El poder de la mente subconciente

 
 
 

14. La mente subconsciente y los problemas maritales
LA MENTE SUBCONSCIENTE Y LOS PROBLEMAS MARITALES
La ignorancia de cómo actúan los poderes mentales es la causa principal de los disturbios conyugales. La fricción entre marido y mu­jer puede resolverse si cada uno utiliza en forma correcta la ley men­tal. Orando juntos, permanecerán juntos. La contemplación de los ideales divinos, el estudio de las leyes de la vida, el mutuo acuerdo so­bre un plan o propósito común y la alegría de la libertad individual produce el matrimonio armonioso, esa sensación de ser el uno para el otro, o de que ambos son como uno solo.
El divorcio puede evitarse precisamente antes del matrimonio. No es un error intentar zafarse de una mala situación. Pero, por qué entrar desde el principio a esta mala situación? . No sería mejor po­nerle atención al origen real de los conflictos conyugales, es decir, bus­car la causa de los problemas? .
Como en todos los demás problemas humanos, el problema del divorcio, separación y anulación con sus interminables litigios, está en relación directa con la ignorancia de cómo trabajan y se interrelacionan las mentes consciente y subconsciente.
EL SIGNIFICADO DEL MATRIMONIO
El verdadero matrimonio tiene una base espiritual. Es necesario que se fundamente en el sentimiento del corazón, y el corazón es el cáliz, del amor. La bondad, honradez, integridad y sinceridad son formas del amor. Cada pareja debe ser totalmente honesta; sinceros el uno con el otro. No existe un verdadero matrimonio cuando una pare­ja se desposa con la otra por capricho, dinero, posición social, orgullo o vanidad, por cuanto esto indicaría falta de honradez, sinceridad o amor verdadero. Un matrimonio así es una comedia, una trampa, un fracaso.
Si una mujer dice: "Estoy harta de trabajar; voy a casarme por­que necesito seguridad económica"; de hecho su premisa es falsa. Es­tá utilizando mal las leyes mentales; su verdadera seguridad depende de saber cómo funciona y cómo se aplica la acción recíproca de las mentes consciente y subconsciente.
A una mujer no le faltaría jamás la riqueza o la salud si aplica las técnicas indicadas en los párrafos anteriores. Puede obtener la rique­za independiente de su marido, de su padre o de cualquier otro. Una persona no depende de otra para obtener alegría, amor, felicidad, ins­piración, orientación, paz, riqueza, salud, seguridad o cualquier cosa. La paz y seguridad mental vienen de conocer los poderes internos dentro de sí y del uso constante de las leyes de su propia mente en forma constructiva.
COMO ATRAER LA PAREJA IDEAL
Conocemos como funciona la mente subconsciente. Sabemos que toda impresión sobre ella, la expresará como una realidad en este mundo. Comience entonces a impresionar la mente subconsciente con las cualidades y características que desee en su futura pareja.
He aquí una excelente técnica: "Siéntese por la noche en un si­llón cómodo, cierre los ojos, relájese, abandónese interiormente, tran­quilícese, vuélvase receptivo pero pasivo. Háblele a su subconsciente, diga lenta y pausadamente: "En este instante estoy atrayendo al hombre (o mujer) bondadoso, fiel, honrado, leal, próspero y sincero que me hará próspera y feliz. En este instante, estas cualidades que admiro están transfiriéndose y traspasándose a mi mente subcons­ciente. A medida que pienso en ellas se convertirán en parte de mi ser y se encarnarán dentro de mi subconsciente. Sé que existe una ley irresistible de atracción la cual me atraerá al hombre (o mujer) que es­té de acuerdo a mi convicción subconsciente. Sé que puedo obtener lo que sienta como verdadero en mi mente subconsciente. Sé que pue­do contribuir a la paz y felicidad de la persona que desee encontrar. Ella estará conforme con mis ideales y yo estaré conforme con los su­yos. Ella no querrá hacerme cambiar, ni yo intentaré que ella cambie. Existirá entre nosotros una mutua comprensión, libertad y respeto". Practique esta técnica hasta lograr impresionar su mente subcons­ciente. Entonces, verá con alegría que se acercará la pareja que ha pe­dido, con todas las características del prototipo ideado. La Inteligen­cia Infinita del subconsciente abrirá el camino y en alguna forma se producirá el encuentro; es la ley inmutable e irresistible que fluye de la mente subconsciente. Mantenga el profundo deseo de dar lo mejor de su amor, cooperación y devoción. Sea receptivo a esta dádiva amo­rosa que usted le ha transmitido a su mente subconsciente.
NO COMETA UN TERCER ERROR
Recientemente me comentaba una profesora: "He tenido tres maridos y los tres han sido pasivos y sumisos y han necesitado de mí para hacer todas las decisiones y administrarlo todo. ¿Por qué atraigo tal tipo de hombre? "
Le pregunté si ella había notado que su segundo marido era de tipo afeminado y me replicó: "Por supuesto que no, si lo hubiese sa­bido, no me habría casado con él".
Aparentemente no había aprendido nada desde su primer error. Su propia personalidad era el obstáculo, era muy masculinizada, do­minante e inconscientemente deseaba como pareja a alguien que fuese sumiso y pasivo para poder representar el papel principal. Todo es­to era una motivación inconsciente, y su prototipo subconsciente le atraía lo que subjetivamente deseaba. Tenía que aprender a romper el ideal erróneo adoptando la técnica correcta de la oración.
COMO ROMPIÓ SU PATRÓN NEGATIVO
La mujer mencionada aprendió una sencilla verdad. Cuando una mujer cree que puede encontrar el hombre ideal, tarde o temprano lo encuentra tal como quiere. Ella quiso romper el prototipo enraizado en su subconsciente y he aquí la plegaria científica que utilizó para conseguirlo: "Estoy formando en r-i mente el tipo de hombre que ahora deseo intensamente. El hombre que deseo como marido debe ser fuerte, vigoroso, amoroso, muy masculino, próspero, honesto, leal y fiel. En mí encontrará amor y felicidad: Lo seguiré donde vaya. Sé que me querrá como yo lo quiero. Soy honesta, sincera, amorosa y bondadosa; poseo maravillosos dones que ofrecerle; buena voluntad, corazón contento y cuerpo sano. El debe ofrecerme lo mismo. Será una unión recíproca, ye le doy él me dará. La divina inteligencia ca­be donde está este hombre y la más profunda sabiduría de mi mente subconsciente nos pondrá en contacto según su forma de actuar y nos reconoceremos inmediatamente. Dejo ir esta súplica a mi mente sub­consciente que sabe como traerme la respuesta. Me siento satisfecha ya por la perfecta respuesta que no tardaré en recibir".
La repitió de la misma manera noche y día, afirmando estas ver­dades y sabiendo que a través de la ocupación frecuente de la mente en este aspecto alcanzaría el equivalente mental que ella estaba pen­sando.
LA RESPUESTA A SU PLEGARIA
Pasaron varios meses. Asistió a fiestas, reuniones y se vio con muchos hombres, pero ninguno alcanzaba a agradarle Cuando sentía dudas, llamaba a la Inteligencia Infinita, repitiendo su súplica y rogando por que sus malos pensamientos pasaran. Finalmente le fué decre­tado el divorcio trayéndole una gran sensación de libertad y paz men­tal.
Poco tiempo después fué a trabajar como recepcionista en el consultorio de un médico. Me contaba que en el instante en que lo vio supo que era el hombre que estaba buscando. Aparentemente el tam­bién tuvo la misma impresión, pues durante la primera semana de tra­bajo le propuso matrimonio. Su matrimonio ha sido idealmente feliz. El médico no era ni de tipo pasivo o sumiso, ni dominante o brusco, era un hombre real, un excelente jugador de balompié americano, un atleta consumado, profundamente espiritual aunque alejado de todo sectarismo o afiliación religiosa.
Como puede deducirse, esta dama obtuvo lo que deseaba por cuanto afirmó constantemente su deseo hasta obtener el punto de sa­turación. En otras palabras, se unió mental y emocionalmente a su propia idea, y la convirtió en parte de si misma, como la manzana se convierte en parte de nuestra sangre.
¿DESEA DIVORCIARSE?
El divorcio es un problema individual y no puede generalizarse. En algunos casos, entiéndase esto bien, no debió casarse.
En otros casos, el divorcio no es la solución; como tampoco lo es el matrimonio para un hombre soltero..
El matrimonio puede ser adecuado para algunas personas o in­correcto para otras.
Una mujer divorciada pudo ser mucho más sincera y noble que sus hermanas casadas que quizás vivan sobre una mentira.
Por ejemplo: En una ocasión hablé con una mujer cuyo marido era toxicómano, expresidiario, mujeriego, brutal, no se ocupaba de su mujer sino para maltratarla. Se le había dicho que el divorcio era con­denable. Le expliqué cómo el matrimonio era la unión de dos corazones, cuando los dos corazones se unían armoniosa, amorosa y sincera­mente se obtenía el matrimonio ideal. La verdadera y pura acción de) corazón es el amor.
Siguiendo estas observaciones comprendió lo que tenia que ha­cer. Sabía por si misma que ninguna ley divina la obligaba a ser gol­peada, atemorizada y humillada, sólo porque al casarse había oído: "Os declaro unidos por los lazos indisolubles del matrimonio, ahora sois el uno para el otro".
Si usted duda que esto sea así, pida la ayuda interna, sabiendo que allí está siempre la respuesta y la recibirá. Siguiendo el "llamado" que llegue en el silencio de vuestra alma; ella nos habla en paz.
LANZÁNDOSE AL DIVORCIO
Me contaron que una pareja de jóvenes, casados hacía apenas unos meses, se iban a divorciar.
Descubrí que el joven se mantenía temeroso de que la mujer lo abandonara; esperaba un constante rechazo y se imaginaba que su es­posa le sería infiel. Estos pensamientos, al frecuentar su mente, se con­virtieron en una obsesión; su actitud mental era de constante sospe­cha y separación. A su vez, ella veía en él a un hombre irresponsable. Ambos tenían el mismo presentimiento o atmósfera de fracaso y se­paración. Era la consecuencia del prototipo mental formado al actuar la ley de acción y reacción o causa y efecto. El pensamiento era la ac­ción y la respuesta de la mente subconsciente la reacción.
La mujer abandonó el hogar y propuso el divorcio: lo que tanto temía y sentía que ella iba a hacer.
EL DIVORCIO EMPIEZA EN LA MENTE
El divorcio toma lugar primero en la mente; el procedimiento iegal sigue después. Estos dos jóvenes estaban llenos de resentimien­tos, temor, recelos y disgusto. Estas actitudes debilitan, agotan y enferman al ser totalmente.
Aprendieron que el resentimiento divide y que el amor une. Em­pezaron a convencerse que todo había empezado en sus mentes. Nin­guno de los dos conocía la acción de la ley mental, y estaban maltra­tando sus mentes atrayendo la confusión y la miseria. Estas dos per­sonas fueron respaldadas por mis sugestiones y empezaron a reconstruir su unión con la terapia de la oración. Empezaron por irradiar li­no al otro, el sentimiento de amor, paz y buena voluntad. Cada uno practicó la radiación de armonía, salud, paz y amor entre sí y alterna­ron en la lectura de los salmos bíblicos cada noche. Su matrimonio se rehizo, día a día, creció y se desarrolló hasta lograr una hermosa ar­monía.
LA MUJER REGAÑONA
Por lo general, una mujer se comporta así porque no se le presta atención. La mayoría de las veces es un reclamo de sentir amor y afec­to.
Póngale atención a su esposa, demuéstrele su afecto. Exalte y alabe sus muchos puntos buenos.
Existe también, el tipo de mujer que intenta moldear al marido de acuerdo con su forma de pensar. Es el modo más rápido de perder Un marido.
Tanto la mujer como el hombre deben suspender su estado re­gañón, dejar de buscar siempre detalles para empezar la querella; des­precie las pequeñas faltas o errores del otro. No se enfade por cual­quier motivo. Obsérvense las buenas cualidades que tienen entre sí y supliquen por el reconocimiento y fortaleza de las cualidades del otro.
EL MARIDO HURAÑO
Cuando un hombre se vuelve huraño, sombrío y quisquilloso por todo lo que hace o dice su esposa, está, sicológicamente hablando, cometiendo adulterio. Uno de los significados del adulterio es la ido­latría, por ejemplo, cuando se presta atención o nos unimos mental­mente a lo que es negativo y destructivo.
Cuando un hombre está silenciosamente resentido contra su mu­jer y se llena de rencor contra ella, ha perdido la fé. No es fiel a los vo­tos del buen matrimonio: amarla, apreciarla y honrarla todos los días de su vida.
Si un hombre huraño, amargado y resentido se tragara su pro­pia ponzoña, abatiera su mal humor y tuviera constantemente gestos de consideración, bondad y cortesía, eliminaría las diferencias con­yugales. A través de la oración y esfuerzo mental, puede eliminar el hábito antagónico. Entonces será capaz de obtener algo mejor, no só­lo de su mujer sino en sus relaciones comerciales. Asumiendo el esta­do armonioso eventualmente hallará paz y armonía.
El GRAN ERROR
¿Qué sacan muchas personas haciendo la propaganda de que su matrimonio es un fracaso?
Es un gran error discutir los problemas conyugales, dificultades y querellas, con los parientes y amigos.
Supongamos por ejemplo, qué una mujer le cuenta a su vecina: "Juan nunca me da dinero. Trata a mi madre en una forma tan despia­dada, se emborracha demasiado, y constantemente me insulta y humi­lla". En este instante, esta mujer degrada y destruye la presencia de su marido ante los ojos de los vecinos y parientes. Jamás podrá apare­cer ante ellos como un buen esposo.
Jamás discuta sus problemas conyugales con nadie, excepto con un consejero matrimonial experimentado.
Sin embargo, cuando usted menciona, discute y habla ante otros de los defectos de su marido, está creando actualmente estos estados dentro de sí misma.
¿Quién lo está pensando y sintiendo? Usted! Como usted pien­se y crea así será. Como se es por dentro se es por fuera.
En cuanto a los parientes, siempre dan los peores consejos. Su pensar es viciado y perjudicial, sus consejos no son dados en forma sincera o imparcial, son conceptos predispuestos y parcializados. To­do consejo que usted reciba y viole la regla áurea, que es una ley cós­mica, no es correcto ni adecuado. Olvídelo.
No siempre los seres que viven bajo un mismo techo pueden evi­tar disgustos, períodos de tensión, ansiedad o resentimiento. Nunca muestre la parte agria de su matrimonio a los amigos o parientes. Mantenga sus disgustos en secreto. Refrene toda crítica y charlas des­tructivas de su cónyuge.
NO TRATE DE TRANSFORMAR A SU CÓNYUGE
El marido jamás debe intentar hacer de su esposa una imagen de sí mismo. El propósito o intento de hacerlo es, desde muchos puntos de vista, antinatural, extraño al modo de ser de ella. Estos intentos son siempre necios, y por lo general conducen a la disolución del ma­trimonio. Cualquier intento de cambiarla destruye su orgullo y amor propio, y despierta un espíritu de oposición y resentimientos que aumentan el desenlace conyugal.
Es lógico que sean necesarios algunos acoplamientos mutuos, pe­ro si usted hace una introspección de sí mismo, estudiando su propio carácter y comportamiento, se encontrará tantos defectos que sin duda llegará a la conclusión de que necesita toda una vida para co­rregirse. Si dice: "La haré cambiar a mi modo", está buscando proble­mas y no tardará en llegar la separación; está caminando hacia la amargura. Tiene que aprender la dura realidad de que no hay forma al­guna de cambiar a alguien sino es a nosotros mismos.
SUPLIQUEN JUNTOS Y PERMANEZCAN UNIÓOS TRAVÉS DE LA PLEGARIA
Primer paso: No acumule día tras día las irritaciones, recelos o rencores que se despiertan por los pequeños disgustos o querellas. Ol­vídelos, elimine todas las asperezas antes de dormir. Al levantarse por la mañana, suplique a la Inteligencia Infinita que lo guíe en todos los caminos. Envíe pensamientos de amor, paz y armonía a su pareja, a todos los parientes y al mundo entero.
Segundo paso: Dé gracias por el desayuno. De gracias por la ma­ravillosa comida, por su abundancia y por toda clase de bendiciones. Que ningún disturbio o preocupación se interponga en la comida; ha­ga lo mismo en el momento de la cena. Dígale a su cónyuge: "Apre­cio lo que haces por mí, te amo y te tengo buena voluntad durante todo el día".
Tercer paso: los cónyuges deben alternarse al hacer la plegaría, todos los días. No tenga a su cónyuge como propiedad exclusiva, de­muéstrele aprecio y amor Crea en el aprecio y la buena voluntad an­tes de condenarle, criticarle o denigrarle. La única forma de mantener paz en el hogar y felicidad en el matrimonio es usando un fundamen­to de amor, belleza, armonía, respeto mutuo, fé en lo divino y todas las demás cosas. Cuando usted practique estas verdades, su matrimonio crecerá más y mas a través de los años Aconsejo leer los Salmos 23, 27, 91  el capitulo 11 de Hebreos, capítulo 13 de Corintios.


RESUMEN DE LOS PUNTOS MAS SOBRESALIENTES

  1. La ignorancia de las leyes mentales y espirituales es la causa de todas las desdichas matrimoniales. Hagan juntos la plegaria cientí­fica, permanezcan unidos
  2. La mejor época para evitar el divorcio es antes de casarse. Si usted sabe como orar correctamente, atraerá la pareja adecuada a su modo de ser
  3. El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer que es­tán compenetrados por el amor. Sus corazones son uno sólo y se mo­vilizan al unísono.
  4. El matrimonio no trae la felicidad. La gente encuentra la feli­cidad sumergiéndose en las verdades eternas divinas y los valores espi­rituales de la vida. Entonces, el hombre y la mujer pueden contribuir entre si para lograr su felicidad y alegría.
  5. Se atrae la pareja adecuada sumergiéndose «n las cualidades y característicos que se admiran en el hombre o la mujer anhelados y entonces la mente subconsciente cumplirá los deseos como por una orden divina.
  6. Forme en su mentalidad el prototipo que desea como cónyu­ge. Si desea atraer un cónyuge honesto, sincero y amoroso, usted de­be ser honesto, sincero y amoroso.
  7. No debe repetir su error matrimonial. Cuando usted realmen­te tenga el tipo de pareja idealizada, encámela dentro de su ser tal co­mo lo quiere. Creer es aceptar algo como verdad. Acepte su compañe­ro ideal ya, desde este instante.
  8. No se asombre cómo, por qué o dónde encontrará la pareja que pide. Transfiera su deseo implícitamente en la sabiduría de su mente subconsciente. Ella sabe cómo hacerlo y usted no tiene que ayudarle.
  9. Usted se divorcia mentalmente cuando induce resquemores, rencores, mala voluntad y hostilidad hacia su cónyuge. Está alojando su error en el lecho de su mente. Adhiérase a los votos matrimoniales es: "Prometo cariño, amor y honor a mi cónyuge todos los días de mi vida"

10. Cese de proyectar prototipos negativos contra su cónyuge. En­víele pensamientos de amor, paz, armonía y buena voluntad y su ma­trimonio crecerá más bello y más maravilloso a través del tiempo.

    • Irradie amor, paz y buena voluntad entre sí. Estas vibraciones son acogidas por la mente subconsciente resultando en respeto, afec­to y cariño mutuo.
    • Una mujer regañona reclama atención y aprecio. Ella reclama el amor y el afecto que se merece. Hónrela y exalte sus buenas cuali­dades. Demuéstrele que la ama y la aprecia.
    • Un hombre que ama a su mujer no hace nada indelicado, ni en palabra, pensamiento o acción. Amar es amor.
    • Cuando existan problemas maritales, vea a un médico experto en esa especialidad. Usted no va al carpintero para que le saque una muela. Jamás discuta sus problema:, conyugales con parientes o ami­gos. Vaya donde un especialista, él puede ayudar.
    • Nunca trate de remodelar a su cónyuge. Estos intentos son siempre vanos y tienden a destruir el orgullo y la autoestimación del otro. Sin embargo, levantando un ambiente de resentimientos le lle­vará al desenlace. Cese todo intento de hacer de su cónyuge su otro yo.
    • Oren juntos y permanezcan juntos..La oración científica re­suelve todos los problemas. Haga el prototipo de su cónyuge tal como ella sea: alegre, feliz, saludable y hermosa. Vea a su marido tal como es: fuerte, vigoroso, amoroso, armonioso y bondadoso. Mantenga es­te retrato mental y usted disfrutará de un matrimonio en armonía y paz.