El Séptimo Rayo. 1ª parte

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1ª parte 2ª parte 3ª parte 4ª parte

 

EL SÉPTIMO

RAYO

SAINT GERMAIN



EL SÉPTIMO RAYO

PRELIMINAR

Para entender la oportunidad que existe dentro de la ema­nación beneficiosa del Séptimo Rayo, debo pedirle al lector que ponga su atención por un momento en la Naturaleza Tri­partita de Dios, la cual es llamada Santísima Trinidad en el pensamiento cristiano.
La Augusta Presencia de Dios, Creador del Universo y Director de nuestro sistema es conocido como la Primera Per­sona de la Santísima Trinidad. Él es la Primera Causa, la Mente Divina, el Padre, el Divino Guardián del Esquema Evolutivo. Ha sido representado en la Tierra a la humanidad una y otra vez por Seres Exquisitos que encarnan su Divinidad y forman los patrones de Su Perfección a la conciencia evolutiva. Estos encarnados "Padres" son conocidos como los Siete Manus de la Raza, y están representados en la Jerarquía por el Chohán del Primer Rayo.
La Cabeza Divina, al tomar la responsabilidad de la evolu­ción de una raza en los planetas de nuestro universo, sustrajo billones de chispas espirituales del Gran Sol Central de nuestro Sistema, y dio a cada una Individualidad, moldeando cada Ar­quetipo Divino según Su Imagen y Semejanza y cada Presencia bella, se convirtió en el Hijo, representativo de la Segunda Per­sona de la Santísima Trinidad.
Ellos están representados en la Jerarquía por el Chohán del Segundo Rayo.
Estas Divinas Presencias, a su tiempo, enviaron una por­ción de su propio ser al mundo de la forma para poder expandir su propia Naturaleza Divina y ampliar las fronteras del Reino del Padre. Las personalidades que forman los habitantes del plano terrenal son formas proyectadas de estos Seres Divinos que, desafortunadamente, han olvidado su Identidad y el pro­pósito de Dios.
Cuando uno de estos Arquetipos Divinos pudo desarro­llarse a Sí Mismo a través de la personalidad que había creado en la Tierra, un Cristo (Hijo) manifestado era revelado a la edad en que Él adquiría su Madurez Divina, Esta manifestación es conocida como la "Segunda Venida" y es un estado que tiene que ser obtenido de una u otra forma por cada Hijo de Dios. El Señor Budha y el Maestro Jesús se encuentran entre aquellos a quienes les ha sido revelada la gloria que tenían con Él antes de que el mundo fuese.
Todos los Divinos Arquetipos creados por el Dios Padre de nuestro Sistema, que moraron por incontables siglos dentro de las Esferas Internas, fueron gradualmente llamados hacia alguna fase de expresión que interesaba la inteligencia de esa corriente vital, en particular.
El llamar, el moldear en una expresión y el uso general de la energía vital pertenece a la Actividad del Espíritu Santo y es mediante su intervención que las Ideas Divinas del Padre se manifiestan a través de los Hijos en cada Reino. Por consiguien­te, el trabajo y la actividad del Padre a través de Sus Hijos me­diante los cuales la energía de la vida es moldeada y enviada a exteriorizar la belleza y perfección del Reino, cae bajo la Ter­cera Persona de la Santa Trinidad —El Santo Espíritu en Acción. El representante de este Esfuerzo Cósmico Creativo, mediante el cual cada ¡lijo de Dios exterioriza algo del Patrón y perfec­ción Divina de las Esferas Internas, es conocido como Nuestro Señor El Malta Chohan.
El propósito de la creación además que el de patrocinar cualquier sistema de mundos es permitir a cada corriente vital llamada del Corazón Universal de Dios, desenvolver una Natu­raleza Espiritual y convertir en un Maestro de la energía y de la vibración a través del control consciente y del uso de sus pro­pias Facultades Creativas (Pensamiento y Emoción). Para poder convertirse en tal Presencia Maestra, la Naturaleza Tripartita tiene que ser educada y desarrollada en cada hombre. Cada uno tiene que convertirse en el Director Divino de su Esquema de Vida (el Padre), un Hijo Exteriorizado de la bienaventuranza (el Hijo), y un Repartidor del Consuelo Divino y el Espíritu de la Vida al mundo (el Espíritu Santo).
Para ayudar en este desarrollo, ciertos Rayos Cósmicos han sido creados y enviados hacia la Tierra en pulsaciones rít­micas que dan el mismo nutrimento a la Naturaleza Espiritual como las estaciones del año proveen al Reino de la Naturaleza. Estas Corrientes Cósmicas son tan ordenadas en sus emanacio­nes a la Tierra como lo son las radiaciones beneficiosas de la primavera, verano y otoño. También la naturaleza de cada hombre —determinada por cualesquiera de las Siete Esferas Internas que forman la Morada de su propia Divina Presencia— Será grandemente influenciada por el ciclo que corresponde ese Rayo de Desarrollo. Por ejemplo, el azafrán y la violeta florecen en la fresca atmósfera de marzo, mientras que el crisantemo continúa latente hasta que el cálido sol de agosto traiga el ímpetu a manifestarse en su plan de vida. Al igual, las personas que pertenecen al Séptimo Rayo permanecen más o menos inactivas durante el período en que los Siete Rayos que le precedieron estaban activos, y son estimulados a movimiento cuando entra en actividad y está presente el Séptimo Rayo en la atmósfera.
La Rueda Cósmica, que permite la acción de ciertos Estí­mulos Espirituales sobre la Tierra y los cuerpos internos de las personas, tiene una revolución completa cada catorce mil años. Durante los primeros dos mil años de cada ciclo la actividad predominante es el Poder de la Mente Divina a través del Primer Rayo y durante su curso uno de los Grandes Manus encarna y forma un patrón en la mente de los hombres encami­nados hacia los Esfuerzos Religiosos, Gubernamentales e Indi­viduales que conducen al día de Brahm.
Durante los segundos dos mil años del ciclo, la actividad predominante es el desarrollo, de entre la humanidad en evolu­ción, de una o más corrientes de vida que, moldeando su desen­volvimiento individual, siguiendo el ejemplo dado por el Manu, se convierte en un perfecto y Divino Hijo, que "toma el gobierno de su Padre en sus hombros". Él, entonces se convierte en el Maestro Mundial por el resto del ciclo, relevando al Manu de su responsabilidad adicional. Él, a su tiempo consigue la asistencia y la cooperación de aquellas corrientes de vida que lo represen­tarán a El en su Edad, enseñando la Palabra de Dios mediante ejemplos y Preceptos. Esta es la actividad del Segundo Rayo.
Cuando el ciclo ha llegado al Tercer Rayo, ya ha habido suficiente preparación espiritual para miles de Divinas Presen­cias que tratarán de exteriorizar el Designio de Dios a través de personalidades en formas encarnadas. La acción del Santo Espíritu es muy evidente en este momento, y su Oficio es el de vitalizar, sustanciar y expandir el Don de la Vida a través de estos Hijos Divinos, cada uno funcionando de acuerdo con Su parte particular en el Esquema o Plan de Dios.
Como ustedes podrán haber visto en lo anterior, la Divina Presencia en cada uno ya ha tomado su decisión de Servicio Divino en los Niveles Internos, y debido a que la Naturaleza de Dios es tan diversificada y su Amor tan magnánimo y porque hay tantas facetas mediante las cuales Su Perfección puede manifestarse, la Actividad del Santo Espíritu (o la Tercera Per­sona de la Trinidad) tiene que, por necesidad, dividirse en "Sub-Rayos" mediante los cuales cada tipo particular de Dios-Hombre pueda tener una oportunidad de sacar, moldear y expandir su energía creativa en el Mundo de la Forma.
Para poder dar a los individuos la supervisión, tutela y radiación, el Santo Espíritu —diferenciándose de Sus Hermanos Cósmicos (el Manu y el Instructor Mundial), decidió dividir Su Rayo en Cinco Distintas Facetas de Fuerza Cósmica y a través de estos Cinco Rayos, que representan la Mano Cósmica de Dios, Él dirige el trabajo de trasladar la idea desde la Mente y Corazón de Dios a una forma exteriorizada.
A la cabeza de cada uno de estos cinco Sub-Rayos, Él ha colocado un Ser Perfecto que representa al Espíritu Santo has­ta donde la dádiva de ese Rayo a la Tierra tenga que ver. Estas Grandes Inteligencias son llamadas "Los Choháns de los Rayos". El Maha -Chohán (o Espíritu Santo) a través de cada uno de estos Rayos menores derrama el Fuego vigorizante de la Vida Eterna cada dos mil años sucesivos del ciclo y cada Chohán a la cabeza de cada uno de estos Rayos a su vez se convierte en el Poder y Patrón Predominante para el desarrollo de la raza durante el tiempo que Su Rayo particular es enfatizado por el Santo Espíritu.
La Rueda Cósmica ha girado hasta el punto en que el últi­mo de los Cinco Sub-Rayos del Mahá Chohán se está enfatizando en sus Emanaciones a la Tierra, y los regalos espirituales, estímulos, poderes y actividad particular de este Rayo están predominando en las actividades individuales, religiosas, guber­namentales y de progreso planetario en todas las personas. Por lo tanto, se convierte en responsabilidad del Chohán del Sépti­mo Rayo el de poner en movimiento, a través de aquellas corrientes de vida que pueden responder a su Vibración, los estímulos espirituales que formarán la base de la Nueva Era que encarna toda la perfección, la cultura, el amor y libertad de su Glorioso Representante a quien conocemos y amamos como Nuestro Hermano, el Amado Maestro Saint Germain.
Debemos enfatizar que el progreso del Ciclo evolucionario es inevitable como la sucesión de las estaciones en la Natu­raleza, y que no es posible detener las bendiciones y beneficios de cada Rayo y su Gran Señor, al igual que le es imposible al hombre parar las emanaciones del sol físico. El hombre puede correr hacia un sótano y esconderse, rehusar el permiso a la esencia vitalizadora de dar vida a su ser, pero el regalo Cósmico de la creación continúa –con o sin- el reconocimiento y aceptación del individuo.
Así verás que la actividad del Séptimo rayo da no solamente las emanaciones del Maestro saint Germain, sino que también da la faceta final de expresión de Nuestro Señor el Mahá Chohán, cuya Fuerza Cósmica sobre el dedo final de la Mano de Dios, completa las emanaciones del Santo Espíritu para este Ciclo de Tiempo. Por esto es, que el trabajo de Saint Germain y el Mahá Chohán están tan entrelazados y pro qué, el presente es de particular significado para aquellos que decidan participar en la construcción del Cimienot de la Era de Libertad, cuando todos los que laboran en el Séptimo Rayo están pletóricos con los Regalos y Poderes del Espíritu Santo.
Rafael H. Zamora

A NUESTROS LECTORES

Queridos Amigos de la Causa Sagrada de la Libertad: Os saludo en él nombre del Ascendido Maestro Jesús, el Cristo.
A través de Sus Cuerpos de Luz Electrónica, Yo les extiendo Mi Mano de Santa Amistad, obteniendo para ustedes, lo que ninguna actividad puede conectar con su mundo de experiencia a través de Esa Conciencia, a menos que ésta sea proveniente de Dios.
¡Por cuántos siglos ha estado este Gran Hermano prote­giendo el alma ansiosa e inquisitiva del hombre, contra los poderes visibles e invisibles del mal, a través de Su Nombre y mediante su Presencia!
En la Edad Negra, cuando el Poder de la Luz estaba casi todo perdido para la conciencia externa del hombre, fue muy beneficioso sin duda alguna que la Señal de la Cruz y el Nom­bre de Jesús permanecieran como una Fuerza que no podía ser negada y miles de hombres y mujeres buenos deben la continui­dad de su vida espiritual a esa Presencia Paciente y Vigilante.
Hoy estamos en una nueva Era de Luz.
Es también un día en que las percepciones internas del alma individual están/siendo probadas al enfrentarlas con la Cantidad Total de la Verdad y es a través de este Despertar Espiritual que ellos encuentran que la fruta no cae muy lejos del árbol ni tampoco la Palabra ni el Trabajo del Maestro lo están del Trono del Padre.
El ciclo de dos mil años de la Edad de Piscis, gobernado por el Sexto Rayo y conocida como la Edad de Dispensación Cristiana terminó, y la Aurora del Nuevo Día, a través de las vibraciones del Séptimo Rayo, se están sintiendo ya en los corazones, esperanzados de los precursores de la Nueva Era.
A. M. S. G.

 

EL SERVICIO DEL CHOHAN

Mi servicio a la vida de este planeta como Chohán del Séptimo Rayo, está relacionado con la transmutación de una Estrella de Oscuridad y Sombra y una de Luz y Libertad. Yo he visto la visión de este Planeta Libre en el Corazón del Eter­no Padre y he palpado la gloria de cada corriente vital encarna­da en su Estado Crístico Natural, alcanzado a través del mismo poder de la transmutación.
Luego de haber visto el patrón, ustedes podrán compren­der mi ansiedad por moldear la sustancia y energía de la apa­riencia física, en ese Designio Glorioso de Dios y mi deseo de ayudar a cada ser que así lo desee, a convertirse en la Presencia Perfecta que es la intención del Padre.
Para poder conseguir esto Yo "he llamado" a mis amigos de siglos y les he impartido la cantidad de esta visión que pue­den asimilar a través de su conciencia humana, asistido en todo lo que le fue posible por el sensitivo Representante Encarnado de mi Rayo.
Sin embargo, ningún hombre puede trabajar con las ma­nos y los pies atados ni tampoco con los labios sellados y los ojos cubiertos. Yo mantendré a mis amigos investidos con la Túnica de la Liberación si ellos me van a ayudar a obtener el glorioso destino de nuestro planeta y de sus moradores.
Con esta finalidad en mente, el Maestro Morya (Chohán del Primer Rayo) se ofreció para presentar una petición a la Gran Ley Cósmica de Dispensación mediante el cual (Noso­tros) los Siete Chohanes (trabajando en unidad) pudiéramos unir en asociación cerrada un grupo de personas que pertene­cen a diversos Rayos y a través de ellos surgir y establecer en este planeta la Actividad del Séptimo Rayo. El fue con esta idea y le fue concedida en el verano de 1951.
Animados por nuestro éxito, el Maestro Morya de nuevo fue a la Gran Ley Cósmica y le pidió permiso para escribirle a algunos Chelas y amigos cercanos, diseñándoles el Plan. Fue con grandes reservas que este permiso nos fue dado; más aún, fue conferido con la previsión de que de la respuesta que obtu­viéramos dependía que se nos dieran otras dispensaciones.
Ustedes podrán imaginarse el grado de espectación con que Mis Grandes Amigos y Yo aguardamos la respuesta de la conciencia humana. De siete cartas que enviamos recibimos cinco contestaciones de las cuales tres tenían un significado menor, ya que estas personas habían tenido contacto con los Maestros anteriormente y cuyo respaldo estaba más o menos asegurado. Sin embargo, el resultado fue lo suficiente para que el Maha Chohán nos permitiera el envío de correspondencia adicional, cuyo resultado demostró un éxito sin precedentes.
Una publicación impersonal fue diseñada, mediante la cual los maestros podían expresar Sus Propios Puntos de Vista en Sus Propias Palabras e informar de la Gran Hermandad Blanca y poder perforar el velo que separa los reinos interno y externo.
A través de este medio, para nuestra alegría, nosotros hemos podido entrar en contacto con un gran número de personas deseosas de dedicar sus conciencias combinadas para una mayor propagación de la actividad a la cual le hemos estado dedicando el interés y energía que la Hermandad puede necesi­tar durante un tiempo específico.
Fue decidido el ofrecer este servicio en una forma razona­ble de modo que no fuese oneroso a las personas y pudiera llevar consuelo a las masas y permitirles a los estudiantes de la Vida, la satisfacción y el placer de desarrollar sus propias facul­tades espirituales al igual que sus capacidades, sin necesidad de tener que pasar a través de la gran escala de personalidad huma­na que se necesita atravesar para poder conseguir la Palabra de los Hermanos Liberados.

EL SÉPTIMO RAYO

El Séptimo Rayo —Rayo Violeta de la liberación, llamado también Rayo Ceremonial— cae bajo mi jurisdicción y está destinado a ser la Emanación predominante sobre el planeta Tierra a través de la corriente vital de todos sus moradores, en los próximos dos mil años. Se le llama el "Rayo Ceremonial" porque trata principalmente con la invocación, condensación y radiación de la Energía Espiritual a través del control conscien­te de los seres que poseen la libertad de actuar del modo que deseen.            
En las Altas Esteras, un ritual bello e inspirador, el cual ni la más avanzada imaginación del hombre puede concebir, se está preparando y será gradualmente bajado al mundo de la forma.
El Séptimo Rayo es el último en derramar su esencia de vida sobre el planeta en catorce mil años. En el curso de la historia de la Tierra la Rueda Cósmica ha girado muchas veces en estos ciclos (muy semejante a la forma en que la rueda más pequeña de las estaciones del año ha girado innumerables veces) y al Séptimo Rayo se le ha dado la oportunidad una y otra vez de fecundar esta característica espiritual, particular, que com­prende la primordial naturaleza de Sus hijos.
En cada revolución, fueron llamados ciertas corrientes vitales desde las Esferas Internas, las cuales en el curso de su evolución han sido instruidas en la naturaleza del Séptimo Rayo y han servido en la Séptima Esfera cómo paso preparatorio para encarnar en orden de llevar a cabo sus destinos fina­les en el mundo de la forma. Aquellas corrientes de vida que decidieron la encarnación bajo el Séptimo Rayo, cada vez que éste toca la Tierra en su ciclo evolutivo, se conocen como los Hijos del Séptimo Rayo. Algunos han conseguido la Ascensión bajo su benigna influencia en los ciclos que han precedido, pero muchos no lo han hecho.
De éstos que han permanecido, el Maestro que ha actuado como Chohán del Séptimo Rayo ha escogido aquella corriente de vida más desarrollada en la línea de su Naturaleza Espiritual para que lo asista a Él en la expansión y perfección de la Dádi­va de su Rayo a la Tierra y a sus gentes durante el tiempo que Su Rayo está activo.
Al mismo tiempo, de entre los Hijos del Séptimo Rayo, el Chohan potencial para el futuro es escogido y bajo la supervi­sión del Mahá Chohan es entrenado para asumir su Oficio, cuando el Chohan que le precede se gradúe a su Servicio Cós­mico Mayor. Yo, Saint Germain fui uno de los escogidos, pre­parado y finalmente investido con el Oficio del Chohan del Séptimo Rayo, en cuya posición ahora aparezco como repre­sentativo de la Emanación Cósmica a la Tierra.
El Servicio del Séptimo Rayo a la evolución de un planeta y de su población, descansa en la educación de la Conciencia de los seres no ascendidos, a fin de que adquieran el poder de Invocar, Dirigir y Sustanciar las Fuerzas Espirituales para el estímulo de toda vida manifestada.
De entre las corrientes vitales que en los niveles internos escogen desarrollar sus talentos y capacidades siguiendo las líneas del Séptimo Rayo, Yo he (como lo han hecho mis ilus­tres predecesores) escogido a aquellos espíritus, ahora encarna­dos, que responden a mi Nota y Trabajo de llevar un conoci­miento claro del propósito, designio y método de expandir la Actividad del Séptimo Rayo, el cual almacenará hasta el nivel de bendición más alto posible, el desarrollo de los habitantes del planeta. Estas páginas son una base al igual que una invitación para que aquellas personas que escojan el asistirnos en nuestros esfuerzos en estos momentos, así lo llagan. Se debe comprender, sin embargo, que la Ley Cósmica no permite ninguna coacción por parte de un Maestro para convencer a una corriente vital de que se una a Su causa. Cualquier asisten­cia que se dé, debe ser un ofrecimiento voluntario de parte del individuo que ofrece su ayuda.
El flujo natural de la vida a través del "Cordón de Plata", está en libertad de escoger mediante el libre albedrío. Durante el curso de los largos siglos que han pasado, el hombre le ha permitido a esta energía dadora de vida, escurrirse por entre las avenidas de sus sentidos externos y la ha transformado en la manifestación discordante del conglomerado de la masa huma­na donde los individuos que se incorporan en este planeta, se convierten en herederos de la misma.
La disipación de estas creaciones erradas es posible si nosotros logramos avivar el interés y obtener la cooperación de un grupo de seres humanos en estos momentos. El hacer esto no debería ser una tarea muy difícil, debido a que durante el pasado siglo millares de almas han podido captar la actual exis­tencia de Seres que moran en las Altas Esferas, y que de una u otra forma han recibido una idea comprensiva de la relación que existe entre ellos y la Fuente.
Todo lo dicho y hecho, sigue el Esquema Divino de Dios encaminado a despertar a la humanidad de su letargo y que es una de las Bienandanzas que acumulara el planeta bajo los auspicios benignos del Nuevo Día.
Mediante la influencia del Séptimo Rayo, los miembros del reino Angelical aprenderán cómo sacar y unir su energía con los de los Reinos de la Naturaleza y el de los Humanos, para la disipación de la maldad, como el primer paso armonioso. Luego, mediante esta estrecha unión, crearán las causas que se manifestarán en la pantalla de la vida como Paz, Salud y Prosperidad, que será la culminación de todas las esperanzas que llevarán a un estado de felicidad y que podría ser disfrutado por los seres de la Tierra, en vez de andar su fe en un estado precario, creyendo que este bien solamente puede ser alcanzado cuando pasen al Más Allá.
Quiero aprovechar esta oportunidad para dar mis más sinceras gracias y reconocimiento al Gran Señor del Mundo, El Sanat Kumara, a Mi Señor El Mahá Chohán, a mis Hermanos los Chohanes de los Seis Rayos que me precedieron y a toda la Gran Hermandad Blanca. Todos ellos, conjuntamente con sus Chelas y Estudiantes, me han dado, no solamente su invaluable asistencia, sino que también me han estimulado en este Esfuer­zo, y por consiguiente aquí y ahora Yo Invoco la Bendición del único Padre Eterno en sus corrientes vitales individuales por su esfuerzo de expandir las fronteras del Reino de Dios. También quiero reconocer con gratitud la tremenda ayuda que he recibido de los Siete Arcángeles, muy especial del Señor Miguel y del Señor Rafael y de la Hueste Angelical al igual que del poder sustanciante de Su Amor durante el primer período difícil de la introducción de la Nueva Era a través del Séptimo Rayo.

 

COMO SE ESCOGE UN CHOHAN
Yo he creído que interesará a mis amigos el conocer cómo fue que Yo fui escogido para ser el Representante del Séptimo Rayo.

Ustedes se han enterado, a través de otras fuentes, que mucho antes de que los habitantes de la Tierra tomaran cuerpo, cuando se encontraban todavía en su inocencia en el Seño del Eterno Padre, muchos seres fueron llamados por la vibración complementaria en ellos hacia una u otra actividad de Luz en los Grandes Templos. Estos Templos Internos están dedicados al servicio de la expansión de alguna de las Cualidades o Virtu­des Divinas mediante las cuales la vida evolutiva del Universo puede enriquecerse.
Fue durante esos días tempranos, cuando Me encontraba en la contemplación de la Naturaleza de Dios, que Yo fui atraído hacia la Cualidad de Libertad. ¡Yo adoré en su altar! Yo deseaba la oportunidad de encarnar en Libertad y llevar su sentido de emancipación a toda la vida en evolución que pudiera contactar. Por lo tanto, cuando llegó el tiempo en que Yo debía tomar un cuerpo, me apliqué en la disciplina necesaria para que Yo pudiera cualificar como un Mensajero de la Libertad en el planeta Tierra, con la esperanza que Yo obtuviera el privilegio de colocar en la Inteligencia de mi propia corriente de vida esta Cualidad de Dios, y el Poder de Dirigir.
Finalmente, después de largo tiempo de espera, durante el cual proseguí cultivando esta Gran Cualidad de Emancipación, me encontré Investido con la Llama de la Libertad, la cual fue atada a mi corazón físico. Aprendí entonces que mi actividad, desde ese momento, era la de interesar y asegurar la mayor cantidad de energía que me fuera posible para la humanidad de la Tierra con el propósito de incrementar el poder y el ímpetu de esta Llama, avanzando siempre hacia el Momento Cósmico en que la Llama de la Libertad fuera llamada a imperar sobre la pantalla de la vida como una manifestación sobre el planeta.
Fue en esta Iniciación en el Templo Cósmico que la Llama Ardiente del Amor Libertador fue inaugurada en los Niveles Internos. Grandes Seres Angelicales se ofrecieron para guardar y sustanciar la Esencia concentrada de esta Llama de Libertad, mientras terminaba mi ronda de encarnaciones esforzándome siempre por interesar a las corrientes de vida en la Causa de la Libertad, con la esperanza de que ellos se hicieran lo suficientemente ardientes para expandir la Llama de la Libertad a través de la expresión limitada de las Edades en la cual ellos
vivían.
Siempre, al terminar una de mis encarnaciones, llevé conmigo más energía y sustancia del Mundo Tridimensional, dada por las corrientes de vida que había encontrado que esta Causa era buena. Entre encarnaciones, continué mis esfuerzos, conjuntamente con aquellos que se encontraban en el reino esperando a ser llamados por la Junta Kármica para la reencar­nación. Mediante la ayuda del Gran Señor Miguel (el Arcángel) también visité los reinos inferiores, donde muchas almas desen­carnadas (esperando la reencarnación) moraban.
Por lo tanto, la Llama Cósmica de Libertad aumentó y creció más fuerte. Al aumentar su fuerza, más grande fue su radiación, su presión a través de los corazones de las personas, "asta que la mayoría de ellas empezó a moverse con el deseo de conocer, de tener la experiencia y de convertirse en la Liber­tad Encarnada.
Este fue el Llamado Cósmico requerido por la Ley Cósmi­ca, antes de (pe el poder total del Séptimo Rayo pudiera manfestarse a través de los canales religiosos, científicos y educativos de la liaza.
Ustedes pueden muy bien ver cómo la demanda de Libertad se ha ido asentando sobre todo el planeta durante los últi­mos siglos a través de aquellas corrientes vitales que estuvieron afiliadas particularmente a la Llama de la Libertad en los Nive­les Internos y que hicieron su morada en o cerca del Templo de la Libertad entre sus incorporaciones.
Estas fueron las precursoras de la Orden Espiritual que ha empezado a emerger de las Esferas Internas y la cual está siendo notada por los más juiciosos Hijos de los Hombres.
Por lo tanto, cuando el Chohan que representaría al Sép­timo Rayo en este planeta Tierra, para este ciclo hubo de ser designado, la Gran Ley Cósmica escogió de darle el honor del nombramiento a este humilde servidor, sustituyendo al Bello Maestro que había sido Chohan de este Rayo durante el pasado Ciclo y el cual estaba ascendiendo a niveles superiores de Servi­cio en la Escalera Cósmica de Evolución.

 
LA RUEDA CÓSMICA

La Rueda Cósmica que permite el envío de ciertos Estí­mulos Espirituales a la Tierra y a sus gentes, completa un ciclo cada catorce mil años. Durante este período de tiempo a cada uno de los Siete Rayos se les da la oportunidad de actuar sobre la Tierra y dar el alimento y el amor de su particular cualidad a la vida en evolución sobre ella para que pueda desenvolver la naturaleza espiritual de cada una de las partes que lo componen.
El Ciclo Cósmico está dividido en Ciclos Menores de dos mil años cada uno. Cada uno de estos Ciclos menores se encuentra bajo la tutela de un Gran Ser, dedicado a una cuali­dad en particular de la Cabeza de Dios que es necesaria para la evolución de la vida terrenal durante ese período. A estos Seres se les llama Chohán de los Rayos. La palabra Chohán significa Señor y Rayo significa el color y la actividad de las esferas que componen el Aura de Dios.
Los primeros dos mil años que componen el primer ciclo menor está bajo la dirección del Chohán del Primer Rayo (Azul) que representa al Padre, o sea, la Primera Persona de la Trinidad. Este Ser establece los patrones para la Evolución Religiosa, Gubernamental e Individual de aquellas almas que toman incorporación en ese ciclo. El encarna el Deseo del Padre.
El segundo ciclo de dos mil años está bajo la dirección del Chohan del Segundo Rayo (oro), representativo de la Segunda Persona de la Trinidad. El Hijo. Su Oficio está dedicado al desarrollo de las cualidades y preceptos que han sido estableci­dos por el Deseo del Padre bajo el Primer Rayo.
Los últimos diez mil años del Ciclo Cósmico están bajo la dirección del (irán Ser llamado el Mahá Chohán, el cual repre­senta a la Tercera Persona de la Santa Trinidad, o sea, al Espí-ritu Santo en la Tierra. Su Oficio es tan diversificado en su naturaleza debido a que El es responsable de la Voluntad del Padre y de que toda expresión de vida en el planeta sea ésta. Debido a la complejidad de las labores a realizar. El ha decidi­do en sub-dividir este ciclo diez mil anos en cinco ciclos de dos mil años cada uno y de esta manera completar el Ciclo de catorce mil años.
A la Cabeza de cada uno de estos ciclos menores, el Mahá Cbohán ha designado un Gran Ser el cual es representativo del Rayo y de la Esfera en el cual El está en ese período activo y el cual está particularmente dedicado al desarrollo de las cualida­des y a la naturaleza de las corrientes vitales en evolución durante el mencionado período. El Mahá Chohán ocupa el puesto de Director Consejero para todos los Siete Chohanes activos en el (irán Ciclo Cósmico.
La Rueda Cósmica ha girado ahora hasta un punto donde el último de los cinco Sub-Rayos del Mahá Chohán está enfatizando su emanación. En este Ciclo final se espera que cada corriente vital en el planeta se esfuerzo en llevar a cabo el Plan para el cual ella fue creada.
El propósito de la creación y el sostenimiento de nuestro planeta es el de permitir a cada corriente vital evolucionando en el, la oportunidad de desenvolver su naturaleza espiritual y convertirse en un Maestro de vibración de energía a través del control consciente y el uso de su facultad creativa. Para poder convertirse en un Maestro de la Presencia, la Naturaleza Tripartita en el hombre tiene que ser nutrida y desarrollada. Para este propósito fue el Ciclo Cósmico instituido y sustancia­do hasta el presente.
Al abrirse cada ciclo menor, un Nuevo Método de incor­porar la energía de las personas es presentado a las corrientes vitales encarnadas: Esto es hecho a través de la asistencia de un representante del Chohán que es la cabeza de Rayo en Activi­dad. Este representante es siempre un ser no ascendido, el cual ha estado cercamente asociado con el Chohán durante pasadas encarnaciones, para que sus cuerpos internos estén bien rela­cionados con el Rayo y el Servicio del Chohán. Desafortuna­damente, algunas veces pasa que cuando el Rayo particular del Chohán está en acción sobre la Tierra, mucha de la naturaleza humana del representante no ascendido está ligada a su inter­pretación de la Ley. Sin embargo, a medida que la conciencia de las personas despierta al requerimiento de la hora en que se encuentra y sus facultades discriminatorias se aguzan y ellas pueden detectar estas discrepancias, van adelante sin ninguna desviación del Camino trazado por el Maestro.
La Ley Cósmica, en su misericordia, permite lo que es llamado "Encarnación Avatárica" para (me tome lugar el comienzo de cada uno de los sub-ciclos del Señor Mahá Chohán. Se entiende que un Avatar es un Ser que, al igual que el Maes­tro Jesús, ha eliminado su Karma antes de su Encarnación y es por consiguiente un canal puro mediante el cual las más finas esencias del Rayo son incorporadas a la actividad de una nueva Religión que pueda surgir. Antes de su llegada y después de la misma, el trabajo es dejado en las manos de unas buenas corrientes vitales, que insisten en explicar la Ley como sus con­ciencias la ven. Estamos precisamente en esa etapa de "antes" y mientras la avanzada del Séptimo Rayo ha hecho una magní­fica labor, ella no ha tocado ni siquiera la periferia de la Verdad concerniente al poder de invocar, usar y diseminar las Corrien­tes Espirituales que son el Regalo del Séptimo Rayo para el levantamiento de la Raza.

 

LA ACTIVIDAD

Debido a que el Séptimo Rayo viene al final del Ciclo de catorce mil años, se podrá notar inmediatamente que El, repre­senta la forma de atraer todas las riquezas y desenvolvimiento de los Rayos que lo precedieron y el desarrollo de la más alta manifestación de toda actividad constructiva que es sustancia­da por la Vida.
La Actividad del Séptimo Rayo ha sido descrita como "Orden de Servicio". El debe desarrollar la capacidad dentro de las corrientes vitales para que conscientemente atraigan, enfoquen, moldeen y proyecten la energía que se convierte en el Control Maestro de todas las circunstancias y formas.
El desarrollo de la Adoración Ceremonial mediante la cual los individuos puedan en forma colectiva o individual ser educados en los métodos de invocar y dirigir las energías espi­rituales es una de las actividades más bellas de este Rayo.
A través de esos Ceremoniales y Rituales evolucionados, toda la energía mediante la cual varios Chohanes se han esfor­zado para enriquecer la conciencia y la experiencia humana, será transmutada, sublimada y purificada, para que el regalo más grande de cada Rayo pueda derramarse a través de los individuos que son las puertas abiertas naturales. Por lo tanto, nosotros estamos abriendo la puerta de la conciencia de la raza a la perfección que nos llega de las Siete Esferas en las cuales la Presencia de Dios mora.
Como las Huestes Angelicales y Dévicas, al igual que el Reino Elemental, laboran con la energía primaria y no están muy pendientes de la forma, y debido a que la humanidad trata principalmente con el mundo de la forma, es necesario que la conciencia de los Angeles, de los Hombres y de los Ele­mentales, sea unida en forma consciente y se mezcle en un esfuerzo cooperativo para efectuar una Perfecta Edad de Liber­tad. Esta es otra de las facetas de la importancia de establecer los Rituales que formarán la adoración de las masas en el futuro.
En estos momentos, solo aquellos que han compartido la Visión de la Total Liberación que el Séptimo Rayo trae a la Tierra, han podido incorporar sus energías voluntarias en el esfuerzo de poner en movimiento esta Nueva Era. Al poder nosotros diseñar y ejecutar el Patrón Divino de la Adoración Ceremonial, la masa de la humanidad será atraída hacia una participación activa al igual que el insecto es atraído a la luz.
Quisiera tocar superficialmente los métodos que pueden aplicarse para la invocación de estas sutiles energías, para que los amigos que han respondido a mi llamado puedan poner en movimiento la fuerza de su propia Luz y elaboren sobre ella mediante el estímulo de su propia inspiración interna.

La Energía se Convierte en Poder a través de la Cualificación

La principal sustancia de luz electrónica del Universo es atraída a la atmósfera de la Tierra a través del Sol. Ella es concentrada por el Mahá Chohán y dirigida a las facetas de la Naturaleza que están bajo su dirección. A través de los Chohanes de los Hayos esta misma energía es repartida como alimen­to espiritual de las actividades que ocupan a aquellos miembros de la raza humana que están participando en el adelanto del progreso mediante el uso de los Rayos.
La Hueste Angelical y el Reino Dévico son los conducto­res naturales y Directores de grandes mares de energía que forman las condiciones climáticas.
El hombre llega ahora a un punto donde él debe ser ilumi­nado sobre el poder existente dentro de su propia corriente vital para que saque, enfoque, moldee y dirija la energía. Esta es la Actividad Educativa del Séptimo Rayo.
La energía del hombre que fluye a través de su corazón responde a la fuerza mental, a sus sentimientos y su poder de cualificar del mismo modo que las pasiones y los apetitos de su cuerpo lo hacen.
La energía ha sido dirigida por Dios para que obedezca los Poderes Creativos del hombre. La condición en la cual se encuentra el mundo hoy en día es el resultado de esta "obe­diencia ciega" de parte de la energía a la exigencia de los dioses y diosas en embrión y sin educar que constituyen la humani­dad. Pero mirándolo de otro modo, en esta obediencia de la energía a las directrices del hombre, se encuentra la esperanza de su redención y liberación, porque solamente se requiere el entrenamiento de las personas sobre el uso correcto de su invo­cación, creatividad y poder directivo, para deshacer los errores y construir de nuevo según los Designios de Dios.
La energía es atraída y cualificada a través de los siguien­tes canales:
Por el instrumento de la Conciencia (Pensamiento y Sen­timiento).
Por el poder de invocación de la Mente, del Ritual y de la Palabra hablada.
Por el talismán de las Formas Magnetizadas. Por la Música.
Por la Cooperación entre los Angeles, Hombres y Elemen­tales.
Por el uso del Fuego Sagrado.
Es por lo tanto muy evidente que para poder obtener re­sultados beneficiosos la energía atraída a través de cualquiera de los canales antes mencionados tiene que estar armoniosa­mente cualificada.

YO SOY LO QUE YO SOY

La "Presencia YO SOY" es el anuncio de la Presencia del Dios del Universo focalizada en un punto en particular, lista para un propósito establecido, sujeto, sin embargo, al libre albedrío de la corriente vital que hace la declaración. Sin em­bargo, sobre y más allá de las palabras "YO SOY", está la Con­ciencia en la Energía del Aliento-de-Aquel-Sin-Nombre que anuncia Su Ministerio con las palabras "YO SOY".
El Poder Cuya Presencia es anunciada a través del pensa­miento, del sentir o mediante el pronunciamiento del "YO", es la Presencia Cualificada de la vida no formada o de la sustancia.
Este Centro Grandioso de Dios o sea del Sol Central del Universo dota a Sus Hijos con el privilegio del compartir Sus Poderes de Creación el uso del reconocimiento de la Presencia "YO SOY". Todo ego autoconsciente puede usar el "YO", pero la Actividad Cualificadora que sigue al pronunciamiento de la Presencia de Dios dentro de él por medio de su cuerpo y de los sentidos se convierte en la Ley de su vida individual.
La esencia de la vida prima, que sustancia el latido del corazón de cada individuo, es bella, armoniosa, pura, inteligen­te, obediente y neutral en sí. La corriente vital es un flujo constante de esta vida desde la Gran Fuente de la Vida hacia la Presencia de Dios que es el Patrón Divino de cada Individuo. Desde la Presencia Individualizada, esta obediente e inteligente vida incualificada fluye hacia el corazón físico. La conciencia estabilizada en la forma física de los latidos del corazón sustan­ciancia cual está investida con el honor de llevar el nombre de la Presencia de Dios "YO SOY") se convierte en la presencia cualificadora y los usos a los cuales se somete esta actividad cualificadora determinan la forma o apariencia que esta sustan­cia de vida tomará.
Por consiguiente todo Ser Emancipado que se libera en Dios, adiciona el poder total del "momentum" de Su propio Nombre o Naturaleza a la Presencia "YO SOY" y se convierte en un Centro de Cualificación de la perfecta Vida de Dios, donde quiera que se encuentre, al igual que cada ser humano prepara la cualificación de su vida con su nombre o naturaleza y actúa de acuerdo a su "momentum" individual, para el bien o para el mal.
Es evidentemente muy claro, que aunque todos los hom­bres comparten el poder de cualificación de la vida a través de la afirmación de la Presencia "YO SOY", la naturaleza de la conciencia cualificada determina la cantidad de confort o pesar que tal afirmación atraerá. Por ejemplo "YO SOY la Presencia del Ascendido Jesús el Cristo" llena el corazón de alegría mientras que la misma afirmación pronunciada tiene un efecto opuesto.
Por consiguiente, en el uso del reconocimiento de los poderes cualificadores de Dios, todo ser debe desarrollar su Poder Individual de Dotar con un "momentum" constructivo, para que el uso de las palabras "YO SOY" sólo manifiesten perfección, no solo para consigo mismo, sino también para con sus compañeros y para con su planeta.
¿Por qué la creación toma lugar luego del pronunciamien­to (procediendo de los centros del pensar y sentir) del YO.
Porque los Poderes Cualitativos del Poder de Dios acom­pañan la dotación de dar Su Nombre al Hombre.
Cada unidad está dotada del libre albedrío y, por lo tanto, hace la Ley en sí mismo. Cada hombre es un individuo autodotado de Dios, cualificado en vida, investido de forma y apariencia según sus creencias, deseos, inclinaciones e intentos y nada puede decirle no a él.
A su vez, el hombre puede dotar a su religión con el poder de ser su propio consuelo y a su negocio con el poder de suplir sus necesidades.
En la misma forma que el hombre puede dotar su Ser Crístico con el poder de sanarlo y de liberarlo, El puede dotar los Poderes del Fuego Sagrado con la eficacia mediante la cual Él se manifiesta a través de él. Esta es la verdad: "Según usted decida, obtendrá; lo que usted dote le será devuelto a usted".