El poder de la mente subconciente

 
 
 

5. Curaciones   mentales en la actualidad
¿Qué es lo que cura?
¿Dónde está el poder curativo?
Nos hacemos estas preguntas porque todos nosotros estamos in­teresados en suprimir molestias corporales y demás problemas internos.
El poder curativo está en la mente subconsciente de cada perso­na; un cambio en nuestra actitud mental hacía la parte enferma movi­lizara este Poder: conocido también como Naturaleza-, Vida, Dios, In­teligencia Creadora ó Poder Subconsciente.
Este poder se encuentra en la mente subconsciente; puede curar dolencias mentales y corporales si sabe dirigir ese poder correctamen­te Otra persona puede hacerlo también en beneficio suyo pero de na­da sirve si usted no quiere obtener la curación del mal.
Actúa en todas las personas cualquiera sea su credo, color o ra­za. No es necesario pertenecer a una iglesia, secta ó ideología determi­nada para obtener este poder o participar de sus fuerzas curativas; cu­rará la quemadura o herida de la mano, curará tanto si usted es católi­co, ateo o agnóstico. Ningún médico, cirujano o iniciado en las cien­cias mentales ha proclamado "ser él quien curó al paciente", puesto que generalmente no lo cura. Un antiguo refrán dice "El médico cui­da las heridas, mientras la naturaleza las cura" . Veamos: el psicó­logo o psiquiatra trata de eliminar el obstáculo mental del paciente; en la misma forma el cirujano, al eliminar el obstáculo del cuerpo nor­maliza el funcionamiento de la corriente curativa.
Como dije antes, se utilizan diferentes métodos para eliminar los obstáculos mentales, emocionales o físicos, que impiden el flujo curativo que nos anima a todos.
Entre estos métodos citemos la oración o plegarias curativas, me dio utilizado por personas ya entrenadas en los mecanismos de la ciencia mental. Se basan en el principio de interacción que existe "en­tre la Inteligencia Infinita y el Poder de la mente subconsciente, el cual responde de acuerdo a las convicciones de la persona interesada. El significado es: "creer en el recibir y se recibirá". Para obtener los efectos deseados deben imaginarlos y sentirlo una realidad, esperen que el principio vital infinito responda a su petición consciente. Para obtener mejores resultados siga este precepto: "aislarse de todo ruido, en un cuarto oscuro, cierre la puerta". En otras palabras: "Cierre la puerta de su mente para abstraerse de todas las distracciones y enve­nenamientos mentales producidos por la radio, T.V., prensa ó campa­ñas políticas del mundo exterior; relajarse sosegada y concienzuda mente; vendrá la inspiración; despliegue su deseo o petición transpor­tándolo a su mente subconsciente; continúe hasta sentir dentro de sí. la infinita presencia curativa hasta quedar convencido que su mente responderá de acuerdo a su específica necesidad, o al objeto deseado.
PROCESO CURATIVO ÚNICO
Hay uno y solamente un principio curativo universal que opera sobre todos y todas las cosas: gato, perro, árbol, hierba- mantenién­dolos vivos.
Este principio vital actúa en el reino animal, vegetal o mineral no sólo como principio, sino como estímulo y crecimiento.
El hombre advierte conscientemente este principio vital y puede conscientemente manejarlo en su propio provecho utilizando diferen­tes métodos.


Hay varios sistemas, técnicas y métodos para utilizar el poder in­terno pero sólo hay un camino para la curación. Es la fé o convicción; sólo "de acuerdo con su fé convicción actuará dentro de usted el único poder curativo".
EL PRECEPTO DE LA CONVICCIÓN
¿Qué es lo que le hace creer a usted en sí mismo, en la vida y en el universo?
Es la Fé, estimulada dentro de nuestro ser cuando estamos con­vencidos de algo.
Todas las religiones del mundo representan una forma de fé y están basadas en la fé, explicándola cada cual a su manera. Comprue­be usted en los libros sagrados, al tratar sobre un hombre, fórmula ri­tual, ceremonia, forma, institución siempre orientan a creer en si mis­mo.
"Todas las cosas son posibles para aquel que cree". Por lo tanto, la ley vital es creer, tener fé, estar convencido!
La fé de su mente es el simple pensamiento que en ella se produ­ce. Creer es un pensamiento; es una imagen mental que condiciona su fuerza subconsciente, la cual se distribuye en todas las fases de su vida.
De acuerdo con sus hábitos mentales todas sus experiencias, to­das sus acciones, todos los sucesos y circunstancias de su vida, serán reflejo y reacción de su propia mente.
Es una locura creer que algo lastima o hace daño. Recuerde, no es la cosa creída la que lastima o daña, sino su creencia equivocada o pensamientos enfermizos de su mente los que producen los resulta­dos nocivos.
TERAPIA POR LA ORACIÓN
Se la llama también: plegaria, oración ó súplica curativa, tera­péutica mental, tratamiento mental o plegaria científica.
Es la interacción de la mente consciente y subconsciente; esto es: la acción sincronizada, armoniosa e inteligente de los niveles men­tales, conscientes y subconscientes, dirigidos específicamente hacia un propósito concreto y definido.
Repito: La terapia científica es una acción mental conjunta de­finida y dirigida hacia un propósito específico.
Pero téngalo bien presente: este método exige que usted sepa lo que está haciendo, por qué lo está haciendo y qué consecuencias tie­ne si lo hace.
Confíe, tenga fé en el poder curativo. Escoja conscientemente una cierta verdad, una imagen o un plan mental deseado, usted lo vi­sualiza; lo reproduce mentalmente hasta la saciedad, lo formula en los términos adecuados, acondicionándolos, y luego lo traspasa a su subconsciente convencido de la realidad del fin perseguido. Cuando su actitud mental ha sido convincente, llena de fé, su plegaria tendrá éxito y llegará la respuesta. Mientras hace la plegaria, según el proce­dimiento ya mencionado, debe descartar totalmente cualquier idea negativa sin dudar un solo instante y de este modo obtendrá el obje­tivo perseguido. Esta actitud facilitará la unión de los niveles, cons­ciente y subconsciente, liberando el poder curativo con armonía.
Supongamos que decide usted eliminar ciertas dificultades, por medio de la terapia mental, conociendo de antemano cuál es la difi­cultad o malestar que le agobia. Haga una imagen mental de ella, de esta dificultad, eliminando las circunstancias y pensamientos negati­vos que la producen; formule su petición, recordando que dentro de usted se halla la inteligencia e Infinito poder capacitado para curar a su subconsciente que movilizará el poder curativo. Si usted cree en los resultados, sus temores desaparecerán y una vez haya reunido es­tas convicciones destruirá cualquier creencia errónea mal formada por usted.


De gracias por la mejoría que va a llegar y no piense en la dificul­tad hasta que se sienta guiado, después de un intervalo, ore otra vez. Mientras esté rezando rehúse formalmente prestarle atención a las condiciones negativas y no admita ni por un instante que la curación no llegará. Esta actitud trae una unión armoniosa de las mentes cons­ciente y subconsciente que libera el poder de curación.
Fé curativa: que significa. Fé ciega: como trabaja.
Cualquier método que produzca en el paciente una honesta convicción, producirá la eliminación del temor y preocupaciones, convir­tiéndolas en fé y esperanza condicionando la curación.
Así, el médico vudú de Suráfrica u otra parte del mundo cura por sus encantamientos. Otras personas se curan con solo tocar reli­quias (huesos de santo, etc.)
La fé conocida generalmente como fé curativa implica el conoci­miento de la interacción de las mentes consciente y subconsciente.
El curador por fé, es aquel que cura sin tener una comprensión absoluta o conocimiento científico real y exacto de las facultades y fuerzas comprometidas. Proclaman poseer un don curativo especial y la persona enferma cree ciegamente en que él o sus poderes, la cu­rarán.
Ilustramos cómo trabaja la fé ciega, recordando nuestra discusión sobre el médico suizo Franz Antón Mesmer En 1776 proclamo las curaciones obtenidas cuando hacia "pases" con imanes artificiales sobre el cuerpo de la persona enferma. Posteriormente abandono los imanes y desarrollo su conocida teoría del magnetismo animal, sosteniendo que ésta era un fluido esparcido en el universo, pero se mostraba mas activo en el organismo humano. Decía que este fluido saliendo de él hacia sus pacientes los curaba. Fueron muchas las perso­nas que acudieron a él y muchas las curaciones notables que obtuvo Se ínstalo en París y durante su estadía, el Gobierno Francés nombró una comisión investigadora, formada por médicos y miembros de la Academia de Ciencia, entre lo» cuales se encontraba Benjamín Fran-klin. El informe admitió los hechos proclamados por Mesmer, pero afirmaba la ausencia de evidencias que probaran la certeza de su teo­ría del fluido magnético ydictaminaran las curaciones como efectos causados por la imaginación de los pacientes. Poco después fue exila­do, muriendo en 1815,
Poco tiempo después, apareció el doctor Braid, de Manchester; intentando demostrar como el fluido magnético nada tenia que ver con las curaciones producidas por el doctor Mesmer. Descubrió que los pacientes eran llevados al sueño hipnótico por sugestión, en el cual pueden producirse los fenómenos bien conocidos y atribuidos al magnetismo de Mesmer.
En resumen, puede observarse que todas las curaciones fueron reales, pero producidas por la activa imaginación de los pacientes que al unirse impulsaban una poderosísima sugestión curativa a sus men­tes subconscientes. Todo esto puede deducirse como producto de la fé ciega, puesto que no había en aquellos días, un perfecto y total co­nocimiento de cómo se producían las curaciones.
Aún hoy, muchas personas proclaman que su teoría individual produce resultados, siendo por lo tanto correcta. Conocen por qué se producen los resultados? Como ya lo explicamos, puede ser un re­sultado aparente y no siempre duradero.
CUAL ES EL SIGNIFICADO DE LA FE SUBJETIVA
La fé necesitada en las curaciones mentales es una fé puramente subjetiva, asequible al eliminar la oposición activa presentada por la mente objetiva o consciente.
Recordemos cómo la mente subjetiva o subconsciente de una persona puede someterse al control tanto de su propia mente objeti­va o consciente como a las sugestiones de otra. Cualquiera que sea su objetivo, si usted sostiene una convicción ya sea activa o pasiva, su mente subconsciente será controlada por la sugestión y facilitará que su deseo se vea cumplido.
En las curaciones del organismo conviene garantizar la interac­ción (acción conjunta) convincente de ambas mentes, la consciente y la subconsciente. No siempre es necesario, proceder así mientras usted pueda relajarse mental y corporalmente y consigue relajarse has­ta hallarse en un estado pasivo receptivo, de sopor o somnolencia. En este estado de sopor feliz su pasividad se vuelve receptiva y capta las impresiones subjetivas, de gran beneficio para usted mismo.
Recientemente un hombre se expresó así: "Un sacerdote prome­tió curarme. No creí en las cosas que dijo, hablándome sobre la no existencia de enfermedades o cuando mantenía la no existencia de la materia".
Lo primero en este hombre fue sentir su inteligencia insultada y protestó contra tales absurdos. Pero se fue apaciguando por confor­tantes palabras que producían su efecto, llevándole a una condición totalmente pasiva, hasta el extremo de no decir nada ni pensar en na­da sobre lo sucedido. Su sacerdote también adoptó una posición pasi­va; se mantuvo sosegado, pacifico y durante media hora estimuló la imagen de que este hombre tenía salud perfecta, paz, armonía e inte­gridad física En efecto, llegó a sentir una inmensa satisfacción y se restauró la salud de aquel individuo.
¿Qué sucedió7 Que la fé subjetiva se manifestó con ayuda del estado pasivo condicionado durante el tratamiento, y las sugestiones de perfecta salud dadas por el sacerdote fueron transportadas a su mente subconsciente. En este instante ambas mentes subjetivas entra­ron en contacto estableciéndose la relación íntima directa. Porque no hubo obstaculización ni autosugestiones antagónicas causadas por la duda contra el poder curativo en beneficio del paciente. En este esta do somnoliento o letárgico, la resistencia de la mente subconsciente del paciente queda condicionada por tales sugestiones, ejecutando sus funciones de acuerdo a éstas y producirá el estado curativo.

SIGNIFICADO DEL TRATAMIENTO A DISTANCIA
Para obtener los fenómenos basados en el principio mental, no existe el tiempo ni la distancia, razón por la cual se establece el trata­miento a distancia como si el paciente estuviera presente.
"Es ti Padre que hay dentro de cada cual quien hace el trabajo". Es la mente subconsciente principio curativo de la mente, quien hace el servicio y el trabajo; es la misma mente que actúa a través de todas .las cosas, sin importar dónde se halle.
El tratamiento a distancia tiene como propósito inducir la con­vicción propia de salud y armonía en otra persona. No habiendo sino una mente subconsciente, esta inducción se efectúa al traspasar su convicción curativa a la mente subconsciente de la persona ausente. En efecto, establecidos los pensamientos de salud, vitalidad y perfec­ción se traspasan a la mente subjetiva universal, enviándolos hacia la persona enferma; al hacer el traspaso, su acción es automática y pone en movimiento la ley curativa dentro de la mente subjetiva del ausen­te.
No olvide: El tratamiento a distancia es un movimiento cons­ciente de traslación de una imagen mental, efectuado una vez que el "transmisor" se ha hecho consciente de las cualidades de salud, bie­nestar, relajación deseadas para el "receptor". No trate de hacer ningún esfuerzo al enviarlo o traspasarlo, ni sostenga forzadamente su cuadro mental. Enviadas las ondas subconscientes hacia la persona enferma, ésta los recibirá y resurgirán en ella produciendo el resultado apeteci­do.
La siguiente narración es un ejemplo palpable de lo que llama­mos "tratamiento a distancia".
Una joven asidua oyente de nuestro programa radial, tuvo noti­cias de la grave enfermedad que padecía su madre. Ella vivía en los Ángeles, California, y su madre en New York; padecía una trombosis coronaria. Aunque su madre no estaba de cuerpo presente, oró diciendo: "El principio curativo está también presente donde se encuentra mi madre, su actual condición corporal no es sino un reflejo de sus pensamientos tan vivos como las imágenes proyectadas en La pan­talla debo cambiar la cinta (película) que las proyecta. Mi mente es una cinta de proyección y en este instante proyectaré las imágenes de bienestar, armonía y salud perfecta que mi madre necesita. El poder curativo que ahora he creado es omnipresente y tengo la seguridad que en este momento la está saturando, traspasando todos y cada u-no de los átomos de su ser, como un río de salud recorre cada una de las células de su cuerpo. Los médicos que la asisten, dirigidos por lo divino, mientras la toquen serán guiados para actuar en la forma co­rrecta. Estoy convencida que el mal no tiene realidad infinita, si asi fuera, nadie podría curarse. Yo misma estoy en contacto con el prin­cipio de salud y vida; creo* y ordeno que esta armonía, salud y paz se expresen dentro de mi madre, capacitándola para su curación". Oró y suplicó, en esta misma forma, varias veces al día; su madre tuvo una recuperación asombrosa al cabo de los pocos días, tanto, que admiró al especialista que la atendía. El sirvió de instrumento al convencí miento que ella tenía en el poder curativo.
El resultado apetecido condicionado en la mente de la hija puso la ley creadora de la mente subconsciente en movimiento hacia el la­do subjetivo de la vida, manifestándose por sí misma a través del cuer­po de su madre, produciendo salud y armonía perfecta. Lo que sintió la hija como una verdad hacia su madre, surgió simultáneamente en el cuerpo de ésta, y condicionó su curación.
LIBERACIÓN DE LA ACCIÓN DINÁMICA DE LA MENTE SUBCONSCIENTE
Un psicólogo, amigo mío, me demostró la curación que sobre si obtuvo Estuvo enfermo de un pulmón. Radiografías y análisis acusaban tuberculosis: Me dijo: "Cada noche, antes de dormirme, afirmaba con gran convicción así: Todas y cada una de mis células, teji­dos, músculos y nervios de mis pulmones, se están rehaciendo total­mente en este instante; quedarán sanos y perfectos. Todo mi cuerpo está siendo restaurado, llenándose de salud y armonía". En un mes escaso obtuvo la curación; las radiografías y análisis subsiguientes así lo demostraban.
Quise enterarme de cuál había sido el sistema por él empleado y le pregunté sólo por qué repetía la súplica antes de dormir. Me con­testó: "La acción dinámica (movimiento) de la mente subconsciente continúa y es mayor durante el sueño; luego puede darse a la mente subconsciente un buen trabajo mientras usted cae en la somnolencia y ella lo ejecutará". Respuesta muy sabia; al pensar en la armonía y salud perfecta se abstuvo de mencionar por su nombre el mal que lo consumía.
Le sugiero comedidamente que deje usted de hablar de sus ma­les; la única forma de alimentarlos y darles vida es prestándoles aten­ción y sintiendo miedo de ellos. Como el sicólogo antes menciona -do, sea su propio cirujano mental y así sus malestares se pueden eli­minar tal como lo son las ramas muertas de los árboles.
Nombrando constantemente sus males y síntomas impide la ac­ción dinámica curativa, es decir: la liberación del poder y energía cu­rativa encerradas en su mente subconsciente. Además, por el princi­pio de su propia mente, estas imágenes tienden a tomar forma, "Como aquello que tanto se teme".
Llene su mente con la gran verdad vital y avance con luminosa alegría.


RESUMEN DE LOS PUNTOS SOBRESALIENTES
1. Para hallar lo que le cura, procure sentir como una realidad, que las sugerencias dadas a su mente subconsciente le curarán el cuerpo y la mente.

  1. Desarrollar un plan bien definido para traspasarlo o transportar­lo a su subconsciente.
  2. Visualizar el fin deseado, 'sentirlo una realidad. Retenerlo y se­guirlo hasta obtener el resultado apetecido.
  3. De una vez por todas aprenda que la fé es una imagen a su men­te y que lo que usted piense se realizará.
  4. Es una tontería creer en enfermedades o en algo que lo dañe o hiera.

Crea en la salud perfecta, prosperidad, paz, bienestar y guía di­vina.

  1. Los grandes y nobles pensamientos con los cuales usted convi­va, se convertirán en hechos.
  2. Aplique el poder de la oración curativa. Escoja un cierto plan, idea o imagen mental; únase mental y emocionalmente a ella y mientras esté convencido de tal actitud, su plegaria recibirá res­puesta.
  3. Recuerde siempre: Si usted desea obtener realmente el poder cu­rativo, puede conseguirlo por medio de la fé (convicción); esto implica una comprensión o conocimiento del trabajo conjunto que produzcan su mente consciente y subconsciente. La fé llega con el convencimiento.
  4. Fé ciega quiere decir que una persona puede obtener resultados curativos sin comprender o tener conocimiento científico del poder de las fuerzas implicadas.

10.            Aprenda a orar por los seres queridos que necesitan su ayuda por estar enfermos. Aquiete su mente, y sus pensamientos de sa­lud, vitalidad y perfección; traspáselos para que actúen a través de la única mente subjetiva universal y esto será sentido en la mente de la persona amada.