El poder de la mente subconciente

 
 
 

15. La mente subconsciente y la felicidad
LA MENTE SUBCONSCIENTE Y LA FELICIDAD
William James, padre de la sicología americana, dijo que el ma­yor descubrimiento del siglo XIX no era el dominio de la ciencia física. El mayor descubrimiento era el poder del subconsciente impulsado por la fé.
Cada ser humano posee un depósito de poder ilimitado capaz de eliminar cualquier obstáculo en su camino.
La verdadera y máxima felicidad acudirá a su vida cuando us­ted se convenza que puede dominar o eliminar cualquier conflicto o debilidad física o psíquica. Convénzase: el subconsciente suyo puede resolver problemas, sanar su cuerpo y enriquecerle a través de su pro­fundo sueño.
Usted puede sentirse feliz cuando le nace un niño, cuando se ca­sa, cuando se gradúe, o al ganar una gran victoria o premio. Pudo ha­ber sido muy feliz cuando llegó a comprometerse con la más adora­ble muchacha o el más guapo de los hombres. Puede continuar así una innumerable lista de vivencias que le han hecho feliz. Sin embar­go, no importa cuan maravillosas hayan sido estas experiencias, no le han dado una felicidad real; todo ha sido transitorio o temporal.
"Quien confíe en el Señor, será feliz".
Cuando usted confía en el Señor (la potencia y la sabiduría de su mente subconsciente) para conducirle, guiarle, gobernarle o diri­girle en todas sus actuaciones, se convertirá en un ser sereno, equilibrado y relajado. Cuando irradie bondad, paz y buena voluntad a todos, estará construyendo una superestructura de felicidad para to­dos los días de su vida.
USTED DEBE ESCOGER LA FELICIDAD
La felicidad es un estado mental.
"Escoged el día en que quieras que os sirva". Sois libres de escoger la felicidad. Puede parecer extraordinariamente simple, y en reali­dad lo es. Quizá es la causa por la cual la gente tropieza en el camino de la dicha; no ven en lo simple, en lo sencillo, la clave de la felicidad. Las grandes cosas de la vida son simples, dinámicas y creativas. Producen el bienestar y la felicidad.
COMO ESCOGER LA FELICIDAD
Empiece ahora a escoger la felicidad.
Así es como yo lo hago. Cuando usted despierte en la mañana, dígase a sí mismo: "El orden divino se hace cargo de mi vida hoy y todos los días. Todas las cosas trabajarán por mi bien durante todo el día. Este es un día maravilloso y nuevo para mi. Jamás habrá otro día semejante a este. Estoy guiado por lo divino durante el día y todo lo que haga prosperará. El amor divino me rodea, me envuelve y avanza re en paz. Cuando mi atención se desvíe de lo que es bueno y cons­tructivo, la devolveré inmediatamente a la contemplación de lo que es bello y bueno. Soy un imán mental que atrae hacia sí todas las cosas que serán para mí bendición y prosperidad. Hoy voy a obtener éxito en todas mis empresas. Me dirijo definitivamente a ser feliz durante este día".
Comience de esta manera todos los días; entonces escoja así la felicidad, seréis una persona radiantemente feliz.
HIZO DE LA FELICIDAD UN HABITO
Hace algunos anos pasé una semana en una granja cerca de Connemarra, sobre la costa occidental de Irlanda.
El granjero estaba siempre cantando y sonriente; se mantenía de buen humor.
Le preguntó el secreto de su felicidad y me contestó: "Es un há­bito mío vivir feliz. Todas las mañanas cuando me despierto y por las noches cuando me acuesto, me siento dichoso por mi familia, por los animales, el ganado y agradezco a Dios por una cosecha más abun­dante"
El granjero venía practicando esto durante casi cuarenta años. Como usted sabe, el pensamiento repetido, regular, sistemáticamente se introduce en la mente subconsciente y se convierte en un hábito. Descubrió la felicidad y la convirtió en habita
DEBE DESEAR SER FELIZ
Hay un punto muy importante acerca de la felicidad.
Usted debe desear sinceramente ser feliz.
Hay personas que han estado deprimidas, tristes y desdichadas durante mucho tiempo y repentinamente son felices por alguna noti­cia alegre, buena o asombrosa. Una mujer, me dijo en cierta ocasión: "No es normal ser feliz". Se acostumbraron tanto a sus arraigados prototipos mentales que no sienten la razón de ser dichosos, prefi­riendo su estado depresivo e infelicidad.
Entrevisté a una mujer en Inglaterra que sufría de reumatismo crónico desde hacía muchos años. Le sugerí un plan curativo, le escri­bí algunas oraciones apropiadas indicándole la manera de fijar su a-tención en estas, verdades explicadas con lo cual su actitud mental cambiaría indudablemente, su fé y confianza renacerían llevándole la salud perdida. A ella no le importaba. Lo que buscaba la señora era recibir mayor atención de sus hijos y vecinos. Se acariciaba la rodilla y decía: "Mi reumatismo empeoró; hoy no puedo salir, me tiene muy triste". En realidad ella quería tener su reumatismo; aumentaba su dolor, se autosugestionaba y en el fondo se alegraba da su misaría, no deseando realmente ser feliz.
Esto corresponde a un estado mental morboso en mucha gente que se divierte a su manera siendo desdichados y tristes.
POR QUE ESCOGER LA DESGRACIA
Mucha gente escoge la desdicha, infelicidad o desgracia, mante­niendo estas ideas: "Hoy es un día malísimo, todo va de mal en peor". "Todo el mundo está en mi contra". "Los negocios van mal y van a empeorar". "Siempre llego tarde". "Jamás tengo tiempo de desayu­nar". "El sí puede pero yo no puedo". Cuando se empieza la mañana con esta actitud mental, atraeréis lo peor durante el resto del día y os sentiréis desdichados.
El mundo en que usted vive está totalmente determinado por lo que pasa en su mente.
Marco Aurelio, el gran filósofo romano dijo: "La vida de un hombre la hacen sus pensamientos".
Emerson, gran filósofo americano dijo: "Un hombres es lo que piense durante todo el día".
Los pensamientos que aloja en su mente tienen la tendencia de realizarse en la condición física. No se complazca en los pensamien­tos negativos, deprimentes, morbosos.
SI USTED TUVIESE UNMILLÓN DE DOLARES, SERIA FELIZ?
He visitado varios hombres millonarios en instituciones mentales, o casas de salud. Casi todos insistían en que eran pobres e indigentes.
Estaban hospitalizados a causa de su tendencia a la paranoia o tendencias maniaco-depresivas. Ello es una prueba de que la riqueza no nos hace dichosos. Hoy día, la gente trata de comprar la feli­cidad adquiriendo radios, televisión, automóviles, un hogar en el cam­po, un yate privado, una piscina, pero la felicidad no puede com­prarse o procurarse de esta manera.
El reino de la felicidad, está en el pensamiento y en los senti­mientos. Mucha gente cree que tomando alguna cosa artificial obten­drán felicidad.
Alguien dijo: "Si yo fuera alcalde, presidente de una organiza­ción, o promovido a gerente general de la corporación, sería feliz".
La felicidad es un estado mental y espiritual. Ninguna de estas posiciones mencionadas hacen por sí solas la felicidad. Su fortaleza, alegrías y felicidad consisten en descubrir la ley de orden y de acción divinas, localizada en su mente subconsciente y en la aplicación de estos principios en todas las fases de la vida.    ,
DESCUBRIÓ QUE LA FELICIDAD ESTABA EN UNA MENTE TRANQUILA
En San Francisco me visitó un hombre deprimido y desdichado por causa de los negocios, según decía. Era gerente general; estaba lle­no de resentimiento contra el presidente y vicepresidente de la compañía, afirmando que éstos le hacían oposición sistemática. A causa de este conflicto, en una de las cabezas de la empresa, los negocios dis­minuían y nadie recibía dividendos ni bonificaciones.
El problema se resolvió de este modo: Por las mañanas tranqui­lizaba su mente y luego afirmaba: "Todos los que trabajan en nuestra compañía son honestos, cooperadores, fieles y llenos de buena volun­tad hacia los demás. Son eslabones mentales y espirituales de la cade­na de crecimiento, bienestar y prosperidad de nuestra compañía. Irra­dio amor, paz y buena voluntad en mis pensamientos, palabras y ac­tos sinceros hacia mis dos socios y hacia todos los que forman la empresa. El presidente y vicepresidente de nuestra compañía están divi­namente guiados en todos sus propósitos. La Inteligencia Infinita de mi subconsciente toma las decisiones a través de mí. Trabajamos en una sola acción común en todas nuestras transacciones comerciales y mutuas relaciones. Envío a todos ellos, los mensajeros de paz, de amor y de buena voluntad. La paz y la armonía reinarán en mi cora­zón y en el de todos los que forman parte de la empresa. Empezaré el nuevo día, lleno de fé, confianza y verdad".
Repitió esta meditación lentamente tres veces todas las mañanas, con la convicción de que era verdad su afirmación. Si algunos pensa­mientos negativos irrumpían en su mente durante el día, se decía a sí mismo: "La paz, armonía y equilibrio gobiernan en todo instante mi subconsciente". A medida que iba disciplinando su mente, acabó rom­piendo totalmente el molde negativo.
Poco tiempo después me escribió para notificarme que en menos de dos semanas reorganizó su subconsciente. El presidente y el vice­presidente le llamaron a sus oficinas para felicitarle ante el loable cam­bio de sus actividades, sus nuevas ideas constructivas, comunicándole estar muy satisfechos de tenerle como gerente general. Este hombre se siente dichoso de haber implantado la felicidad dentro de sí mis­mo.
EL BLOQUE U OBSTÁCULO NO ES UNA REALIDAD
Leí en un periódico que un caballo se había espantado con un tronco en el camino. Cada vez que el caballo pasaba ante este mismo tronco, se espantaba. El granjero desenterró el tronco, lo quemó y ni­veló el camino. Durante varios años, cada vez que el caballo pasaba por el lugar donde había estado el tronco se espantaba, ante el re­cuerdo del mismo.
En vuestra felicidad no existe tal tronco, sino en vuestro pensa­miento e imaginación. ¿Es el temor o la preocupación del pasado?


El temor es pensamiento de vuestra mente. Usted puede eliminarlo en el mismo instante suplantándolo con la fe en el éxito, ejecución y victoria sobre todos los problemas.
Conocí a un hombre fracasado en sus negocios. Me dijo "Come­to errores; debo aprender un poco más. Estoy decayendo en los ne­gocios y deseo tener un gran éxito". Este hombre se encaró al tronco de su fracaso localizado en su mente; lo desenterró.
Dejó de lamentarse y ante sus poderes internos, las ideas negati­vas de su mente retrocedían, desterrando todo temor y viejas depre­siones. Crea en usted mismo; así tendrá éxito y será feliz.
LA GENTE MAS FELIZ
El hombre más feliz es. el que avanza sin cesar y practica lo me­jor. La felicidad con la virtud se complementan. La felicidad comple­ta se obtiene dominando el arte de vivir la vida llena de éxito. Lo Di­vino es lo más alto y lo mejor en usted. Acercándose más hacia el amor divino, hacia la luz, la verdad y la belleza, usted acabará convir­tiéndose en una de las personas más felices.
Epicteto, filósofo estoico griego, decía: "No hay sino una ma­nera para mantenerse tranquilo y feliz: por tanto, que siempre esté presente en tu pensamiento, cuando despiertes por la mañana, duran­te todo el día y cuando te vayas a acostar, no permitas que pensa­mientos extraños te perturben"


RESUMEN DE LOS PUNTOS MAS SOBRESALIENTES

  1. William James decía que el descubrimiento del siglo XIX era el poder de la mente subconsciente impulsado por la fe.
  2. Hay un poder tremendo dentro de usted. La felicidad le llega­rá cuando adquiera una sublime confianza en esta potencia. Entonces, hará que sus sueños sean verdaderos.
  3. Usted puede vencer cualquier defecto y realizar los deseos de su mente subconsciente.

Quien confíe en las leyes de la mente subconsciente será feliz.

  1. Usted debe escoger la felicidad. La felicidad es un hábito.
  2. Cuando usted abra los ojos en la mañana, dígase a sí mismo: "Hoy seré feliz. Hoy tendré buena voluntad todo el día. Hoy estaré en paz". Ponga su vida entera, el amor y el interés en esta afirmación y usted habrá escogido la felicidad.
  3. Manténgase agradecido durante todo el día. Aún más, supli­que por la paz, felicidad y prosperidad de todos los miembros de su familia, sus asociados y todas las personas en general.
  4. Debe ser sincero, al desear la felicidad. Nada se completa sin el deseo. Desear es un sentimiento con las alas imaginativas y llenas de fé. Imagínese el cumplimiento de su deseo, siéntalo como una realidad y se cristalizará. La felicidad viene como respuesta a su supli­ca.
  5. Si piensa constantemente en el temor, preocupación ansiedad, odio y fracaso, se convertirá en un ser deprimido y desdichado. Re­cuerde, su vida es lo que sus pensamientos hagan de usted.

9. La felicidad no puede comprarse ni con todo el dinero del mundo. Algunos millonarios son muy felices, otros son muy desdicha­dos. Alguna gente sencilla es feliz, y algunas son desdichadas. El rei­no de la felicidad- está en su propio pensamiento y sentimientos.

    • La felicidad es la cosecha de una mente tranquila. Mantenga sus pensamientos sobre la paz, equilibrio, seguridad, guia divina y su mente será productora de felicidad.
    • No hay obstáculo para ser feliz. Las cosas externas no son cau­sales, son efectos; tome el único principio creativo dentro de usted. Su pensamiento es la causa y una nueva causa produce un nuevo efec­to. Escoja la felicidad.
    • D hombre más feliz es aquel que avanza hacia lo más alto y mejor. Lo Divino es lo más alto y lo mejor en él, porque el Reino Di­vino está dentro de él.