Metodo Silva de control mental

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Prólogo Cap.1 Cap.3 Cap.5 Cap.7 Cap.9 Cap.11 Cap.13 Cap.15 Cap.17 Cap.19

 

EL MÉTODO SILVA DE CONTROL MENTAL

JOSÉ SILVA

Un Aporte de:
www.santuario.cl

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN
1. USE MÁS DE SU MENTE EN FORMAS ESPECIALES
2. CONOZCA A JOSÉ
3. CÓMO MEDITAR
4. MEDITACIÓN DINÁMICA
5. MEJORAMIENTO DE LA MEMORIA
6. APRENDIZAJE ACELERADO
7. SUEÑO CREATIVO
8. SUS PALABRAS TIENEN PODER
9. EL PODER DE LA IMAGINACIÓN
10. USE SU MENTE PARA MEJORAR SU SALUD
11. UN EJERCICIO ÍNTIMO PARA ENAMORADOS
12. USTED PUEDE PRACTICAR LA PES
13. INTEGRE SU PROPIO GRUPO DE PRÁCTICA
14. CÓMO AYUDAR A OTROS MEDIANTE CONTROL MENTAL
15. ALGUNAS ESPECULACIONES
16. UNA LISTA DE REPASO
17. UN PSIQUIATRA TRABAJA CON CONTROL MENTAL
18. AUMENTARÁ MUCHO EL CONCEPTO DE SÍ MISMO
19. CONTROL MENTAL EN EL MUNDO DE LOS NEGOCIOS
20. ¿HACIA DÓNDE NOS DIRIGIMOS AHORA?
APÉNDICE
BIBLIOGRAFIA

INTRODUCCIÓN

Está usted a punto de emprender una de las aventuras que más puede trasformar su vida. Cada uno de los resultados que alcance modificará el punto de vista que usted tenía res­pecto de si mismo y del mundo en el que nació. Junto con sus nuevos poderes vendrá una responsabilidad de cómo usar­los "para la superación de la humanidad"... una frase de Con­trol mental. No los puede emplear de otra manera, como se verá más adelante.
El proyectista urbano de una ciudad del oeste de Estados Unidos cerró la puerta de su oficina, dejando a su secretaria sola y preocupada en su escritorio. Se habían extraviado los planos para un centro comercial propuesto, y estaba concer­tada una reunión decisiva con los funcionarios de la ciudad para los últimos días de esa misma semana. Por menos que esto se han perdido contratos, pero el proyectista parecía casi imperturbable ante lo que habría llevado a otros jefes a una tormenta contra la secretaria.
Él se sentó ante su escritorio. Al cabo de un momento se cerraron sus ojos y se quedó quieto y silencioso. Cualquiera hubiera pensado que se estaba sosegando para hacerle frente al desastre.
Transcurridos diez minutos abrió los ojos, se levantó con lentitud, y salió hacia donde se encontraba su secretaria.
—Creo que los he encontrado —le dijo con tranquilidad—.
Vamos a revisar mi cuenta de gastos del jueves pasado, cuando me encontraba en Hartford. ¿En qué restaurante cené?
Habló por teléfono al restaurante. Los planos estaban allí.
El proyectista urbano había recibido entrenamiento en el Método de Control Mental Silva, para despertar lo que para la mayor parte de nosotros son talentos desaprovechados de la mente. Una de las cosas que aprendió fue a recuperar recuer­dos que han sido escondidos en donde la mente sin entrena­miento no es capaz de encontrarlos. Estos talentos despertados están haciendo cosas sorprendentes para más de un millón de hombres y mujeres que han asistido al curso.
¿Qué fue exactamente lo que el proyectista urbano estaba haciendo cuando se sentó tranquilamente durante diez minutos? El siguiente informe de otro graduado de Control Mental nos proporciona un indicio:
—Tuve una experiencia increíble ayer en las Bermudas. Contaba con dos horas para abordar el avión que me llevaría de regreso a Nueva York y no podía encontrar mi boleto de avión por ninguna parte. Durante más de una hora tres de nos­otros registramos el departamento en el que me había hospeda­do. Buscamos debajo de las asombras, detrás del refrigerador... en todos lados. Incluso desempaqué y empaqué mi maleta tres veces, pero no apareció el boleto. Finalmente decidí buscar un rincón tranquilo y ponerme a nivel. Tan pronto como me encontré a nivel logré "ver" mi boleto de avión tan claramente como si realmente lo tuviera ante mi. Se encontraba (según mi vista a "nivel") en el fondo de un armario, metido entre algu­nos libros; apenas si se veía. ¡Me apresuré al armario y ahí estaba el boleto, justamente como me lo había imaginado!
Para aquellos que no han recibido entrenamiento en Con­trol Mental, esto parece increíble, pero cuando usted llegue a los capítulos escritos por José Silva, el fundador de Control Mental, descubrirá la existencia de poderes todavía más sor­prendentes en su mente. Acaso el más sorprendente sea la faci­lidad y la rapidez con la que usted es capaz de aprender.
El señor Silva ha dedicado la mayor parte de su vida adulta a la investigación de lo que nuestra mente es capaz de hacer mediante el entrenamiento. El resultado es un curso con una duración de 40 a 48 horas, que puede entrenar a cualquier persona para que recuerde lo que parece estar en el olvido, para controlar el dolor, para acelerar la curación, para aban­donar hábitos indeseables, para estimular la intuición con el objeto de que el sexto sentido se convierta en una parte crea­tiva, para la resolución de los problemas en su vida cotidiana. Con todo esto sobrevienen una jubilosa paz interior y un tran­quilo optimismo basado en las pruebas directas de que tenemos un control sobre nuestra vida, mayor de lo que jamás hemos imaginado.
Ahora, por vez primera mediante la palabra impresa, puede usted aprender a poner en práctica una gran parte de lo que se imparte en el curso.
El señor Silva ha adaptado libremente conceptos de las en­señanzas orientales y occidentales, pero el resultado final es esencialmente norteamericano. Este curso, al igual que su fun­dador, es totalmente práctico. Todo lo que él enseña está diseñado para ayudarlo a usted a vivir con mayor felicidad y efi­cacia, de inmediato.
Conforme usted pase de un ejercicio a otro en los capí­tulos escritos por el señor Silva, logrará éxito tras de otro y fortalecerá su confianza en si mismo hasta tal punto que estará preparado para obtener resultados que, si no está familiarizado con Control Mental, en este momento le parecerán imposibles. Pero existe comprobación científica de que su mente es capaz de realizar milagros. Además de ello, contamos con los éxitos alcanzados por más de un millón de personas cuyas vidas ha modificado Control Mental.
Imagine poder usar su mente para mejorar su vista.
—Mientras tomaba mi primer curso en Control Mental Silva empecé a percatarme de que mis ojos estaban cambian­do... parecían más fuertes. Había usado anteojos durante diez años en mi niñez (hasta que me gradué), y después volví a empezar a usarlos cuando tenía treinta y ocho años de edad. Siempre se me decía que mi ojo izquierdo era tres veces más débil que el derecho.
"Mis primeros anteojos, en 1945, eran para leer, pero en 1948 y 1949 empecé a usar bifocales, y la graduación siempre iba en aumento. Después del curso descubrí que, aunque no podía leer sin anteojos, mis ojos estaban decididamente más fuertes. Como estaban cambiando con tanta rapidez esperé tanto como me fue posible antes de hacer que me los exami­naran. Incluso volví a usar unos anteojos que tenía desde ha­cía veinte años.
"Cuando el optometrista examinó mis ojos, estuvo de acuer­do en que el viejo par de anteojos me serviría mucho mejor hasta que estuvieran listos los nuevos anteojos".
Esto le puede parecer inexplicable ahora, pero cuando usted lea el capítulo 10 verá exactamente la manera en la que los graduados ponen a su mente a cargo de su cuerpo para acelerar la curación natural. Las técnicas son sorprendentemente sencillas, como lo apreciará usted en la carta que a continuación reproducimos, escrita por una mujer que perdió 13 kilos excesivos en cuatro meses:
"Primero visualicé un marco oscuro y vi una mesa colmada de helados, pasteles, etcétera... todas las cosas que yo sabía que aumentaban los kilos. Dibujé una enorme cruz roja sobre la mesa y me observé a mí misma en un espejo que me hacia verme obesa en extremo (del tipo de los que hay en las casas de los espejos de los parques de diversiones). Después visualicé una escena rodeada de una luz dorada: una mesa sobre la cual descansaban todos los alimentos ricos en proteí­nas... atún, huevos, carne magra. Coloqué una enorme marca dorada sobre esta escena y me vi en un espejo en el que lucía muy alta y esbelta. Mentalmente me dije a mí misma que ape­tecía únicamente los alimentos de la mesa colmada de proteí­nas. También escuchaba que todos mis amigos me decían que me veía fantástica, y vi que todo esto sucedía en una fecha específica (este es el paso de mayor importancia, porque me fijé a mí misma una meta). ¡Y lo logré! He sido una fanática de las dietas, y me doy cuenta de que este es el único método que ha dado resultado".
Esto es Control Mental: entrar a un nivel meditativo pro­fundo, en el que pueda entrenar su propia mente para que se haga cargo, por medio de su propio lenguaje de imágenes re­forzadas con palabras, y alcanzar resultados que se vuelven cada vez más sorprendentes. Tal parece que no hay límites para la persona que continúa esta práctica.
Ya podrá usted apreciar que este no es un libro ordinario. Mediante pasos sencillos lo llevará primero a la meditación, y después a las diversas maneras en las que puede usar la me­ditación hasta que, cuando llegue al paso final, podrá hacer en forma rutinaria lo que la mayor parte de la gente cree firmemente que es imposible.
Este es un libro dentro de un libro. El libro exterior (los capítulos 1 y 2 y del 17 al 20), por Philip Miele, describe el crecimiento casi explosivo de Control Mental y la forma en la que ha aportado beneficios para muchos miles de graduados. En el libro anterior, el señor Silva comparte con usted un gran número de las técnicas impartidas en las clases de Control Mental. Como estas clases son experiencias de grupo dirigidas por conferencistas capacitados, sus resultados son más acele­rados y más espectaculares que los que usted alcanzará traba­jando solo. Empero, si sigue las instrucciones del señor Silva con cuidado y practica los ejercicios, es casi seguro que los resul­tados trasformarán su vida para bien... no con la misma rapi­dez, pero sí con la misma certeza.
Existe una manera especial para leer este libro: primero léalo como leería cualquier otro libro, del principio al final. Pero durante esta primera lectura, no empiece a practicar nin­guno de los ejercicios. Después vuelva a leer del capítulo 3 al 14 para formarse una imagen aún más clara y completa de los caminos que está a punto de recorrer. Después lea el capí­tulo 3 y practique los ejercicios que contiene, y únicamente esos ejercicios, a lo largo de unas cuantas semanas. Cuando sienta que está preparado, proceda al capítulo 4, haga lo mis­mo, y así sucesivamente.
Cuando llegue al capítulo 14 ya será un experto en una gran parte de lo que los graduados de Control Mental han aprendido. Para enriquecer su experiencia todavía más, puede ser que usted desee integrar un grupo reducido de amistades que hayan practicado los mismos ejercicios. El capitulo 13 le dice cómo llevar esto a cabo.

 

APÉNDICE I

EL CURSO DE CONTROL MENTAL Y LA ORGANIZACIÓN QUE LO RESPALDA

JOSÉ SILVA

Ahora ya sabe usted de qué se trata en Control Mental y está al tanto de lo que cientos de miles de hombres y mujeres están logrando con él. Obviamente, no es posible relatar todo lo que ha obtenido de este entrenamiento cada uno de los gra­duados, en virtud de que el movimiento está ampliamente difundido y crece con suma rapidez.
Si usted conoce algunos graduados de Control Mental, es probable que haya escuchado una diversidad de comentarios sobre los beneficios que están disfrutando. Algunos lo usan para propósitos de salud, otros lo emplean para ayudarse en sus estudios, otros lo utilizan en sus negocios y en sus relaciones familiares, y muchos, que hablan poco de ello, lo usan para ayudar a otros.
Dada esta diversidad de resultados, es posible que usted se pregunte si el curso difiere ante un conferencista u otro. No, es el mismo en todo el mundo. No obstante las diferencias que existen entre los conferencistas, diferencias como las que espe­raría encontrar, por ejemplo, entre un sacerdote y un ex corre­dor de bolsa, y a pesar de la amplia libertad que se les concede para la presentación del curso, el entrenamiento mental, los ejercicios y los resultados, permanecen idénticos.
Lo que sí difiere son las necesidades personales de aquellas personas que toman el curso. No todo el mundo tiene los mismos problemas, las mismas necesidades. Conforme pasa el tiempo después de la graduación, cada persona tiende a con­centrarse en aquellas partes del entrenamiento que confrontan en forma más directa los problemas que más desean resolver.
Más adelante, cuando surgen otros problemas, se ponen a trabajar las partes del curso que se habían quedado rezagadas. Las técnicas, que nunca se olvidan, se recuerdan con facilidad cuando se necesitan. Usted se dará cuenta de que esto es cier­to cuando haya vuelto a leer y a poner en práctica los ejercicios que aparecen del capítulo 3 al 14, y más tarde cuando los re­pase. No obstante, puede ser que se sienta tentado a decir:
—Bueno, mi problema es este y este, de modo que sola­mente me concentraré en aquello.
El curso, y las partes del mismo resumidas en estos capítulos, se ajustan entre sí en formas significativas que se han puesto a prueba al través de la investigación y la larga experiencia. Una parte aparentemente aislada refuerza a todas las demás, incluyendo aquella que más pueda interesarle a usted.
En mis capítulos se omite parte de lo que usted recibiría si tomara el curso bajo la guía de un conferencista autorizado. Usted podrá preguntarse si esto cambia el curso. Cambiará el curso en dos sentidos: la velocidad con la cual aprenderá todo será considerablemente más lenta; le tomará semanas con el libro, en comparación con las cuarenta y ocho horas que se lleva en un salón de clases de Control Mental. Segundo, existe una trasferencia de energía entre la gente que forma parte de un grupo, y que constituye una parte fundamental de la expe­riencia de ambiente culminante sobre la cual ha leído. No obstante, cuando usted aprenda en forma concienzuda todos los ejercicios a lo largo de los cuales lo he guiado, estará ca­pacitado para hacer todo lo que puede hacer un graduado de Control Mental.
La razón por la cual se eliminaron algunas partes del curso no es la de ocultarle a usted algo en forma deliberada. Se trata simplemente de que se requiere directamente de un conferen­cista entrenado.
Un gran número de graduados descubre que los ejercicios y el entrenamiento mental se refuerzan poderosamente cuando repiten el curso mucho tiempo después de haberlo tomado por primera vez. Se les alienta para que hagan esto (sin costo algu­no), y como resultado de ello entre diez y veinte por ciento de los miembros de una clase típica de Control Mental está repi­tiendo el curso. Si usted toma el curso, su primera ocasión será una experiencia más profunda gracias a su dominio de las téc­nicas que aparecen en este libro.
A continuación presentamos un resumen de todo lo que recorren los estudiantes de Control Mental en sus clases:

MAÑANA DEL PRIMER DÍA
9:00 Se inicia con una conferencia para proporcionar una presentación preliminar del curso completo.
10:20 Descanso para tomar café.
10:40 Preguntas, respuestas y discusión. Después una expli­cación preliminar detallada de la primera sesión de meditación.
11:30 El conferencista lleva a los estudiantes por vez pri­mera a un nivel mental meditativo o nivel Alfa. Ellos pueden moverse o rascarse si lo desean, aunque en este y en los niveles más profundos el cuerpo requiere menos atención al relajarse cada vez más, en especial cuando se proyecta al "sitio ideal de relajación".
12:00 Descanso para tomar café.
12:20 El conferencista conduce a los estudiantes una vez más a la meditación, a un nivel más profundo, pero to­davía dentro de los límites de Alfa.
12:50 Preguntas y respuestas y un intercambio general de
experiencias por parte de los estudiantes. 1:00 Descanso para almorzar.

TARDE DEL PRIMER DÍA
2:00 El conferencista analiza los Elementos fundamentales de la materia: (atómico, molecular y celular) y la evo­lución del cerebro humano. Se expone con detalle la necesidad de realizar una "limpieza mental" (capí­tulo 8).
3:20 Descanso para tomar café.
3:40 Se explica con detalle la tercera sesión de meditación, con una forma más rápida para alcanzar el nivel Alfa.
4:10 Los estudiantes entran a un nivel mental todavía más profundo y alcanzan una relajación física aún mayor.
4:40 Descanso para tomar café.
5:00 La cuarta sesión de meditación refuerza las tres ante­riores y prepara un avance de la siguiente, en la que la Meditación Dinámica empieza con las técnicas para la resolución de problemas.
5:30 Los estudiantes, muchos de ellos más relajados ahora de lo que jamás lo habían estado, comparten sus experiencias y plantean preguntas.
6:00 Descanso para cenar.

VELADA DEL PRIMER DÍA
7:00 Se describen tres técnicas para la resolución de pro­blemas: cómo dormir sin tomar drogas, cómo desper­tar a tiempo sin despertador, y cómo vencer la som­nolencia y la fatiga. A continuación se discute el tema.
8:20 Descanso para tomar café.
8:40 Durante la quinta sesión de meditación el conferen­cista ayuda a los estudiantes a aprender estas técnicas mientras se encuentran a nivel Alfa y a nivel Theta.
9:10 El conferencista presenta la agenda para el segundo día, y después describe las técnicas de Control Men­tal para programar sueños y controlar jaquecas y do­lores de cabeza producidos por la tensión. A conti­nuación se plantean preguntas y respuestas. 10:10 Descanso para tomar café.
10:30 La sexta sesión de meditación pone fin a un día en el cual los estudiantes han aprendido a meditar a ni­veles mentales profundos y a usar estos niveles para relajación y resolución de problemas.

MAÑANA DEL SEGUNDO DÍA
9:00 El conferencista describe en forma breve las activi­dades del día y explica la manera de crear y utilizar la Pantalla Mental (capítulo 3). Después el confe­rencista hace una demostración de su dominio de las Claves para la Memoria. (Capítulo 5).
10:20 Descanso para tomar café.
10:40 Se explica el Ejercicio para la Memoria y se analiza con detalle la siguiente sesión de meditación.
11:00 La séptima sesión de meditación, a lo largo de la cual, por medio del Aprendizaje Acelerado (capítulo 6), los estudiantes empiezan a memorizar las Claves para la Memoria y a crear sus Pantallas Mentales.
11:40 Descanso para tomar café.
12:00 Durante una breve conferencia, los estudiantes apren­den la Técnica de los Tres Dedos y la manera de emplearla para mejorar la memoria (capítulo 5) y para el Aprendizaje Acelerado (capítulo 6).
12:15 La octava sesión de meditación condiciona a los alum­nos para la Técnica de los Tres Dedos y los enseña a utilizarla. La segunda mañana llega a su fin con pre­guntas y respuestas y una evaluación general acerca de lo que se ha logrado. 1:00 Descanso para comer.

TARDE DEL SEGUNDO DÍA
2:00 La segunda tarde se inicia con una explicación de una de las técnicas fundamentales de la Meditación Diná­mica para la resolución de problemas: el Espejo de la Mente, que constituye una utilización de la Pan­talla Mental. Además de esto, se analiza un ejercicio de profundización, Levitación de Mano, y un método para controlar el dolor, la Anestesia de Guante. A continuación sigue un periodo de preguntas.
3:20 Descanso para tomar café.
3:40 Otro periodo de preguntas y respuestas, seguido por la novena sesión de meditación, a lo largo de la cual los estudiantes aprenden la técnica del Espejo de la Mente. A continuación sigue una discusión general.
4:40 Descanso para tomar café.
5:00 La décima sesión de meditación es la más profunda hasta el momento. En estos niveles más profundos se refuerzan las Claves para la Memoria, y los estu­diantes practican los ejercicios de Levitación de Mano y de Anestesia de Guante. El periodo de discusión es más bien un intercambio de experiencias.
6:00 Descanso para cenar.

NOCHE DEL SEGUNDO DÍA
7:00 En una conferencia especulativa se exploran diversas creencias y algunas investigaciones en relación con la reencarnación. Se explica la técnica del Vaso de Agua como un método para activar los sueños de reso­lución de problemas.
8:20 Descanso para  tomar café.
8:40 Después de un periodo breve de preguntas, los estu­diantes aprenden la técnica del Vaso de Agua.
9:10 El conferencista explica la manera de utilizar Con­trol Mental para deshacerse de hábitos indeseables (capítulo 9).
9:40 Descanso para tomar café.
10:00 El conferencista hace una presentación preliminar de los trabajos para el tercer día, y después de un breve periodo de preguntas y respuestas, empieza con la decimoprimera sesión de meditación para el control de los hábitos. Finalmente, con un graduado de Con­trol Mental, puede realizar una demostración de la manera en la que se llevarán al cabo casos de rehabi­litación el cuarto día. Los estudiantes salen relajados y con una creciente sensación de bienestar.

MAÑANA DEL TERCER DÍA
9:00 Este día memorable se inicia con una discusión acerca de las muchas diferencias que existen entre Control Mental y la hipnosis, particularmente con respecto a la dimensión espiritual en la cual están a punto de funcionar los estudiantes. Preguntas y respuestas.
10:20 Descanso para  tomar café.
10:40 Se les comunica a los estudiantes que están a punto de funcionar psíquicamente y que como primer paso se proyectarán mentalmente del sitio en el que se encuentran a su propia sala, y después al interior de la pared sur en esta habitación. (Capítulo 12).
10:55 A un nivel meditativo particularmente profundo los estudiantes experimentan en forma vivida la Proyec­ción Sensorial Efectiva a su sala y al interior de la pared sur de esa sala.
11:40 Descanso para tomar café, durante el cual los estu­diantes, con creciente emoción, se familiarizan con cubos de metal. (Capítulo 12).
12:00 El conferencista explica que los estudiantes se pro­yectarán mentalmente al interior de cubos de metal para establecer puntos de referencia. En su decimo­tercera sesión de meditación ellos experimentan el color de los metales, su temperatura, su olor y su soni­do cuando son golpeados. A esto le sigue un animado intercambio de experiencias. 1:00 Descanso para comer.

TARDE DEL TERCER DÍA
2:00 El conferencista analiza dos nuevas experiencias que aguardan a los estudiantes: la proyección dentro de plantas vivientes y el desplazamiento deliberado hacia adelante y hacia atrás en el tiempo. Esto viene seguido de una exploración más profunda en las implicacio­nes de Control Mental.
3:20 Descanso para tomar café.
3:40 Se explica la decimocuarta sesión de meditación. Du­rante ella los estudiantes visualizan un árbol frutal en las distintas estaciones, y después se proyectan mentalmente dentro de sus hojas. A continuación si­gue un intercambio de experiencias.
4:40 Descanso para tomar café.
5:00 El conferencista hace una presentación preliminar de otro paso fundamental hacia adelante: la proyección dentro de un animal viviente.
5:15 Durante la decimoquinta sesión de meditación, los es­tudiantes visualizan un animalito casero y se proyectan mentalmente en su interior. Las sensaciones que ten­gan al entrar dentro de los órganos del animal pronto resultarán de utilidad como puntos de referencia en los casos de rehabilitación. La discusión que sigue es con frecuencia la más animada hasta el momento.
6:00 Descanso para cenar.

NOCHE DEL TERCER DÍA
7:00 Una conferencia prepara a los estudiantes para el funcionamiento clarividente objetivamente verificable, mismo que practicarán el día de mañana. El primer requisito consiste en un laboratorio completamente equipado. (Capítulo 12).
8:20 Descanso para tomar café.
8:40 Se insta a los estudiantes a ejercitar la libertad de su imaginación en la creación de su laboratorio y los instrumentos que este contenga. Durante la decimo­sexta sesión de meditación se crea mentalmente el laboratorio. En la mayor parte de los casos este per­manece básicamente sin modificaciones años después del curso, y se convierte en algo tan familiar para el estudiante como su propia sala. A continuación sigue un animado intercambio de experiencias y descripción de los laboratorios.
9:40 Descanso para tomar café.
10:00 Antes del gran día que se avecina, los futuros psíqui­cos necesitarán a sus consejeros para hacerles consul­tas en el laboratorio. El conferencista explica la mane­ra de evocar o crear a los consejeros, y después respon­de a las preguntas de los estudiantes.
10:15  La decimoséptima sesión de meditación es memora­ble: aparecen dos consejeros en el laboratorio, en donde estarán a la disposición del estudiante siempre que este los necesite.
10:45 La última discusión del día está pictórica de exclama­ciones mientras los estudiantes comparten sus pinto­rescas experiencias. Muchos de ellos están sorprendi­dos de la identidad de sus consejeros; otros habrán tenido genuinas experiencias psíquicas.

MAÑANA DEL CUARTO DÍA
9:00 El día se inicia con una conferencia relacionada con la curación psíquica y la curación por medio de ora­ciones, una presentación preliminar de los trabajos que se avecinan y una discusión general.
10:20 Descanso para tomar café.
10:40 En un estado profundo de meditación los estudian­tes, con la ayuda de sus consejeros, examinan la ana­tomía del cuerpo de un amigo o pariente para esta­blecer, por vez primera, puntos de referencia en el cuerpo humano.
11:40 Descanso para tomar café.
12:00 Durante la decimonovena y última sesión de medita­ción de grupo,  los estudiantes terminan el  examen psíquico de su amigo o pariente. 1:00 Descanso para comer.

TARDE Y VELADA DEL CUARTO DÍA
2:00 El conferencista proporciona a los estudiantes ins­trucciones detalladas sobre la manera de realizar los estudios de casos de rehabilitación y, en parejas, ellos empiezan a trabajar. Al principio en forma incierta, después con creciente confianza, y finalmente con la estimulante comprensión de que han recibido con éxito un entrenamiento que les permite recurrir a la Inteligencia Superior y funcionar psíquicamente en el momento en el que así lo deseen.
Es probable que al leer lo anterior se haya sorprendido ante la frecuencia de los descansos para tomar café. En realidad se consume muy poco café. Estos descansos tienen varias funciones importantes en el entrenamiento. Una de ellas es la de dar tiempo a los estudiantes para que reflexionen sobre lo que han experimentado. Otra consiste en proporcionarles el tiempo su­ficiente para que, en un ambiente informal, se familiaricen entre sí. Esto forma parte de la manera en la que se desarrolla un poderoso espíritu de grupo, una energía psíquica colectiva que crece conforme avanza el curso, y contribuye a la confianza y al éxito de todos. También permite que los estudiantes estiren las piernas y vayan al baño. Por último, y sin restarle impor­tancia, les permite regresar al nivel Beta, cosa que intensifica las sesiones posteriores de meditación. Por esta razón, muchos conferencistas llama a los descansos para tomar café "descan­sos Beta".
El material de las conferencias está elaborado en gran parte por los mismos conferencistas, con base en los bosquejos pro­porcionados por la oficina central ubicada en Laredo. Ellos recurren en gran medida a sus propios antecedentes y expe­riencias. Sin embargo, todos los ejercicios e instrucciones que los estudiantes escuchan a lo largo de las sesiones de medita­ción se presentan palabra por palabra como yo mismo los preparé.
Una vez que los estudiantes se gradúan, pueden tomar un curso para graduados con una duración de tres días, impartido por el doctor Wilfrid Hahn (Director de Investigación), Harry McKnight (Director Asociado), James Needham (Director de Entrenamiento para Graduados), o por mí mismo. Este curso expone los fundamentos intelectuales del entrenamiento de Con­trol Mental y proporciona algunas técnicas adicionales.
Algunos centros de Control Mental organizan "sesiones de trabajo" de su propia creación. Unos se concentraron en los estu­dios de rehabilitación, otros en el mejoramiento de la memoria, la comunicación subjetiva, la curación, y la estimulación de la creatividad.
Algunos graduados integran organizaciones caseras y se reú­nen con regularidad en los hogares de los miembros para llevar al cabo exploraciones en las técnicas de la meditación.
La organización de Control Mental es relativamente sencilla. El Institute of Psychorientology, Inc., es la casa matriz. El curso se imparte por Silva Mind Control International, Inc., en 35 naciones. Una de sus divisiones, Silva Sensor Systems, fabrica cintas, auxiliares educacionales y equipo de investigación a disposición de estudiantes y graduados, y administra la librería Mind Control Bookstore. El Institute of Psychorientology, Inc., publica un boletín de noticias para los graduados y organiza convenciones, cursos para graduados, seminarios y sesiones de trabajo. La investigación de Control Mental se lleva al cabo por conducto de Psychorientology Studies International, Inc., una organización no lucrativa. SMCI Programs, Inc   se concen tra en la difusión de seminarios de relajamiento alguno de los cuales   utilizan   la  retroalimentación   adaptada

APÉNDICE II

CONTROL MENTAL SILVA Y EL PACIENTE PSIQUIÁTRICO

DR. CLANCY D. MCKENZIE y DR. LANCE S. WRIGHT

En noviembre de 1970 asistimos a una clase de Control Mental Silva en Filadelfia porque sentíamos curiosidad en rela­ción con algunas de las cosas que se le atribuían. Conforme el curso avanzaba, nos percatamos de que había tres personas que definitivamente estaban alteradas desde el punto de vista emocional y una cuarta persona cuya estabilidad estaba en duda. ¿Cuál era la razón? ¿Precipitaba el curso las enfermedades emocionales? ¿Habían estado enfermos cuando se inscribieron? ¿Se sentían atraídas al curso las personas alteradas?
Analizamos las posibilidades con nuestros colegas, y muchos de ellos especularon en el sentido de que el curso podía preci­pitar la psicosis aguda en individuos inestables. Esto parecía plausible. Por lo general se acepta la idea de que cualquier cosa que facilita la regresión puede producir una psicosis aguda en una persona propensa a este padecimiento. La privación sen­sorial y las drogas alucinógenas pueden producir un comporta­miento parecido al psicótico, e incluso técnicas tales como la retroalimentación biológica y la hipnosis pueden también al­terar la psique. La mayor parte de los psicoanalistas no reco­miendan el psicoanálisis formal en el diván para el paciente en psicosis porque produce una regresión más acentuada. To­davía no se determina la magnitud de este riesgo, pero se ha dicho que todos estos procedimientos han terminado en psicosis.
En 1972 dos mil alumnos de una secundaria de Filadelfia se sometieron al entrenamiento de CMS sin que hubiera víctimas psiquiátricas, según informes de un funcionario escolar responsa­ble. Esto despertó nuestra curiosidad en otro sentido. Como los adolescentes ya se encuentran en un estado de inestabilidad del ego, se pusieron en tela de juicio los rumores que afirmaban que el curso era peligroso para los individuos inestables. Nues­tro dilema se agravó. Nosotros observamos a tres individuos alterados en un grupo de 30 y no sabíamos si habían mejo­rado o empeorado. Había algunos miembros de la comunidad científica que sostenían que un gran número de individuos se volvían psicopáticos. El estudio realizado en la secundaria indicaba que este no era el caso. De hecho, algunos de nuestros propios pacientes, incluso algunos severamente alterados, ha­bían tomado el curso y parecían haber obtenido extraordina­rios beneficios de él. Se realizó un repaso de la literatura al respecto y se encontraron opiniones, pero ningún estudio como tal.
Estaba claro que el único modo de proceder consistía en evaluar y someter a prueba a los individuos antes y después del entrenamiento del curso. A lo largo de los siguientes cuatro años, 189 de nuestros pacientes psiquiátricos se sometieron vo­luntariamente al entrenamiento de Control Mental Silva mien­tras se encontraban bajo terapia. Se puso especial atención a un grupo de 75 pacientes a quienes se les había diagnosticado en franca psicosis, dudosos, o psicosis en remisión, antes de ins­cribirse en el curso. A este grupo se le denominó el grupo seve­ramente alterado. En algún momento de su vida 60 de ellos habían padecido psicosis o habían estado hospitalizados.
Los 75 miembros incluían a todos los del grupo severamente alterado que habían formado parte de la clientela de McKenzie a lo largo de los últimos cuatro años y que estuvieron de acuer­do en asistir al curso de CMS (66 pacientes), y un grupo mues­tra que había formado parte de la clientela de Wright a lo largo de los últimos cuatro años (9 pacientes). Hubo siete pa­cientes severamente alterados que se rehusaron a asistir, incluso cuando se les ofreció el curso en forma gratuita. No estaban más alterados que los que sí asistieron. Aquellos que asistieron incluían a los más alterados. Los que se negaron sencillamente tenían la tendencia a ser más rígidos e inflexibles en sus ideas. Supuestamente no representarían ser personas que podrían meterse en problemas durante el curso, porque en primer lugar había pocas probabilidades de que lo tomaran.
Inicialmente, los pacientes del grupo severamente alterados eran enviados al curso uno a la vez y con gran precaución. Durante la parte inicial del estudio se enviaba a los pacientes durante un periodo de remisión. Empero, conforme el estudio progresaba los pacientes eran enviados durante periodos menos estables de su enfermedad. Hacia el final del periodo de cuatro años, 17 fueron enviados mientras estaban en un periodo acti­vamente psicótico y alucinatorio, y en ocasiones 10 pacientes o más tomaban el curso a la vez.
Además del tratamiento psiquiátrico que llevaban y de la evaluación, a 58 de los 75 pacientes se les aplicó el cuestionario Experiential World Inventory antes y después del curso. El EWI es un cuestionario compuesto de 400 preguntas formuladas para medir la percepción de la realidad. Los doctores El-Meligi y Osmond, autores del cuestionario, trataron de poner el con­cepto de las láminas de Rorschach en la forma de preguntas y respuestas, y llegaron a un test sensitivo para el individuo mar­ginado.
El propósito primordial de nuestro estudio consistía en des­cubrir cuáles pacientes podrían alterarse más con el entrena­miento del curso. En ese sentido los resultados fueron sorpren­dentes porque solamente un paciente se volvió notablemente más alterado después del curso. Se trataba de un paciente catatónico esquizofrénico de veintinueve años de edad que se alteró dos semanas después del curso cuando dejó de tomar sus medi­camentos y empezó a salir con chicas por primera vez en su vida. También era el único paciente que había obtenido resul­tados notablemente peores en el EWI después del curso. No requirió de hospitalización.
Otros dos pacientes, uno que había sufrido una depresión psicótica y otro una depresión involutiva, manifestaron una intensificación en la depresión después del curso, quizá en contraste con la forma en la que se habían sentido durante el entrenamiento. Su sensación de animación a lo largo del curso constituía un contraste marcado con su estado depresivo, y la experiencia resultó parecida al hecho de quitarle un dolor de cabeza a una persona que lo había padecido toda su vida. Si el dolor se volvía a presentar se hacía más notable. Sin embargo, estos pacientes sí obtuvieron mejores resultados en el EWI después del curso, y lograron hacer uso del entrenamiento. El paciente depresivo involutivo pudo usar la programación de Control Mental esa misma semana y funcionar con menos an­siedad en su trabajo; y la persona con la historia de depresión psicótica logró hablar de ciertas cosas que había sido incapaz de enfrentar previamente en las sesiones de terapia.
Otros veintiséis pacientes deprimidos, incluyendo tipos involutivos, psicóticos, esquizoafectivos y maniacodepresivos, se mostraron mucho menos deprimidos después del curso y no ma­nifestaron efectos dañinos.
Una mujer informó que había experimentado una sensación repentina de tristeza durante una de las relajaciones. Un hombre, que no estaba incluido en los 75, abandonó el curso después del segundo día porque había percibido escenas retros­pectivas de experiencias desagradables sufridas en Vietnam. No se pensó que su condición fuera peor que la que había tenido al empezar, pero no regresó para someterse a una evaluación posterior. (La relajación pone a las personas en contacto con los sentimientos. Por lo general se generan sentimientos de afecto y amor, en virtud de que el estado de ánimo del grupo es alegre y el enfoque es positivo. Pero en ocasiones poco fre­cuentes las personas evocan tristeza y recuerdos infelices).
Otro paciente más (que no formaba parte del grupo severa­mente alterado) tenía miedo de las cosas que se harían en el último día del curso, y después de tener una pesadilla, no asis­tió al último día.
Un hombre paranoico esquizofrénico, de treinta años de edad, manifestó una gran vivacidad, que se acercaba a propor­ciones ciclotímicas, después del curso. Puso en práctica diversas técnicas de Control Mental para determinar qué era lo que iba a hacer con el resto de su vida, y dedicó muchas horas a verifi­car las posibilidades de los sueños programados. Esto se consi­deró como un aumento en las defensas compulsivas. No obs­tante, como resultado del incremento en su actividad, se sintió capacitado para regresar a la escuela para obtener un Doctora­do en Filosofía. También logró analizar un sistema alucinato­rio que había experimentado años atrás, cuando pensó que había sido enviado telepáticamente en una misión para asesinar a alguien. Si no hubiera tomado el curso, es posible que esto jamás hubiera surgido y nunca se hubiera resuelto.
En comparación con los efectos negativos relativamente es­casos y secundarios del curso, se requeriría de un libro completo para describir los efectos y resultados positivos. El descubri­miento más consistente fue uno que no habíamos estado buscando y que no esperábamos. En casi todos los casos se produjo un incremento en la percepción de la realidad. De los 58 indi­viduos que tomaron el EWI, uno empeoró en forma apreciable, 21 permanecieron aproximadamente igual, y 36 manifestaron un aumento impresionante en la percepción de la realidad. De los 21 que permanecieron aproximadamente igual, 15 obtuvie­ron resultados en una dirección saludable.
Los resultados promedio de las primeras 20 mujeres que tomaron el curso se enviaron al doctor El-Meligi, coautor del cuestionario EWI, Él elogió los cambios extraordinarios que tu­vieron lugar después del entrenamiento de Control Mental Sil­va y dijo que en algunas categorías los resultados obtenidos antes y después del curso eran semejantes a los de una persona durante un viaje desagradable de LSD y después de este (véanse las gráficas A y B). En cada una de las once categorías se pro­dujo una mejoría consistente. Los resultados individuales fue­ron más impresionantes (gráficas E, F y G). Los resultados mixtos del 50 por ciento de los hombres y mujeres que mejo­raron en mayor grado aparecen indicados en las gráficas C y D. Se considera que ninguna psicoterapia convencional podría pro­ducir tantos cambios en una semana; de hecho, podría haber requerido de meses o años de terapia.
Los resultados de una mujer paranoica involutiva cambiaron tanto con el curso de una semana como habían cambiado en otra ocasión con once tratamientos de electrochoques y doce semanas de hospitalización. Después del curso de una semana de duración, logró abordar por sí misma un autobús por pri­mera vez en cuatro años.
Otra mujer, que era esquizofrénica paranoica y agudamente alucinatoria, conservó algunos de sus pensamientos alucinatorios después del curso, pero logró ponerse a nivel de Control Mental en repetidas ocasiones para analizar estos pensamientos y en cada ocasión llegó a una ideación clara y racional.
Otra mujer, con una aguda reacción esquizofrénica se mos­tró excesivamente alterada para resolver el EWI. Se le dio la oportunidad de elegir: tratamiento de choques o Control Men­tal. Al final del curso se produjo una mejoría clínica, y no solo logró resolver el EWI, sino que obtuvo resultados bastante buenos en él.
Otra mujer más, una hipocondríaca con una historia de veinte operaciones, estaba a punto de someterse a otra. Mientras los especialistas en medicina interna estaban examinando to­davía su corazón y sus riñones, ella utilizó una técnica de Con­trol Mental para programar un sueño que le diagnosticó una obstrucción intestinal en la confluencia ileocecal. Descubrió por el mismo sueño que ella misma había producido la obs­trucción, la manera en la que lo había hecho y la razón por la que lo había hecho. Las técnicas de Control Mental la capa­citaron para aliviar la obstrucción en una forma repentina e inexplicable una hora después de que el diagnóstico fue con­firmado en el hospital quirúrgico. La ubicación exacta de esta obstrucción fue confirmada con los registros de operaciones previas.
Otra mujer excesivamente distraída, de veintiún años de edad tenía tendencias suicidas muy peligrosas y se encontraba en las etapas iniciales de una psicosis aguda. La paciente nos había asegurado que no había nada que pudiéramos hacer para ayudarla, y que era muy probable que ella sencillamente se matara. La enviamos al curso de Control Mental bajo una vigi­lancia esmerada. Para nuestra sorpresa, se volvió notablemente calmada, más racional, sus procesos de pensamiento ya no iban en todas las direcciones a la vez, y era menos pesimista. Una hospitalización y elevadas dosis de medicamentos no podrían haberla calmado hasta ese grado. Ella repitió el curso dos sema­nas después y volvió a mejorar. Había cambiado para bien en una forma extraordinaria.
Otro individuo más, alucinatorio en exceso, quien pensaba que podía encoger a la gente, tomó el curso mientras estaba hospitalizado, y regresaba cada día al hospital. Aunque siguió pensando que podía encoger a la gente, se había calmado en forma notable, manifestó una mejoría en el afecto, otras partes del sistema alucinatorio empezaron a desaparecer, y ya no pa­saba horas rumiando sobre el significado de parábolas simples. Tomó el curso durante su sexta semana de hospitalización, y los cambios fueron más notables que a lo largo de las cinco semanas previas. (Ver gráfica E).
 Una mujer paranoica involutiva volvió a ser una persona normal después del curso. Varios individuos más adquirieron un mejor entendimiento de sus enfermedades como resultado de ciertas porciones del curso.
Desde el punto de vista clínico, el grupo severamente alte­rado en conjunto manifestó un cambio impresionante. Solamente uno de sus miembros se alteró más. Todos los demás se bene­ficiaron hasta cierto grado con el entrenamiento. Se produjo un incremento en la energía emocional después del curso y una mejoría en el afecto. Muchas personas con afecto apagado manifestaron entusiasmo por primera vez. Tenían una pers­pectiva más positiva de su futuro, y algunos adquirieron un mejor entendimiento de sus procesos psicóticos. Incluso algunos que conservaron el efecto alucinatorio lograron evaluar su ideacíón en el "nivel de Control Mental" y llegar a la lucidez y la comprensión.
Se produjo una mayor relajación y una disminución de la ansiedad. Los pacientes aprendieron a depender de sus propios recursos internos para comprender, enfrentar y resolver pro­blemas, y el ser capaces de hacerlo les proporcionó una mayor confianza en sí mismos.
Algunos de los pacientes que habían padecido psicosis des­cubrieron que su enfermedad había intensificado su habilidad para funcionar en un estado alterado de la conciencia, y esto añadió un entendimiento de su prolongada enfermedad y dio significado a su vida.
Los pacientes neuróticos (114 de ellos) no manifestaron efec­tos negativos desde el punto de vista clínico. Seis de ellos toma­ron el EWI. Sus resultados mejoraron, pero no tanto como los del grupo severamente alterado, en virtud de que sus primeros resultados ya se encontraban muy cerca del extremo saludable de la escala. Invariablemente, los pacientes neuróticos parecie­ron beneficiarse con el entrenamiento de CMS. Aquellos que continuaron la práctica de las técnicas después del entrenamien­to lograron alterar su vida en gran medida, e incluso los que no practicaban las técnicas con constancia pudieron utilizarlas en momentos de crisis personales: cuando tenían que enfrentar tensiones o se veían obligados a tomar decisiones de importan­cia. Para todos pareció constituir una experiencia de expansión mental, una revelación de que podían usar su mente de nuevas maneras. El entusiasmo del grupo se intensificó hacia el final del curso, y la mayor parte de las personas experimentó un nivel emocional más elevado y más positivo.
En general, tanto el grupo neurótico como el grupo psicótico mejoraron después del curso, como se demostró en un examen psicológico y según se determinó en forma clínica. Solamente uno de los 189 pacientes empeoró en forma apreciable.

II

 

Los datos de cualquier investigación se deben evaluar a la luz de todas las condiciones presentes, las pruebas y criterios utilizados, y el cuidado con el que se lleva al cabo el estudio. Por consiguiente, trataremos de señalar todos los factores de los que estamos conscientes y que pudieron haber influido en el resultado.
Desde el punto de vista de la investigación, nosotros que­ríamos saber cuál era el efecto que el entrenamiento tenía sobre los individuos alterados. Como médicos, deseábamos que todos nuestros pacientes se aliviaran. Esto indudablemente tuvo al­guna relación con el resultado, ya que ellos seguramente lo percibieron. Nosotros tenemos la creencia de que nuestro opti­mismo influyó de alguna manera; esto constituye una parte integrante de nuestro esfuerzo terapéutico cotidiano.
Al principio, con algunos de los pacientes psicopáticos espe­ramos hasta que estuvieran bien estabilizados antes de enviarlos al curso, pero con el tiempo los pacientes fueron enviados en estados agudos.
Se pensaba que el test EWI era un indicador sensible de la percepción de la realidad, y nosotros descubrimos que los resul­tados correspondían a los descubrimientos clínicos. El doctor El-Meligi confirmó que nuestras observaciones clínicas eran com­patibles con los cambios reflejados por las escalas del EWI. El único paciente que se volvió más alterado en forma apreciable fue el único cuyos tests empeoraron en forma notable. Los indi­viduos cuyos tests mejoraron en forma extraordinaria también manifestaron consistentemente una notable mejoría clínica.
Los autores del EWI creen que el test se puede repetir y se puede aplicar una y otra vez. Inicialmente, nosotros no aplica­mos el test para ver si alguno de los cambios observados se rela­cionaba con algún factor de repetición. Tratamos de aplicar el test la semana anterior al entrenamiento y la semana siguiente, pero esto no siempre se pudo llevar al cabo. Más recientemente, en siete casos el test se aplicó dos veces la semana anterior y una vez la semana siguiente, para determinar si existe algún factor por la repetición. La proporción de respuestas "equivocadas" en los tres tests fue de 100:92:65. En consecuencia, la diferencia entre los dos primeros tests fue nominal en comparación con el cambio producido después del entrenamiento de CMS.
El hecho de que había un gran número de respuestas espe­radas después del entrenamiento, pero no necesariamente antes de él, que obtendrían puntos negativos, equilibra cualquier factor de repetición. Por ejemplo, dos de las preguntas fueron: "¿Puede usted leer la mente de las personas?" y "¿Ha tenido alguna experiencia religiosa recientemente?" Una respuesta afir­mativa a cualquiera de las dos preguntas anteriores obtiene un punto negativo.
El curso enseña a las personas a funcionar psíquicamente, la mayor parte de las personas se convence de que experimenta la PES; y para algunos la experiencia es casi religiosa. En conse­cuencia, esperaríamos un desempeño más deficiente después del curso, en lugar de un desempeño superior.
Para resumir la fiabilidad del EWI, un factor de repetición era nominal y quedaba equilibrado por otro factor que ocasio­naba un empeoramiento en los resultados. Se pensaba que el test era sensible y confiable, y los resultados correspondieron a la evaluación clínica así como a la manera de sentir de los pacientes desde el punto de vista subjetivo.
Para los fines del estudio decidimos que cualquier persona que se alterara dentro de un lapso de tres semanas después del curso sería considerado como una pérdida, existieran o no otros factores que hubieran contribuido a la enfermedad.
Al observar a cualquier grupo de 75 pacientes seriamente alterados a lo largo de un periodo de tres semanas, podríamos esperar que uno o más resultara más alterado. Esto podría suce­der incluso si se encuentran en tratamiento y no se les somete a una experiencia regresiva. El hecho de que todos los pacien­tes se encontraron en tratamiento cuando se realizó el estudio, y de que en ciertos momentos se les proporcionaran instruccio­nes y se les diera confianza, indiscutiblemente constituyó un apoyo y quizá evitó las enfermedades. Pero tenemos la creencia de que esta terapia de apoyo no logró explicar por sí misma los extraordinarios cambios positivos que tuvieron lugar.

III

 

Nuestra experiencia nos dice que la enfermedad psicótica aguda tiene su origen en los primeros años de la vida, cuando existe una relación patológica madre-hijo en los primeros dos años de vida, y esta relación con frecuencia se ve reforzada por un trauma subsecuente. Esta predisposición requiere de un fac­tor precipitante en la situación que vive la persona más ade­lante, y este factor hace que sufra una regresión y que vuelva a experimentar los sentimientos y la realidad del pasado dis­tante. Por lo general el factor precipitante es un rechazo severo o la separación de una persona importante. La causa proviene de los primeros años. El factor precipitante es actual. Además de esto es posible que contribuyan mecanismos adicionales tales como drogas alucinógenas, contacto con la familia original, y otros procesos que fomentan la regresión. En consecuencia establecemos una diferencia entre /) origen o predisposición, 2) factor precipitante, y 3) mecanismos que contribuyen. La psi­cosis se puede comparar con la mayor parte de los procesos naturales que tienen un origen, un mecanismo activador y me­canismos que contribuyen.
Todos los psicopáticos que hemos atendido se enfermaron como resultado de un rechazo, una separación, la amenaza de una pérdida (real o imaginaria), una disminución en la aten­ción, etcétera, que hizo surgir un temor inconsciente a ser abandonados. En varios cientos de pacientes de psicosis tra­tados a lo largo de los últimos diez años, los autores no pue­den recordar a ninguno que no experimentara un grado relativo de pérdida o separación, aunque solamente fuera implícito. El enfermo catatónico de veintinueve años de edad que em­peoró durante el estudio, por ejemplo, tenía conflictos con su madre, quien, pensaba él, desaprobaría sus salidas con chicas. Esto sirvió como causa precipitante y activó la regresión a la primera edad, cuando él percibía la desaprobación como aban­dono y muerte inminentes.
Si el curso de Control Mental Silva produjera psicosis en un individuo, estaría actuando como mecanismo contribuyente, cosa que tendría que estar combinada con una causa precipi­tante en una persona vulnerable. No podemos recordar el haber visto algún paciente cuyo proceso psicótico se hubiera producido tan solo por un mecanismo contribuyente. Aunque no ponemos en duda el que esto sea posible, debe de ser relati­vamente raro.

IV

 

¿Qué es Control Mental Silva?
Control Mental Silva es un curso que consiste de treinta horas de conferencia y diez horas de ejercicios mentales. Los ejercicios mentales no se limitan a enseñar a las personas a rela­jar la mente y el cuerpo, como lo hacen otros medios tales como la retroalimentación biológica y la Meditación Trascendental, sino que va un paso más allá. Enseña a las personas la manera de funcionar  mentalmente cuando se encuentran en un estado relajado.
El curso completo consiste de técnicas para usar la mente de maneras benéficas. Después de haber experimentado esto nosotros mismos y de haber visto en persona el uso que otras personas hacen de ello, no tenemos la menor duda acerca de la capacidad superior de la mente para funcionar cuando la per­sona está usando técnicas específicas en un estado relajado alerta. Es similar al estado que Sigmund Freud describió en su estudio relativo a la acción de escuchar; se parece al estado al que entraba Brahms para crear sus composiciones, o al esta­do que describió Tomás Edison para concebir nuevas ideas.
El curso enseña un método rápido y sencillo para entrar a este nivel de relajación en cualquier momento. Los estudian­tes practican la visualización, la imaginación, y el pensamiento a este nivel de conciencia, hasta que aprenden a funcionar en él mentalmente. Llegan a comprender el uso consciente de una gama más amplia de actividades cerebrales. Obtienen una gama expandida de la conciencia. En lugar de limitarse a sueños ociosos cuando están relajados, son capaces de utilizar su mente con efectividad en ese nivel. En lugar de estar medio dormidos, pueden tener conciencia y capacidad para usar la mente también en ese nivel. En lugar de limitarse a soñar por la noche, pueden usar el estado del sueño para resolver problemas y encontrar res­puestas que la mente es incapaz de dar en otro momento.
Cuando las personas aprenden a funcionar mentalmente en los niveles más profundos de relajación mental y corporal se acentúa la creatividad. La memoria mejora, y las personas están más capacitadas para resolver sus problemas. Desde el estado relajado, pueden dirigir la mente para que haga lo que ellos deseen, y en consecuencia se facilita el control de hábitos tales como el de fumar.
La práctica prolongada en el nivel relajado también tiene un efecto sobre los procesos del pensamiento en la vida coti­diana, v. g., las personas tienen acceso a su "nivel" sin estar en él, como un músico que ya no necesita concentrarse en la músi­ca para saber cuándo se toca una nota equivocada.
La mente posee grandes capacidades, pero en su nivel nor­mal de funcionamiento recibe el bombardeo constante de diver­sos estímulos a la vez: pensamientos, deseos, necesidades, ruidos, luces, presiones, conflictos, tensiones de todas clases; y no cuen­ta con la libertad para dirigir más del diez por ciento de su atención a una sola cosa. En el nivel relajado sí la tiene. Pero por lo común las personas se encuentran en este nivel sola­mente cuando se están quedando dormidas, y no han practi­cado la posibilidad de usar ese nivel. Lo más frecuente es que ni siquiera sepan que existe y que se puede usar.
Una vez que una persona experimenta los resultados obte­nidos de este nivel de conciencia, jamás trata de tomar decisio­nes importantes o de resolver problemas sin usarlo.
Lo más importante en el curso es que enseña a la persona a usar este nivel de la mente. Además de enseñar a las personas a pensar mientras se encuentran en el estado de relajación, el curso imparte técnicas especiales para el control de los hábitos, la resolución de problemas, la realización de objetivos, la memo­rización, el cuidado de la salud, el control del dolor, el control del dormir y de los sueños, etcétera.
Control Mental no es hipnosis; se acerca con más proximi­dad a la autohipnosis. Las personas aprenden a recibir una atención más plena de la mente, quizá debido a que esta ya no recibe el bombardeo de una cantidad excesiva de estímulos, cuando está relajada. Con esta atención más plena, las personas están capacitadas para dirigir a la mente para que haga lo que ellas desean que realice.
Otra parte importante del curso consiste en aprender a re­petirse a sí mismo frases benéficas mientras se está en este nivel de relajación mente-cuerpo. Se piensa que esto tiene un poderoso efecto. El pensamiento positivo siempre resulta valioso, pero el pensamiento positivo en el estado relajado resulta inmensa­mente más valioso.
La última parte del curso trata sobre la parapsicología; casi todas las personas hablan de tener experiencias de PES durante el curso. Esto es hasta tal punto común que Control Mental garantiza un reembolso completo si los estudiantes no sienten que han experimentado la clarividencia el último día.
¿Por qué ayuda Control Mental al paciente que padece una enfermedad mental?
Al iniciar el estudio dejamos de especular sobre la razón por la cual Control Mental podría dañar al paciente que padece una enfermedad mental y volvimos nuestra atención al motivo por el cual lo ayudaba.
No conocemos todas las respuestas, pero pensamos que nos encontramos en una posición más adecuada para especular que aquellos que no han evaluado cuidadosamente a los pacientes antes y después del entrenamiento.
La movilización de la energía puede constituir un factor importante. En "Análisis Terminable e Interminable", Freud dijo que la eficacia de una terapia del futuro puede depender primordialmente de la movilización de energía. Las personas tienen despliegues intensos de energía al final del curso.
/La actitud positiva y el optimismo que se generan en el curso deben de tener un efecto benéfico sobre el paciente. Acaso el decirse a sí mismo frases benéficas mientras se está en el estado relajado sí programe con eficacia la mente de una manera que va más allá del simple pensamiento positivo.
La relajación disminuye la ansiedad y por consiguiente reduce la sintomatología. Una persona no puede estar en un estado relajado de mente y cuerpo y estar excesivamente preocu­pado o en conflictos al mismo tiempo. Se piensa que el funcio­namiento en ese nivel produce el mismo efecto prolongado de la relajación a lo largo del día, como se observa en Medita­ción Trascendental.
El estado de ánimo del grupo de Control Mental es entu­siasta, y las personas experimentan sentimientos más intensos de afecto y amor cuando se encuentran en el nivel relajado. Quizá la energía afectiva juegue un papel importante. Las per­sonas enamoradas por lo general no se molestan por cosas que en otras circunstancias podrían disgustarles.
Como las personas que se encuentran en el estado relajado no tienen tantos conflictos, las antiguas defensas de distanciamiento emocional no son tan necesarias. En consecuencia mejora el efecto. Están más en contacto con sus sentimientos y con la realidad.
Han abarcado una gama más amplia de la actividad cere­bral para probar la realidad. La percepción mejora en el nivel relajado de la mente y el cuerpo, y se incrementa la capacidad para pensar y juzgar con claridad.
Las técnicas especiales ayudan a los pacientes a resolver algu­nos de sus propios problemas, y también pueden programarse de tal manera que la relajación y el bienestar se prolongue a lo largo del día.
El ser capaces de confiar más en sus propios recursos internos les brinda una mayor seguridad. Los terapeutas confían en las respuestas que reciben en el estado alterado, y esto intensifica la confianza de los pacientes.
Se encuentra presente un fenómeno de grupo. El. sentimiento emocional favorable del grupo es contagioso y se trasmite in­cluso a los más alterados.
La parte parapsicológica del curso ayudó a algunos de los pacientes alterados en una manera inesperada. Muchos de ellos, que alcanzaron los planos externos de la mente informaron sobre frecuentes experiencias paranormales que la psicoterapia no explicó. No fue sino hasta que llegaron a la parte parapsi­cológica del curso que lograron comprender. Dentro de los pro­gramas reconocidos de la psicoterapia intensiva se tiene uno que consiste en convertir en consciente aquello que es incons­ciente.
La expansión de la gama de la conciencia y la exploración de los aspectos parapsicológicos de la mente lograron el mismo propósito. Los pacientes se sintieron aliviados al descubrir este aspecto de sus procesos mentales y se dieron cuenta de que era real y aceptable.
Como la enfermedad emocional los ayudó a experimentar fenómenos paranormales, esto añadió significado a su prolon­gada enfermedad y también a su vida.
El terapeuta aprendió a aplicar las técnicas de Control Mental a la psicoterapia, con la cual ayudó todavía más a los pacientes.

VI

 

RESUMEN Y CONCLUSIONES:

Setenta y cinco pacientes gravemente alterados fueron sometidos al entrenamiento de Control Mental Silva para determinar cuáles eran los pacientes que podrían meterse en difi­cultades. Solamente uno de ellos se alteró más en forma apreciable. El descubrimiento más consistente fue un incremento extraordinario en la percepción de la realidad, según se deter­minó en forma clínica y en pruebas psicológicas objetivas.
Resulta importante observar que se les pidió a todos los pacientes alterados de la clientela de un mismo psiquiatra que asistieran al curso, cosa que significaba que este era un grupo muestra completo de una población de pacientes psiquiátricos. Nadie fue apartado. En consecuencia, los resultados no se apli­can solamente a individuos seleccionados.
Control Mental Silva no es una psicoterapia. Se puede utili­zar como indumento en cualquier psicoterapia, especialmente si el terapeuta está familiarizado con el curso y no siente anta­gonismo hacia sus conceptos. Proporciona al paciente un incre­mento en su capacidad para usar la mente y dedicarse mejor a la terapia a la que esté sometido, sea esta cual fuere.
Los psicóticos han recibido una ayuda hasta tal punto extra­ordinaria en este sentido (por lo menos cuando el paciente se encuentra en tratamiento y el psiquiatra comprende el curso) que ahora el doctor McKenzie insiste en que todos sus pacientes de psicosis asistan al curso mientras estén bajo su cuidado y supervisión.
Debido a la extraordinaria mejoría observada en la mayor parte de los individuos alterados, y como el entrenamiento se puede aplicar a grupos numerosos al mismo tiempo, los auto­res prevén una aplicación como una forma auxiliar de trata­miento en el ámbito del hospital.
Se concluyó que el curso es seguro y potencialmente bené­fico para los neuróticos. Es relativamente seguro y decididamente benéfico para el individuo seriamente alterado, cuando este se encuentra bajo el cuidado de un psiquiatra familiarizado con el programa. Tanto los datos psicológicos clínicos como los objetivos demuestran que los beneficios compensan por mucho cualquier efecto negativo.

APÉNDICE III

Introducción

 

Dr. J. W. Hahn, Director de Investigación Silva Mind Control International

Hasta últimamente los científicos han estado altamente dudosos sobre informes que afirman que los Yogis han aprendido a regular voluntariamente los latidos del corazón, la temperatu­ra del cuerpo y otros procesos internos corporales que normal­mente se consideran involuntarios. También se han desentendido en su mayor parte de informes sobre sujetos en estado de pro­funda hipnosis (un estado alterado de conciencia) que mediante la sugestión se les hizo efectuar cambios fisiológicos que nor­malmente no se consideran de control voluntario; por ejemplo: producir ámpulas y controlar el ritmo del corazón.
Al establecerse la técnica de la retroalimentación biológica durante los últimos años, el científico ha llegado a reconocer que casi cualquier proceso corporal interno puede ser contro­lado. Las técnicas de la retroalimentación biológica se basan en el principio de que aprendemos a reaccionar correctamente y recibimos inmediatamente la información (retroalimentación), de estar correctos (o hasta qué grado) en nuestra reacción.
Utilizando en los animales las recompensas como un méto­do de retroalimentación, el psicólogo doctor Neal Miller actual­mente en la Universidad de Rockefeller, ha demostrado la posibilidad de lograr cambios en el ritmo del corazón volunta­riamente. El doctor Elmer Green de la Fundación Meimingcr, por otra parte demostró que mediante la retroalimentación biológica los humanos pueden controlar la temperatura de sus manos, haciendo que una esté caliente y la otra fría.
Siguiendo los experimentos del doctor Kamiya, de The Lan-gley Porter Neuropsychiatric Institute, los investigadores de la retroalimentación biológica en experimentos de ondas cerebra­les, han demostrado que estos métodos son efectivos para adies­trar individuos para controlar el ritmo de ondas cerebrales Alfa (8-13 Hz) voluntariamente. Fuera del laboratorio se han usado otras técnicas para controlar órganos corporales internos, como la técnica de la meditación trascendental que trata de producir relajamiento de órganos internos incluyendo el cerebro.
Otro sistema con el cual los sujetos pueden producir relaja­ción y control de ondas cerebrales es el método de Control Mental Silva. Las personas que han tomado los cursos de Con­trol Mental Silva reportan una sensación de profundo relaja­miento y la convicción de poder controlar sus ondas cerebrales. Estas afirmaciones fueron puestas a prueba en 1971 por el doc­tor F. J. Bremner, psicólogo de la Trinity University de San Antonio, Texas. Aparentemente las personas entrenadas de esta manera pueden realmente controlar sus ondas cerebrales y pro­ducir ritmo Alfa a voluntad. Esto se estableció en el estudio que se hizo con un grupo de 20 estudiantes sin entrenamiento que se ofrecieron para un experimento sobre control de ondas cerebra­les. La mitad de estos estudiantes fueron condicionados por un método parecido al sistema Pavlov para acondicionar perros. Es decir, cuando el sujeto escuchaba una señal esto indicaba que una luz estroboscópica produciría una reacción Alfa en el electroencefalógrafo. En poco tiempo la señal auditiva también producía frecuencia Alfa en la lectura EEG del sujeto.
Los otros diez sujetos fueron entrenados por el señor Silva en el Método de Control Mental. Ambos grupos mostraron cambios en el EEG, en el sentido que se esperaba. Es decir, ambos grupos aumentaron el porcentaje de frecuencia Alfa en la lectura de su EEG.
Más adelante se verificó un segundo experimento utilizando sujetos que habían tenido considerable práctica en el método Silva. Estos sujetos podrían iniciar y detener reacciones de fre­cuencia Alfa a voluntad y podían llevar adelante una conver­sación mientras estaban generando el ritmo Alfa. Se hizo otra prueba con estos sujetos que estaban más entrenados. En vista de que estos sujetos habían tenido bastante experiencia en ejer­cicios de PES (detectando casos de anomalías), se tomaron lec­turas de EEG mientras estaban activos en ejercicios de PES. La lectura del EEG también demostró una alta incidencia de frecuencia Alfa.
A juzgar por estos estudios parece ser que el hombre puede ejercitar un alto nivel de control voluntario sobre sus órganos internos. Esto además es cierto respecto al cerebro si aceptamos las reacciones eléctricas de ese órgano como indicativas de su función. Esto también nos sugiere que se necesita bastante más investigación para establecer la correlación de los estados fisio­lógicos y mentales con los procedimientos de entrenamiento que se requieren para desarrollar el control voluntario de los mecanismos psicofisiológicos.
Es posible que esté surgiendo una mejor comprensión del significado del Control Mental Silva de los estudios de la fisio­logía del cerebro según se reportan por el neurobiólogo doctor Rodger W, Sperry y sus colegas en Los Ángeles. Estos científi­cos y otros han desarrollado pruebas clínicas y de laboratorio, que demuestran la existencia de dos clases definidas de con­ciencia funcionando separada pero simultáneamente dentro del cerebro humano. Una de estas conciencias está relacionada con las actividades pensantes referentes a la secuencia y la lógica tal como se requiere en la matemática y en la función de hablar. Desde el punto de vista funcional, esto es un producto del he­misferio izquierdo de la corteza cerebral. El otro tipo de con­ciencia está asociado con el hemisferio derecho y es el que pro­duce el pensamiento espontáneo, intuitivo con la capacidad para apreciar el espacio y la música.
La conciencia relacionada con el hemisferio izquierdo do­mina la mayor parte de nuestra vida diaria y en él se apoyan los sistemas educacionales y las actitudes sociales del mundo occidental. Está orientado hacia lo objetivo y generalmente se asocia con la producción de gran actividad tipo Beta en las ondas cerebrales. La conciencia relacionada con el hemisferio derecho parece ser principalmente subjetiva y recibe atención secundaria en la educación, encontrando su mayor expresión en las artes. Está generalmente acompañada de emanaciones de ondas cerebrales del  tipo Alfa ó Theta.
Control Mental Silva entrena a los individuos para poder conservar comunicación parlante y otro tipo de actividades Beta en el nivel Alfa, así como permitir procesos de pensamiento de tipo Alfa tales como la creatividad y la naturaleza intuitiva como parte de una intención voluntaria para suministrar más y mejor distribución de las funciones entre los hemisferios izquierdo y derecho. Contribuye a equilibrar una preocupación desigual con las funciones del hemisferio izquierdo al tratar de resolver pro­blemas. Parece lograr una utilización más efectiva del potencial cerebral al propiciar voluntariamente la utilización de la función del hemisferio derecho.

GRÁFICAS CORRELATIVAS DEL EEG EN RELACIÓN CON LA ATENCIÓN HUMANA

 

Frederick J. Bremner, V. Benignus, y F. Moritz, Trinity University, San Antonio, Texas
Este estudio fue apoyado por la Mind Science Foundation, de Los Ángeles, California. Los autores manifiestan su agrade­cimiento al señor José Silva por su participación en el experi­mento, así como al señor David L. Carlson por su ayuda en la preparación del manuscrito.
Un modelo para el estudio de la atención utilizando las lec­turas del EEG como un variante confiable ha sido presentado por Bremner y sus colegas. (Bremner, 1970; Ford, Morris, y Bremner, 1968; Eddy, Bremner, y Thomas, 1971; Hurwitz y Bremner, 1972). Este modelo considera que hay diferentes clases o renglones de la atención, pero mientras que estos ren­glones son ortogonales, no están alineados en jerarquías. Los renglones son: expectación, contraexpectación, orientación, es­tímulo y desafoque (Hurwitz y Bremner, 1972).
La utilidad de este modelo aumentará según se generalice. Este estudio trata de extender la generalización del modelo des­de los datos obtenidos con animales en su fase original a los datos relacionados con estados de atención en el ser humano. Para ello el estudio se concentró en dos aspectos. Uno de ellos fue para constatar si el EEG mostraba sensibilidad a los cambios relacionados con renglones anteriormente propuestos. El otro fue para establecer si había algún renglón aislado en la atención del humano pero que no se presentaba o no se detectaba en los animales.
Debido a que los experimentos para poner a prueba el mo­delo fueron dirigidos al índice de expectación, fue este mismo índice el que se escogió para hacer pruebas de la atención hu­mana. Se advierte al lector que aquí el término "expectación" se usa para indicar que los sujetos (Ss) han aprendido a relacio­nar que al estímulo A le sigue el estímulo B.
Ya que los detalles y el procedimiento se explican en la parte "Método" basta decir que esto se hace bajo el concepto clásico de acondicionamiento. Esta fase se ciñe hasta donde es posible a la que se utilizó para obtener datos con los animales, advir­tiéndose sin embargo, que en los animales nos apoyamos en la facilidad de utilizar el ritmo Theta mientras que en el humano las lecturas se caracterizaban por una alta probabilidad de rit­mo Alfa. Así que este fue el que usamos como dato de variante confiable. El segundo aspecto de este estudio bien puede ser el de mayor interés. Los psicólogos han especulado frecuente­mente sobre la existencia de la conciencia interna en el huma­no, y este modelo se dirige a esta cuestión haciendo del enfoque interno un renglón de la atención. El renglón se caracteriza por la ausencia de estímulos externos y por ser observable úni­camente en los humanos. Se postula que este renglón puede ser medido por fluctuaciones en el EEG que ocurren como reac­ciones de los sujetos durante estados de meditación y profunda relajación.

MÉTODO

 

Sujetos: Los Ss fueron veinte estudiantes voluntarios varones, universitarios de una clase de psicología elemental. Sus edades iban de los 18 a los 25 años. Se les indicó que el experimento estaba relacionado con autocontrol de ondas cerebrales, y se for­maron al azar dos grupos de diez Ss cada uno.
Equipo: Un electroencefalógrafo de tipo T marca Beckman se utilizó. Los electrodos de acero inoxidable fueron insertados subcutáneamente sobre las áreas de la coronilla y occipital. Las lecturas del EEG fueron observadas visualmente así como gra­badas en cinta. Mediante un sistema especial, las ondas cerebra­les Alfa (8-13 Hz) podían ser separadas del electrodo occipital y llevadas al sujeto mediante audífonos como retroalimentación de la frecuencia Alfa. Un aparato programador digital de la Digital Equipment Corporation fue preparado para señalar un número binario con una intermitencia de medio segundo, y diez segundos más tarde conectar un UCS de diez segundos! La señal CS era un ligero tronido en los audífonos puestos so­bre los oídos del sujeto y causado por un abrir o cerrar de un relay conectado a una batería de seis voltios. El UCS era un Grass PS 2 Photostimulator de luz estroboscópica ajustada a la fre­cuencia Alfa del sujeto con los ojos cerrados. Todos los datos se registraron en un sistema de grabación de 8 canales modelo Ampex Sp 300 Analog y la cinta terminada fue digitalizada por un convertidor A-D conectado a una computadora IBM 360/44 antes del análisis.
Procedimiento: El experimento fue revisado y aprobado por un Comité Universitario para el Tratamiento Humanitario de Seres Humanos como Sujetos de Experimentación. A cada sujeto se le pidió que llenara un cuestionario solicitando de él infor­mación tal como: la última vez que hubiera ingerido alcohol o drogas, historia clínica de algún ataque epiléptico, experien­cias pasadas con hipnosis, yoga, acondicionamiento en Alfa. , Adicionalmente se le pidió al sujeto cuando primeramente entró al laboratorio, que firmara su consentimiento de participar en el experimento declarando que el propósito y los métodos a seguir se le habían explicado previamente.
Primeramente se le tomó a cada S un electroencefalograma con ojos cerrados y sin retroalimentación. La gráfica quedó marcada con un número binario y se usaron canales separados para grabar las ondas cerebrales filtradas y las no filtradas. Este procedimiento se repitió con ojos abiertos mientras se observaba el semblante del S mediante televisión de circuito cerrado y el tiempo total en la cámara de observación básica fue de 30 mi­nutos para cada sujeto. Esta lectura de procedimiento básico se repitió hasta ser obtenida a plena satisfacción libre de cual­quier posibilidad de fallas de equipo.
Después del procedimiento básico, los Ss fueron divididos en dos grupos de 10 Ss. Un grupo (Silva) recibió 14 horas de en­trenamiento del método Control Mental José Silva (Shah, 1971). Siendo la "técnica de control mental" Silva insólita, ella se des­arrolla a base de relajamientos profundos y procedimientos de grupo parecidos a la hipnosis. También se le dedica tiempo a lo que podría llamarse ejercicios de PES. La semana siguiente los Ss fueron llevados al laboratorio y se les tomó un EEG de 20 minutos. Se tomaron lecturas con ojos cerrados y con ojos abier­tos mientras los Ss practicaban sus técnicas Silva. En otra ocasión se tomó un EEG a los mismos Ss con retroalimentación auditiva bajo condiciones similares.
El segundo grupo (CC) de 10 Ss fue sometido a un clásico acondicionamiento de 50 pruebas por sesión. Cada prueba con­sistió de un CS con señal de medio segundo seguida de 10 se­gundos de pausa (ISI), seguido de un USC consistente en una duración de luz estroboscópica ajustada a la frecuencia Alfa del sujeto con ojos cerrados. El intervalo entre pruebas (ITI) fue irregular dándole principio cuando el S parecía estar rela­jado. No hubo retroalimentación en estas pruebas. La sesión de 50 pruebas duró de 20 a 30 minutos y las sesiones se repitie­ron hasta que el S estaba acondicionado para producir Alfa, o hasta que el experimentador se convencía de que el S no podía producir suficiente Alfa. La última sesión de 50 pruebas fue conducida en grupo CC con retroalimentación biogénica. Todos los datos de acondicionamiento clásico fueron tomados en si­tuación de ojos abiertos.

TRATAMIENTO DE LOS RESULTADOS

 

Con el fin de analizar los datos del EEG estos fueron cla­sificados en series, consistiendo cada serie de 10 segundos conse­cutivos de lectura. Para los datos de base se le tomó a cada S una serie con ojos cerrados y otra con ojos abiertos. A los Ss Silva después del entrenamiento de 14 horas se les tomó igualmente una serie de ojos abiertos y otra con ojos cerrados sin retro­alimentación. También se tomaron al grupo Silva series con ojos cerrados y con ojos abiertos con retroalimentación. Para el grupo CC se tomó una prueba anterior (prueba 3 si era libre de aparatos) y la serie fue de 10 segundos ISI. Otra serie pare­cida fue tomada en la última prueba antes de la retroalimenta­ción y una serie final se tomó después de empezar la retro­alimentación.
Cada prueba fue sometida al convertidor A-D y analizado el espectro, rindiendo lectura a diversas frecuencias del EEG (Walter, 1968). En este reporte solo consignamos los datos con ojos abiertos.

RESULTADOS
Las figuras I y II (pág. 217), resumen los resultados del grupo CC y el grupo Silva respectivamente. Los efectos de la retroali­mentación también se observan en cada figura. Los tres aspectos del experimento fueron proyectados sobre un eje común de ma­nera que puedan observarse en la figura de cada grupo las comparaciones entre el estudio preliminar, el desarrollo de pro­ducción Alfa a través del experimento, y la influencia de la retroalimentación.
Observando primeramente al grupo CC (Figura I) se percibe un claro aumento de producción Alfa debido al entrenamiento el cual está indicado por una alta de la línea media en las fre­cuencias 8 a 9 Hz. Los datos preliminares no parecían indicar ritmo Alfa predominante según el espectro aplanarlo. El aumen­to en porcentaje promedio se distribuye entre un menor nú­mero de frecuencias. Se observa adicionalmente un cambio en la banda alta cuando entra la retroalimentación y esto es acompa­ñado por un mayor estrechamiento en el espectro. Es decir, que al iniciarse la retroalimentación esto produjo otro cambio de frecuencia.
Un fenómeno parecido puede observarse en el grupo Silva (Figura II), pero hay que tener cautela al comparar las figuras de los dos grupos. Un examen cuidadoso nos muestra que los Ss Silva estaban ampliamente capacitados para producir ritmo Alfa después del entrenamiento, aunque no en la cantidad que demostraron los Ss de CC (Ver Figura I). Nuevamente se pre­sentó un descenso de frecuencia y aquí aparenta ser mayor que en el grupo CC. Esta conclusión puede no ser enteramente correcta porque en el estudio preliminar del grupo Silva las lecturas incluyeron elevada producción de alta frecuencia en el orden de 10 a 12 Hz, mientras que la lectura preliminar del grupo CC no mostró esto. Por tanto es difícil juzgar el grado de cambio relativo en los dos grupos. Sin embargo, conviene señalar que el cambio de frecuencia ocurrió en la misma di­rección en ambos grupos, y que la retroalimentación tuvo el mismo efecto en ambos casos (Ver Figura II).

COMENTARIOS
Los datos que se han presentado parecen apoyar el modelo de experimentación sobre la atención ideado por el doctor Bremner, especialmente en los renglones de expectación y enfo­que interno. Es interesante comparar las observaciones hechas con humanos y las que se hicieron con los animales, los cuales fueron originalmente empleadas para definir el renglón de la expectación. (Véase Figura III). Al comparar las figuras I y III, se observa cierta similitud. En el estudio preliminar y en el CS las curvas son amplias y aplanadas mientras que las curvas de acondicionamiento son agudas. Además las dos gráficas mues­tran cambios de frecuencia aunque los autores reconocen que estos cambios van en direcciones opuestas. Esto se atribuye al hecho de que los datos en los animales fueron tomados de lec­turas obtenidas de las áreas laterales del cerebro, mientras que en los humanos se tomaron de la región occipital. Por lo tanto tal parece que según este modelo de experimentación, la expec­tación está relacionada con la forma del espectro y con un cambio de frecuencia. Otros autores han reportado cambios de frecuencia en el ritmo Alfa del humano que apoyarían el ren­glón de expectación (Knott y Henry, 1941; Williams, 1940) o por lo menos una correlación de Alfa con la atención (Jasper y Shagass, 1940).
Los  autores  afirman  que  el  renglón  de  enfoque  interno queda demostrado por la Figura II. Los Ss entrenados por sis­tema Control Mental Silva, no usaron estímulos externos para generar sus resultados, sino más bien lo que podría describirse como imágenes mentales. Uno de los méritos del modelo Bremner en este sentido es que al definir el renglón como "enfoque interno" se hace innecesario usar términos tales como "concien­cia" o "imágenes mentales". El enfoque interno se vale de con­diciones antecedentes como lo son las instrucciones a los Ss y se vale de los cambios observados en el EEG. Desde luego se comprende que habrá de requerir mayores controles para po­ner a prueba la validez y confiabilidad del renglón de enfoque interno. Esto es especialmente cierto a la luz de la censura de Harts (1968), en el sentido de que los Ss dejados solos en la penumbra de una habitación durante algunos minutos aumen­taron su producción Alfa. El estudio aquí presente (y Brown, 1970) no están vulnerables a esta observación ya que utilizan cambios de frecuencia y formas del espectro en contraste con aquellos estudios que dependen de la cantidad o amplitud de Alfa (Kamiya, 1968). Sin embargo, es interesante especular so­bre los cambios de frecuencia adicionales después de introducir la retroalimentación.  En el  caso del  grupo CC podía  haber servido para hacer el UCR y el CR más evidentes, cambiando así el acondicionamiento clásico a una situación de acondicio­namiento por medio de instrumentos, con un CR de alto nivel incentivo. Por otra parte para el Grupo Silva la retroalimenta­ción puede haber hecho más explícito a los Ss una correlación de enfoque interno que no es subjetiva.
La concentración interna como un renglón de la atención
Doctores Frederick J.  Bremner y F. Moritz, Universidad  Trinity, San Antonio, Texas
Este estudio fue patrocinado por la Mind Science Foundation, de Los Ángeles, California, y los autores expresan su agrade­cimiento al señor José Silva por su participación en el expe­rimento.

RESUMEN
Este informe trata de aportar mayor evidencia sobre el en­foque interno de la atención en los humanos. El modelo teórico se funda en los cambios de los estados EEG como un elemento de variación confiable y al orden verbal del operador para ini­ciar la generación de ondas Alfa como factor variable indepen­diente necesarios para poder predecir el enfoque interno de la atención.
En una publicación anterior (Bremner, y demás, 1972) se presenta la sugerencia de que el enfoque interno constituye un renglón de la atención y de que esto puede definirse mediante ciertas condiciones antecedentes y determinados cambios del carácter de la lectura en el EEG. Tales cambios en el EEG eran la producción de ritmo Alfa motivada por estímulos empleados como factores variables independientes. Dicho estudio anterior se prestó a la censura, ya que Hart había reportado (1968) que algunos sujetos dejados solos en la penumbra de una habitación durante algunos minutos, aumentan su producción Alfa. Sin embargo, se consideró que si un S puede iniciar y detener la generación de frecuencia Alfa simultáneamente con alguna se­ñal del experimentador, esto podía dejar satisfecha la duda presentada por Hart. Si además el inicio del ritmo Alfa se rela­cionaba con la declaración verbal del sujeto de estar enfocado internamente, esto daría evidencia colateral en apoyo del con­cepto de un renglón de enfoque interno.

MÉTODO
Sujetos: Diez hombres y mujeres previamente entrenados para generar ritmo Alfa sirvieron como sujetos. Algunos de ellos fue­ron los mismos que se habían utilizado en el experimento an­terior (Bremner y demás, 1972); a pesar de esto, todos los Ss reportaron haber tenido considerable experiencia en la gene­ración de Alfa y haber recibido acondicionamiento para la relajación profunda al igual que haber tenido alguna expe­riencia en ejercicios psíquicos.
Aparatos: Se utilizó un electroencefalógrafo Beckman tipo T. Los electrodos de acero inoxidable fueron implantados subcu­táneamente sobre la coronilla y área occipital. Las lecturas del EEG fueron observadas visualmente así como grabadas en cinta. Fue ajustado un programador lógico de la Digital Equipment Corporation para marcar un número binario en el regis­tro. El semblante y el busto de los Ss quedaron bajo observa­ción mediante una cámara de televisión en circuito cerrado. Todos los datos quedaron registrados en un sistema de grabación Ampex Sp 300 Analog de 8 canales.
Procedimiento: Cada sujeto llenó un cuestionario pidiendo in­formación tal como última vez que ingirió alcohol o drogas, historia clínica de algún ataque epiléptico, y experiencias an­teriores con hipnosis o relajamiento profundo. Además se le pidió a cada S firmar su consentimiento de participar en el ex­perimento y reconocer que la naturaleza y el objeto del proce­dimiento se le habían explicado previamente. A cada S se le pidió generar Alfa bajo cualquier método que estuviera acos­tumbrado a emplear. Un estudio preliminar con duración de 5 minutos, se le hizo a cada sujeto con los ojos cerrados. Otros 10 minutos se dedicaron a lo que podría llamarse ejercicios de PES (Método Silva; McKnight, 1972), para que el S pudiera tener un punto de referencia para generar Alfa. Después se le pidió a los Ss que produjeran Alfa al recibir una orden verbal del experimentador mientras ellos mantenían los ojos cerrados. Cuando a juicio del experimentador los datos del EEG indi­caban que el S estaba realmente generando Alfa, aproximada­mente 30 segundos más tarde el S recibía la orden de "suspen­der Alfa". Las órdenes de iniciar y suspender continuaban hasta que el experimentador consideraba que el S había demostrado suficientemente su capacidad y que el experimento estaba com­pletamente libre de fallas mecánicas. Entonces se le daban al S instrucciones de "abrir los ojos" y después se continuaba con el mismo procedimiento de iniciar y suspender. Aunque nin­guno de los Ss en este estudio mostraba dificultad para generar Alfa, sin embargo, algunos no siempre podían suspender la producción de Alfa al recibir la orden, especialmente cuando sus ojos continuaban cerrados. El tiempo total en la cámara de prueba para todo el proceso fue aproximadamente de 45 minutos.

RESULTADOS

Los resultados del estudio se presentan en las Figuras IV y V. Aunque el estudio fue originalmente diseñado para que los datos pudieran ser analizados a base de espectro, el contraste entre la cerebración Alfa y no Alfa, estaba tan claramente defi­nido que los experimentadores consideraron innecesario el aná­lisis estadístico. La Figura IV contiene los datos de los 4 Ss con ojos cerrados. La letra S en la Figura IV indica iniciar, mientras que la T indica la orden de terminar. Obsérvese el contraste entre el perfil de diente de sierra de la línea Alfa y la reducida amplitud de la línea después de la orden de terminación. La Figura V muestra datos de un grupo de 5 suje­tos, 3 de los cuales mantenían ojos cerrados y los otros 2 (P8 y T9) con los ojos abiertos (véase Figura V). Es interesante ob­servar que el sujeto T9 con ojos abiertos muestra alguna tar­danza de varios segundos después de la orden de empezar a generar Alfa. Esto sucedió consistentemente con ese sujeto en todas las pruebas con ojos abiertos. Esto también se demostró con el sujeto 5 y fue bastante característico de este sujeto. Tam­bién apareció ocasionalmente este fenómeno con los otros Ss.
El informe verbal que dieron todos los Ss, fue de haberse encontrado en un estado de atención especial reconocible. Todos menos uno de los Ss pudieron predecir cuándo se encontraban generando Alfa y cuándo no. En otras palabras los propios Ss podían darse la orden de "iniciar" y "terminar" y los resultados aparecían iguales que en las Figuras IV y V.
Los resultados anteriores indicarían que por lo menos en este grupo de Ss la generación de ritmo Alfa no es un engaño. Así es que este grupo de Ss está menos propenso a la clase de error señalado por Hart (1968).
El intervalo de retraso en algunos sujetos es muy interesan­te, pero los autores no encuentran una explicación fácil para este fenómeno. Sin embargo, hubo una relación entre la lectura de ritmo Alfa en el EEG, la sensación especial subjetiva en el S, y su respuesta verbal de encontrarse en un estado especial de la atención que nosotros designamos como renglón de en­foque interno.

 

BIBLIOGRAFÍA

Bremner,  F. J.  "The effect of habituation  and  conditioning triáis  on  hippocampal   EEG".  Psychonomic  Science,   1970, 18, 181-83. Brown, B. B. "Recognition of aspects of consciousness through association with alpha activity represented by a light signal".
Psychophysiology, 1970, 6, 442-52. Eddy, D. R., F. J. Bremner, and A. A. Thomas. "Identification - of the precursors of hippocampal theta rhythm—a replication and extensión". Neuropsychologia, 1971, 9, 43-50. Ford, J. G., M. D. Morris, and F. J. Bremner. "The effect of drive on attention". Psychonomic Science 1968, II, 156-57. Hart J.   T.   "Autocontrol  of  EEG  alpha".  Psychophysiology,1968, 4, 506. (Resumen). Hurwitz, S. L., and F. J. Bremner. "Hippocampal correlates of a conditioned  sniffing  response".  Neuropsychologia,   1972.
(En prensa). Jasper, H. D., and C. Shagass. "Conditioning the occipital alpha rhythm in man". Journal of Experimental Psychology, 1941, 28 (5), 373-87. Kamiya,   J.   "Conscious   control   of  brain  waves".   Psychology Today, 1968, 1 (Abril), 57-60. Knott, J., and C. Henry. "The conditioning of the blocking of alpha rhythm of the human electroencephalogram". Journal of Experimental Psychology,  1941, 28,  134-44. McKnight, H. Silva Mina Control Through Psychorientology.
Laredo, Tex.:   Institute of Psychorientology, Inc.,  1972. Shah,   D.  "The  alpha state lets  the mind  take wings".   The National Observer, 1971, 34, 1, 16. Walter, ü. O. "Spectral analysis for electroencephalogram: mathematical determination of neurophysiological relationship from records of limited duration". Experimental Neurology, 1963, 8, 155-81.
Williams, A. C. "Facilitation of the alpha rhythm of the electro­encephalogram". Journal of Experimental Psychology, 1940, 26, 413-22.

FIN

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