El poder de la mente subconciente

 
 
 

La mente subconsciente y unas relaciones humanas armoniosas
La mente subconsciente es como una máquina grabadora que re­produce lo que en ella se imprime. Esta es una de las razones de la aplicación de la Regla Áurea en las relaciones humanas, que repito a continuación:
"Es así como todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley divina".
Este versículo tiene un significado externo y otro interno. El significado interno es el más interesante por su relación con la mente subconsciente.
Lo que usted quiera que los demás sientan por usted, sienta lo mismo por ellos. Lo que desearía que los demás hicieran por usted, hágalo por ellos. Si quiere que los demás piensen que usted es una buena persona, piense que también ellos son buenas personas. Si pien­sa que alguien es una mala persona, ésta pensará que es una mala per­sona.
Otro ejemplo: Usted aparenta ser atento y cortés con un compa­ñero de oficina, pero en cuanto le da la espalda, manifiesta mental­mente resentimiento y crítica contra él; estos pensamientos negativos son altamente autodestructivos porque actúan como un veneno res­tándole vitalidad, entusiasmo, fortaleza, guía y buena voluntad.
Las emociones y pensamientos negativos destructivos se filtran al subconsciente causándole toda clase de disturbios, perturbaciones y malestar.
LA CLAVE PARA TENER ÉXITO EN SUS RELACIONES CON LOS DEMAS
"No juzguéis, para no ser juzgados porque tal como juzguéis se­réis juzgados, y con la misma medida con que midieres seréis medido".
Estas profundas verdades contenidas en dichos versículos son la clave de la armonía en las relaciones con los demás. Juzgar es creer; es llegar a un veredicto o conclusión en su pensamiento. Si vuestros pensamientos son creadores, estaréis creando vuestra propia experien­cia lo que creéis y sentís acerca de la otra persona.
Además también es cierto que la sugestión que usted da a otro, se la dará a usted mismo por cuanto su mente es el medio creativo.
Es por esto que se dice: "Como juzguéis seréis juzgados". Cuan­do comprenda esta ley y el modo como trabaja su mente subconscien­te, usted cuidará sus pensamientos, sentimientos y acciones correctas hacia los demás. Estas frases enseñan la emancipación del hombre y le revela la solución de sus problemas individuales.
Y CON LA MEDIDA CON QUE MIDIERES SERAS MEDIDO
La ley de la propia mente hará que el bien que hagáis a otros re­torne a vosotros en la misma medida, así mismo sucederá con el mal que hagáis.
Cuando un hombre engaña o roba a otro, realmente se está robando o engañando a sí mismo; su sentimiento de culpabilidad y el temor atraerán tarde o temprano su caída. Su subconsciente grabará su actitud mental y reaccionará de acuerdo a la intención mental o motivación
La mente subconsciente es impersonal, inmutable, no considera personas ni respeta afiliaciones religiosas e instituciones de cualquier clase. Ni es compasiva ni vengativa. Por tanto la forma como penséis, actuéis y sintáis hacia los demás retornará inexorablemente a vosotros mismos.
LOS TITULARES PERIODÍSTICOS LO PUEDEN ENFERMAR
Obsérvese desde este instante a sí mismo. Observe sus reaccio­nes hacia las demás personas, hacia las condiciones y circunstancias diarias.
¿Cómo responde usted a los sucesos y noticias diarias?
No debe importarle si los demás están errados, y usted tiene ra­zón. Si las noticias o artículos lo perturban e inquietan serán su perdi­ción, debido a las emanaciones negativas de las noticias tremebundas que le quitarán la paz y la armonía.
Una mujer me escribió contándome que su marido se encoleri­zaba en cuanto leía lo que ciertos columnistas escribían en los perió­dicos. Agregaba, cómo estos accesos constantes y sorpresivos de ira y cólera le habían producido úlceras hemorrágicas y que el médico le había recomendado un reacondicionamiento emocional.
Invité a este señor a una entrevista y le expliqué la forma como funcionaba la mente, insinuándole que su inmadurez emocional le ha­cía montar en cólera por los artículos con los cuales no estaba de a-cuerdo.
Le hice comprender que debía reconocer a los periodistas la li­bertad de expresarse, aún cuando esto le causara desagrado ya fuese por su política, religión o por cualquier otro tema. De la misma mane­ra el periodista le daba la libertad para escribir una carta al periódico desaprobando la publicación de tales artículos. Comprendió la más simple de las verdades: no es lo que otra persona dice o hace lo que nos afecta, lo importante es la reacción a lo que esta persona dice o hace. Con un poco de práctica aprendió a dominar sus rabietas. Su esposa me contó posteriormente que se reía de sí mismo y también de lo que el columnista decía. Ningún articulo o titular periodístico lo volvió a perturbar, enojar o irritar} sus úlceras desaparecieron debido al equilibrio y serenidad emocional.
AMO A LOS HOMBRES Y DETESTO A LAS MUJERES
Una secretaria privada vivía resentida con todas las compañeras de oficina; según ella la difamaban y calumniaban. Admitió que no le gustaban las mujeres cuando dijo: "Detesto las mujeres, pero me gus­tan los hombres".
Descubrí que se dirigía a las jóvenes que estaban bajo su cargo en un tono de voz agrio, imperioso e irritable. Ella misma anotó que las empleadas sentían cierta satisfacción en hacerle las cosas difíciles. Indudablemente usaba un tono de voz antipático y desagradable, por lo tanto no podía esperar que las chicas trabajaran con un sano espí­ritu de cooperación y amabilidad.
Algo funciona mal cuando son todas las personas de la oficina o fábrica que le fastidian a uno. Sabemos que un perro reacciona feroz­mente cuando usted le teme o le fastidia; los animales perciben las vi­braciones del subconsciente y reaccionan de acuerdo. La mayoría de los seres humanos indisciplinados son tan sensitivos como los perros, gatos u otros animales.
Sugerí a esta joven que odiaba a las mujeres, seguir un proceso de curación a base de plegaria, explicándole a ella el mecanismo. Cuando empezara a identificarse con sus valores espirituales y comen zara a afirmar las verdades vitales, su voz, maneras y odio desaparece­rían completamente. Se sorprendió cuando supo que los sentimien­tos repulsivos se manifestaban en la forma de hablar, actuar, escribir y otras fases ex tenores de la vida.
Cesó de actuar en su forma de resentimiento típico y antipático. Estableció un patrón de súplica y lo practicó concienzuda, regular y sistemáticamente en la oficina.


En la plegaría decía: "Pienso, hablo y actúo bondadosa, pausa­da y pacíficamente. En este instante irradio bondad, paz, tolerancia y amabilidad a todas las compañeras que me critican y difaman. Fijo mis pensamientos en la paz, armonía y buena voluntad hacia todas. Cada vez que quiera reaccionar negativamente, me diré a mí misma: -Estoy pensando, hablando y actuando según el principio de armo­nía, salud y paz que hay dentro de mí. La Inteligencia Creadora me dirige, regula y guía mis actos".
La práctica de esta plegaria transformó su vida, y toda crítica y antipatía cesaron: las jóvenes se convirtieron en cooperadoras y ami­gas durante toda la jornada de trabajo. Descubrió que "no hay nada que se pueda cambiar sino uno mismo"
SU PROPIA CONVERSACIÓN INTERIOR LE IMPEDÍA SU PROMOCIÓN
Un día vino a verme un vendedor, describiéndome las dificulta­des que tenía en su trabajo con el gerente de ventas de la compañía.
Trabajaba desde hacía diez años, con la empresa y no había re­conocimiento o promoción de ninguna especie. Me demostró con cuadros estadísticos de ventas que las suyas eran proporcionalmente mayores que las de cualquier otro en su zona. Se lamentaba que los gerentes de ventas no le querían, le trataban injustamente; en las reu­niones el gerente era muy áspero con él y en ocasiones ridiculizaba las sugerencias o propuestas suyas.
Le expliqué que la causa, estaba en el gran desacuerdo que él te­nía dentro de sí mismo porque se sentía superior, así lo dejaba traslu­cir y los demás reaccionaban contra él. "Con la medida que midieres será medido". Su medida o concepto mental del gerente de ventas le hacía suponer que lo estaba obstaculizando, oponiéndosele: esto le hizo plasmar un resentimiento y hostilidad hacia el ejecutivo. Mien­tras trabajaba sostenía una vigorosa conversación consigo mismo, cri­ticando, argumentando, recriminando y denunciando a su gerente de ventas. Indudablemente lo que expresaba mentalmente se devolvía contra él mismo.
Comprendió que su conversación interior era altamente destruc­tiva, por la intensidad y fuerza de sus silenciosos pensamientos y emo­ciones, condenando al gerente de ventas, lo cual penetraba en su pro­pia mente subconsciente; ésta le traía una respuesta negativa de su je­fe, así como también le creaban otros desórdenes personales físico-emocionales.
Para resolver esta situación empezó a rogar frecuentemente co­mo sigue: "Soy el único pensador del universo. Soy responsable de lo que piense acerca de mi jefe. Mi gerente de ventas no es el responsa­ble de la forma como yo piense de él. Rehuso dar lugar a persona o cosa alguna para que me obstaculice. Deseo prosperidad, éxito, paz mental y felicidad para mi jefe. Le deseo sinceramente el bien, y reco­nozco que él es guiado por la divina providencia en todos sus actos". Repitió esta plegaria en voz semialta, lenta, sosegada y convincentemente, sabiendo que su mente es como un jardín, y que cualquier cosa que plantara en ella se cristalizaría como una semilla de cualquier clase que crece cuando se siembra.
Le enseñé la práctica mental antes de dormir, imaginándose a su gerente de ventas felicitándole por su loable trabajo, por su constan­cia y entusiasmo y por la maravillosa forma de corresponder con los clientes. Sintió esta realidad, sintió el apretón de manos, oyó el tono de su voz y le vio sonreír. Dramatizó una cinta cinematográfica men­tal, actuando lo mejor que pudo. Noche tras noche, pasó su cinta an­tes de dormir, sabiendo que su mente subconsciente era una placa re­ceptiva sobre la cual su imaginación consciente quedaba impresa. Gradualmente, por un proceso que podría llamarse osmosis men­tal y espiritual, la impresión se transfirió a su mente subconsciente y la respuesta ¡e llego El gerente de ventas le llamó a San Francisco de California, le felicitó y le dio una nueva asignación como gerente de la división de ventas, con un aumento de salario y teniendo a su cargo cien hombres. Cambió su prototipo, estimó a su jefe, y éste respon­dió de acuerdo.
ADQUIERA LA MADUREZ EMOCIONAL
Lo que otra persona diga o haga no puede realmente obstaculi­zarlo o irritarle mientras usted no lo permita. La única forma en que alguien pueda obstaculizarlo es a través de su propio pensamiento. Por ejemplo, si usted tiene cólera, debe pasar por cuatro estados men­tales: Empiece por pensar en lo que se dijo; decide encolerizarse y ge­nera una emoción de rabia; luego, decide actuar. Quizá reaccionéis contra lo que se ha dicho o hecho. Como puede observar: pensamien­to, emoción, reacción y acción tuvieron lugar en su mente.
Cuando adquiera la madurez mental, no responderá negativamen­te a las críticas o resentimientos de otros. Hacerlo así significa que ha descendido a un estado de baja vibración mental unificándose con la atmósfera negativa del otro. Identifíquese a sí mismo con su ansia de vivir y .no permita que persona, lugar o cosa alguna lo desvíe de sus sentimientos íntimos de paz, tranquilidad y radiante salud.
LO QUE SIGNIFICA EL AMOR EN LAS RELACIONES CON LOS DEMÁS
Cuando a la personalidad le falta el amor, se marchita y muere según decía Freud, el austriaco fundador del sicoanálisis.
El amor incluye comprensión, buena voluntad y respeto por la divinidad de otra persona. A mayor amor y buena voluntad que usted irradie, mayor será e! que reciba.
Si usted pica el Yo de los demás e intenta acabar con su autoes­tima, no podrán ganar su buena voluntad. Reconozca que todas las personas quieren ser amadas, apreciadas y sentirse importantes en el mundo. Comprenda que los demás están conscientes de su verdadero valor, y que en la misma forma que usted, sienten la dignidad de ser expresión del Único principio que los anima, a todos los hombres. Cuando comprenda esto y lo reconozca exaltará a la otra persona y ésta le retornará su amor y buena voluntad.
DETESTABA AL PUBLICO
Me contaba un actor que el auditorio lo silbaba y boicoteaba desde que salía a escena. También me confesó que su papel estaba mal escrito y que indudablemente no hacía una buena actuación; ad­mitió con franqueza que meses después le cogió odio al auditorio. Les llamaba idiotas, estúpidos, ignorantes, imbéciles, etc. En conse­cuencia se retiró de las tablas con disgusto y desde hacía un año tra­bajaba en una droguería.
Un día, un amigó le invitó a oír una conferencia en el Town Hall, de la ciudad de New York, sobre "Cómo entenderse usted mismo". Esta conferencia cambió su vida. Volvió a las tablas y empezó a supli­car sinceramente por el auditorio y por sí mismo. Antes y cada vez que debía aparecer ante el público, irradiaba amor y buena voluntad. De la súplica hizo un hábito porque la paz divina llenara el corazón de todos los presentes y que todos los presentes fueran elevados e ins­pirados. Durante cada presentación enviaba sus irradiaciones y vibra­ciones de amor al auditorio. Hoy es un gran actor, y él ama y respeta al público. Su buena voluntad y su estima se transmiten a los otros y fue sentido por ellos,
COMO TRATAR CON GENTE DIFÍCIL
Hay gente difícil en el mundo; están mentalmente deformados y mal condicionados. La mayoría son delincuentes mentales, todo lo discuten, no cooperan, regañones, cínicos y agrios.
Muchas personas tienen mentes distorsionadas y deformadas, conformadas por su educación. Muchas son deformidades congénitas. No condene a una persona tuberculosa, no condene a una persona que esté mentalmente enferma. Por ejemplo: nadie odia o se resiente con un jorobado; hay muchos jorobados, mentales. Téngales compa­sión y compréndalos. "Comprenderlo todo es perdonarlo todo".
LA MISERIA BUSCA COMPAÑÍA
La persona llena de odio, rencor, frustración, está en desacuerdo con el infinito. Se resiente de los que están en paz, felices y dichosos. Por lo general crítica, condena y difama a quienes han sido buenos y bondadosos con él. Su actitud es ésta: ¿Por qué son tan felices cuando yo soy tan miserable?   Quiere arrastrarlos hasta su nivel.
La miseria desea tener compañía. Cuando usted comprenda esto permanecerá impasible, calmado y desapasionado.
LA PRACTICA DE LA SIMPATÍA EN LAS RELACIONES CON LOS DEMÁS
Una joven me visitó recientemente, declarándome que odiaba a otra joven compañera de oficina. Me contaba que la otra joven era más bonita, feliz y más saludable que ella y además era la prometida del jefe de la compañía con el cual se casó.
Un día después del matrimonio, la hijita del primer matrimonio de la mujer que detestaba fue a la oficina. La niña abrazó a su madre le dijo: "Mamá, mamá, yo quiero mucho a mi nuevo papá! Mira lo que me regaló", mostrándole a su madre un novedoso juguete.
La joven me dijo: "Mi corazón se volcó sobre la niña y reconocí lo feliz y contenta que se sentía. Me imaginé cuan feliz debía ser la madre; y al sentir repentinamente un profundo afecto, fui hacia ella hasta su oficina para desearte sinceramente toda la felicidad del mun­do"
Esto se llama simpatía o sea la proyección imaginativa de la acti­tud mental hacia la otra persona. Ella proyectó su disposición men­tal sobre el sentimiento de su corazón hacia la otra mujer, como si la niña fuera algo suyo. Había proyectado dentro de sí misma el placer que
ambos sentían, miró la escena desde el punto de vista de madre
EL APACIGUAMIENTO NO SIRVE PARA NADA
No permita que los demás le aventajen y ganen su punto de vista con gritos, accesos de cólera, o síncopes simulados. Estas personas son dictadores que tratan de esclavizarle y hacerle su criado y servidor. Sea firme pero bondadoso y rehuse ceder un paso El apaciguamien­to o espíritu de conciliación exagerado nunca gana. Rehuse contri­buir a su delincuencia, egoísmo o instinto de posesión. Recuérdelo: Haga lo que es correcto. Usted se halla aquí para llenar un ideal, para permanecer fiel a las verdades eternas y valores espirituales de vida que son eternos.
No dé a nadie el poder de sacarle de sus propósitos o ideales, del ansia de vivir, lo cual está expresado en su oculto talento para servir a la humanidad y para revelar más y más la sabiduría, verdad y belleza divinas a toda la gente del mundo.
Permanezca fiel a sus ideales. Tenga firmeza en sostener este principio Lo que contribuya a la paz, felicidad y alegría actuará como una bendición para todos los seres de este mundo. La armonía del todo, pues el todo está en la parte y la parte está en el todo. Lo que debe ofrecer a los demás es amor y amor es el complemento de la salud, felicidad y paz mental.


RESUMEN DE LOS PUNTOS SOBRESALIENTES

  1. Su mente subconsciente es una máquina grabadora que reproduce sus pensamientos habituales Crea en lo bueno de los demás y estará atrayendo la bondad hacia usted.
  2. El resentimiento y el odio son venenos mentales No piense mal de los demás, para que ellos no piensen mal de usted. Usted es el único pensador del universo; sus pensamientos son creadores.

3. Su mente es un medio creador, por lo tanto, lo que usted piense y sienta de los demás, será su propia experiencia. Este es el significado sicológico de la Regla Áurea. Como usted crea que un hombre piensa de usted, así pensará usted de él.

  1. Hacer trampas, robar o defraudar a otros es atraer desdichas, frustraciones y limitaciones de sí mismo. Lo que usted haga a otro se lo hará a usted mismo. Su mente subconsciente graba sus motiva­ciones internas pensamientos y sentimientos; siendo estos de una natu­raleza negativa, la frustración, limitaciones y problemas se le presen­tarán de muchas maneras.
  2. Lo bueno que usted haga, la bondad que usted irradie, el amor y buena voluntad que usted dispense, regresarán multiplicados en diferentes maneras.
  3. Usted es el único pensador en el mundo. Usted es el responsa­ble por la forma de pensar hacia ellos. Sus pensamientos se reprodu­cen. ¿Qué piensa en estos momentos de sus compañeros?
  4. Obtenga la madurez emocional; no impida que otras personas difieran de usted. Tienen el perfecto derecho a no estar de acuerdo con usted, y usted tiene la misma libertad en disentir con los demás. Usted puede disentir sin llegar a ser desagradable.
  5. Los animales perciben sus vibraciones de temor y saltan so­bre usted. Si usted ama los animales, nunca le atacarán. Muchos hu­manos indisciplinados son como los animales, muy sensitivos.
  6. Su conversación interior, representa sus pensamientos y senti­mientos si endosos, que atraen las reacciones de los demás hacia us­ted.
    • Desea para otro lo que desees para tí. Esta es la clave de la re­lación armoniosa con los demás.
    • Cambie su concepto y estime a su empleado. Sienta y conóz­calo practicando la regla áurea y la ley de amor y él responderá.
    • Nadie puede irritarle o inquietarle si usted no lo permite. Su pensamiento es creador, bendígalo. Si alguien le llama a usted tonto, está en la obligación de contestarle "Que la paz divina llene tu alma".
    • El amor es la clave de caerle bien a los demás. El amor es com­prensión; buena voluntad y respeto por la divinidad del otro.
    • Usted no odia a un jorobado. Le tiene compasión. Tenga compasión y comprenda a los jorobados mentales que han sido condi­cionados negativamente. Comprenderlo todo es perdonarlo todo.
    • Regocíjese en el éxito, promoción y buena fortuna de los de­más. Al hacerlo así usted atraerá buena fortuna hacia usted.
    • No permita escenas emocionales y rabietas de los demás. El apaciguamiento nunca gana. No sea un adormecido. Sosténgase en lo correcto. Mantenga su ideal conociendo su prototipo mental el cual le dará paz, felicidad y orientación hacia lo correcto, bueno y verda­dero. Lo que usted bendiga, será bendito.
    • Todo lo que debéis a los demás es amor y el amor es desear para alguien lo que se desea para si. Salud, felicidad y todas las ben­diciones de la vida.