El poder de la mente subconciente

 
 
 

18 El subconsciente elimina los obstáculos mentales
El problema trae consigo la respuesta. La respuesta está dentro de cada problema.
Si usted se encuentra ante una situación apremiante y no ve la salida fácilmente pruebe el mejor procedimiento suponiendo que la Inteligencia Infinita, localizada dentro de nuestra mente subconscien­te, lo sabe todo y lo ve todo; ella tiene la respuesta y se la revelará en cualquier momento. En este instante, su actitud mental debe tener bien presente que la Inteligencia Creadora producirá la respuesta per­mitiéndole encontrar el camino abierto para poder manifestarse. Com­penétrese con la idea de que esta actitud mental trae orden, paz y bie­nestar por encima de cualquier obstáculo.
COMO ELIMINAR O FORJAR UN HABITO
El hábito es una función de la mente subconsciente; somos cria­turas llenas de hábitos. Aprendamos a nadar, montar en bicicleta, bailar y conducir un vehículo por la constante repetición de los mis­mos actos hasta imprimirlos en la mente subconsciente; entonces, la acción automática del hábito (automatismo reflejo) es recogida y con­dicionada en el subconsciente. Por esta razón se lo llama segunda na­turaleza; en realidad es una reacción de la mente subconsciente que le obliga a pensar y actuar.
Somos libres*de escoger un hábito malo o bueno. Cuando repe­timos constantemente un pensamiento negativo o actuamos negativamente durante un cierto período de tiempo, quedaremos sometidos al hábito, bajo el impulso o compulsión.
COMO ELIMINAR UN MAL HABITO
El señor Jones me comentó: "Un deseo incontrolable me impul­sa a beber y permanecer bebiendo hasta dos semanas seguidas. No me ha sido posible eliminar este terrible hábito"
Me confesó que a fuerza de voluntad era capaz de suprimir el de­seo temporalmente, pero su esfuerzo persistente no hacia sino, agra­var las cosas. Pasado un tiempo recaía en el infortunado vicio, bebien­do con exceso. Sus repetidos fracasos le impedían controlar el hábito y perdía las esperanzas de curación. La idea de tal imposible se con vertía en poderosa sugestión en su mente subconsciente, agravando su debilidad, convirtiéndose su vida en una gigantesca dificultad.
Había empezado a beber por iniciativa propia pero llegó a com­prender que debía cambiar este hábito negativo por uno nuevo. Le en­señé la manera de armonizar las funciones de las mentes consciente y subconsciente. Cuando las dos cooperan se realiza la idea o deseo im­plantados. El razonaba comprobando al mismo tiempo que su hábito le condujo al desastre; sabía que su vicio destructivo era un reflejo condicionado o hábito adquirido con beneplácito consciente. Compren -dio que si éste le había condicionado por sí mismo negativamente, también podía condicionar otro positivamente hasta lograr la liber­tad, sobriedad y paz mental. En consecuencia, aceptó la idea de triun­fo y descartó la imposibilidad de vencer el mal hábito. Se dio cuenta que no existían obstáculos para su curación, sino los creados por su propio pensamiento; luego, no era necesario hacer un gran esfuerzo o ejercer coerción mental.
EL PODER DE LA IMAGEN MENTAL
El señor Jones por culpa de la bebida había perdido el contacto con su familia; no le permitían visitarla y su esposa no le dirigía la pa­labra.
Se propuso practicar la relajación corporal y mantenerla en esta-


do de somnolencia meditativa. Después reemplacé su prototipo nega­tivo ocupando su mente con la imagen del fin deseado; sabía que su mente subconsciente le acogería. Visualizó a su hija facilitándole, diciéndole: "Papá, es maravilloso tenerte de nuevo en casa".
Con regular y sistemática perseverancia todos los días se sentaba para meditar sobre el prototipo imaginado. En cuanto su atención se dispersaba, recalcaba de nuevo su imagen mental, veía a su hija son-riéndole; oía su voz, veía la escena hogareña, llegando a su casa nue­vamente para llenarla con su presencia.
Esta práctica fue reacondicionando su mente gradualmente, la sostuvo con constancia; sabía que tarde o temprano establecería en su subconsciente este nuevo prototipo mental.
CONCENTRANDO LA ATENCIÓN
Le expliqué se podía comparar su mente consciente a una cáma­ra fotográfica; la mente subconsciente era la placa sensible sobre la que él registraba e imprimía su imagen. Esto le impresionó y con to­da su alma mantuvo en su mente el nuevo deseo de corregirse y allí lo desarrolló.
Comprendiendo que su mente subconsciente era la película im­presa por la mente consciente, no hizo esfuerzo alguno; no se produjo lucha mental. Tranquilamente ajustó sus pensamientos y enfocó su a-tención en el nuevo prototipo de su mente, hasta lograr identificarse con éste. Se absorbió en su nueva atmósfera interior, repitiendo cada vez que le era posible, su cinta mental.
Cuando sentía el impulso de beber, lo borraba de su mente y re­nacía el deseo de estar con su familia.
Tuvo éxito puesto que se sentía seguro de que tarde o temprano, viviría la imagen creada en su mente. Hoy se siente muy feliz, es el
presidente de una compañía que tiene un capital de varios millones de dólares.
DECÍA QUE LA MALA SUERTE LO PERSEGUÍA
El señor Block tenía una entrada anual de veinte mil dólares, pe­ro se quejaba de que en los tres últimos meses todas las puertas se le habían cerrado.
Me explicaba que llevaba al cliente hasta el punto de firmar el ne­gocio y que entonces la puerta se le cerraba. Sostenía que quizás la mala suerte le perseguía.
Discutiendo el asunto con el señor Block, descubrí que hacia precisamente tres meses antes había tenido un disgusto muy serio con un odontólogo porque después de haberle prometido firmar un con­trato, se había arrepentido en el último momento, por esta razón le guardaba un profundo rencor. Pero empezó a sentir inconscientemente un profundo temor de que los demás clientes hicieran lo mis­mo, estableciendo así un estado de frustración, hostilidad e inseguri­dad que le creaban el obstáculo. "Lo que tu tomas te llegará"
El señor Block comprendió que su problema estaba en su propia mente y que era esencial cambiar su actitud.
Rompió este período que llamaba de mala suerte, así: "Com­prendo que estoy unido a la Inteligencia Infinita de la mente subcons­ciente la cual no conoce obstáculos, ni dificultades, ni demoras. Vivo en alegre expectativa de algo mejor. Mi mente responde a mis pensa­mientos. Sé que el trabajo del poder indinito de la mente subconsciente no puede perderse. La Inteligencia Infinita siempre termina con éxito lo que empieza. La sabiduría creadora obra a través de mí para llevar al éxito todos mis proyectos y propósitos. Todo lo que comien­ce lo llevaré a feliz término. Mi meta en la vida es dar un maravilloso servicio y todos aquellos con quienes yo tenga contacto quedarán complacidos con lo que ofrezco. Todo mi trabajo es fruto del orden divino".
Repitió su plegaria, por la mañana antes de levantarse y por la noche antes de acostarse. Al poco tiempo había restablecido un nuevo hábito en su mente subconsciente, eliminando el prototipo negati­vo anterior; se convirtió en un vendedor con éxito.
HASTA QUE PUNTO QUIERE USTED LO QUE DESEA
Un día le preguntó un joven a Sócrates: ¿Cómo puedo llegar a ser sabio? Sócrates le respondió: Ven conmigo. Lo llevó a la orilla de un río, se metió con él en el agua y luego le sumergió la cabeza den­tro de ella; lo mantuvo así hasta cuando el muchacho forcejeó por li­brarse y entonces lo soltó; el muchacho respiró ansiosamente. Cuan­do el muchacho se calmó, Sócrates le preguntó: ¿Qué fué lo que más deseaste cuando tenías la cabeza dentro del agua? El muchacho dijo: Aire.
Sócrates añadió: "Entonces cuando aspires a la sabiduría con las mismas ansias con que deseabas el aire, la recibirás".
En la misma forma cuando tengáis el intenso deseo de vencer cualquier obstáculo en la vida, debéis tener una clara visión de que hay un medio de obtenerlo, seguid este medio, así aseguraréis la vic­toria y el éxito esperado: Si deseáis la paz y la calma interior, real­mente la obtendréis. No toméis en cuenta cuan injustamente habéis sido tratados o lo desleal de vuestro jefe, o la picardía de que se ha valido otro; nada de esto interferirá en el éxito cuando se despierta en vosotros el poder mental y espiritual.
Usted sabe lo que quiere, rehuse definitivamente permitir a los ladrones en su interior (pensamientos de odio, ansiedad, hostilidad, mala voluntad) le quiten la paz, armonía, prosperidad, salud y felici­dad. Evite dejarse llevar por los demás, por las circunstancias, noticias o sucesos, identificando sus pensamientos inmediatamente con su me­ta en la vida Vuestra es la paz, prosperidad, salud, inspiración, armonía, abundancia. Siente en este instante un río de paz, fluyendo a través de usted. Su pensamiento es una potencia invisible e inmaterial y sólo usted puede escoger la dicha, la inspiración y la paz.
POR QUE NO PODÍA CURARSE
He aquí la historia de un hombre casado, padre de cuatro niños, que mantenía relaciones secretas con otra mujer durante sus viajes de negocios.
Vivía enfermo, nervioso, de mal humor y neurótico; sufría de in­somnio y no podía conciliar el sueno si no tomaba drogas. El médico le diagnosticó una hipertensión arterial; además sufría de dolores en diferentes órganos, cuyos orígenes, los médicos no habían podido diagnosticar. Las cosas eran aún peores pues era un bebedor consue­tudinario.
Había violado los votos matrimoniales y esto le mantenía turba­do su credo religioso, plasmado en su subconsciente. le hacía sentir culpable. Aquí estaba la causa real de sus males; había adquirido una profunda e inconsciente enfermedad llamada complejo de culpa y be­bía en exceso para acallarlo, cual enfermo que se autorreceta, en este caso ingiriendo alcohol.
Así como algunos enfermos inválidos calman sus dolores a base de morfina o "cocaína, él tomaba alcohol para adormecer y tratar de cicatrizar la herida mental que le obsesionaba. Hacia lo del antiguo refrán: "Echaba leña al fuego".
LA EXPLICACIÓN Y LA CURA
Le expliqué como funcionaba su mente. Escuchó y comprendió, encaró su problema, lo examinó y decidió abandonar su doble juego. Sintió que bebía para escapar a sus errores. Debía cambiar la causa secreta arraigada en su mente subconsciente para alcanzar la curación de su mal.
Utilizó la siguiente plegaria, tres o cuatro veces al día, con el fin de impresionar su mente subconsciente. "Mi mente está llena de paz, equilibrio, y serenidad. El poder infinito reposa alegremente en mí, y nc temo a nada, ni al pasado, ni al presente, ni al futuro. La inteligencia Infinita de mi menta subconsciente me conduce, guía y dirige todos mis actos. Afrontaré cualquier circunstancia con fé, calma, equilibrio, seguridad y confianza. Estoy completamente libre de mi Hábito. Mi mente esta llena de paz, alegría y libertad. Me perdono a mí mismo, y me siento perdonado. La paz, sobriedad y confianza inundan totalmente mi mente".
Repitió esta plegaria frecuentemente, sabiendo lo que estaba ha­ciendo y por qué lo hacía. Al comprender y convencerse de la impor­tancia de sus propias palabras sintió la fé y confianza que necesitaba.
Le expliqué que al repetir las frases en voz alta, lenta, y con afec­to acabaría por transferirlas poco a poco a su subconsciente cual semi­llas sembradas que crecen y fructifican.
"La luz disipa las tinieblas". Estas verdades, «obre las cuates se concentró penetraron en lo hondo de su alma; logró oír y -sentir las vibraciones curativas de tales palabras, alcanzando por fin su mente subconsciente, hasta" eliminar todo prototipo negativo que habían ocasionado su malestar.. En un mes escaso se curó, transformándose en un hombre nuevo.
¿ REHUSA ADMITIRLO?
La mayoría de las personas conservan un mal hábito porque rehusan ellos admitirlo. Si usted es alcohólico o drogadicto, empiece por aceptar que lo es, no intente negarlo sacándole el cuerpo al asun­to. Su mal está representado por una inestabilidad, un temor interior, una profunda creencia. Rehusa afrontar la vida, tratando de escapar a sus responsabilidades por medio de la bebida. No tienen fuerza de vo­luntad, ni libre albedrío, aún cuando piensan que la poseen y se ufa­nan de ellos.
El bebedor consuetudinario dice vanidosamente: "No probaré un trago más", pero nunca tiene suficiente poder de voluntad para convertir esta afirmación en una verdad porque él no sabe dónde está localizada la fuerza para lograrlo. Vive en una prisión sicológica crea­da por él mismo; se halla atado por sus creencias, opiniones, costum­bres e influencias del medio ambiente. Como la mayoría de las perso­nas usted es una criatura hija del hábito.
FÓRMESE LA IDEA DE LIBERTAD
Construya en su mente la idea de paz y libertad, hasta alcanzar las profundidades del subconsciente que es todopoderoso y le libera­rá de cualquier deseo negativo, ya sea alcohol o droga. Teniendo una nueva comprensión de cómo trabaja la mente subconsciente, puede hacer sus propias afirmaciones y probar el resultado omnipresente. Haga la prueba.
CURADO EN UN CINCUENTA Y UN POR CIENTO
Cuando se tienen ardientes deseos de librarse de un hábito des­tructor significa que ya se ha ganado la mitad del camino.
Si el deseo de vencer un vicio es mayor que el de continuar con él, no tendréis dificultad en alcanzar el éxito.
Cualquiera que sea el pensamiento elaborado en la mente, ésta lo aumentará. Si fijáis la mente en el espíritu de liberación (dejar un hábito) y en la paz mental y la mantenéis enfocada en la "pantalla de la liberación", generaréis emociones y sentimientos que gradualmen­te fijarán el concepto de libertad y paz. Cualquier imagen" que acepte su subconsciente, la realizará.
LA LEY DE SUSTITUCIÓN
Usted no sufre en vano y no tiene sentido el continuar sufriendo. Comprenda que algo bueno puede surgir del sufrimiento.
Cuando la persona continúa siendo un alcohólico, produce un deterioro físico-mental.
Comprenda que el poder del subconsciente lo respalda.
Lo mismo puede decirse si está triste, melancólico; empiece a imaginarse la alegre libertad que está almacenada dentro de usted.
Esta es la ley de sustitución En la misma forma como la imagi­nación lo conduce a la bebida deje ahora que lo conduzca a la liber­tad y paz mental.
Al principio sufrirá un poco, pero su propósito es curativo; so­pórtelo como la madre soporta los dolores del parto y dará a luz un nuevo hijo de la mente, su subconsciencia dará a luz la sobriedad.
CAUSA DEL ALCOHOLISMO
La verdadera causa del alcoholismo es un pensamiento negativo destructivo. Lo que un hombre piense, así será. El alcohólico tiene un profundo sentido de inferioridad, ineficiencia, defectos, pereza y frustración, acompañado de un profundo sentimiento de hostilidad. Encuentra innumerables excusas para "tomar", pero la única razón está en su pensamiento.
LOS TRES PASOS MÁGICOS
Primero: Detenerse; aquietar los torbellinos mentales. Entrar en estado somnoliento. En este estado receptivo, pacífico, relajado que­da preparado para el segundo paso.
Segundo: Escoger una frase breve, sencilla, fácilmente grabable en la memoria y repetirla una y otra vez, como una susurrante can­ción de cuna. Utilice la frase: "La sobriedad y la paz mental son ahoramías, y estoy agradecido por esto" Para evitar que la mente se dis­perse, dígalo en voz alta y siga con labios y lengua la pronunciación de la afirmación mental que usted hace. Esto le ayudará a alcanzar el nivel de la mente subconsciente, hágalo durante más de cinco minutos; hallará una profunda respuesta emocional.
Tercero En el preciso instante de dormirse, practique lo que ha­cia Johann von Goethe, el gran poeta alemán. Imagínese al amigo que más estima, sentado frente a usted. Cierre sus ojos, relájese y perma­nezca sosegado Óigale decir al amigo "Felicitaciones", véalo sonreír, escuche su voz. Toque mentalmente su mano; haga esta escena tan real y vivida como le sea posible. La palabra Felicitaciones implica la completa y total libertad. Escúchelo una y otra vez hasta obtener las reacciones del subconsciente que os llene de satisfacción.
SEA CONSTANTE
Cuando el temor golpee a la puerta de su mente, o cuando la preocupación, la ansiedad o la duda crucen por su mente, manténga­se firme, siga contemplando la meta o propósito. Piense en el Infini­to Poder que existe en la mente subconsciente que puede ser genera­do por su imaginación y pensamiento; le dará confianza, vigor y valor. Sea constante; persevere hasta que en el amanecer de un nuevo día se disipen las tinieblas.


RESUMEN DE LOS PUNTOS MAS SOBRESALIENTES

  1. La solución está en el problema mismo. La respuesta está den­tro de cada pregunta. La Inteligencia Infinita le responderá cuando us­ted la llame lleno de fe y confianza.
  2. El hábito es una función de la mente subconsciente. No hay mayor evidencia que el asombroso poder del subconsciente plasmado en la fuerza de los hábitos adquiridos durante nuestras vivencias. El hombre es el resultado de sus hábitos.
  3. Usted va formando hábito en la mente subconsciente repi­tiendo un pensamiento y actuando una y otra vez hasta establecer la impresión prototipo en la mente subconsciente, convirtiéndose en un autómata:  baila, escribe, camina, nada, conduce un automóvil.
  4. Usted tiene la libertad de escoger. Puede obtener un hábito bueno o malo. La plegaria es un buen hábito.
  5. Cualquier imagen mental, apoyada por la convicción que us­ted sostenga en su mente consciente, la cristalizará su mente subcons­ciente.
  6. El único obstáculo de su éxito es su propio pensamiento, su propia imagen mental
  7. Cuando su imagen se disperse, regrésela a la contemplación de su meta. Conviértalo en un hábito. Con esto se disciplina la mente.
  8. Su mente consciente es una cámara fotográficas y su mente subconsciente es la placa sensitiva sobre la cual se imprime o registra la imagen.
  9. La única mala suerte que le puede perseguir es su constante y repetido pensamiento de temor. Rómpala, sabiendo que cualquier co­sa que empiece debe terminarla. Imagínese el final feliz y sosténgalo con toda confianza.
    • Para reformar un nuevo hábito debe estar plenamente conven­cido de su necesidad. Si sus intenciones de eliminar un mal hábito son superiores a las de continuarlo, tiene la mitad del camino a su favor.
    • Lo que digan los demás no puede herirle excepto que usted admita en sus pensamientos que tengan participación mental. Identifíquese a sí mismo con su meta de paz, armonía y alegría. Usted es el único pensador del universo.
    • Beber excesivamente es un deseo inconsciente de escape. La causa del alcoholismo es un pensamiento negativo destructivo. La cura está en creerse libre, sobrio y perfecto hasta sentir la emoción de haberse liberado del vicio.
    • Mucha gente sigue siendo alcohólica porque niega admitir que lo es.
    • La ley de la mente subconsciente, que le mantiene maniatado e inhibido para actuar libremente, le dará la libertad y felicidad ansia­das. Depende de cómo la use.
    • Su imaginación le guía hacia la bebida convirtiéndole en un es­clavo, deje que le conduzca hacia la liberación de su vicio empezando por imaginar que usted ya es libre.
    • La causa real del alcoholismo es el pensamiento negativo des­tructivo. "Como un hombre piense en su corazón (mente subcons­ciente), así será él".
    • Cuando el temor toque a la puerta de su mente, tenga fé en la ley divina, en la ley de todas las cosas buenas y se abrirán sus puertas.