práctica muy común en los hospitales. Para entonces el bebé ya ha reprimido su impulso original, hasta el punto de rechazar el pecho, con lo que habrá que enseñarle a mamar. Normalmente aprenderá con rapi­dez y el bloqueo será superado, recobrando el impulso oral mientras mama. El bloqueo se reforzará probablemente más tarde, cuando se le alimente dentro de un horario determinado, y no de acuerdo a sus necesidades e impulsos; o cuando más tarde se le fuerce a comer sin ganas. No he traba­jado con personas con este tipo de bloqueo oral. No hay muchos, o no buscan ayuda fácilmente.
El acto de mamar no es simplemente la mejor for­ma de alimentarlo. Hay que tener en cuenta que el bebé obtiene un placer completo al mamar, tra­gar, tocar el pecho y estar en contacto corporal con su madre. Cuando experi­menta este placer entera­mente, se convierte en un orgasmo oral, lo que in­crementa su placer hasta la satisfacción máxima posible.

Si, por el contrario, se le aparta del pecho repen­tinamente, el niño forma­rá un bloqueo por insatis­facción.

Il. Bloqueo por insatisfacción en segmentos oral y ocular

Un bebe puede sentir un orgasmo oral mientras mama, esta relativamente libre de armaduras. Será propenso a destetarse el solo a su ritmo natural. Sus labios serán vivaces y sensuales. Su expresión cambiara en armonía con sus emociones. El impulso constante de de búsqueda de satisfacción mediante la comida, la charla o os besos se vera recompensado mediante el placer y la descarga energética. Cuando se satisfaga el impulso estará latente hasta que su energía vuelva a desarrollarse de nuevo.

La constante presión energética producida en el "bloqueo por insatisfac­ción" se manifiesta de diferentes formas: en labios llenos, sensuales, labios que "buscan"; en una cara de "bulldog" que parece querer morder, en una mandíbula inferior sobresaliente. La rabia bloqueada en el segmento oral está contenida en los músculos de las mandíbulas, y en el "rechinar de dientes". El bloqueo del miedo y de las emociones se expresa a veces con la tartamudez; este bloqueo está en los músculos de la base de la lengua. Puede aliviarse temporalmente presionando estos músculos desde detrás de la barbilla mientras se habla. Con frecuencia la persona tartamuda tiene
 
Bloqueados el pecho y el diafragma, y su cuerpo presenta tensión al tacto por todas partes.

         

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