Cómo crear dinero. Sanaya y Duane. 3ª parte

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1ª parte 2ª parte 3ª parte 4ª parte 5ª parte

CAPITULO 3

Descubrimiento del Deseo

 

Se pueden tener muchas ideas de los objetos específicos, las sumas de dinero y las demás cosas que se desean crear. Algunas de estas cosas te ayudarán a expresar más plenamente tus cualidades superiores y otras no. Es la sensación que se experimenta cuando creemos haber obtenido algo deseado que, sin embargo, no nos ha dado la satisfacción esperada. Puedes aprender a atraer sólo aquellas cosas que sean las mejores herramientas para la expresión de tus cualidades superiores y la satisfacción de tus necesidades más profundas, sintiéndote satisfecho con todo lo que creas.

En el capítulo siguiente, Magnetización de lo Deseado, aprenderás a emplear tu energía y magnetismo para atraer lo que deseas hacia ti. Antes de magnetizar, debes saber clara­mente lo que quieres. Debes saber la esencia que tu deseo te aportará, las necesidades que satisfará y las cualidades superio­res que puedes expresar más plenamente para satisfacer estas necesidades. En este capítulo, aprenderás cómo tener clara la esencia del objeto deseado y su forma específica, si la conoces. Luego, cuando magnetices lo que deseas y lo atraes hacia ti, tendrá la forma que realmente te satisfaga y te complazca. Como resultado, obtendrás cosas aún mejores de lo que te imaginabas.

Puedes atraer eficazmente las cosas hacia ti, aunque no conozcas la forma, cantidad o aspecto específico de los objetos deseados. No obstante, es imprescindible que conozcas su esencia. La esencia es la función que quieres que cumpla este objeto, los propósitos para los que lo utilizarás o lo que creas que te puede aportar. Las cosas que te pueden aportar la esencia de lo deseado son muchas más de las que tú imaginas, de modo que has de mantener una actitud abierta y permitir que lo deseado llegue con la forma y tamaño y de la manera más apropiada.

Conozco la esencia de lo
 que deseo, y lo obtengo

 

Conociendo la esencia de lo deseado, abres muchas posibilidades de obtención. Si, por ejemplo, la esencia de lo que deseas de un coche nuevo es un medio de transporte fiable, podrás encontrar muchas maneras de crearlo aparte de com­prar un coche nuevo. Si no conoces la esencia de lo que quieres, podrías comprar un coche nuevo tan poco fiable como el que ya tienes.

Una mujer quería un coche nuevo porque el que tenía se estropeaba a menudo y tenía miedo de conducir de noche. No le disgustaba su coche viejo ni quería gastar dinero en uno nuevo pero pensaba que la única manera de tener un coche fiable era comprando uno nuevo. Se tranquilizó y visualizó un coche y magnetizó su esencia ‑la fiabilidad‑ hacia ella. ¡Casual­mente, su coche viejo dejó de tener averías! Se compró un coche nuevo varios años después y éste también era muy seguro. La esencia de su petición vino rápidamente aunque no de la manera imaginada.

Se puede desear un abrigo nuevo. Pudiendo especificar las características del abrigo, sabrás la esencia de lo que éste te puede aportar. Quizá decidas que ha de abrigar mucho, ser bonito y resistente. Aclarando la esencia de lo que deseas, verás que son muchos los abrigos que pueden satisfacer tu necesidad. También podrías descubrir que, además de los abrigos, existen otras prendas ‑ como jerseys o camisas gruesas ‑ que te podrían servir. Aclarando la esencia del objeto deseado, amplías la gama de formas y medios posibles para que éste venga hacía ti. Si no conoces la esencia de lo deseado, podrías comprar un abrigo sólo para descubrir que no te abriga demasiado en la nieve, que no resiste la lluvia o que se desgasta con facilidad.

  Quizá no sepas cuáles son exactamente las característi­cas que responderían a tu necesidad. Se puede desear una casa nueva, sin poder especificar su ubicación ni cuántas habitaciones ha de tener. En tal caso, puedes concretar las funciones que cumplirá en tu vida y el uso que harás de ella. Puedes pedir una casa abierta al sol matutino y muy luminosa, que esté cerca de árboles, con espacio para un área de recreo y al resguardo de las miradas de los vecinos, etc. Estas características, son la esencia de 1a casa, que deseas.

Todo lo que creo me satisface

 

Si te centras en el aspecto de la casa o te la imaginas en todo detalle pero sin tener claras las funciones que deseas que cumpla, podrías encontrar el aspecto específico que habías imaginado y descubrir que la casa no satisface tus necesidades. Si compras una casa en particular sólo porque te gusta su aspecto pero sin saber para qué la quieres (para invitar a tus amigos, almacenar los muebles y utensilios del exterior o instalar una oficina), la casa te podría decepcionar. Podría disponer de poco espacio para visitas, no tener guardamuebles o habitaciones suficientes. Aunque es bueno imaginar una casa muy específica, si se puede, incluyendo hasta el color de las paredes, también hace falta saber porqué se desean estas características particulares. Cuando sepas la esencia de lo que deseas, los objetos atraídos te aportarán lo que necesitabas.

Incluso sabiendo la forma de lo que deseas, has de conocer su esencia. Para descubrirla, sea tan específico como puedas. Si, por ejemplo, quieres un televisor nuevo, piensa en el color, las características y las opciones que necesitas; luego pregúntate "¿Porqué deseo esta característica en vez de aquella otra?" Siendo cada vez más específico, descubrirás la esencia de lo deseado. Si alguna vez has diseñado o construido algo, habrás visto que te hizo falta pensar de antemano en los usos y funciones que deseabas de él para que su realización sirviera tus propósitos.

Las cosas que creo son aún mejores
de lo que me imaginaba

 

Si pides algo indefinido, como por ejemplo ser rico o feliz, pregúntate "¿Cómo sabría que soy feliz? ¿Cuánto dinero necesito en el banco para saber que soy rico?¿Cuántos ingresos mensuales? ¿Cuánto dinero extra para gastar en cosas que quiero?". Si pides dinero extra sin especificar la cantidad, podrías conseguir cien pesetas en vez de la cantidad mayor pero indeterminada en la que estabas pensando. Pide la cantidad específica de dinero que deseas; magnetiza esta cantidad o incluso más. Imagínate también la esencia de todo aquello que te aportará el dinero y las cualidades superiores que quieres que te ayude a expresar.

Cuando magnetizas algo específico, pregunta "¿Cuál es la esencia o las funciones que espero de ello? ¿De qué maneras pienso utilizarlo? ¿Es ésta la única forma o manera aceptable para recibirlo? ¿Estoy abierto a la llegada de lo mejor posible? ¿Existen otras formas que cumplirían las mismas funciones de modo aún mejor? ¿Puedo tener la esencia de lo deseado ahora mismo, sin esperar comprar este objeto específico o conseguir esta suma de dinero?" Cuando magnetizas, puedes imaginarte el objeto específico que deseas y las funciones y necesidades que esperas que satisfaga o puedes imaginarte las necesidades que deseas satisfacer y dejar que venga bajo la forma que sea mejor. Cualquiera de los dos métodos es efectivo.

Una vez tengas clara la esencia de lo deseado, aprende a reconocerlo cuando llega. Una mujer quería un nuevo aparta­mento y era muy precisa con respecto a su forma. Quería que tuviera terraza, mucha luz del sol y un parque en las inmedia­ciones. También tenía claros los beneficios que estas caracte­rísticas específicas le podían aportar. La terraza le permitiría tener un jardín donde cultivar verduras y la ubicación le permi­tiría pasear entre árboles y al aire limpio. Trabajó enérgicamen­te para atraer hacia sí tanto el apartamento como la esencia de sus beneficios. Poco después, conoció un nuevo amigo que trabajaba con productos agrícolas y él le trajo muchas verduras frescas. Le encantaba el campo y pasaban muchos fines de semana caminando y acampando en lugares preciosos. Un día, se dio cuenta de que ya tenía la esencia de lo que esperaba de su nuevo apartamento y que le había llegado de forma mejor de lo que ella se imaginaba. Si hay algo que deseas y que no tienes todavía, explora la esencia de tu petición. Tu alma te traerá la esencia de lo deseado, aunque no tenga la forma esperada. Quizá la esencia de lo que quieres haya venido ya y todo lo que tienes que hacer es reconocerla.

Para que tu magnetización tenga éxito, concéntrate en la creación de lo que quieres y no en cómo desembarazarte de algo que no quieres. Muchas personas no saben lo que quieren y, sin embargo, tienen una idea muy clara de lo que no quieren. Si no sabes lo que quieres, puedes empezar considerando las circunstancias de tu vida que no te gustan y pedir la aparición de una circunstancia opuesta. Pregunta a tus amigos qué es lo que les haría felices o qué quieren en sus vidas. Te sorprenderá cuánta gente empezará describiendo las condiciones indeseadas antes que las deseadas. Para cada situación que no te gusta, describe lo más claramente posible la condición con la que la sustituirías. Proclama lo que quieres en tiempo presente, en forma de afirmación. En vez de decir "No quiero tener que luchar para pagar mis recibos", podrías decir "Pago mis recibos sin problemas cada mes."

Otro aspecto importante de la magnetización, es estar seguro de pedir algo cuya posesión te sea posible imaginar. Si quieres cien millones de pesetas ¿puedes realmente imaginarte cómo es tenerlos? Quizá cien millones te parezcan irreales, sobre todo si no te es fácil imaginarte pagando tu alquiler sin problemas y sin retrasos cada mes. Tu fe en esta posibilidad no sería lo suficientemente fuerte como atraer esta suma de dinero dentro de un período de tiempo que te permita experimentar el éxito de tu magnetización.

Es mejor empezar pidiendo aquellas cosas a las que te puedes imaginar teniendo. Cuando empiezas con las cosas que crees posible crear, experimentas el éxito de tu magnetismo y tu esfuerzo energético y fortaleces tu fe en tu capacidad de crear lo deseado.

Cada nuevo éxito se acumula al anterior. Tu inconsciente potencia la fe en tu capacidad de manifestación y, con esta confianza, adquiere mayor habilidad para crear cada vez más abundancia. Experimentando tus éxitos, desarrollas tu confianza y el conocimiento interno de poder crear incluso aquellas cosas que parecían imposibles cuando empezaste. Es esta sensación interior ‑el saber que es posible y hasta probable tener lo que deseas‑ lo que es más importante cuando te dispones a atraer cosas en tu vida.

Magnetiza aquellas cosas que realmente deseas, que estás preparado para tener y que te hace ilusión conseguir. Si, cuando piensas que quieres algo, te das cuenta de que no estás realmente preparado para buscarlo y convertirlo en tu meta principal, sería mejor dejar de desearlo y emplear tu energía para conseguir otra cosa, que realmente signifique algo para ti. Si no estás verdaderamente motivado y claro en tu intento de conseguir una cosa, quizá no puedas atraerla hacia ti.

Magnetiza lo que realmente deseas, sin llegar a compro­misos. La adquisición de objetos "negociados" raras veces genera la ilusión suficiente como para estimularte y hacer lo necesario para su consecución. Si no te sientes capaz de crear lo que deseas, es mejor no sustituirlo por otra cosa que no te ilusiona ni te motiva realmente.

Muchos tienen en mente toda una lista de cosas que desean y que no tienen todavía. Cada vez que te remites a esta lista, piensas en todos tus deseos incumplidos y te repites que no tienes éxito en la creación de lo deseado. Haz una lista de todo aquello que quieres y explora tu alma. ¿Lo quieres real­mente? ¿No se trata de viejas imágenes de lo que crees que deberías querer? Elimina todas las cosas poco importantes de tu lista mental, hasta quedarte con unas pocas verdaderamente significativas a las que desees crear.

Estarás motivado para crear las cosas a las que amas, las que te aportan deleite y no tan sólo alivio. Muchos se dicen "Debería crear dinero para pagar mis deudas, arreglar el coche, comprar tal cosa, etc." Los "debería" no te dan la energía emocional suficiente para crear abundancia y no provienen de tu yo superior. Pensar que las deudas se "deben" pagar no motiva a la mayoría de las personas, salvo que el hecho implique cierto placer, un sentimiento de satisfacción y bienestar en verlas desaparecer. Es mejor reconocer que no deseas real­mente algunas de las cosas que tienes en tu lista, para poder concentrarte en aquellas que sí deseas.

Mi energía se concentra y se dirige
 hacia mis objetivos

 

Cuando hayas decidido que tu objetivo vale 1a pena y la energía que le tienes que dedicar, conviértelo en prioritario. Quizá no tengas que invertir mucha energía pero ten la voluntad de hacerlo, si fuera necesario. Elige una o dos de las cosas más importantes que quisieras crear en tu vida y concéntrate en ellas. Pregúntate "¿Cuál es la cosa más importante que podría crear en mi vida ahora mismo?" Y empieza a crearla. Puedes tener todo lo que crees posible tener y puedes empezar a disfrutar de su esencia en este mismo momento.

Ten en cuenta que, una vez empieces a crear con energía y magnetismo, tendrás lo que has pedido y, normalmente, con más facilidad de lo que te esperabas. La mayoría de las cosas vendrán a través de tus canales habituales. Si normalmente compras cosas, así será, probablemente, como conseguirás las cosas magnetizadas. ¡No menosprecies tu actividad energética porque veas que las cosas vienen con facilidad y naturalidad! Podrías sentir la tentación de decir "Esto ha venido tan fácil­mente que probablemente hubiera aparecido de todas maneras, sin mi esfuerzo energético y mi magnetismo." Tu capacidad magnetizadora evolucionará y descubrirás nuevas técnicas, de modo que la consecución de lo que deseas será cada vez más fácil. Pasado un tiempo, podría parecer que realmente tú no haces nada. Cuando alguna de las cosas deseadas hace su aparición en tu vida, congratúlate y reconoce que tuviste éxito cuando la atrajiste hacia ti. Estate dispuesto a considerar que todo lo que viene es una indicación del éxito de tu magnetismo. El reconocimiento de cada logro, hará más fácil la creación del objeto o situación siguiente.

 

Descubrimiento del deseo - juego

Para reunir muchas de las cosas que has aprendido hasta el momento, piensa en algo que quieras crear en tu vida, algo que ahora mismo esté a tu alcance.

1.- Anota lo más específicamente posible qué es lo que deseas crear.

 

 

 

2.- ¿Puedes pedir algo aún mejor?

 

 

 

3.- ¿Qué nivel de esfuerzo sería necesario para conseguirlo? (¿Cuánto tiempo, energía, dedicación?)

 

 

 

4.- ¿Cuál es la cualidad que este objeto o suma de dinero te ayudará a expresar? (¿Paz interior, vitalidad, libertad, amor?)

 

 

 

5.- Apunta varias maneras de las que puedes experimenta esta cualidad ahora mismo.

 

 

 

6.- ¿Cuáles son las esencias que esperas que te aporte este objeto, etc.? Una casa nueva, por ejemplo, puede representar el deseo de más espacio, sol, intimidad o ambiente tranquilo.

 

 

 

7.- ¿Existen modos alternativos de conseguir estas esencias? ¿Qué otras cosas podrían proporcionarte la esencia de lo deseado?

 

 

 

La claridad de las ideas acerca de lo que deseas, tiene gran poder a la hora de manifestarlo en tu vida de modo realmente pleno y satisfactorio. La claridad presta eficacia al magnetismo que aprenderás en el capítulo siguiente. Será mejor que magnetices la esencia que una cosa te pueda aportar, la cosa en sí y las cualidades que buscas en su posesión.

CAPITULO 4

Magnetización de lo Deseado

 

La atracción en tu vida de los objetos, formas, dinero y personas deseadas será más fácil si elaboras la energía y el magnetismo antes de entrar en acción. La creación con la energía se consigue por medio de un estado tranquilo y relajado, llenando tu mente con imágenes y símbolos de lo deseado. La magnetización de lo que deseas implica la generación de un campo magnético que atraerá las cosas hacia ti.

Empleas energía y magnetismo en todo momento aun­que sin ser consciente de ello. Puedes aprender a emplear la energía y el magnetismo conscientemente, para aumentar e1 poder de tus pensamientos y crear los objetos imaginados. Unos minutos de actividad energética, combinada con magne­tismo y llevada a cabo con ideas claras acerca de lo que deseas, puede tener resultados mayores que horas de trabajo duro.

Siempre estás emitiendo energía. Esta emisión puede atraer o repeler las cosas deseadas. Puedes aprender a aumen­tar tu capacidad de magnetización y ser aún más atrayente a las cosas que deseas. La magnetización empieza con la elaboración de la energía; aprende a relajarte, concentrarte, visualizar y usar tu imaginación.

La magnetización implica un campo magnético. Se emplea la imagen de una "bobina electromagnética" para ayudarte a visualizar y "sentir" este magnetismo. Puedes magnetizar, dinero, objetos grandes o pequeños y cosas indefinidas como las cualidades y la esencia. También puedes atraer a personas con las que tendrás una relación laboral, jefes, empleados, editores, mecánicos, etc. No puedes emplear el magnetismo para cambiar otras personas o para forzar acontecimientos que no sean en beneficio de todos, ya que el magnetismo funciona sólo para atraer aquellas cosas que serán beneficiosas para todos los implicados.

A la hora de crear con la energía, la creatividad, la inventiva, la alegría y la imaginación espontánea serán tus mejores herramientas. Cada vez que realices los siguientes ejercicios magnéticos, notarás que experimentas pensamientos, sensaciones e ideas distintas. La manifestación es un estado dinámico; siempre está cambiando. Puede que la intensidad de tu magnetismo y tus imágenes varíe de una vez a la otra. Utiliza tu imaginación y amplíala, jugando con todas las imágenes y sensaciones que surjan. La sensación de magnetismo es más importante que cualquiera de los pasos concretos. Cuando 1a hayas experimentado, recréala en cualquier visualización o imagen que sea eficaz para ti.

Soy cada vez mejor magneto del dinero,
la prosperidad y la abundancia

 

Existen ciertos principios básicos para que seas más magnético de lo que deseas.

Primero, es mejor si sabes cómo te servirá lo deseado de herramienta para conseguir las cualidades superiores que quieres expresar con más frecuencia en tu vida. Magnetizando, piensa en la cualidad que quieres irradiar.

Segundo, es de ayuda magnetizar la esencia o las características de lo que deseas tanto como su forma específica. Si no la conoces, puedes magnetizar un símbolo suyo. Los símbolos son muy poderosos, porque trascienden todo lo que piensas y crees posible tener.

Tercero, pide lo que deseas o, incluso, más.

Cuarto, ama y ten la intención de conseguir lo que pides. Debes tener pensamientos positivos de lo que deseas, ya que los pensamientos elevados y positivos son más magnéticos que el miedo, la preocupación y la tensión.

Quinto, ten fe en la posibilidad de conseguir lo que deseas.

Sexto, es importante no "necesitar" lo que intentas atraer sino poder mantener cierto desapego frente a ello. Que no importe si no llega o si aparece deforma distinta a lo que esperabas. Cuando hayas pedido algo, resígnate a lo que venga como lo más apropiado.

Las cosas más fáciles de magnetizar son los pequeños objetos similares a otros, ya creados por ti, quizás incluso de un precio parecido. Es bueno empezar con algo que te creas capaz de crear. Su creación alimentará tu confianza en tu naciente capacidad magnetizadora. Practicando con estos pequeños objetos, prueba si puedes afinar tu capacidad para conseguir exactamente lo que deseas o algo mejor de lo que te imaginabas. Juega con la rapidez y la facilidad con la que lo puedes atraer. En la medida en que se amplía tu capacidad, podrás magnetizar cosas mayores, más caras o algo más alejadas de lo que crees posible.

Mientras magnetizas, habrá un momento en que sentirás que, de repente, este algo viene hacía ti. Podrás apreciarlo como un "clic" o un momento en que la energía acumulada empezará a decrecer. Cuando lo sientas, querrá decir que tu magnetismo se ha completado y que puedes parar. Si no ha habido señal, si no te sientes más cerca de tu objetivo, vuelve a magnetizar hasta tener la sensación interna de un desplazamiento de energía.

Tienes la capacidad de saber cuándo tu magnetismo es eficaz. Este saber interior se desarrolla con el tiempo, por medio de la observación y el conocimiento del proceso y con la energía devuelta por los resultados producidos. Mientras prac­ticas, en ocasiones querrás magnetizar varias veces y otras una sola vez será suficiente.

La mayoría emplean demasiada energía y poder para crear resultados pequeños. Puedes aprender cómo emplear una pequeña cantidad de energía y producir resultados gran­des. Existe una cantidad de energía adecuada para cada cosa que desees crear. Si, por ejemplo, quieres atraer tu próxima comida, no hace falta que te pases el día pensando en ella y actuando para atraerla hacia ti. Algunos invierten una parte excesiva de su fuerza vital para atraer algo tan simple como una comida. Aprende a intuir cuánta energía será necesaria para obtener lo que deseas y emplea justo esta cantidad, no más.

Creo lo que deseo con la energía
Consigo cosas buenas con facilidad

 

Si empleas demasiada energía, te sentirás cansado. Si has de recordarte constantemente que has de pensar en lo que deseas y esforzarte por ello, si la magnetización te parece una lucha y empleas una tremenda cantidad de energía para conse­guir resultados pequeños o nulos, estás creando una excesiva intensidad magnética. Si tienes que emplear demasiado poder, es probable que vayas en contra de la corriente de tu camino superior. Si cuando piensas en algo casi lo puedes sentir, estás usando la energía adecuada. Si usas poca energía, no lo conse­guirás o tardará mucho en llegar. Sabrás que la cantidad de energía invertida es demasiado pequeña, porque lo que deseas te parecerá lejano; parecerá más un deseo que una certeza.

Antes de atraer algo que tiene una energía muy superior a la que tú tienes ahora, aprende a armonizar con su energía. Si, por ejemplo, deseas una suma de dinero muy superior a lo que tienes, tendrás que estar preparado para ella, saber de antema­no en qué la invertirás, cómo la usarás y de qué manera te ayudará en la vida. Tendrás que imaginarte cómo te sentirás cuando la tengas y resolver las posibles preocupaciones que te plantee su adquisición.

Antes de magnetizar cualquier cosa muy superior a lo que tienes actualmente, juega con "llevar" la energía de lo que piensas atraer. Imagínate que ya lo tienes y considera los cambios que tu vida sufrirá por ello. Puedes aprender a armonizarte y familiarizarte con las cosas antes de tenerlas; haciéndo­lo, irás siendo más magnético hacia ellas.

Una manera de armonizar con las cosas muy superiores a tu realidad actual, es engrandeciendo los objetos deseados. Si deseas una suma muy superior al dinero que tienes ahora, intenta "llevar" otra, aún mayor. Sigue intentándolo con sumas progresivamente mayores. Notarás que, en la medida en que crece la suma, tu modo de pensar y sentir cambia. Determina­das cantidades te parecerán cómodas pero otras, superiores, serán algo incómodas. "Llevando" sumas progresivamente mayores, verás que las inferiores que, en un principio, parecían incómodas ya lo son menos. Magnetiza sólo lo que te parezca cómodo y posible de conseguir.

Cuanto más cómodo te sientas con el dinero o cualquier cosa de un nivel energético antes de magnetizarlo, más fácil­mente lo conseguirás. Observa detenidamente cómo puede cambiar tu manera de pensar en ti mismo, tus sentimientos y tu forma de vida. Esto debería aflorar todos los temores ocultos, como "La posesión de tal cosa podría implicar demasiada responsabilidad" o "Tendré que preocuparme más de los im­puestos y los contables, la gente me querrá por mi dinero", etc. Afrontando estas dudas y preocupaciones, te convertirás en un magneta más potente de lo que deseas.

Al principio, los resultados de estos ejercicios podrían parecer poco consistentes y el momento de su aparición menos controlable de lo que hubieses deseado. Eventualmente, los pasos serán automáticos y la cantidad de esfuerzo empleado en la magnetización decrecerá con el tiempo. Practica los ejerci­cios sólo mientras te produzcan placer y te parezcan interesan­tes. Magnetiza lo que deseas con la frecuencia que deseas, durante unos minutos o media hora. Cuando hayas dominado un nivel de magnetismo, todavía podrías necesitar un poco más de trabajo para producir resultados en el siguiente nivel y atraer cosas que te sean difíciles de aceptar como posibles en tu vida.

Una vez dominado el proceso de creación de un tipo particular de cosas, normalmente, en el futuro, sólo tendrás que pensar en ellas para que se manifiesten en seguida. Si eres capaz de manifestar cosas fácilmente y luego el flujo se detiene o empieza a decrecer o su atracción requiere demasiada ener­gía, sería el momento de examinar más atentamente el camino que estás siguiendo. Presta mucha atención a la menor indica­ción de direcciones nuevas que puedan estar surgiendo.

Sanaya y Duane: Puedes hacer estos ejercicios solo, con un amigo o con un grupo de gente. Si los practicas solo, te podría ayudar grabar las instrucciones, para poder oír cómo te llevan paso a paso por el proceso del magnetismo. Si estás con un amigo, él te las podría leer. Si estáis en grupo, uno de vosotros podría leer las instrucciones para los demás. Si te has saltado el ejercicio de relajación del Capítulo 1, asegúrate de estar relajado, concentrado y en paz cuando practiques los ejercicios siguientes de magnetización. Quizá te ayude anotar en una lista las cosas solicitadas, estando dispuesto a reconocerlas cuando lleguen.

EJERCICIO 1 - Magnetización General

 

Puedes emplear este ejercicio para aprender a crear lo que deseas con energía y magnetismo. Puede tratarse de un objeto grande o pequeño, una suma de dinero o de la esencia de lo que quieres.

Preparación:

Elige lo que quieras. Es importante que creas en la posibilidad de tenerlo, pienses positivamente en ello y tengas la intención de conseguirlo. Sé lo más específico posible acerca de la cualidad superior que te aportará e imagínate esta cualidad mientras magnetizas. También has de magnetizar la esencia que te dará y su forma específica o la cantidad de dinero, si la conoces. Amplía tu imaginación e intenta conseguir aún más. Si no conoces su forma, puedes magnetizar un símbolo que lo represente. Piensa, por un momento, en lo que quieres. Quizá el juego del Capítulo 3, Descubrimiento del Deseo, te ayude aclarar tus ideas a este respecto.

Encuentra un lugar donde puedas relajarte y pensar sin interrupción durante unos minutos. Relájate y prepárate según el ejercicio Aprende a Relajarte, del Capítulo 1. Recuerda que lo importante es la sensación de magnetismo. Se emplea la imagen de una bobina, porque se ha demostrado muy eficaz a la hora de conseguir la "sensación" de magnetismo. Una vez conseguido este estado emocional, utiliza cualquier imagen o pensamiento que te ayude a recrear esta sensación en el futuro. Este ejercicio se basa en tu imaginación; no hay maneras "correctas" o "incorrectas" de hacerlo. Los mejores resultados se consiguen jugando con las imágenes y las sensaciones, y siendo creativo e inventivo mientras magnetizas.

 

Pasos:

1. Piensa en aquello que has decidido magnetizar. Sé lo más especifico posible acerca de los detalles de tu elección ‑si los conoces‑ y todas sus características y funciones ‑las esen­cias‑ que deseas.

2. Visualiza o siente lo que deseas, haciendo la imagen real en la medida de lo posible. Crea una escena en la que te imaginas recibiéndolo y viviendo los sentimientos positivos que experimentarás cuando lo tengas. Potencia tu imaginación, como en el ejercicio Aprende a Relajarte, del Capítulo 1. Si no puedes visualizar lo que deseas, imagínate vivamente las sensa­ciones que su consecución te aportará. O elige un símbolo que represente esta cosa u objeto y trabaja con el símbolo. Emplea esta misma imagen o símbolo cada vez que magnetizas o piensas en la cosa elegida.

3. Imagínate que tienes dentro de ti una fuente que genera energía. Visualiza una bobina en forma de espiral que gira y gira. Esta espiral parte del área de tu plexo solar, en el interior de tu cuerpo, y se extiende hacia fuera y hacia arriba. Pon en circulación la energía a lo largo de esta espiral, alimen­tándola de tu fuente energética. Muchas personas creen que esta energía proviene de sus yos superiores o sus almas, o de un poder superior al que podríamos llamar Mente Universal, Dios o Todo‑Lo‑Que‑Es. Emplea como fuente de tu poder lo que te parezca más adecuado. Puedes imaginarte que tu espiral magnética se proyecta hacia la dirección que más cómodo te hace sentir.

4. Pensando en aquello que deseas magnetizar, haz que tu espiral tenga la longitud que te parezca necesaria para atraerlo hacia ti. ¿Debe tener el tamaño de tu cuerpo, ser más pequeña o más grande? ¿Cuánta energía has de emitir a lo largo de la espiral para atraer el objeto deseado hacia ti? Usa tu imaginación y juega con el tamaño, forma e intensidad de la espiral, hasta que sientas que es correcta. Haciéndolo, empie­zas a generar un campo magnético en torno a tu cuerpo, que magnetiza lo que deseas como un imán atrae al hierro.

5. En este proceso de atracción, valora a qué punto de tu campo energético quieres introducirlo. Puede tratarse de un lugar específico de tu cuerpo. Puedes imaginarte una cuerda que sale de tu corazón, tu cuello o tu mente al encuentro de lo que deseas y lo atrae hacia ti. Quizá quieras imaginar que lo recibes con las manos. O quizá sea más cómodo dispersarlo en torno tuyo. Por ejemplo, una gran suma de dinero puede afectar a muchas áreas de tu vida; de modo que, cuando la atraigas hacia ti, prefieras imaginar que te rodea antes que recibirla en un lugar específico.

6. Mientras tu espiral se va expandiendo, imagínate los acontecimientos que han de suceder antes de poder tener la cosa deseada. Para conseguir lo que quieres, hay determinados pasos que has de dar y acontecimientos que deben ocurrir. Tú puedes controlar el ritmo de estos pasos y acontecimientos, sea uno, dos o cincuenta al día. Empieza a elaborar el elemento temporal en tu manifestación, creando una sensación o imagen de los pasos y eventos implicados. Intenta acelerar o decelerar su ritmo, hasta que sientas que has encontrado el más adecuado. Si tu atracción del objeto o suma de dinero es demasiado precipitada, tendrás una sensación de tensión o presión. Existe un ritmo de cambio que es el más apropiado para ti.

7. Observa la posición de tu cuerpo y tu respiración; notarás que la sensación de magnetismo se puede potenciar introduciendo ligeros cambios en ellas.

8. Continúa generando tu espiral magnética hasta alcan­zar un punto donde sientas la culminación de tu energía. La percibirías como un "clic" o una parada, o como un gradual descenso energético. Quizá sientas 1a certeza de conseguir lo que magnetizas. Cuando la sientas, interrumpe tu magnetización. Verás que la energía se acumula, alcanza un vértice y empieza a decrecer. Construye tu espiral magnética y utilízala mientras te siente bien. Si se convierte en una lucha o un esfuerzo, si te parece que han aparecido barreras, detente; ya has hecho bastante. Descubre la cantidad de energía adecuada para atraer hacia ti lo que te has propuesto.

9. Ahora, adéntrate en ti mismo y pregunta a tu yo superior con qué frecuencia debes magnetizar lo que deseas.

10. Sal lentamente de este estado y estira el cuerpo. Durante los próximos días, observa si tienes alguna intuición referente al objeto deseado y el cómo conseguirlo.

Evaluación:

Sigue practicando este ejercicio hasta que puedas sentir, visualizar, imaginar o experimentar la espiral y la energía que emites. Si puedes percibir la acumulación y posterior decreci­miento de la energía, sentir un "clic" o sensación de culmina­ción o percibir el retraimiento de la energía acumulada, habrás iniciado el proceso de atracción de lo que deseas. Cuando estés cómodo con la magnetización de un objeto pequeño, emplea este ejercicio para magnetizar algo más estimulante para ti. Habrás notado que, cada vez que magnetizas algo, tu espiral varía. En ocasiones, ésta y la cantidad de energía que la transita son pequeñas; en otras, te hace falta una mayor espiral y más energía. A veces necesitarás magnetizar durante al menos un minuto y otras unos pocos segundos serán suficientes. Recuer­da pensar positivamente en lo que deseas y mantener cierta actitud de desapego frente a ello. Que no importe si llega de forma distinta a la que te esperabas; acepta que todo lo que viene es lo más apropiado para ti.

 

EJERCICIO 2 - Magnetiza a una persona a la que todavía no conoces

Puedes emplear este ejercicio para atraer hacia ti a una persona a la que todavía no conoces. Esto funciona mejor cuando se trata de jefes, empleados, mecánicos, etc. potenciales, y personas con las que has de mantener una relación laboral. (Este ejercicio no está pensado para magnetizar com­pañeros del alma o de relaciones íntimas.)

Preparación:

Encuentra un lugar donde puedas relajarte y pensar sin interrupción durante unos minutos. Relájate y prepárate como en el ejercicio Aprende a Relajarte, del Capítulo 1.

Pasos:

1. Piensa en la persona que quieres magnetizar. Piensa o anota todas las cualidades que, idealmente, esta persona poseería. No omitas nada. ¿Cuáles serían sus actitudes? ¿Sus habilidades y conocimientos? ¿Qué tipo de relación tendréis? Sé tan exhaustivo y específico como te sea posible.

2. Ahora, crea una escena imaginaria en la que estés con esta persona o imagínate los buenos sentimientos que alberga­rás hacia ella.

3. Imagínate que tienes en el corazón una fuente que genera energía. Imagínate una bobina en forma de espiral, que gira y gira. Esta espiral parte del área de tu corazón, en el interior de tu cuerpo, y se proyecta hacia fuera y hacia arriba. Pon en circulación la energía a lo largo de la espiral, alimentán­dola de tu fuente energética. Haz girar la espiral hacia la dirección que te parezca más cómoda.

4. Cuando empiece a circular tu poder y energía a lo largo de la espiral, despréndete de toda sensación de necesidad. Se puede magnetizar por necesidad pero a detrimento de la efica­cia. Desapégate y acepta que la persona que venga será la mejor. Recuerda que no puedes forzar a nadie a actuar contra su propia voluntad y que sólo podrás atraer a una persona si es para el bien superior de ambos.

5. Cuando energices la espiral y la emitas desde el corazón, piensa en la persona ideal que has descrito. Imagina que estás contactando con ella telepáticamente. Contactando, imagínate que eres capaz de comunicarte con el alma de esta persona ideal. Inicia tu contacto apreciando, mentalmente, a esta persona por todo el bien que traerá en tu vida. Dile, telepáticamente, que tú también traerás el bien en la suya.

6. Emitiendo tu energía a lo largo de la espiral, hazla tan larga como te parezca necesario y añade amor a la energía que la recorre. Estás transmitiendo un sentimiento que invita y acoge. Cuanto más amor transmitas, más magnético serás. Imagínate que estás viendo el alma de esta persona o que, simplemente, la estás mirando a los ojos. Siente el magnetismo generado cuando enlazas tu corazón con el suyo. Pide que esta conexión aporte el máximo bien para ambos.

7. Empieza a sentir cómo esta persona se adentra en tu campo energético, como si viniera de un sueño y se adentrara en tu realidad, hasta que casi la puedas percibir delante tuyo. Dale las gracias de antemano por atenderte.

8. Observa la posición de tu cuerpo y tu respiración; notarás que la sensación de magnetismo se puede potenciar introduciendo ligeros cambios en ellas.

9. Sigue magnetizando, transmitiendo amor y atrayendo esta persona hacia ti, hasta que sientas la culminación o un "clic". En ocasiones, tendrás la sensación inmediata de una conexión, como si la persona estuviera allí mismo, contigo. En otros casos, te parecerá que estás asomándote a un vacío; cuando esto ocurra, considera de nuevo con quién piensas que deseas conectar. Podría significar que has elegido un mal momento o que debes reconsiderar tu deseo en profundidad. Normalmente, cuando conectas con la persona deseada, se produce un "clic" bastante patente y reconocible.

10. Ahora, adéntrate en ti mismo y pregunta a tu yo superior con qué frecuencia debes magnetizar a esta persona.

11. Sal lentamente de este estado y estira el cuerpo. Durante los próximos días, observa si tienes alguna intuición referente a la persona y el cómo contactar con ella.

Evaluación:

Podría hacer falta cierta práctica para atraer exactamen­te la persona adecuada, como también la voluntad de permitirte creer que mereces ser servido por otros. Sigue practicando este ejercicio hasta que puedas sentir, visualizar, imaginar o expe­rimentar la espiral y la energía que emites. Si puedes percibir la acumulación y posterior decrecimiento de la energía, sentir un "clic" o sensación de culminación o percibir el retraimiento de la energía acumulada, habrás establecido el contacto e iniciado el proceso de atracción de la persona deseada.

Una mujer que utilizó este ejercicio para magnetizar a una persona que la ayudara con sus tareas dentro y fuera de casa, no dejaba de atraer a gente que, más que ayudarla, esperaban que ella se cuidara de ellos. Se dio cuenta de que no se creía merecedora de los servicios de los demás. Elaboró esta creencia afirmando SER merecedora de una ayuda preciosa. Pronto pudo atraer a una mujer que es perfecta para este trabajo y sigue con ella. Recuerda que las personas atraídas por ti serán tus espejos. Si estás siempre demasiado cansado para honrar tu camino superior, podrías atraer a personas demasiado cansa­das para hacer un buen trabajo. Quizás aprecies una pauta entre las personas atraídas. Si, por ejemplo, sólo atraes a mecánicos que no te tratan con respeto, puede que sólo sean el espejo que te devuelve tu propia pauta. Cambia tu pauta interior y haz el ejercicio de nuevo, para atraer a la persona con la que realmente quieres contactar.

EJERCICIO 3 - Magnetiza a varias personas

 

Puedes utilizar este ejercicio para magnetizar clientes para tu negocio, personas que estarían interesadas en un proyecto tuyo o gente a la que puedas ayudar o atender de algún modo.

Preparación:

Encuentra un lugar donde puedas relajarte y pensar sin interrupción durante unos minutos. Relájate y prepárate como en el ejercicio Aprende a Relajarte, del Capítulo 1. Puesto que este ejercicio emplea las imágenes y habilidades desarrolladas en la Magnetización General y en Magnetiza a una Persona a la que Todavía No Conoces, practícalo sólo cuando hayas comple­tado los anteriores.

Pasos:

1. Piensa en las personas que deseas magnetizar. Piensa o anota todas sus cualidades. ¿Cuáles son sus intereses? ¿De qué modo les puedes servir? ¿Qué sentimientos experimentas cuando piensas en ellas? ¿Qué relación mantendrás con ellas? Sé tan exhaustivo y específico como te sea posible.

2. Ahora, crea una escena en la que te imagines relacionán­dote con estas personas o experimentando los buenos senti­mientos que albergas hacia ellas.

3. Genera la espiral magnética que salga de tu corazón. Primero hazla tan ancha como tu cuerpo, luego ensánchala todo lo que te parezca conveniente. Imagínate que emites una llamada de corazón a las almas de todas aquellas personas a las que tu trabajo puede ayudar. Siente cómo las atraes hacia ti. Diles telepáticamente cómo contribuirás en sus vidas con aquello que les ofreces. (Si, por ejemplo, vendes un producto, infórmales mentalmente de todas las maneras en las que este producto les puede mejorar la vida.) Cuando te concentras en el servicio o atención a otra gente, eres muy magnético. Pide personas que valoren y respeten tu trabajo, porque es mejor atraer a una persona que lo respete que a tres que no. No te concentres en lo que la gente te puede dar a ti o en lo que esperas de ella, porque no serás magnético. Sé consciente de lo que puedes ofrecer a estas personas para servir su bien superior y magnetízalas con este pensamiento.

4. Cuando empiece a circular el poder y la energía a lo largo de tu espiral, despréndete de toda sensación de necesi­dad. Desapégate y acepta la llegada de cualquiera al que tu trabajo podría beneficiar y quien lo aprecia. Ten en cuenta que no puedes forzar a nadie a actuar contra su propia voluntad y que sólo podrás atraer a personas si es para el bien superior de todos.

5. Cuando energices la espiral y la emitas de tu corazón, piensa en las personas que has descrito. Agradéceles de ante­mano la oportunidad de servirles. Cargando tu espiral con más energía y ensanchándola cada vez más, imagínate que abarca tu ciudad, tu país o el mundo entero.

6. Imagínate que las personas que contactan contigo son como bombillas que se encienden. Ve centenares y luego miles de bombillas encendiéndose a tu alrededor. Imagínate haces de luz que van de las personas a las que quieres llegar hacia ti, y viceversa. ¿Qué sensación te produce? Haz tu visión lo más real e inventiva posible. Si, por ejemplo, estás magnetizando a gente a la que quieres alcanzar con tu trabajo, imagínate cómo será cuando contactes con diez personas nuevas cada semana. Siente su energía; deja que forme parte de tu realidad. ¿Cómo cambiará tu vida cuando conectes con toda esa gente? Ahora, imagínate que conectas con veinticinco personas a la semana a través de tu trabajo.

7. Sigue imaginándote contactando con cada vez más personas. Imagínate cincuenta, cien o incluso más nuevas personas apareciendo en tu trabajo cada semana y encontrando algún tipo de ayuda en él.

8. Contactando con cada vez más gente, siente los cam­bios que el hecho introducirá en tu vida. Imaginando cada vez más personas, ajusta tus imágenes mentales para incluirlas sin incomodidad. Si en un principio no te parece cómodo, sigue imaginando tu conexión con ellas de modos distintos hasta que lo sea. Cuanto más fácil te sea imaginarlo, más fácil te será hacerlo realidad. Pide el estilo de vida, las estructuras laborales y la asistencia necesaria para abarcar todas estas personas que entrarán en contacto con tu trabajo.

9. Observa la posición de tu cuerpo y tu respiración; notarás que la sensación de magnetismo se puede potenciar introduciendo ligeros cambios en ellas.

10. Detente en el nivel que te sea más cómodo. Sepa que en cada nivel dispondrás de la situación apropiada para que el contacto con todas estas personas sea agradable y aceptable por ti.

11. Ahora, adéntrate en ti mismo y pregunta a tu yo superior con qué frecuencia debes magnetizar.

12. Sal lentamente de este estado y estira el cuerpo. Durante los próximos días, observa si tienes alguna intuición referente a las personas y el cómo contactar con ellas.

Evaluación:

Observa cuántas personas pudiste alcanzar antes de no poder ya imaginar más conexiones. Visualiza tu conexión con un número de personas ligeramente inferior y haz que este sentimiento sea lo más agradable, ligero y fácil posible. Cuando estés preparado, aumenta el número. En la medida en que aprendas a sentirte cómodo con un número mayor de personas, estarás creando los cambios energéticos necesarios para atraer­las en tu vida.
 

EJERCICIO 4 - Magnetización en grupo

 

Una de las más poderosas técnicas de magnetización, consiste en reunirte con otros y enviar energía a cada una de las personas para crear lo que ellas desean. La energía del grupo multiplica la capacidad de crear dinero, objetos, acontecimien­tos y formas. Un grupo que sostenga un pensamiento común, puede hacer que sea realidad con mucha más fuerza que un solo individuo.

Preparación:

Este ejercicio puede emprenderse en cualquier lugar, incluso en un lugar público como por ejemplo un restaurante. Antes de empezar, hay que elegir a alguien que lo coordine. El papel de esta persona consiste en mantener el círculo en movimiento y ayudar a las demás a aclarar sus ideas acerca de lo que desean.           

 

 

Pasos:

1. El monitor empieza explicando al grupo el siguiente procedimiento: Cada persona sólo ha de pedir una cosa cada vez. A continuación, el grupo magnetiza el deseo de esta persona. Podría seguir un breve comentario de cualquiera que quisiera hacerlo, según el tiempo del que se disponga.

2. A continuación, el monitor pide que todos los participan­tes se callen y piensen qué cosa específica desean pedir. Cuando el grupo esté preparado, el monitor elige una persona para empezar.

3. Mientras cada participante explica al grupo qué es lo que le gustaría que le ayudaran a magnetizar, el monitor procura ayudarle a ser lo más explícito posible, a la vez que mantener un ritmo suave y fluido. Los mejores resultados se obtienen de las peticiones específicas, por algo que parezca posible que tenga la persona que lo desea. Por ejemplo, aquel que pide dinero debe ser lo más concreto posible acerca de la cantidad de dinero que quiere al mes. Si la petición es vaga, si por ejemplo, alguien pide felicidad, el monitor podría preguntar­le cómo sabría que estaría feliz. Esto le ayudará a reconocer qué es lo que deseaba, cuando llegue. Si la petición es de algo difícil de visualizar o si la persona no sabe muy bien lo que quiere, podría pensar en un símbolo que lo represente y en el que todos se concentrarían. El monitor ayudará para que todos sean breves y concisos; si alguien hablara durante demasiado tiem­po, se disolvería la energía del grupo.

4. Una vez formulada una petición, todos los participan­tes cierran los ojos y le transmiten su energía. Durante este tiempo, la persona que ha hecho la petición querrá pensar en cómo el objeto, suma de dinero, etc., podrá beneficiar tanto su propio bien superior como el de los demás. Mientras el grupo emite su energía, la persona pensará en la esencia de su petición y sentirá la cualidad superior que le aportará ‑ amor, paz, vitalidad o alegría.

5. Existen infinitas maneras de transmitir energía a alguien. Utiliza tu imaginación y haz lo que te parezca mejor. Sea juguetón e imaginativo con tus imágenes. La primera vez que un grupo practica este ejercicio, el monitor les puede explicar que la energía se recibe en cuestión de segundos. Él controlará su emisión. Probablemente sientas la culminación de la energía y su posterior decrecimiento. Esto suele ocurrir en un espacio de 3 a 5 segundos. Cuando la energía empieza a decrecer, el monitor pone fin a su emisión diciendo, a lo mejor, "Gracias".

6. Normalmente, la gente se entusiasma tanto después de transmitir energía a alguien que quiere hablar de lo que ha visto y de las sensaciones que tuvo después. Si hay tiempo, después de recibir energía cada persona, se puede dedicar un corto período a los comentarios para intercambiar sensaciones y experiencias. Esto también se puede hacer para el grupo entero, cuando se hayan magnetizado todas las peticiones. El monitor controla el tiempo dedicado a la respuesta, para asegu­rarse que está acorde con un alto nivel energético y un ritmo fluido.

7. En cuanto se completa la petición de un participante, el monitor pide que el siguiente formule la suya. Se puede recorrer el grupo y magnetizar las peticiones todas las veces que se desee. El monitor se asegura del alto nivel de energía antes de iniciar otro ciclo.

 

Evaluación:

         Al final de una sesión de manifestación en grupo, se habrá generado mucha energía. Se podría desear ofrecerla a la humanidad; a los reinos animal, vegetal y mineral; o al universo. Sólo se tienen que sentar los participantes tranquilamente juntos e imaginar que dispersan la energía sobrante a todos los reinos y para su bien. Cuanta más energía se emita, más energía será devuelta.