TU ERES INMORTAL
Como perlas engarzadas de un collar, cada pensamiento de este libro nos conduce,
página a página, al siguiente. Sólo cuando la lección de cada pensamiento es captada y
comprendida en su totalidad, debe el lector pasar a la próxima página. De este modo,
observará que sus pautas de pensamiento literalmente se transforman, provocando un
cambio permanente en su modo de percibir el mundo y percibirse a sí mismo.
DEEPAK CHOPRA
TU
ERES
INMORTAL
Meditaciones para
la transformación espiritual
TEMAS DE SUPERACIÓN PERSONAL
Introducción
LOS SERES HUMANOS SE HAN FORMULADO desde hace miles de años la pregunta
"¿Quién soy yo?".
Aparte de los grandes maestros espirituales, la gran mayoría de los seres humanos no tienen
un conocimiento de su verdadera identidad como seres espirituales dotados de unas
posibilidades ilimitadas. Como consecuencia de
ello, la historia del hombre llamado civilizado ha sido una historia de conflictos y de
destrucción.
En la actualidad, los descubrimientos de la ciencia moderna nos están aportando ideas
nuevas sobre nuestra naturaleza verdadera. Estamos en el umbral de una
nueva era, y estamos pertrechados con unos conocimientos nuevos, con unos
conocimientos que pueden salvarnos o perdernos. Podemos optar entre arrojarnos al abismo
de la ilusión y de la ignorancia o remontar el vuelo en la percepción de la realidad y de la
iluminación. Pero para percibir la nueva realidad debemos afrontar primero la muerte de
nuestra identidad antigua, como egos encerrados en una piel y envueltos en un saco de
carne y de huesos, presos en una cárcel de espacio, de tiempo y de causalidad, recluidos en
los limites estrechos de un cuerpo y en el plazo de una vida. Debemos huir de la cárcel de
lo conocido y remontar alegremente el vuelo hacia lo desconocido. Como dijo el gran poeta
sufi Rumi:
"Cuando muera, volaré con los ángeles, y cuando muera para los ángeles no podéis
imaginaros lo que seré".
Lo que nos tiene presos en nuestra identidad vieja es una lógica vieja, una lógica que se
basa en la superstición del materialismo. La nueva lógica, que se basa en las ideas
de la física cuántica y en las percepciones de la meditación, nos libera y nos permite
alcanzar una nueva percepción de nosotros mismos. En otros libros y cintas mías
he tratado a fondo el concepto del cuerpo mecánico cuántico; por ello, no emprenderé aquí
un estudio teórico de este concepto. (Los lectores interesados en la teoría del cuerpo
mecánico cuántico y en un estudio a fondo del mismo pueden consultar con provecho mi
libro y mi serie grabada en cinta titulados Curación cuántica.)
En las páginas siguientes pretendo ofrecer al lector una valoración del cuerpo mecánico
cuántico y de la realidad cuántica que le permita percibir verdaderamente
lo que los videntes han llamado " estados superiores de la consciencia". En estos estados
superiores de la consciencia, el más alto de los cuales se llama "consciencia de la unidad",
los conflictos se resuelven y se percibe una veneración y un amor a toda la vida del
universo. Cuando el lector recorra Lis paginas de este libro, encontrará una serie de frases
que le servirán de afirmaciones o ideas
primarias. Cada una de las afirmaciones se puede entender también como un sutra* o como
un koan **.
Para obtener los mejores resultados posibles, te recomiendo que leas una frase cada vez y
reflexiones acto seguido sobre el significado de la frase que has leído. En
algunos casos, este significado será muy evidente y penetrarás inmediatamente el sentido
del koan. En otros casos, es posible que la idea no salte a la vista de una manera tan
inmediata y que tengas que pasarte varias horas, o días, o semanas, hasta penetrar el sentido
de una frase o sutra. Pero, en último extremo, si sigues reflexionando sobre el sentido de la
frase y prestándole atención, llegará a tu conciencia un destello de entendimiento. Como
consecuencia de este destello de entendimiento, empezará a cambiar tu percepción de d
mismo y del mundo, y
tú comenzarás a percibir poco a poco un estado de alegre despreocupación y de amor, un
estado que perdurará contigo cada vez más.
1
Deberás realizar estos ejercicios a tu propio ritmo.Cada frase debe entenderse y
comprenderse plenamente y debe aportarte una idea nueva antes de que pases a
la siguiente. Mientras vas avanzando en la práctica de estos ejercicios, la comprensión y las
ideas se van desvelando ante ti sucesivamente. Lo mejor es que, antes de leer cada frase, te
sientes y dediques cierto tiempo a la relajación, ya sea practicando la meditación u
observando en silencio tu respiración, durante un periodo de unos cinco o diez minutos.
Después de haber leído una nueva página, quédate otros cinco o diez minutos sentado en
silencio y reflexiona sobre el significado de esa frase concreta. Si su significado y la idea te
resultan evidentes inmediatamente, deberás pasar a la frase siguiente. En el caso contrario,
manteen viva la frase en tu conciencia durante un periodo largo de tiempo y vuelve a ella
una y otra vez, examinándola hasta que su significado quede claro o hasta que te llegue un
destello de entendimiento. Si haces esto diariamente, estudiando una frase cada día o
avanzando al ritmo que más te convenga, se te irán desvelando paulatinamente los
conocimientos que se contienen en estas páginas. Los conocimientos asimilados de este
modo regular y paulatino conducirán automáticamente a un cambio de la consciencia.
Estos ejercicios son la versión moderna del Gyana Yoga, que es el yoga del conocimiento.
Un sutni es una afirmación que puede producir un cambio de la consciencia. En algunos
casos puede parecer que está lleno de contradicciones, y quizás parezca irracional. Pero, al
mismo tiempo, puede proporcionarnos un marco mejor para que comprendamos la
naturaleza de nuestro mundo físico, así como nuestra propia naturaleza verdadera.
Si algunas de estas afirmaciones parecen reñidas con el sentido común, ello se debe a que
chocan con tu percepción diaria del mundo a través de tus sencidos. Este es
el mundo que percibes en el estado ordinario de la consciencia cuando estás despierto. Pero
en cuanto las hayas comprendido y las hayas incorporado a tu conciencia, los sutras pueden
conducirte a nuevas ideas que te abrirán la puerta de acceso a estados superiores de la
consciencia.
Se ha sólido considerar que el GyanaYoga, el yoga del conocimiento, es el más difícil de
todos los yogas, pero se considera a la vez que es el camino más gratificante de
cuantos conducen a la iluminación. Unas pocas personas han tenido atisbos de él de cuando
en cuando. Estas personas constituyen un grupo abigarrado de sabios, genios
y locos. Siguiendo el camino que se expone en las páginas siguientes, también nosotros
podemos alcanzar un atisbo de este estado superior de la realidad. Por lo tanto, pongámonos
en marcha.
TÚ
INMORTAL
El universo material y el cuerpo físico
que percibo por medio de mis sentidos
no son más que uno de los aspectos
de la realidad.
Todas las cosas materiales están
compuestas de átomos.
Los átomos están compuestos
de partículas subatómicas que recorren
enormes espacios vacíos moviéndose
a la velocidad del rayo.
Las partículas subatómicas no son cosas
materiales; son fluctuaciones de energía
y de información en un enorme
espacio vacío.
Las partículas subatómicas parpadean,
existiendo o dejando de existir en función
de si yo las estoy observando o no.
Antes de mi decisión de observarlas,
las partículas subatómicas son
amplitudes probabilísticas o espectros
matemáticos dentro de un campo
de posibilidades infinitas.
Cuando tomo la decisión de observar
el mundo subatómico de los espectros
matemáticos, los espectros se detienen en
sucesos en el espacio-tiempo o en partículas
que, en última instancia, se manifiestan
como materia.
El cuerpo físico y el cuerpo
del universo físico están ambos tan vacíos
como el espacio intergaláctico.
La naturaleza esencial de tu cuerpo
material y del universo de aspecto sólido
es que ambos son no materiales.
Están hechos de no-sustancia.
Tanto mi cuerpo material como
el cuerpo del Universo parpadean,
existiendo y dejando de existir
a la velocidad de la luz.
E1 sistema nervioso no es capaz
de procesar estos sucesos cuánticos
a la velocidad a la que en realidad suceden,
y por ello descodifica el calcio de energía
e información del Universo traduciéndolo
en una percepción de cuerpos materiales
tridimensionales sólidos.
Cuando yo decido observar el caldo
cuántico del Universo, hecho de
no-sustancia, éste se manifiesta en
mi conciencia como un cuerpo físico que
yo percibo como mío, y como otros cuerpos
que yo percibo como el Universo.
En mi decisión de convertirme
en observador, yo soy el creador
de la percepción de mi cuerpo físico,
así como de mi percepción del
Universo físico.
Mi cerebro está compuesto
de la misma no-sustancia o del mismo vacío
que existe en todas partes.
Es un instrumento descodificador que se
mueve a través de una danza vibratoria
de la energía y de la información; y, como
consecuencia de esta interacción, yo
empiezo a percibir cosas sólidas y materiales.
Mi cerebro es un sensor que
sintoniza con un campo vibratorio no local,
omnipresente, de infinitas frecuencias.
Mi cuerpo es una percepción
que tengo en el espacio y en el tiempo.
Tiene una ubicación en el espacio y existe
en el tiempo. Tiene un comienzo,
un intermedio y un final.
Mi mundo es una continuidad de
percepciones y, por lo tanto, está compuesto
de sucesos en el espacio-tiempo.
Existe en forma de objetos en el espacio
que tienen comienzo, intermedio y final.
Mi cerebro es un instrumento
del que me sirvo para tener percepciones.
Donde está el yo que se está
sirviendo de este instrumento (llamado
cerebro) para tener estas percepciones
llamadas cuerpo, que nace, se mueve por el
espacio y por el tiempo y, por fin, muere?
El yo es el perceptor que está detrás de
todas las percepciones, el pensador que está
detrás de todos los pensamientos,
es el espectador que está detrás de todos
los escenarios, es el observador que está
detrás de todas las observaciones.
La percepción cambia,
pero el perceptor sigue siendo el mismo.
El pensamiento va y viene, el pensador
siempre está allí; el escenario se transforma,
pero el espectador se mantiene invariable,
eterno. El yo verdadero es el espectador,
no es el escenario.
Yo no puedo percibir al perceptor
aplicando mis sentidos, pues cuando aplico
mis sentidos empiezo a tener percepciones,
y entonces dejo de estar conmigo mismo;
estoy con mi percepción.
Yo, pensando pensamientos, no puedo
percibir el perceptor, porque cuando yo
estoy pensando, no puedo seguir estando
conmigo mismo, el pensador.
Los pensamientos son percepciones.
El pensador es el perceptor. Es posible
que el pensamiento sea el pensador
disfrazado, y que la percepción sea
el perceptor disfrazado.
Este es el dilema.
¿Es el pensador el pensamiento?
¿Es el perceptor la percepción?
Podría el espectador ser el escenario?
¿Podría el pensador ser el pensamiento?
Vamos a examinar tanto al perceptor
como la percepción.
Todas las percepciones son sucesos
del espacio-tiempo.
Están en el mundo de las dimensiones.
Mi cuerpo ocupa espacio.
Tiene altura, anchura, volumen.
Existe en el tiempo.
Está limitado por el tiempo.
Hasta los pensamientos son sucesos
que parpadean en el espacio-tiempo.
Ocurren durante un parpadeo instantáneo
y tienen comienzo, medio y final.
Durante un parpadeo instantáneo ocupan
un espacio y tienen una posición
en la conciencia.
Por eso, toda percepción está limitada
por el tiempo.
E1 perceptor, por otra parte, siendo
el testigo silencioso e inmutable
de todas las percepciones, es intemporal.
El perceptor no tiene dimensiones.
E1 perceptor no ocupa espacio.
Dado que el perceptor está allí antes
de la percepción y está allí después de
la percepción, entonces siempre está allí;
y al estar siempre allí, es eterno.
Eterno, no limitado, no espacial,
intemporal, no dimensional: el perceptor
es Espíritu.
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